“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

¿Un Maine de la era espacial?

640px-Glenn_Enters_his_Mercury_Capsule_-_GPN-2000-001029

John Glenn entra en la cápsula Mercury.

Tomado de Razones de Cuba

John h. Glenn, sería el primer astronauta norteamericano en salir al cosmos de acuerdo con el Proyecto Mercury, el 20 febrero de 1962. Si fracasaba en el intento y moría, Cuba sería acusada de obstaculizar las comunicaciones del cohete espacial por los máximos jefes militares estadounidenses, según un plan secreto. Para ello se planeaba la presentación de supuestos fragmentos de la nave, que probarían la interferencia electrónica de los cubanos.

Pero la misión fue un éxito. Glenn se convirtió en un héroe nacional y amigo del Presidente John F. Kennedy. Tras su muerte, en el atentado del 22 de noviembre de 1963, Gleen sorpresivamente abandonó su carrera.

La posible acción de acusar a Cuba se denominó Dirty Trick (truco sucio) y fue proyectada en el contexto de la Operación Northwood (Madera del Norte) dirigida a ofrecer pretextos al Presidente Kennedy para que invadiera a Cuba, adjudicándosele al gobierno de la isla actos terroristas contra Estados Unidos y sus aliados en la región, que en realidad serían realizados por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y la Agencia Central de Inteligencia, con la complicidad de mercenarios cubanos.

Según documentos hechos públicos en 1998 sobre la Operación Northwood, el General Lyman Louis Lemnitzer, Presidente de la Junta de Jefes de Estados Mayores y otros altos oficiales estadounidenses concibieron y organizaron la Operación Northwood, que fue presentada el 13 de marzo de 1962 al Secretario de Defensa Robert Mc Namara, como solución final para acabar con la Revolución cubana. La versión oficial del encuentro recoge que Mc Namara rechazó el plan en una tensa reunión que se extendió por más de tres horas, en la cual los militares presionaron por llevar adelante la propuesta. Aunque las acciones más alucinantes relativas a la utilización de aviones teledirigidos, hundimiento de barcos y derribo de aviones, no se efectuaron, quizás por sus complejidades técnicas, la mayoría de sus directrices principales fueron intentadas, incluyendo los centenares de planes de atentados al Comandante Fidel Castro.

El único ejemplar que se conserva de la Operación Northwood ya desclasificada, se encontró en los archivos de la Secretaría de Defensa y los restantes habían sido destruidos por Lemnitzer.

La operación se inspiraba en la doctrina de la False Flag (Falsa Bandera) del manual FM 30-31 del ejército norteamericano, para la realización de acciones terroristas que eran atribuidas a los «estados o grupos hostiles a Estados Unidos», y se correspondía además con la Directiva del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, del 16 de junio de 1948, desclasificada en 1998, que autorizaba la ejecución de esas operaciones como práctica habitual de la CIA, pero de forma encubierta, de manera que ningún gobierno norteamericano apareciera implicado.

(Síntesis)

 
 

3 thoughts on “¿Un Maine de la era espacial?

  1. mE parece muy retorcido todo, porque simplemente no invadieron y ya? no era suficiente con lo que Fidel les quito?

  2. Es verdad que retorcido , parece más el argumento de una peli de Hollywood que de la vida real pero eso sí , tiene todo el ADN de la CIA . Saludos .

  3. Clásico de los HPs norteamericanos, que ya ejercían la “posverdad” mucho antes de que se acuñara el término. Pero ¿qué tiene esto que ver con los 58 años de desgobierno neofeudal y protomonárquico que nos ha hecho sufrir y nos ha traído a este estado de penuria institucionalizada al que no se le ve fin?
    Soy antiimperialista y con ideales de justicia social. Pero dentro de las “Razones de Cuba” (que lo son más bien del gobierno) habría que poner las SINRAZONES que hemos padecido tanto y por tanto tiempo. Creo que de eso se trata. Lo demás es, hoy por hoy, muela autoabsolutoria y justificativa que ya no convence a nadie. Aunque no quieran darse cuenta, metidos como están en esa conveniente, manipulable y selectiva ‘capsula histórica’.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *