“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

Sacando petróleo bajo el mar desde tierra

petroleo-cuba-varaderoTomado de Granma

Cualquiera puede fácilmente imaginarse hasta qué punto resulta complejo perforar un pozo de petróleo. Pues bien, es una labor ininterrumpida, sin tregua, y en la que ponen el mayor cuidado decenas de especialistas.

El tiempo necesario para llevar a cabo ese propósito se cuenta por largos meses y, lamentablemente, el prolongado estoicismo no siempre se premia al final con el petróleo esperado. Dicho de otra forma: cavar pozos de hidrocarburos es un empeño costoso y de alto riesgo.

Está claro que no se trata de un hueco común y corriente. Es la lucha implacable por hacer uso de las entrañas de la tierra, un procedimiento que requiere de técnicas avanzadas y de inmensos recursos financieros.

Para el ingeniero Julio Jiménez Vázquez, encargado del frente de perforación en la Unión Cuba Petróleo (Cupet), el bendito agujero no es más que la vía para comunicar el yacimiento con la superficie, y sostiene que para llevarlo a feliz término es inevitable saber esperar y armarse de paciencia, mientras siguen con ansiedad la gran noticia.

Advierte que el costo de la jornada diaria puede estar en varias decenas de miles de pesos en moneda total, en dependencia del tipo de pozo, y que en el curso del mismo es preciso examinar, velar por los detalles más ínfimos y resolver multitud de cuestiones imprevistas.

«El pozo es sometido luego a la explotación durante años, y la información que reporta es de mucho valor para futuras perforaciones», observa Jiménez Vázquez, una de las voces autorizadas en la materia.

Pozos Horizontales

La complicación es mayor cuando se trata de pozos de terminación horizontal o direccionales, de extrema complejidad tecnológica, como los últimos perforados en el área de Varadero Oeste, perteneciente a la Empresa de Perforación y Extracción de Petróleo del Centro (EPEP-C). Los comienzan en tierra y llegan hasta distancias récords dentro de las aguas territoriales.

Expertos reconocen que el programa en vigor en esta porción de la geografía matancera ha sido toda una escuela para geólogos y personal vinculado a la exploración y perforación de petróleo en el país.

«Buscar el petróleo antes resultaba comparativamente más fácil. Los pozos eran verticales, entre 1 200 y 2 000 metros de longitud, con pequeños ángulos de inclinación. Así fue hasta el año 2000, cuando estudios sísmicos y perforaciones de ensayo revelaron que el yacimiento de Varadero se extendía con trayectoria noroeste por debajo del lecho marino».

Explica Jiménez Vázquez que ello forzó el desenlace productivo y a partir de entonces comenzó la perforación de pozos horizontales en las cercanías de la localidad de Boca de Camarioca, una extensión del yacimiento de Varadero, el más productivo de la llamada Franja Norte de Crudos Pesados, entre La Habana y Matanzas, donde se concentra el 97 % de la producción de hidrocarburo y gas en el archipiélago cubano.

«El primer pozo extendido fue el Varadero 1000. Ya se han concluido un total de nueve, todos con notables registros de producción. En estos momentos perforamos el Varadero 1008, el que será el más extenso perforado en Cuba con una longitud de más de ocho kilómetros, y que ubica a nuestro país en la élite mundial en los pozos horizontales de gran alcance».

f0079261

Gráfico de perforación horizontal de petróleo. Foto: Granma

Significó que desde su inicio el 18 de diciembre del 2016 todo se hace según las reglas que imperan internacionalmente, y hasta la fecha ya han perforado algo más de un kilómetro y 300 metros. Aclaró que no todo marcha a pedir de boca, pues el avance diario está por debajo del calculado de antemano.

«No hemos enfrentado ningún tropiezo serio, pero la roca subterránea extremadamente dura hace más lento el avance por día y obliga a proceder con tino para sortear los continuos obstáculos, como el cambio de barrena», comentó el ingeniero luego de indicar que las formaciones geológicas heterogéneas de la región son una circunstancia no propicia para la perforación.

Ahora bien, para conseguir el objetivo ambicionado de perforar estos pozos, el país necesita contratar a compañías extranjeras, varios servicios altamente especializados.

Dígase el Equipo de Perforación, Control Direccional, Lodo de Perforación, Mud Logging, Registro Eléctrico y Cementación, entre otros.

Se desprende claramente que se trata de tecnología de punta, muy costosa, y solo al alcance de naciones ricas. Es un conjunto de técnicas imprescindibles para llegar hasta las rocas subterráneas donde yace el petróleo y reproducir hasta los más mínimos detalles en el proceso de perforación.

Por ejemplo, para perforar el Varadero 1008 fue necesario contratar a la estatal china Gran Muralla, una torre de 3 000 caballos de potencia, pues los equipos de que dispone Cupet no alcanzan la fuerza necesaria para cavar a esa distancia de más de 8 000 metros.

Pozo Varadero 1008

El detalle más visible al acercarse al sitio donde taladran el pozo Varadero 1008 es la torre de perforación, de una estatura gigantesca a los ojos de los advenedizos.

Llevados por un celo excesivo varios hombres enfundados en overoles de color rojo y azul parecen «sabuesos» de gran categoría con el fin de asegurar lo que ocurre bajo tierra.

La dotación completa está consciente del verdadero desafío que entraña este pozo, el más extenso de Cuba.

Uno de los hombres que analiza los datos desde su caseta, instalada muy cerca del bello balneario de Varadero, es el ingeniero Elber Smith Armenteros, el supervisor principal de la obra, quien sigue la evolución del pozo ayudado por el resto de los expertos que vigilan día y noche el proceso desde otras garitas acondicionadas.

«Trabajamos en turnos de 12 horas. En mi caseta está el grupo de supervisión, centro desde el cual se sigue todo el proceso y está en permanente comunicación con las demás áreas. Todos los días, a las ocho de la mañana, realizamos una especie de chequeo para realizar precisiones y analizar las posibles eventualidades».

El alcalde, como todos le llaman, atribuye particular significación al bienestar del personal, el cual dispone de condiciones adecuadas de alimentación y hospedaje en el propio escenario de trabajo.

f0079259

El ingeniero Julio Jiménez Vázquez, voz autorizada en la materia, asegura que los pozos de terminación horizontal o direccionales son de extrema complejidad tecnológica. Foto: Ventura de Jesús García

Cada jornada sin contratiempos tiene una acogida emocionante para todos. En especialistas como Rolando González, Yampier Rodríguez y Yiriliam Pérez subsiste la certeza de que todo se hace según las exigencias y los anima la esperanza de encontrar petróleo.

Pero todavía, en este caso, no está cerca el día de ver circular el fluido negro y viscoso que buscan. Resta por delante un largo periodo de incansable actividad.

Lo que se impone, recuerda el ingeniero Julio Jiménez, es continuar la regla invariable de la perforación y no perder un solo detalle de las cifras enigmáticas que obtienen los sensores desde la profundidad de la tierra.

Insiste en que esta práctica de buscar petróleo bajo el lecho marino desde tierra abarata las operaciones y ha dado resultados hasta ahora.

Por fortuna, todos los pozos horizontales gozan de reputación de buenos productores.

Y el Varadero 1008 no debe ser la excepción. Si la victoria les sonríe, la EPEP-C ampliará sus horizontes productivos y reforzará su condición de empresa líder en el país.

 
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *