“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

Sospechas y consecuencias

consecuencias

Tomado de LJC

La descalificación como método en el debate político no funciona. Apelar al insulto en lugar de dirimir diferencias en el terreno del pensamiento, es un facilismo peligroso que puede envilecer a quien lo practica. Esta práctica es común en la esfera pública cubana. Donde hay más sospechas que confianza, más miedo que conocimientos y más acusaciones que construcción colectiva. La intención de polarizar el debate público cubano, quizás buscando eliminar posiciones ambiguas, está provocando daños colaterales. Es lo que sucede cuando a los expertos en sospechas y disidencias, que también son necesarios, se les confunde con la vanguardia y se pone las instituciones a su disposición.

El terreno donde mejor se expresa esta lucha es el periodismo. Los medios digitales sobre Cuba son diversos y presentan nuevos escenarios, incluso algunos de ellos nacen en otras geografías o son subvencionados con recursos foráneos. Que el ejercicio periodístico se realice con fondos extranjeros o cobrando por publicidad, presenta preguntas que deben ser abordadas con madurez, sin ingenuidad ni esquizofrenia.

Como colaborador que fui en uno de esos medios, siempre tuve la duda de si los acusadores sabían algo que yo no conocía, o era la costumbre de encontrar subversión en cada esquina. Pero alguien está siendo irresponsable, ya sea por generar dudas sin fundamento o teniendo información que demuestra esas sospechas y no compartirlas con la opinión pública, permitiendo que muchos jóvenes sean utilizados por un lado y presionados por el otro. Que se pongan las cartas sobre la mesa para aclarar si hay o no jugada de engaño. Porque acusar a todo y a todos como un deporte es encender odios gratuitos.

A este paso corremos el peligro de que la palabra “subversión” sea el grito de “bruja” de esta época y terminemos quemando inocentes en la hoguera. Estos jóvenes merecen una mejor explicación que la promesa de una posible subversión, pero el camino fácil es presionarlos sin explicaciones. Lo difícil es entender que simultáneo a las presiones, nuestros funcionarios estrechen relaciones con los representantes de los mismos países acusados de subvertir, al parecer a ese nivel todo está claro, al nuestro es que existen dudas.

El método utilizado para provocar la sospecha, es la descalificación y adjetivación. A muchos de estos medios y proyectos habría que hacerle preguntas válidas, pero desconocer diferencias entre ellos, crear perfiles falsos en la web para ataques personales, implicar instituciones en rencillas y altercados virtuales, crear un grupo desinformado y ciego que vea esto como una tarea en vez de una práctica política, es fatal. Tomar ese rumbo, el de las hogueras entusiastas y la polarización, puede irse de las manos fácilmente.

Las ideas, correctas o incorrectas, no se matan ni se atacan, al discrepar con ellas deben superarse con otras mejores. Institucionalizar la descalificación como recurso, o permitir que individuos utilicen a instituciones cubanas para agendas personales, es peligroso. De igual manera, responder a los ataques usando el mismo lenguaje, encender odios en sentido contrario o evitar tomar partido en momentos de definiciones, alimenta esas sospechas.

Hoy la derecha se hace tan recalcitrante en el mundo, que respiramos aliviados cuando un socialdemócrata llega a primer ministro o un banquero francés es presidente, nos han movido la línea. En Cuba y para no quedarnos atrás, hacemos lo mismo, poniendo la izquierda en una posición tan extrema que es difícil cumplir con el parámetro. Comenzamos entonces a dejar fuera a muchos que, según lo expresado por Fidel en Palabras a los Intelectuales, tendrían un lugar dentro de la Revolución, y una vez más se les margina. Construyendo más enemigos y rencores, que al parecer tenemos pocos.

Así desde La Joven Cuba vimos cómo nos movieron la línea, mientras seguíamos publicando lo mismo o quizás menos atrevidos que antes, para los jueces nos hacíamos más peligrosos. La aguja se ha ido moviendo, al punto de que un fanático puede presentarse como modelo de revolucionario y el que permanezca en su lugar puede encontrarse en el “centro” de un día para otro, aunque ese no sea su lugar ni su posición política.

Solo puedo hablar por nosotros, que llevamos años buscando acompañar a las instituciones y organizaciones políticas del país. Viendo dentro de ellas la lucha entre quienes apoyan y quienes sabotean, viendo el cambio de mentalidad pospuesto. Lo irónico es que mientras más puertas se cierran dentro, más ventanas se abren desde fuera, y renunciamos a usarlas. La estrategia de los dogmáticos es ponerte en el precipicio, deseando que resbales y caigas en la derecha, para decir que desde el inicio eras un suicida. A menudo esto esconde miserias humanas peores que el dogma, como disfrazar de ideología las rencillas personales o buscar protagonismo a costa de otros.

El mejor desinfectante contra sospechas y disidencias es poner las cartas sobre la mesa. Que los medios y proyectos asuman posiciones políticas claras y el Estado haga públicas sus razones para tanta desconfianza, que brinde información para saber si la descalificación es el método de un grupo u orientación, para saber si detrás de las acusaciones hay algo real o no. Quizás así podamos diferenciar lo peligroso de la esquizofrenia. Porque será difícil construir una democracia socialista mientras unos van a la garganta de los otros, mientras el debate degenera en ofensas y descalificaciones, mientras todos intentan dar lecciones de ética a conveniencia.

Por lo pronto, lo único seguro en Cuba son los procesos cíclicos de contracción y distensión política. Cuando la aguja regrese a su estado natural comenzaremos una vez más a reconocer errores cometidos, comprobar entonces quién era realmente enemigo y quién no. Ojalá la sospecha no termine fracturando la unidad, generando demasiados daños colaterales y abriendo heridas que luego no tengamos cómo cerrar. Ojalá.

 
 

31 thoughts on “Sospechas y consecuencias

  1. Si que todos hemos sufrido desde siempre esos procesos cíclicos de pseudo-apertura y cerrazón que han caracterizado este medio siglo y pico, abrieron demasiadas heridas, dejaron demasiados cubanos fuera, se perdió demasiado tiempo, se marginaron gentes valiosas. Quién no se sumó a la marabunta “Revolucionaria” de cada momento quedó fuera quedó estigmatizado para siempre.Cuantos miles y miles tuvimos fé ciega en lo que estábamos construyendo y fuimos apartados porque expresamos puntos de vista que no eran consecuentes con las barbaridades que se estaban cometiendo y que luego al paso del tiempo se reconoció los errores pero no se le rehabilitó el honor perdido a los que teniendo razón les fué arrebatada.

  2. Excelente articulo de Harold, que “se ponga el sayo a quien le sirva” y de acuerdo con Dario, si mucho daño con heridas que cuestan cerrar, porque fueron puñaladas despiadadas en el centro de donde más duele hechas por personas como las descritas en este articulo y que con el tiempo hemos visto que esos “agresores”, “super revolucionarios”eran y son miserables oportunistas.

  3. Harold, sufre el eterno problema de quienes quieren tener criterio propio dentro de la revolución. Usa como escudo la defensa de la revolución como si eso le garantizase libertad de expresión.

    Pero las cosas no funcionan así, porque en Cuba la libertad de expresión tiene incluso más límites entre los revolucionarios. Y si no que se lo pregunten a Heberto Padilla, un revolucionario destacado que lo machacaron por publicar unas poesías.

  4. Desgraciadamente los medios de prensa llamados por algunos oficialistas carecen de credibilidad para el gran púbico en parte porque solo dicen las verdades convenientes, otras veces porque la bola se esconde y en la mayoría de los casos por la no imparcialidad y nebulosa de la noticia. Mientras sigan así ¿Donde van a buscar las noticias los cubanos? En todas partes menos en los que sabemos, lo malo es que buscando y buscando aparecen algunos medios con verdades envenenadas.

