“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

Semanas a la espera del “permiso” para hacer un reportaje

Coppelia800Tomado de JR

Dicen que lo más difícil no es trabajar, sino pasar trabajo para hacerlo. Y esa es la historia más breve del proceso que hay que sufrir para lograr un reportaje sobre Coppelia, la llamada Catedral cubana del Helado, que por estos días ha hecho honor a su categoría de Catedral, no por razones de su objeto social, sino por las interminables planificaciones que rodean el propósito de hacer un reportaje sobre ese centro.

El jueves 25 de agosto comenzaron las peripecias en Coppelia de un dúo de periodista y fotógrafo de este diario, que creímos que era cosa de coser y cantar el realizar varias entrevistas en este sitio tan visitado por cubanas y cubanos, para indagar sobre su funcionamiento en la etapa vacacional y sobre las revitalizaciones constructivas que experimenta hace meses.

Aunque habíamos llamado días antes, no logramos contactar con quien debía atendernos. Y aun sabiendo que no se debe llegar a casa de nadie sin antes avisar de la visita, decidimos aventurarnos para adelantar parte del trabajo (al menos con el público) y, tal vez, poder concretar la entrevista con algún responsable del centro.

Llegamos a la oficina de quien se encontraba al frente de la entidad por esos días, pero nos informaron que no estaba y había dejado dicho que para un reportaje en Coppelia, debíamos solicitarlo en la Unión de Empresas de Comercio y Gastronomía en La Habana, con el compañero Pepe.

Aunque un poco molestos por la demora que eso suponía y por las trabas para el periodismo que no debían existir en un sitio tan popular, comprendimos esa realidad, pero decidimos conversar con la población allí presente y tomar algunas imágenes de ese momento para avanzar en el reportaje. Tal intención fue frenada por miembros del personal, quienes se negaron a nuestra gestión, explicando que sin autorización no había trámite posible.

En la subdirección nos repitieron que para cualquier trabajo periodístico, el primer paso era la Unión de Empresas. Y a ese lugar comenzamos a llamar, aunque nos habían alertado que el procedimiento era «personarse» allí. Al contactar con el compañero Pepe, él informó que no era el encargado de aprobar nuestra intención de hacer un trabajo en Coppelia.

Lo que debíamos hacer era hablar con Maribel, también de la Unión, quien tramitaría nuestra solicitud con el vicepresidente primero del Consejo de la Administración Provincial para conseguir su aprobación.

Una vez que él autorizara, explicó Pepe, él sería el encargado de conversar con nosotros sobre los «términos» del trabajo, para entonces disponer que fuese realizado y coordinar horarios y fecha.

Para más inconformidad y muestra de poco respeto ante el tiempo ajeno y una profesión como la periodística, que debiera tener todos los caminos allanados, Pepe explicó que el procedimiento debía ser a partir de cartas presentadas personalmente en cada lugar, pues por correo electrónico o llamadas telefónicas no procedía la solicitud. «¿Cómo puede hacerse periodismo así?», nos preguntamos. Y seguimos insistiendo por la vía telefónica.

Días después de dejar recados a Maribel y teléfonos donde pudieran localizarnos, logramos contactar con ella, y nos explicó que la responsable de ese encargo que solicitábamos era Teresa, también de Comercio y Gastronomía. Al localizar a esta compañera, esperamos también varios días por su respuesta, hasta que el pasado jueves 8 de septiembre nos confirmó que podría hacerse el trabajo y nos pidió escoger la fecha.

Cuando solicitamos que fuera al día siguiente, nos dijo que era muy pronto porque la Unión estaba en un control ministerial. Pero como el martes próximo nos pareció una fecha muy lejana, convenimos en que fuera el pasado sábado a las cuatro de la tarde (horario solicitado por el subdirector de Coppelia). Y hasta ese día esperamos pensando en que hoy usted leería un reportaje sobre la Catedral del Helado con todas las de la ley.

Pero en vez de ese material que pudiera haber resultado tan interesante, lo que usted ha leído es la historia de cómo no se ha podido aún hacer el trabajo en Coppelia. Porque el sábado lo único que encontramos fue que no estaban quienes debían darnos la información; el subdirector, por problemas de salud, y las personas de la Unión de Empresas (sin quienes no podía hacerse el trabajo, como señaló el Jefe de Servicio de Coppelia), que no asistieron por causas desconocidas.

Tal vez debimos tener más paciencia y esperar unos días más a que todo se coordinara. Pero creemos que más de dos semanas de espera —con todas las dilaciones que ello ha traído consigo— ha sido demasiado. Y no parece justo ni respetuoso volver a llamar a la Unión de Empresas para ajustar los detalles de la realización del reportaje.

Casi todos los cubanos sabemos mucho de lo que ocurre por Coppelia, quizá uno de los sitios más visitados en La Habana por razones que todos conocemos, de tipo social, económico y hasta tradicional. Pero siempre es útil, a la par de conocer las dificultades, poder contar con las explicaciones de las autoridades de lo que ocurre en esa unidad.

Y no es el personal a cargo de ese sitio el principal responsable de que hoy usted lea esta historia y no la otra. Llevan el protagonismo en este relato helado (no por el producto de marras, sino por la frialdad de explicaciones y respuestas) los graves problemas de comunicación interna y externa que distinguen los modos de hacer de varias instituciones del país.

Al periodismo hay que abrirle las puertas. Ya sea de un Ministerio, de una empresa o de un local de servicios. Y más aún si hablamos de entidades estatales, que forman parte de un mismo sistema en el que lo imprescindible es dar lo mejor al pueblo. Habría que preguntarse el porqué de las limitaciones y los rodeos para permitirnos hacer un reportaje en Coppelia.

