“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

Viviendo con papá y papá

guidito3Tomado de El Toque

Lo esperado, porque el morbo de la sociedad lo dicta, es que nuestro protagonista se hubiese roto en llanto, que contase con voz entrecortada las peripecias y los obstáculos en el camino de la relación con su padre. Pero Guido Asenjo Valdés (19 años), nombrado como su papá, no solo desborda felicidad cada vez que sonríe, sino que se sorprende por las preguntas que él mismo nunca se ha hecho.

Tendría unos 11 o 12 años cuando su mamá lo sentó para decirle lo que ya él había asumido desde siempre. Que su papá era homosexual, que Pavel, el hombre que había visto desde hacía varios años, era la pareja paterna, y que aquello (¡decírselo a él!) no afectaba la natural relación padre-hijo que los había unido siempre.

“Para mí fue más incómodo que ella me lo dijera así directamente, porque lo asumí de antemano y nunca me interesó. Pavel es el Pa, diminutivo de su nombre y de la palabra papá.”

“Vine a vivir aquí con ellos hace alrededor de dos años y un poco, porque en mi casa no aceptaron del todo a mi novia Betxy. Aquí encontramos un paraíso, como un oasis de descanso donde todo es paz, no hay peleas ni cuestionamientos”.

Sus padres se separaron cuando apenas llegaba a los tres años de vida. Terminaron la relación porque no funcionaba. Tiempo después llegó quien se convirtiera en el complemento paterno por más de 18 años, y que asumió al niño con los ojos de un padre recién estrenado.

“Vivía con mi mamá, pero mi papá y el Pa’ siempre han estado cerca. Me sacaban a pasear, o a la piscina. Cuando estaba en el pre, y después en la Academia de Artes Plásticas, venía todos los días temprano a desayunar antes de ir a la escuela. Yo no sé explicar la naturalidad de todo esto, pero siempre fue así. Incluso la relación de ellos con mi familia materna es excelente. Imagínate que Pavel es el padrino de mi hermana”.

“Tengo la certeza de que la gente busca lo morboso, y piensa que he corrido o corro el riesgo de convertirme en homosexual porque conviva con ellos. La verdad nada de eso me importa, aunque nunca he sufrido discriminación alguna”.

¿Nunca nadie ha intentado usar eso en tu contra?

“Nunca nada significativo. Solo una vez, en la escuela, discutía con un amigo y me echó en cara eso. Yo le dije: Mira, estamos discutiendo nosotros, no metas a más nadie en esto”.

“Lo que mi papá hace con su vida es decisión suya, no tiene nada que ver conmigo ni con la relación que tenemos”.

Estudiando en la Escuela Profesional de Artes Plásticas, conoció a la muchacha que lo mantiene atrapado en una relación que parece alargarse indefinidamente. Y me cuenta que no, que no hubo necesidad de hablar de este asunto con ella.

“El recuerdo más bonito que tengo involucra a Betxy. Venía mi papá con Pavel, y de frente ella con una amiga. Yo solo les había hablado a ambos acerca de cómo era el otro, a ellos les había dicho quién era y cómo era mi novia. Entonces se encontraron y se saludaron como si se conocieran de toda la vida. No estuve ahí, pero el cuento lo tengo como un recuerdo imborrable”.

Ya firmados los papeles de la boda, Guido y Betxy viven juntos, como cualquier otra pareja joven cubana, en la casa de los dos papás, ahora suegros.

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3 thoughts on “Viviendo con papá y papá

  1. Menos mal que la familia no se vio tan afectada con todos los cambios que hizo ese hombre después de decidir tener un hijo, una separación nunca es algo normal, aunque somos seres humanos y es lógico no calcular muchas cosas y que a veces tengamos que enfrente cosas como estas. La segunda foto no explican ni quien es quien, son todos una relación y adoptaron la niñita?.
    Saludos

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