“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

¿Viven en armonía hostales y hoteles en Trinidad?

Tomado de Escambray

La temporada invernal del Turismo está a punto de entrar en calor. Es el ritual de cada año para fortuna del bolsillo de la economía nacional y del privado, que, en este último caso ha transitado de menos a más en la provincia, fundamentalmente en la ciudad de Trinidad. Tener a mano y ante los ojos un Centro Histórico urbano como el de la tercera villa cubana constituye un lujazo cultural y un negocio redondo para todos.

Sabia, como siempre, la práctica demostró que el Estado no podía solo dar cobija a los millones de turistas que deciden poner pie en tierra en este archipiélago y, por tanto, flexibilizó el ejercicio del trabajo por cuenta propia; fue entonces cuando muchos trinitarios se frotaron las manos —no hay motivos para criticarlos— al ver el camino libre de coyundas y así aumentar sus peculios sin necesidad de hacerlo por la izquierda, como algunas actuaban debido a la impunidad.

Hoy por hoy, en el territorio espirituano existen 4 623 habitaciones, de estas 1 546 en el sector estatal y 3 077 en el no estatal, operadas en CUC, la mayor parte en el municipio de Trinidad, que ha llegado a un estado de gracia, calificado acertadamente por un colega como el boom de los hostaleros.

Contrario a lo que pudiera pensarse, el Estado agradece la competencia. Incluso, promueve el desarrollo del Turismo en sus nuevos modelos de gestión, al amparo de uno de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.

Para los incrédulos, y para los que no lo son también, me permito ejemplificar a partir de las estadísticas aportadas por la Delegación del Ministerio del Turismo (Mintur) en Sancti Spíritus. Las agencias Havanatur, Cubatur y Viajes Cubanacán, tienen suscritos actualmente 1 014 contratos con el sector privado en las modalidades turísticas de alojamiento, alimentación y de transporte.

¿Ventajas de estos vínculos contractuales? Diversificación de las ofertas y el aumento de la altura de la varilla en cuanto a la calidad en la prestación de los servicios, competencia que debe ser aprovechada al máximo por las instalaciones hoteleras y extrahoteleras. En esa cuerda, la sucursal espirituana de Palmares S.A. no ha colgado los guantes: ha abierto nuevas opciones, rehabilitado los inmuebles y enriquecido sus propuestas.

La Delegación Provincial del Mintur no ha tachado de su agenda el apremio de elevar la formación del capital humano del personal cuentapropista. Para ir de la palabra al hecho, su Centro de Capacitación ha graduado a 110 trabajadores desde el 2016 hasta la fecha en los perfiles de dependiente gastronómico, cocinero, camarera y panadero-dulcero.

Tampoco obvio el curso de habilitación en gestión de pequeños negocios de alojamiento para el arrendador de habitaciones que se imparte, dirigido a dotar al personal de las herramientas imprescindibles para hacer más eficiente su quehacer. Porque, a no dudar, un negocio prospera no solo con voluntad y financiamiento para invertir.

Sin promoción, el Turismo apenas levantaría cabeza. Con tal certeza aprendida al dedillo, el Centro de Información al Turismo (Infotur) en Sancti Spíritus amplifica las ofertas de más de 150 hostales y medio centenar de paladares y cafeterías en el sitio trinidaddecuba.travel y en sus cuentas institucionales de Facebook y Youtube, también en la red de redes.

Estas evidencias permiten sostener que el Mintur no le ha colocado zancadillas al cuentapropismo. Todo lo contrario. Sin embargo, por un lado, ¿el apoyo brindado se torna óptimo? Y, por otro, ¿los trabajadores no estatales habrán aprovechado las posibilidades creadas?

Desterremos la indigencia analítica: si bien el Mintur rige el desarrollo de turismo, el sector privado en esta rama forma parte de un tejido socioeconómico mayor en Cuba, donde aparecen otros organismos e instituciones como el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y la Oficina Nacional de la Administración Tributaria, cuyas funciones reguladoras no siempre han gozado de la mejor salud en Trinidad. ¿Secuelas? Intentos de evasión fiscal y violaciones del reglamento del trabajo por cuenta propia, entre estas el empleo de personal no contratado.

Esas sombras no opacan la significativa contribución al presupuesto del Estado del cuentapropista vinculado al Turismo en Trinidad, cuyos hostales dieron cobija a alrededor de  202 170 visitantes extranjeros al cierre de la temporada alta pasada (noviembre 2016-abril 2017), cuando la provincia totalizó casi 422 000, sumado el área estatal.

Todo ello a pesar de la inexistencia de un mercado mayorista, que tendrá como paliativo la ejecución de un centro comercial de nuevo tipo llamado Zona + en la villa trinitaria, previsto a concluir el año entrante, según lo anunciado por autoridades de la Sucursal Cimex en Sancti Spíritus en estas propias páginas.

La temporada invernal ya se calienta, esencialmente en Trinidad, donde el turismo privado continúa en ascenso con patente propia.

 
 

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