“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

Sigue siendo “Mi Habana”

habana-cuba-ciudad-maravilla

Foto: Raquel Pérez Díaz

Algunos de mis amigos se burlan porque La Habana fue elegida una de las 7 ciudades maravilla. Escriben sobre montañas de basura en las calles, la estática milagrosa de los edificios en ruinas, las cataratas de salideros de agua y los baches-trincheras en las calles.

Lo que dicen es cierto, es la pura verdad y a pesar de todo sigo creyendo que La Habana es una ciudad mágica. Luce el encanto de una bella mujer madura, a la que las arrugas y sus redondeces no le restan ni un ápice de sensualidad y atractivo.

Tiene una loca arquitectura que ha soportado el tiempo, los ciclones y las ampliaciones clandestinas. Medio siglo sin mantenimiento inmobiliario ni nuevas construcciones provocó cientos de derrumbes pero también preservó lo que se mantuvo en pie.

En La Habana nadie derrumba edificios, se caen solos o se restauran tal y como eran originalmente. La ciudad muestra una variedad de épocas y estilos que a veces conviven en una misma cuadra sin que a nadie le sorprenda ese mosaico.

Semejante paisaje se ve condimentado por automóviles que marcan la historia cubana del siglo XX. Miles de carros estadounidenses de los años 40 y 50 circulan por las calles haciéndonos pensar que los mecánicos han descubierto la fuente de la eterna juventud.

Los Ladas, Moscovich y “Polaquitos” nos recuerdan que hubo una era en la que La Habana se nutrió de “la ayuda desinteresada de la Unión Soviética” con duras máquinas, capaces de sobrevivir por décadas, hasta que los rusos decidieron regresar.

2.Apuntalada

En La Habana nadie derrumba edificios, se caen solos o se restauran tal y como eran originalmente. Foto: Raquel Pérez Díaz

Hoy se suman vehículos alemanes, franceses, españoles, japoneses y coreanos pero a pesar de esta mezcolanza aún se puede circular por la capital sin atascos. Y todo indica que esto no cambiará, en Cuba un automóvil cuesta 10 veces más que en Europa.

Pero lo más importante de una ciudad no es la arquitectura ni el tráfico sino su gente y ahí sí que La Habana le saca ventaja a muchas otras ciudades del mundo. El habanero y la habanera son pícaros, apasionados, pacíficos, bromistas, simpáticos y de fácil trato.

Los piropos de los hombres no tienen la carga de grosería de otros lares y para entender las señales de las mujeres no hace falta ser muy perspicaz. La gente en esta ciudad es transparente aunque les guste repetir que “los habaneros se le escaparon al diablo”.

En La Habana se puede percibir la pobreza pero no se ve la miseria de otras capitales del mundo, no hay niños de la calle ni desnutridos. Cuando llegas a una casa siempre te brindarán café y mucha conversación porque los habaneros nunca se quedan callados.

Hay que andar con cuidado cuando se les pregunta por una dirección, la frase “yo no sé” desapareció de su vocabulario. Nunca vacilan, siempre dan alguna coordenada aunque no tengan la menor idea de donde está la calle que buscas y se quedan satisfechos de haberte ayudado.

La Habana es una ciudad donde todos andan revueltos. Ricos, pobres y clase media comparten barrios, parques y escuelas. Uno de mis hijos fue al mismo preuniversitario que el primogénito del vicepresidente de la República y se sentaba junto a la hija de un albañil.

Los niveles de violencia son ínfimos, se vive sin miedo, con la puerta de la casa abierta. Los niños juegan solos en los parques, puedes subirte a un taxi sin temor a que te secuestren y duermes tranquilo cuando tu hijo o hija adolecente sale por la noche.

La Habana se mueve sin prisa, se camina despacio, como si nadie tuviera apuro en llegar. El calor tropical, las largas colas que han tenido que hacer durante años y los enredados trámites de la burocracia quizás contribuyen a que la vida transcurra “al suave”.

Es una cadencia que extraño cuando paso fuera algún tiempo. Al regreso siento que llegué a casa e inmediatamente salgo a caminarla, para comprobar que todo está en su lugar y que la ciudad sigue teniendo la misma magia de siempre.

Vivo saltando charcos, esquivando baches, conteniendo la respiración al pasar por los desbordados tanques de basura, evito los edificios apuntalados, sufro la música de mis vecinos y padezco la tortuga de internet pero aun así la sigo amando.

Uno no puede elegir donde nace pero a veces puede decidir dónde vive y yo elegí. Hace 25 años detuve aquí mi vida nómada, construí una familia, vi crecer a mis hijos, encontré buenos amigos y hoy sigo pensando que no me equivoqué.

3.-Solar-de-La-Habana

Medio siglo sin mantenimiento inmobiliario ni nuevas construcciones provocó cientos de derrumbes. Foto: Raquel Pérez Díaz

About Fernando Ravsberg

Nacido en Uruguay, corresponsal de Público en Cuba y profesor del post grado de “Información internacional y países del Sur” de la Universidad Complutense de Madrid. Fue periodista de BBC Mundo, Telemundo de EEUU, Radio Nacional de Suecia y TV Azteca de México. Autor de 3 libros, El Rompecabezas Cubano, Reportajes de Guerra y Retratos.

 
 

39 thoughts on “Sigue siendo “Mi Habana”

  1. gracias Fernando por este escrito. tengo un recorrido similar al tuyo y tengo la misma sensación que tu cada vez q regreso a la Habana…

  2. El articulo se parece a la misma Habana, lleno de contradicciones, verdades, inexactitudes poeticas, alguien no habanero que sucumbio al encanto habanero, y desde luego idealiza la realidad, pero debemos recordar que no es el punto de vista de la mayoria para ver la Habana, no todos salen y regresan, ni tienen la posibilidad, de que aunque no pueda escoger donde nacer tenga la posibilidada de escoger donde vivir

  3. Excelente, a mi me pasa lo mismo, a veces difícil de explicar a otros, algo que atrae a pesar de las dificultades, y he estado y estoy actualmente fuera del pais, viviendo materialmente mejor de lo que vivo alla.

  4. Precioso tu escrito, Fernando, y muy interesante, como siempre. Siendo guía de turismo, pude comprobar que los extranjeros que nos visitan se admiran y enamoran de todo eso que dices precisamente. Bienvenido para siempre!!!!

  5. La Habana tiene el encanto de las ciudades con mar. Las ciudades cercansa el mar tienen algo único. El churre y la inmundicia son mundo aparte y no tienen nada que ver con la pobreza. En la mísmisima Cuba hay varios ejemplos de ciudades aún mas humildes que la Habana en las cuales sus calles brillan.

  6. Yo me enorgullezco de que la habana haya sido seleccionada como una de las 7 Ciudades Maravillas pero la verdad es que se me hace muy difícil reconocerla como tal, claro, nunca he salido de Cuba y eso resta objetividad. Lo único que me alienta es que no la elegimos nosotros los cubanos, la eligió El Mundo, y si el mundo la eligió, por algo será, así que si en verdad no se merece el título, sí se ve que cerca andamos.

  7. Fernando ve el vaso medio lleno (no voy a hablar de sus exageraciones románticas), yo lo veo medio vacío. La Habana ES (fue) una ciudad bella, pero ESTÁ muy fea, irremediablemente.

  8. Yo creo que nombrar a La Habana ciudad maravilla, más que un orgullo, es una bofetada al que vive en ella.

  9. Si, esa es mi Habana, La Habana…. Y a la entrada de la bahia esparciran mis cenizas…:…espero no sea muy pronto. !!!

  10. No soy habanero de nacimiento, pero yo también aterricé aqui hace unos cuantos años y la siento mía, sufro sus dolores y disfruto sus maravillas.
    Gracias, Rasverg.

  11. Visite recientemente la Habana…algo que me asombre es que vi barrenderos en algunos lugares.(por ejemplo en santos suares)

    Pensaba que ese era un oficio perdido.

  12. Nací en la Habana y la extraño, como cualquier otra persona extrañaría su raíces, recuerdos sus cines y parques, limpios y cuidados, recuerdo las vidrieras de la calle monte, galliano, san Rafael, la rampa, todo muy bien alumbrado, limpio; no habían turistas y poco nos interesaba tenerlos, la Habana vieja y sus plazas eran hermosas, arquitecturas que mezclan creatividad, universalidad, diversidad y estilo. El malecón!! No creo que haya otro mejor. Ahora es todo lo contrario. Que es maravilla? Sabe usted Fernando en qué condiciones cocinan, se bañan y duermen los que viven en barrios como Jesús María o aledaños? La corea, la cuevita? Esas personas definen muy diferente que es maravilla y tienen esperanza en los milagros.

  13. La Habana es una GRAN CIUDAD. Era. Hoy es sólo ‘Maravilla’, por esa estática milagrosa que hace ‘maravilloso’ que se mantenga en pie. La decadencia más inquietante es la social. Esa, junto con los edificios que oscilan entre la tristeza y el derrumbe, preocupa… mucho.

  14. …pero aún así la seguimos amando. Y mucho optimismo en que le ira mejor a ella y a todos nosotros en el futuro por venir. De esa magia somos parte todos, incluyendo a los más desarraigados, que hasta sufren por el nombramiento. Vamos hombre,… no se ponga rudo y quede rendido ante este texto que es pura verdad. Que vengan muchos turistas, e inversiones extranjeras. Al final servirá para ponerla más linda, porque la gente buena, el habanero con todos los adjetivos que apunta Ravsberg, está garantizado. Los saludo

  15. Gracias Fernando por esta excelente crónica. Se percibe en cada palabra un amor por La Habana. Ella y los habaneros se pueden congratular por tener un hijo adoptivo como Ud que tanto admira y trabaja por esta ciudad real y maravillosa. Un abrazo. SALUDOS!

  16. Disculpe usted pero para que un país tenga una capital arreglada no se necesita priorizar ni depender de los extranjeros y de sus inversiones; necesita de los cubanos, de su prosperidad económica de sus libertades individuales. Vergüenza ajena da leer esos razonamientos.

