“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

Silvio le declara su amor a la Casa

Tomado de Granma

Hermanos que convoca esta Casa:

Si a un siglo de su nacimiento José Martí fue identificado como responsable de los hechos revolucionarios que inauguraron nuestra etapa libertaria de 1953, también pudiera decirse que esta Casa de las Américas fue fundada por nuestro Apóstol, por su compromiso con los próceres que empezaron las guerras de emancipación continental contra el colonialismo. Para colmo, una joven de la generación del centenario del nacimiento de Martí, protagonista de aquella jornada terrible y simbólicamente hermosa fue, a su vez, quien fundó y animó a esta institución, que ha reunido escritores como haciendo un ensayo hogareño de aquel ideal llamado Nuestra América.

Otro imprescindible de esta Casa, mi amigo poeta y pensador Roberto Fernández Retamar, el año pasado me pidió estas palabras de inauguración al Premio número nº 59. Y es que Roberto sabe que, aunque este entrañable evento aún no ha incluido la modalidad de canción, es incuestionable que aquí se ha cantado mucho, tanto con lírica como con _guitárrica_.

Por ejemplo, el mes que viene hará medio siglo de que varios trovadores de mi generación estuvimos por primera vez en este mismo salón. Aún no se llamaba Che Guevara, aunque ese fue un nombre que nos sobrevoló aquella noche. Lo que era yo, estaba bastante azorado, casi no me lo creía, porque en febrero de 1968 Casa de las Américas era ya un lugar honroso y querido, liderado por una heroína y respaldado por brillantes artistas y escritores.

Faltaban por llegar muchas novelas, narraciones, piezas de teatro; faltaban inolvidables libros de poesía. Y faltaban por ausentarse, o por sernos arrebatados, varios hermanos queridos. Porque esta Casa y este Premio siempre tuvieron la virtud de reunir a mujeres y a hombres más interesados en la suerte de sus pueblos que en la de sus palabras; gente entregada en el ingenio, pero mucho también en carne y hueso.

Así que faltaban por ocurrir sorpresas en muchos escenarios, noticias esperadas o inconcebibles, esperanzas y angustias de diversas honduras.

También faltaban iluminaciones, torpezas, aprendizajes; faltaba tiempo, partícula a partícula, haciendo lo que la brisa y el agua cuando corren. Faltaba, después de la espuma, el sedimento revelador que nos hace reconocer y desafiar, entre las miserias del mundo, lo triste de nuestra propia naturaleza.

A algunos incluso nos faltaba más de la mitad de nuestras vidas, aunque no lo sabíamos. Y todos éramos aprendices de todo: de la historia escrita, de la que pensábamos que faltaba por hacer y escribir y, por supuesto, la de la hormiga cotidiana: la historia real que, entre acorralado y desafiante, ha escrito este pequeño país, capaz de proyectar las enormes luces de sus sueños.

Algunos sueños acaso no los llegaremos a tocar, al menos del todo, porque el acoso constante sin dudas nos limita. Estamos donde una larga, compleja y desigual batalla nos permite. Esto nos ha hecho desarrollar un arte de defensa que nos sostiene. Y aunque el que se defiende bien a veces logra sobrevivir, verse obligado a basar la existencia bajo esa premisa no es lo más saludable.

Quienes hemos sido parte de esta Casa de las Américas durante 59 años tenemos pruebas, en primer lugar, de que el bien es posible, y de que el arte y la cultura son parte de su sustancia. También sabemos que algunas inconveniencias pueden durar más de lo proclamado y que el bien es aún perfectible.

Por esas razones aquí estamos, con la voluntad de ser mejores, de avanzar. Por eso aquí seguimos. Por supuesto que no eternamente y mucho menos por costumbre, sino porque aún somos capaces de estremecernos cuando llegamos a un lugar como esta Casa.

Es como si de pronto se fuera abrir una puerta y entrara una señora con una sonrisa entre pícara y materna, con una mirada entre nostálgica y escrutadora, con una voz de flauta y unos brazos menudos que te rodean, te sostienen y hasta te enderezan, y te hacen pensar que estas a salvo, que realmente puedes decir todo lo que te parece –y hasta lo que imaginas–; extraordinario abrazo que te hace sentir que estás creciendo, o que te hace creer que cuando dices es que creces, y que sólo por eso vale la pena estar vivo.

Gracias a esa y a otras nítidas presencias ahora mismo en esta sala, es que logro decir bienvenidos, hermanos, al Premio Casa de las Américas de 2018.

Muchas gracias.

 
 

18 thoughts on “Silvio le declara su amor a la Casa

  1. Y yo mi amor al arte de Silvio, a sus letras y sus músicas. Mi admiración a su compromiso y a su coherencia.

  2. Volverse millonario trabajando y a puro talento creo que es digno de reconocimiento, pero hacerlo exhortando a los demás a que renuncien al progreso material, poniendo por encima de todo principios que además no son de muy libre elección, no es igual. Más de uno no podrá cumplir aquello de: yo me muero como viví.

