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José Martí
 

¿Que ocurre con la sequía en Cuba?

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Tomado de Granma

Las sequías siempre han existido. En el caso de Cuba, podemos mencionar dos periodos bien marcados en el comportamiento del clima: el húmedo (mayo-octubre) donde precipita el 75 % de la media del año y el seco (noviembre-abril) con el 25 %.

Sin embargo, el cambio climático ha hecho que los periodos de sequía en el país sean cada vez más frecuentes y duraderos. La que afecta en estos momentos se inició desde mediados del 2014, alcanzando ya los 3 años.

El Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, desarrolla acciones para atenuar el escenario y evitar males mayores. José Antonio Hernández Álvarez, director del Uso Racional del Agua de esta institución, concedió una entrevista a Granma Internacional, para ampliar el tema.

— ¿De qué sequía hablamos?

Sequía hidrológica es el término que utiliza José Antonio Hernández. Según explica, esta ocurre cuando se produce un déficit en la disponibilidad de agua, tanto superficial como subterránea, que no permite satisfacer las demandas.

«La origina la sequía meteorológica prolongada. Cuando no llueve empiezan a bajar los niveles de los embalses y se deprimen los acuíferos subterráneos. Esta escasez de agua, evita dar respuesta a la demanda.

«A pesar del buen comportamiento de las precipitaciones en el mes de abril y en lo que va de mayo (62 %), se mantiene la sequía. Los embalses están solo al 38 % de su capacidad, alrededor de 1 400 millones de metros cúbicos de agua por debajo de la media para la etapa», explica Hernández.

A estas cifras agreguemos que, de los 100 acuíferos que se controlan por Recursos Hidráulicos, hoy existen unos 22 en estado desfavorable y 10 en estado crítico.

Medidas emergentes

Aun cuando el país no llega al millón de habitantes con problemas en el suministro, alrededor de 860 900 personas sí presentan afectaciones parciales con el agua. En este caso, las provincias más deprimidas son Ciego de Ávila y Santiago de Cuba. Desde el punto de vista de la capacidad de embalses, el mayor impacto lo reciben Ciego de Ávila, Sancti Espíritus y Camagüey.

A partir de esta situación puntual, se aplican medidas emergentes. Entre ellas, destacan obras de interconexión de sistemas en las ciudades cabeceras de Santiago de Cuba, Sancti Spíritus y Ciego de Ávila, que permiten mover el agua desde zonas con mejores condiciones a otras desfavorables.

Productores de la Cooperativa de Créditos y Servicios Fortalecida (CCSF) Juan Darias, instalan un sistema de regadío en áreas sembradas de frijol, en Sancti Spíritus, Cuba, el 23 de febrero de 2014. AIN FOTO/Oscar ALFONSO SOSA/rmr

Foto: Oscar Alonso Sosa

«La ciudad de Ciego de Ávila está dividida en dos sistemas de abasto muy bien definidos, el norte y el sur. El sistema norte se deprimió completamente y hubo que hacer un enlace por toda la periferia de la ciudad para abastecer a la población.

«Eso mismo se está haciendo hoy en Sancti Spíritus porque se deprimió la fuente del río Yayabo que suministraba agua al centro histórico de la ciudad. Se trabaja en una conductora emergente para enlazar el sistema sur con el que se deprimió», comenta Hernández Álvarez.

Medidas preventivas

A partir del Programa Hidráulico Nacional, se ejecutan también medidas de carácter preventivo relacionadas sobre todo a la reducción de pérdidas para hacer más eficiente el uso del agua.

En este caso, se controlan los índices de consumo de los organismos de la Administración Central del Estado, las instituciones económicas y sociales, tales como hospitales, hoteles, escuelas, industrias, entre otros.

«Se ha creado un Grupo Temporal Nacional para el Enfrentamiento a la Sequía y semanalmente chequean y fiscalizan las medidas que aplican todos estos organismos. Los territorios y las entidades dan cuenta de cómo marcha su plan de medidas», explica el directivo.

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Respecto a la agricultura Hernández Álvarez refirió que ha sido necesario restringir el riego por aniego por ser el más ineficiente. En los lugares donde la situación es desfavorable se ha restringido totalmente la actividad, mientras en otros donde las condiciones lo permiten se trabaja con sistemas de riego más eficientes.

Actualmente la agricultura desarrolla un programa para utilizar el riego por goteo, el localizado y otros más eficaces para que la sequía impacte lo menos posible este sector. Sin embargo, todavía no se ha logrado desarrollar en todo el país.

La política del agua

Desde el 2012, también se implementa la Política Nacional del Agua. Su meta es lograr un manejo más eficiente del líquido y minimizar el impacto de la sequía en el territorio. Temas como el ahorro, el saneamiento, el abasto y la protección de las aguas terrestres se incluyen en esta política.

