Un análisis económico sobre precios en Cuba.
Un lector de mi blog que dice ser economista cubano y llamarse Leandro Ruiz, escribió este comentario en la BBC sobre el tema de precios e impuestos en Cuba. No concuerdo con algunos de sus puntos de vista pero me parece una aproximación seria que puedo compartir con los lectores de Cartas desde Cuba. Un abrazo, Fernando.

En Cuba, al igual que en el resto del mundo, las medidas económicas deben de tener en cuenta a los más pobres. Foto: Raquel Pérez
Por Leandro Ruiz:
Estimado: Es que yo creo que lo que no se entiende es el problema en su dimensión más objetiva. Los precios de los artículos de primera necesidad son precios que determina el gobierno como parte de una política distributiva, pero hay que tomar en cuenta que semejantes productos también tienen asociado un grado de importación importante, lo que obliga a trasladar al precio final tales márgenes. El gobierno se haya frente a una situación de falta de recursos para seguir llevando a cabo sus distintos programas. Generalmente los recursos pueden obtenerse a través de dos formas: a través del comercio internacional o generándolos internamente, en ambos es la producción la base. En el caso del comercio se sustenta vía exportaciones, en relación a la economía interna es vía ahorro privado más ahorro público (ahorro nacional). El problema es que cuando no alcanza con el ahorro nacional se tiene que hacer uso de préstamos desde el resto del mundo con una carga asociada de intereses que el país deberá pagar en algún momento del tiempo. Por qué esto es importante?, bueno porque en el caso de Cuba los niveles de producción y de ahorro son bajos, de manera que por una parte no se pueden obtener grandes ingresos vía exportaciones y no se pueden generar niveles de ahorros importantes para el país. La solución tradicional es el endeudamiento con organismos financieros internacionales o con otros países. El problema es que Cuba no tiene acceso a los préstamos de organismos financieros internacionales y por otra parte el conjunto de socios comerciales que tiene tampoco proveen a las isla del financiamiento (inversión extranjera directa) que esta necesitaría para poder obtener niveles de riqueza necesarios para su desempeño económico. Entonces se reducen las fuentes de financiamiento de la inversión, el desarrollo social, etc.
Una solución que hallaron los países de América Latina frente a la falta de financiamiento y la deuda externa fue la de imprimir papel moneda lo cual se tradujo en una hiperinflación importante en los países de la región. Cuba tuvo el mismo problema a mediados de los 90 con efectos negativos para el crecimiento económico del país. En resumen, Cuba, o el gobierno cubano, tiene pocas posibilidades de generar recursos para sus programas socioeconómicos de manera que acude a la imposición para obtener ese financiamiento que no tiene. En rigor la imposición es la forma de financiamiento más importante de los Estados en todos los países del globo, no hay nada de nuevo en eso. El problema es que en países estatizados como Cuba la importancia de los impuestos es más relevante dentro de la economía comparado, por ejemplo, con sus pares latinoamericanos, ya que no existe un sector privado productivo que dinamice la inversión y el crecimiento en el país y sobre los cuales generar importantes fuentes de ingresos vía impuestos.
Entonces uno puede entender que se apliquen imposiciones mucho más altas de lo que uno esperaría, no solo sobre productos de lujo (es importante definir cuáles son estos productos y cuál es el impacto que esto tiene en una población con una identidad cultural como Cuba, no necesariamente lo que se considera suntuoso en un país europeo o latinoamericano como por ejemplo Chile, se considera como tal en Cuba. Generalmente para conocer esto los economistas solemos calcular las elasticidades de demanda de esos productos y así se ve sobre cuáles productos la demanda del cubano es más sensible, lo que significaría cuáles los cubanos valoramos más), sino sobre toda la gama de productos existentes en el país, que es escasa. Aclaremos además que en países como Chile (dentro de unos años la economía más rica de la región) el IVA sigue siendo la principal fuente de ingresos del gobierno alcanzando alrededor de un 50 % de los ingresos que obtiene el mismo.
Nuestro país no presenta una amplia gama de bienes y servicios como por ejemplo Argentina, Brasil o Chile lo cual implica que la presión impositiva sobre los artículos existentes es mayor. Es importante aclarar que la disminución en el precio de los artículos de primera necesidad en un país no debe corresponderse con una política pública directa, pero quizás si con una política pública indirecta. Es simple el razonamiento: disminuir precios para seguir consumiendo a menores precios conduce a un círculo vicioso y de “anticrecimiento”. La disminución de precios de los artículos básicos debe devenir por un aumento en la productividad de tales artículos y no porque al gobierno se le ocurra hacerlo a través de un subsidio cruzado. Una mayor productividad conduce a un nivel de producción mayor y a un mayor nivel de oferta lo que conlleva, necesariamente, a una caída en los niveles de precios. Entonces la propuesta es: mayores impuestos que sea destinados a incrementar la inversión productiva y así la productividad y por tanto la caída en los precios, lo que provoca un aumento del poder adquisitivo.