  3. Sinlio, puedes decirnos cual es tu fuente para decir que Silvio es millonario? Danos ese dato o pide disculpas por mentir. Un abrazo

  4. Bellas palabras de Silvio.
    Como siempre, coherente y consecuente con sus ideas.
    El penúltimo párrafo es de una belleza extraordinaria.

  5. Fernando es muy dificil lo que le pides a Sinlio porque no se si sabes que existe una cosa que se llama “Secreto Bancario” con lo cual te pregunto ¿De donde Sinlio va a sacar los datos de su extracto bancario que le pides?

  6. Sinlio…con mis respetos…conozco la obra de Silvio como las palmas de mis manos.No he visto en ninguna de ellas eso que dices de pedirle a los demás que renuncien al progreso material.Si tu si, por favor acláramelo.TENER NO ES SIGNO DE MALVADO/Y NO TENER TAMPOCO ES PRUEBA/DE QUE ACOMPAÑE LA VIRTUD…son sus palabras.
    Aparte, me parece una interesante reflexión suya eso de :Esto nos ha hecho desarrollar un arte de defensa que nos sostiene. Y aunque el que se defiende bien a veces logra sobrevivir, verse obligado a basar la existencia bajo esa premisa no es lo más saludable…..
    Me parece que es el retrato del momento que vive la nación cubana.O por lo menos una vista de él. Saludos a todos

  7. Juan perez, cuando uno no tiene pruebas de lo que dice lo mejor es callar, sobre todo cuando se habla de otra persona la incontinencia verbal es muy perjudicial. Sería como que yo dijera que ud, Juan Perez, es un delincuente pero que no lo puedo probar porque no tengo acceso a su ficha policial, como lo vería ud?. Un abrazo

  8. Silvio como siempre. La puntería lírica en persona, que lo hace fuerte candidato pal bronce; más merecido que el de Lennon, por supuesto. Sus detractores -gratuitos, creo- quizá quieran exigirle que tome la posición de ellos, que niegue lo indudablemente grande de la Revolución y que se convierta en un líder opositor, o al menos en un francotirador de ese signo ideológico, lo que sería negarse a sí mismo.
    No creo que sea “millonario”, aunque debe tener plata suficiente -y merecida- por derechos de autor e incontables actuaciones en el extranjero, por lo que su solvencia económica no la consiguió “guataqueando” ni haciendo ridículas desmesuradas loas al poder ni a nadie. Ni siquiera se esfuerza por caerle bien al “público”.
    Creo que se nota que a mí sí me cae bien, jejeje.

  9. Lo mejor de Silvio a demás de sus magníficas obras de arte es su compromiso y su agradecimiento para una institución tan prestigiosa como La Casa de las Américas, lugar en el que Hayde Santamaría le dio la oportunidad de desplegar todo su talento. honor a quién honor merece

  10. sinlío, muestras pruebas de que Silvio es millonario, tal y como dijiste, pides disculpas por ser un mentiroso o te vas con tus calumnias a otra parte. Asi de sencillo cartas no será un espacio para difamar a otros.

  11. Sasan si es imposible calcular sobran tus cálculos. Repito si alguien puede probar cual es el patrimonio de Silvio que lo diga, los cálculos basados en especulaciones o cuentas.de bodeguero no nos interesan. un abrazo

  12. El cálculos de los precios fue sacado de la empresa que vendió las entradas y el cálculo de las personas fue contando la capacidad de los lugares donde Silvio dio los conciertos.

  13. Sasan, sabes los costos de un concierto, los gastos de viaje, hospedaje, los porcentajes que se llevan los productores, los dueños del teatro, las autoridades municipales, cuanto se paga de impuesto, etc etc etc. Si vas a hacer un cálculo que sea serio, con todos los datos no solamente con los ingresos. Por esa vía, cuando yo trabajaba en la TV de EEUU ganaba fortunas porque cada mes recibía muchos dólares. Sin embargo, los satélites costaban U$D 1200 por 10 minutos, había que pagar camarógrafo, sonidísta, vajes, hoteles, cuentas telefónicas de miles de dolares, en fin. Un abrazo

  14. Realmente yo le tengo que agradecer mucho a Silvio Rodriguez, fue el quien me abrio los ojos y decidi emigrar y cambiar mi vida y todo gracias a eso de Yo me muero como vivi. Les confieso que oi esa cancion 8 veces seguidas en un dia y me dije bueno Silvio ha vivido a toda leche y seguira viviendo asi y morira habiendo vivido a toda leche, yo en cambio no tengo nada y mi vida es pura miseria a pesar de ser Ingeniero hidraulico, pues yo soy yo y mis circunstancias y si nos las cambio a ellas no me cambio yo y morire como vivi como un perro de merendero , emigre y cambie mi vida por completo y ahora si Silvio yo me muero como vivi, ahora si.

  15. Una vez más Silvio nos regala su sensibilidad como hombre de letras y de artes. Como cubana me siento orgullosa de él y de su sinceridad con sus ideas y decisiones.
    Felicidades y muchas gracias por existir Silvio!🌹
    Y gracias Fernando Ravsberg por cuidar de la buena salud de su pagina.

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