 
 

20 thoughts on “Semanas a la espera del “permiso” para hacer un reportaje

  1. Es entendible que pase esto en Coppelia. Alli si que se roba Helado parejo!! Al menos en los 90 y en la primera decada del 2000…
    Por eso no se la pueden poner facil a los periodistas…

  2. Fácil, si hacen un reportaje de imprevisto pues iban a surgir varias verdades absolutas:
    – La atención es pésima.
    – Nadie te da una explicación por nada.
    – La calidad y variedad en las ofertas deja mucho que desear
    Y no sigo para no hundir a nadie.

  3. Debe ser que el desacreditar al Coppelia es parte de la estrategia del imperio para desmantelar la revolución

    Que dios nos coja confesados ..

  4. No es difícil suponer que ha sucedido en este caso. La respuesta apareció hoy mismo en Granma:
    Las instituciones cubanas tienen el derecho legítimo de adoptar las medidas correspondientes ante una práctica pe­riodística tendenciosa marcada por la superficialidad, la descontextualización y la inexactitud, que sirve a la guerra mediática y a los que aspiran a desmontar el socialismo en nuestro país.

  5. Jajaja.Suerte que a Juventud Rebelde le dio por meter la nariz en Coppelia, si le hubiera dado por meterla en GAESA esos muchachos directico pa 100 y Albado hubieran ido; en nuestra tierra para acabar con el secretismo hay que excavar mas hondo si muertos enterrados quieren encontrar.Cuando La Prensa Oficial emprende ese tipo de campanas al final cuatro o cinco mediocres ” gozadores” se van del aire,se hace un poco de ruido…..y la vida sigue igual.El muerto al hoyo y el vivo al pollo.A los jovenes de la calle esa boberia ni la leen,lo que quieren es buscarse un puesto alli y ” luchar” al menos lo poquito, ni sonar con lo que los ” intocables” estan ” luchando”.Que cosa.

  6. Y Ud. no imagina por qué no quieren q Ud haga un reportaje en Coppelia? Debe ser poque es un area estrategica y el secreto estatal hay que protegerlo. Puede ser también porque hay tantas deficiencias que tienen miedo que Ud descubra los que “luchan” dia a dia alli. No sé, pero me parece ridiculo que funcionarios de medio pelo decidan donde y como puede ir nuestra prensa y se crean dueños y señores de los bienes del estado que administran no por decreto divino, sino para que lo hagan funcionar.. Cuantos gobiernos hay en Cuba?Entonces la conclusion seria, que le den el espacio que Ud no puede ocupar a 14 y medio.

  7. De acuerdo con Cuba 6. Además, considero que esto perfectamente puede ser un “paripé” de JR para culpar a la “burocracia institucional” de las limitaciones de un buen trabajo periodístico. Como diciendo, “nosotros vamos directo a la cuestión y hay quienes entorpecen nuestro trabajo”. Nada que venga de la prensa oficialista me lo creo. Casi cometo el error con las “premisas” y los esfuerzos de Boris Fuentes en Cuba Dice

  8. Para hacerlo, no necesitas de la autorización de nadie. Solo, entra, pide un helado y conversa con los otros clientes. Tendrás suficiente información para hacer hasta una telenovela. Publícala y deja que después los de arriba se preocupen por tu denuncia. No esperes mas las fuentes.No hacen falta. Están contaminadas.

  9. Silvio (10).Lei lo escrito por Iroel y si,aunque parece broma su articulo al final politiza cualquier critica al sistema y pone al critico en funcion del enemigo imperialista; no es mas que otra nueva llamada a la atención de los periodistas que , como mismo llamo Raul, quieren ” revolucionar ” nuestra prensa,un llamado ALTO Y CLARO que la Internet en Cuba no es para discrepar.

  10. Silvio(10), le aseguro que he leído el artículo, de hecho he sitado el decimosexto parrafo del escrito. Digamos que he pretendido un sarcasmo. Pero más allá del sitado artículo de Granma, para entender que sucede en la prensa cubana, las ataduras y limitaciones de los periodistas cubanos, se puede consultar:
    I Congreso del Partido: Tesis y resoluciones
    Sobre los medios de difusión masiva

  11. Sencillo: pero hay q ponerse los pantalones, los periodistas, y hacer reportaje con cámara oculta, hasta con un celular lo pueden hacer. Y va a ser mas espontaneo y sincero. pero no se han dado cuenta q lo pretenden es hacer una montaje? una obra de teatro? habrá q ser tonto……….

  12. Parecería burocracia, desorden, falta de comunicación, irresponsabilidad, etc. Personalmente no lo creo, es todo un sistema concebido para proteger a los ladrones y corruptos y dejar indefensos a los que quieren elimininarlos. ¿Casualidad? Tampoco lo creo, ese “diseño” ha funcionado muy bien durante mucho tiempo (para los que lo concibieron) y es más que evidente su propósito.

  13. cuba(11), algo esta cambiando, este tipo de articulo, el de juventud rebelde, era impensable que se publicara en nuestra prensa hace un tiempo atras..

    saludos

  14. Me da igual que hubieran podido hacer o no el reportaje, total, eso no va a cambiar en nada el desastre catedralicio. Para qué desean el criterio de los directivos de Coppelia, si siempre van a decir lo mismo.El mejor diagnóstico por simpático y certero de Coppelia y de todo lo que ocurre en siguarayalandia lo veo todos los lunes a las 20H30 x Cubavisión

  15. Porque no hacen un reportaje del restaurant “El pedregal” cerrado hace meses, poe inmeso y silencioso explote por drogas manejadas por los jefes. y Fernando no me censures que esto es secreto a voces de la empleomania reubicada.

  16. Espero que no se demore tanto porque sino no van alcanzar ni siquiera helados de mantecados y con los calores en verano en nuestra isla cubana ,no es fácil.

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