El otro punto es más complejo. Aumentar los impuestos de productos de lujo es una medida lógica pero no puede ser para reducir los gravámenes en los productos de primera necesidad, sino lo que puedes obtener es un nivel de escasez mucho más pronunciado del que existe. Puede resultar un entorno muy complejo, y en realidad los es, aunque tampoco es obvio, siendo serio. Supongamos que se incrementan los niveles impositivos de los productos de lujos y con esos recursos el país puede reducir los niveles de impuestos sobre bienes de primera necesidad, y así los niveles de precios. Dado un grado de producción de esos bienes de primera necesidad bajo, lo que puedes avizorar en el mediano plazo es el desabastecimiento, mayor al que pueda verse hoy en día en el país. Entonces, ganaste recursos, con los cuales intentaste hacer distribución por un lado, y que se te escaparon por el otro lado. Además conseguiste empeorar los niveles de escasez en el país. Entonces lo relevante es el nivel de productividad y para eso es necesaria la inversión que es a lo que me refiero cuando digo que es el contenido directo de una política pública.
Es cierto que el IVA (que es la modalidad que más se asemeja a la estructura impositiva en Cuba) es bien regresivo porque impone por igual a los distintos sectores de ingresos del país lo que se traduce a una redistribución de sectores más pobres a sectores más ricos. Pero en Cuba esto es así desde que yo tengo uso y razón, puesto que el gobierno no discrimina entre sectores acomodados y no acomodados cuando ofrece educación y salud gratuitas, así como otros servicios como transporte, acceso a la cultura, etc. En realidad en los países subdesarrollados el IVA es la principal fuente de financiamiento mientras que en los países desarrollados es el impuesto a la renta. Es obvia la razón por la cual en Cuba un impuesto a la renta tendría un impacto más negativo que una estructura como la actual.
Desafortunadamente no hay muchas opciones en el país para que la economía avance. Aplicar métodos de mercado en economías bien centralizadas tiene el problema de que toda política económica que se tome pueda conducir a resultados no deseados que muchas veces provocan la inefectividad de la misma.
Saludos

3 comentarios
Saludos Fernando.
Si el gobierno cubano sabe que:
1-El ahorro nacional no alcanza.
2-No tiene quien le preste.
3-Los amigos no invierten a niveles necesarios.
4-No tiene un sector privado que dinamice el crecimiento económico.
5-No tiene muchas opciones para que la economía avance.(continuará)
LIBORIO LX / octubre 13, 2012. 2:07 pm. #
(continuación)
¿Por qué el gobierno cubano eterniza las vicisitudes del pueblo?¿Por qué no se ha decidido por el modelo chino,o por el vietnamita,o por el brasileño,o por el chileno,etc?Los gobernantes no son eternos,los pueblos sí,y en el caso de Cuba los cambios drásticos vienen,gusten o no,el gobierno cubano no debiera sentarse a esperar.
Gracias Fernando.
LIBORIO LX / octubre 13, 2012. 2:19 pm. #
Leandro….. en Chile como en España como casi toda Europa, es el Impuesto sobre la Renta la que mayor ingresos fiscales reportan y no el IVA.
Usted propone “(…)Entonces la propuesta es: mayores impuestos que sea destinados a incrementar la inversión productiva y así la productividad y por tanto la caída en los precios, lo que provoca un aumento del poder adquisitivo.(…)” Pero el hecho de una mayor producción puede llevar a niveles de exceso de stock, ya que la oferta de productos superará la demanda y eso es malo ya que nuestro stock queda perenne en nuestros almacenes (más gastos) y por ende mantenimiento de precios. Si ésta situación pasa a ser permanente….las empresas se verán obligadas a reducir su actividad y a prescindir de parte de los trabajadores, como menor mal ya que lo peor pudiera ocurrir es que muchas empresas cierren y eso causa un problema social. Pues los productos están muy baratos…muchísimo!!! pero no hay dinero para pagarlos por que no hay trabajo…
Eloy Gonzalo / noviembre 10, 2012. 10:22 pm. #