  17. Ni siquiera soy habanera, ni me gustó nunca vivir en la Habana.Tampoco me gusta la forma de ser de muchos habaneros, demasiado “metalizados” para el gusto de muchos del interior. Pero desde acá afuera, arengué a todos mis amigos por internet a que votasen por nuestra ciudad, a pesar de todos los pesares.Hay quien quiere castigar al gobierno y su sistema denigrando hasta la parte linda y romántica de la existencia del cubano, como lo es la Habana, ciudad de contrastes como contrastes tiene la vida del cubano.

  18. Gracias Fernando, aunque no vivo en La Habana, la amo profundamente y sigo pensando que es una ciudad brutalmente bella.

  19. Fernando, mereces el titulo de Hijo Adoptivo Ilustre, muy buena descripción de La Habana, hace 20 anos una compatriota tuya con quien me tope en un curso internacional en Madrid me dijo que estaba encantada y usó la misma palbra que tu “MAGIA”, desde ese día me sentí orgulloso, hoy me lo recuerdas!!

  20. quisieran muchas ciudades tener la magia que posee la habana y que has descrito magistralmente, dicho sea de paso, has de saber que muchas ciudades tienen esas mismas cosas, pero no llegan a ser mágicas, ni por tanto, ciudades maravillas.

  21. Lo primero darle las gracias a Fernando por tan hermoso artículo, describes a nuestra Habana tal y como es y parrafreando a P. Milanes, no es perfecta más se acerca a lo que simplemente soñé.
    Y si alguno quiere venir a Madrid o Barcelona a ver las maravillas de los éste país, “desarrollado y del 1er mundo”, que no deje de contactarme que le daré una vueltecita por algunos barrios, asentamientos, parques, cajeros automáticos , etc, que ya quisieran estar en El Fanguito, la Korea, ete.

  22. Hace 13 anos vivo en los EU, pero antes el trabajo que desarrolle me permitio ver muchas ciudades en Europa lo que me ha permitido hacer compaciones con mi Habana querida. Tanto aqui, como en Europa, tambien hay podredumbre, suciedad, pobresa, con calles con huecos y edificios tambien a punto de venirse abajo. Reduerdo que cuando viajaba por cuestiones de trabajo, llegaba un momento que sentia desesperacion por el regreso, hoy cada ano voy a Cuba para ver a mi madre y caminar por mis calles del Vedado, sentarme en el Malecon , etc. A mi regreso, mis vecinos, todos americanos, se asombran del cambio que he muestro en mi caracter y mi rostro “tostado” por mi sol caribeno y habanero. Como dice la cancion de Pablo Milanes “amo mi tierra, soy del Caribe….”, o aquello de “Cuba, que linda es Cu ba”.

  23. Muy buen articulo y suscribo tus palabras aunque todos coincidimos que deberiamos cuidarla más.
    Dicho sea de paso, me gustaría que en pocas palabras nos dieras tu percepción de Montevideo.

  24. Quiero comentar y que mi foto salga en los comentarios. Fernando, como pongo foto a mi contacto?

  25. Vaso medio vacío o medio lleno?
    Quizás el agobio de cada día, por la comida, el dinero que no alcanza para ello, las necesidades de transporte, el trabajo para hacerlo, problemas hasta para realizar el trabajo por el que supuestamente te pagan, colas para todo, aguas vertidas en las calles, albañales y potable, ambas; lomas de deshechos en cada esquina, que por cierto ya ni el mismísimo Vedado escapa de ello, aceras rotas que hacen imposible transitar a personas mayores, ni que decir de ciegos o débiles visuales.
    Casas o ciudadelas que si algunos las ven con romanticismo y piensan en una Habana detenida en el tiempo, pues yo pienso que allí adentro hay seres humanos que mal viven en esas condiciones.
    En fin celebro mucho a los “positivos y románticos”, más yo para nada la veo como CIUDAD MARAVILLA; es una locura esa descripción, y con ello no critico a los que la amen o extrañen, yo también lo haría, todo se extraña, aun lo malo…..

  26. Haciendo un análisis un poco más calmado sobre la designación y tras buscar algunos datos de la misma, como que la realizo en internet en el invierno de 2014 la fundación suiza New 7 Wonders, pues le veo cierta lógica al asunto y me explico:
    _ Es una fundación publica Suiza, que propone “nuevas maravillas” a través de Internet.
    _ EN Cuba la Internet es más escasa de lo que se dice, y dudo de que quienes se conectan en los puntos WiFi existentes pagando 2 cuc la hora se hayan enterado siquiera de la existencia de este evento, ADEMAS EN 2014, no había este acceso, DESCARTADO ESTE PUNTO.
    _ Podrían conectarse y votar aquellos (sobre todo) cubanos que residen en el exterior, que ya vemos que la nostalgia los golpea Y EXTRANJEROS QUE NOS VISITAN POR ALGUNOS DIAS y solo caminan el reparado “Casco”.
    _ Es normal ver que los cubanos nos creamos el ombligo del mundo y de ahí entonces esta contentura de muchos, sin análisis del mas allá.

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