  5. Aunque tiendo a estar de acuerdo con los reclamos del postero, quizá haya que ser un iniciado aventajado para entender referencias, circunstancias y motivos específicos de este post. Aunque uno saca como conclusión operacional que se recrudece aún más la “intransigencia revolucionaria” y la satanización de voces disonantes con el discurso oficial, mientras el gobierno pregona una apertura al imprescindible capital extranjero –que no acaba de llegar en las cantidades requeridas, ¿por qué será?- y otras “actualizaciones del modelo”; así que seguimos en esta especie de esquizofrenia sociopolítica de un SÍ PERO NO -o al menos SÍ PERO NO TANTO- donde la ideología anda por un lado y la práctica (o al menos la enunciación de ésta) por otro.
    Arreglados estamos.

  6. De quién habla Harold? No es suficiente con señalar los problemas, también hay que señalar con nombre y apellidos a los que provocan los problemas.

  7. “Nunca el mar en calma hizo experto a un marinero” leí hace poco en una dedicatoria y me viene ahora a la mente porque aveces pienso q es necesario este debate visceral para decantar a los q flaquean, fortalecer a los Incansables; aquellos q según Bertold Brech , son los imprescindibles.

  8. Hace muchos años quedé asombrado al darme cuenta que el mayor enemigo, por ejemplo, de un (autollamado) cristiano pentecostal no era un ateo como yo sino un católico. Me resultó poco creible el odio con el que aquel pastor de un pueblito camagueyano hablaba de sus, presuntamente, compañeros de fe porque al fin y al cabo creían la misma historia descrita en la biblia.
    Pues asi mismo pasa con esos ¿izquierdistas? cubanos. Son más felices como Tony Castro conversando en un yate por el mediterraneo o el medio hermano tirándose fotos con París Hilton, que intercambiando criterios con otro que abraza la misma fe.
    ¿o será que ellos no tienen la misma fe que nosotros?

  9. Me encanta cuando dice que “el mejor desinfectante contra sospechas y disidencias es poner las cartas sobre la mesa”, se estará refiriendo a la libertad de expresión sin medias tintas? Y si lo llevamos a otro contexto, se estaría refiriendo a la libertad política, de reunión, de disenso? Genial artículo, pero como lo acusan directamente a él, me gustaría que por esta vez fuera él quien diera nombres y disparara.

  10. Respeto la redacción y la ortografía del autor, que indudablemente sabe escribir. Una vez más me quedo con el mal sabor que me dejan sus artículos en los que, al final, como dice Roche (6)no contradice a nadie, y no expone hechos concretos. Debe ser un rezago de lo aprendido en esos medios para los cuales el mismo confieza que trabajó y han hecho de la ambiguedad un arte. Por lo demas, que hace este artículo, aunque sin nombres, sino desacalificar a los otros. Que siga el debate….

  11. Que me disculpe Harold pero contrario a lo que el dice, y valoro su valentía en publicarlo, fue Fidel en palabras a los intelectuales quien puso los límites a la crítica.
    Cómo construir una sociedad con el criterio de todos si cada vez que “disientas” del pensamiento oficial eres tildado de contrarevolucionario.
    Ser revolucionario se convirtió, contrario a la etimología de la palabra, en un ser que sigue ciegamente lo pensado por una elite.
    A partir de esas palabras se acabó el debate, se convirtió en un monólogo. Y como Fernando reflexionaba, excelentemente por cierto, hoy Cuba se quedó sin el solista de la orquesta.
    Lo que queda entonces es todo el aparato para acallar las voces díscolas.