Desde su ejecución, los índices de consumo se han actualizado tanto para la agricultura como para el resto de las actividades de la economía y la sociedad. Una intención que ha permitido que se actualicen las tecnologías.

«Hoy muchas industrias cuentan con tecnología más eficiente en su proceso industrial y llevan menos consumo de agua. En el caso de los hoteles y los hospitales, por ejemplo, se han aplicado medidas de mantenimiento en los sistemas hidrosanitarios», agrega José Antonio Hernández.

A esto se une también la intención del reuso del agua y la captación del agua de lluvia. Ambos procesos aprovechables en disímiles actividades.

«En los polos turísticos, por ejemplo, se usa para el riego de las áreas verdes y en los procesos industriales ha tenido gran aceptación en la industria cervecera», refiere el especialista.

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Otra de las líneas de trabajo es la desalinización del agua. Un proceso costoso pero aprovechable en Cuba, por estar rodeada de agua de mar. Hoy el proyecto se desarrolla en los lugares más afectados y donde es técnica y económicamente más factible su uso.

«Se están montando un grupo de desalinizadoras en todo el país. Entre ellas, en la ciudad de Santiago de Cuba y en su litoral sur, específicamente en el municipio de Guamá, en Guanabo, en La Habana, y en el municipio de Venezuela, al sur de Ciego de Ávila.

«Estas inversiones significan un ahorro importante del agua que se bombea desde tierra firme sobre todo en los cayos Santa María y Coco. En estos territorios el líquido se lleva desde tierra firme a través de una conductora por todo el pedraplén, con los riesgos y afectaciones que pueden ocasionarse en caso de averías. Con una desalinizadora se logra además autonomía al tener una fuente alternativa de agua dentro de los cayos. Son plantas de 60 litros por segundo que aseguran alrededor del 30 % de la demanda de estos territorios», explica Hernández Álvarez.

Gracias a la voluntad hidráulica

«No sabríamos como enfrentar una sequía de este tipo sino hubiéramos tenido la infraestructura que se creó a partir de 1959, con el triunfo de la Revolución», dice José Antonio Hernández, y explica lo que en Cuba se conoce como la voluntad hidráulica.

Asegura que, en aquella época, la idea se concibió luego de la experiencia del ciclón Flora. Se hizo para evitar las inundaciones, captar y almacenar en ese periodo lluvioso toda el agua posible, y usarla en el periodo seco.

«Gracias a los trasvases que existen hoy, hemos evitado que el impacto a la población, la economía y la sociedad sean mayores. Las ciudades de Holguín y Santiago de Cuba hoy prácticamente están abastecidas gracias a los trasvases», agrega.

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«También se han aplicado medidas de reparación y mantenimiento que aumentan la eficiencia. Un ejemplo es la reparación del canal Zaza-Ciego, y el trabajo que se hace actualmente en el canal Cauto Derecho de la provincia oriental de Granma.

«Hace cuatro años se perdía el 58 % del agua que se bombeaba y hoy estamos a un 45 %. El volumen ahorrado rebasa los 200 millones de metros cúbicos en conductoras y canales».

Esta vez, el país ha tenido menos afectaciones que en sequías de años atrás. Este logro, explica José Antonio, tiene que ver también con la toma de conciencia y la percepción de riesgo que tienen las personas y las instituciones con respecto al tema de la sequía y al uso del agua.

Pronósticos para el periodo húmedo

Según estudios del Instituto de Meteorología, los pronósticos para el periodo húmedo —mayo, junio y julio—, deben tener un comportamiento cercano a la media, algo que favorecerá sobre todo el Occidente y el Oriente del país.

Sin embargo, los próximos tres meses —agosto, septiembre y octubre— podrían estar por debajo, algo que no sería nada favorable porque haría que la segunda mitad del periodo fuese seca.

Una vez más las precipitaciones son escasas y la sequía, un problema para Cuba. Superarlo no es cuestión de un día. El Estado cubano realiza esfuerzos para que la solución no solo caiga del cielo, y crea la infraestructura que garantice el servicio de agua a la población a pesar de las pocas lluvias.

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6 thoughts on “¿Que ocurre con la sequía en Cuba?

  1. Es muy cierto que la idea de Fidel de crear en todo el país cientos de presas fué genial, porque el agua embalsada es muy importante tanto para la población, la ganadería y la agricultura, eso mismo ha salvado a España de los períodos de sequía ya que en época del dictador Franco se crearon cientos de presas. Coincidencias de la vida

  2. Ven acá y siguen diciendo lo de q se pierde el 45% así como si nada, porq antes se perdía el 58??? Sin un compromiso a no perder casi la mitad del agua bombeada ni nada parecido???

  3. Ya va siendo hora de implementar el concepto y uso de las “aguas grises”, coincido con abelardomena. Ese es un punto importantisimo a tener en cuenta YA!!!

  4. La sequía, entre otros, es uno de los grandes aliados que tiene el gobierno para justificar su ineficiencia económica.

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