  12. Definitivamente Harold es un cubano inteligente y consecuente, pero peca de ingenuo, tal y como hemos pecado todos los que de algún modo nos hemos identificado con este proceso “revolucionario”. No hace falta unirse al “enemigo”, ni claudicar de izquierdas, pues esa no es la solución y mucho menos el problema. No nos rompamos más la cabeza y comencemos a llamar las cosas por su nombre. Nos será imposible avanzar y alcanzar ese ideal próspero y sostenible mientras que sigamos dando loas a un gobierno que detesta la individualidad, cultiva el odio y la desidia entre cubanos y denigra a toda aquél que piensa con cabeza propia. Las heridas son muchas y los cubanos que sufrimos muchos más. Duele claro, profundamente, pero qué hacemos. Los que parten pretenden olvidar y los que quedamos, nos resignamos, así no avanzamos. Creo que es hora de unirnos a por esa Cuba que soñamos y a por nuestra propia REVOLUCIÓN; una en la que podamos cambiar, en verdad, todo lo que puede ser cambiado.

  13. Cubano de a pie, me hace mucha gracia que califiques de “ingenuo” a Harold porque es la misma critica que le hacen los extremistas de izquierda. Curiosa coincidencia no crees?. Un abrazo

  14. Fernando:

    Si te fijas, dije que pecaba de ingenuo, y no solo él, sino yo también y muchos otros cubanos que hemos pasado por lo mismo. Los extremos se tocan y vivimos en un país al límite, pero curioso o no, no coincido!

  15. porque me da la impresión de que esto va con el tal Iroel Snachez, el campeon en lo de tratar de despretigiar a los q no pienzan como él.

  16. Harold plantea con toda rrazón, en mi opinión: “Quizás así podamos diferenciar lo peligroso de la esquizofrenia. Porque será difícil construir una democracia socialista mientras unos van a la garganta de los otros, mientras el debate degenera en ofensas y descalificaciones…(..) Coincido, pero me hago las preguntas desde una óptica diferente: Y si lo que quieren esos intelectuales empoderados institucionalmente es, precisamente, evitar que se construya una verdadera democracia socialista y participativa? Le conviene al secretario del Partido de una provincia una democracia socialista participativa y unos medios de comunicación que constantemente le estén señalando las ineficiencias e incoherencias de la estructura de la cual es responsable? NO LES CONVIENE. Le hubiera convenido a Iroel Sánchez, por solo poner un ejemplo, cuando era presidente del ICL, que hubiera existido una web digital que hurgara, vaya, no sé, en el uso que se le daba a los rollos de papel?

  17. CONINÚO: No le hubiera convenido. Qué defienden los que denostan y acusan de neo o seudo-revolucionario a cualquiera que no baile al compás del cotilleo de la papilla ideológica? Defienden la Revolución, defienden a los humildes de la Patria, o defienden el status de unos cuantos -algunos honrados y verdaderos revolucionarios, otros dudosos revolucionarios-, que tiene el poder? Por qué no presentan pruebas de las acusaciones que hacen? Se los he preguntado muchas veces, y no responden.

  18. me parece bastante vació el articulo, muy bien redactado pero como dijo alguien ya con poca información. igual mis respetos para el autor que es un excelente comunicador, sin dudas.
    en cuanto al meollo en si, que mas se les puede pedir a una sarta de oportunistas entrenados por un gobierno que es especialista en generar odio y que así lidia con todos los que se dignen a pensar libremente dentro de la isla. en serio, al paso que van hay que ver quien va a pagar el faro del morro.

  19. Asi mismo es Harold, mueven la linea y despues inescrupulosamente, admiten si en esa oportunidad estabamos equivocados, pero nadie repara los danos, y lo peor eso se ha convertido en “modus operandis” saludos

  20. Nunca me han gustado los artículos de este señor, simplemente porque con una gran verborrea llena párrafos y no dice nada. Yo me pregunto: Quiénes son los jueces que le movieron la línea ?, Quiénes presionan sin aceptar explicaciones ?, Quiénes queman en la hoguera ?, quiénes descalifican ?, cómo utilizan a los jóvenes ?….. En fin, que con mucho menos texto se hubiese podido decir más, denunciar verdaderamente lo que se cree que está mal y quien impulsa ese comportamiento. Hay que definir una postura, no podemos predicar algo como escudo para luego tratar solapadamente de comunicar otras ideas.

  21. MH 22: Coincido plenamente contigo con relación a “escribir” mucho sin “decir” concretamente nada por parte del autor. Algo que creo que fácilmente “detectamos” nosotros los cubanos, por qué será???, jajaja. Específicamente en cto. a este artículo en particular pienso que si te vas a defender de un “ataque” (me parece que es lo que hace) la mejor manera de hacerlo es llamando las cosas y al que te atacó por su nombre y no andarse por las ramas con “vaguedades” pues de ir por esa vía sólo lograrás “dar” más “valor” al que te atacó.

  22. Harold no es ingenuo sino disciplinado; él sabe del remedio blando y tiene bríos y capacidad para aplicarlo, pero no quiere ponerse en contra del poder. El quisiera que se arreglara la cosa, pero nunca quitando el poder al despotismo que él mismo se esfuerza en ilustrar.
    Con jóvenes como él hay dictadura para rato.
    Clarito clarito…

  23. Mike Palomino, a lo mejor la nacion necesita gente como tu, donde estas?, que haces por Cuba?. Decía Martí que los que no tengan el valor de sacrificarse deberían por lo menos tener el pudor de callarse ante los que se sacrifican. Un abrazo

  24. (26) Mike L. Palomino. Fernando es un excelente profesional, y más cubano que muchos nacidos en la isla. Casi apostaría que más cubano que usted.
    Por personas de su tipo es que “hay dictaura para rato”. Son la gasolina política de alto octanaje: una persona que solo dice que algo está mal y que la solución es “otra cosa” que no sea el “infierno actual”. Pero no tiene puta idea de la otra cosa y no pone un chícharo para arreglar o poner en evidencia al infierno. En su lugar, solo critica a los que quieren ser parte de la solución. Usted: es un gran problema, tanto en “dictadura” como en “otra cosa”.

  25. Mike 24 aunq no me agrada la respuesta de Fernando hay una cosa cierta, en tu comentario luce Harold como alguien q no quiere ponerse en contra del poder por un motivo más oportunista q otra cosa, vaya como si el considerara al poder un despotismo q quiere ilustrar. Eso de poner como oportunistas a las personas, o q buscan no ponerse en contra de tal o más cual poder, sin conocerlas, sin dar motivos q no dejen lugar a dudas, es de otras webs donde según tú la gente no pierde ni a la escupía.

  26. El post tiene en mi criterio varias “engañifas”: Se presenta como la demanda de un revolucionario, pero en el contenido es la demanda de un “revisionista” que trata de “enmendar” problemas de forma en las relaciones entre los que se auto-titulan “revolucionarios” sin serlo, que no son otros que los que apoyan la forma de gobierno, de dirección de la economía y de limitación de libertades políticas y económicas que han existido bajo la tutela de un pequeñísimo grupo de poder durante mas de medio siglo y que ha llevado al país al desastre económico y de falta de libertades en que se encuentra.

    Se “critica” a la “ultra izquierda” extremista que apoyada por la dirigencia “histórica” trata de mantener a raya todo tipo de critica interna alegando siempre el “argumento” de plaza sitiada, pero a la vez, el articulo no reconoce ni demanda el derecho a la critica y a exigir cambios reales a los que no comulgan con el autor en su apoyo al “gobierno eterno”, su partido único y los métodos…

  27. El articulo no pasa de ser una demanda “reformista” contra los “extremista” pero “olvida” que esos no son los problemas que realmente afectan al país y su población y que si se demandan libertades debe ser para todos y no solamente para un grupo.

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