“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

¿Puede Cuba eliminar un bloqueo?

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Foto: Claudio Pelaez Sordo

Tomado de OnCuba

Hace apenas unos días la académica Emily Morris publicaba un artículo en que sostenía que Cuba no se enfrenta a un fracaso, sino a un desafío. El desafío es la reforma monetaria. En su texto defendía además la tesis de que el gobierno cubano había esperado a una mejora de las relaciones con Estados Unidos para dar el paso, largamente anunciado, pero la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca enrarece esa expectativa. Atinada o no, la tesis tiene una racionalidad difícil de contradecir.

Lo que me interesa destacar hoy es el aprendizaje necesario que debemos hacer de la sucesión presidencial en Estados Unidos. Adelanto además que Cuba no es el país que más afectado puede salir de esta nueva realidad política norteamericana que pudiéramos llamar TRUMPVOLUTION (TRUMP- REVOLUTION, TRUMP-EVOLUTION, TRUMP-INVOLUTION). La marcada propensión proteccionista del casi ya Presidente pone nubes muy grises en el futuro de muchos países, en especial de nuestra región. Mientras su genética xenófoba, de la cual además hace alarde, convierte la vida de millones de personas en Estados Unidos y fuera de ese país en un quebradero de cabezas.

Para poner las cosas en orden histórico me siento obligado a decir, primero que todo, que el proceso de transformaciones que nuestro país ha venido experimentando en los últimos diez años antecede con bastante tiempo los hechos del Día de San Lázaro del 2014, cuando todos fuimos sorprendidos con la feliz noticia de que ambos gobiernos se habían puesto de acuerdo para intentar reconstruir una relación rota desde décadas atrás.

Pienso que este punto es importante, Cuba tenía su propio programa de transformaciones desde mucho antes. De hecho el esfuerzo transformador comenzó antes de que el programa de la actualización (Los Lineamientos…) saliera a discusión pública.

El programa de las reformas cubanas fue, en primera instancia, una respuesta a urgencias que necesitaban ser reconocidas primero y solucionadas después. Luego ese propio proceso hizo evidente que se necesitaba algo más que una alternativa a la coyuntura, que debería contar en lo fundamental con nuestro propio esfuerzo y resultado. Hoy en algunos segmentos de opinión e incluso en algunos estudiosos de Cuba (aunque debo aclarar que ese no es el caso del artículo de Emily Morris)  ha crecido la visión de que el proceso de transformaciones estuvo siempre soportado en la idea de los posibles cambios en la política norteamericana hacia Cuba, algo estrictamente inexacto, en términos  históricos.

Muchos creímos que, con un gobierno demócrata, nuestra preocupaciones y problemas podrían haber sido menos, aunque tampoco es posible asegurarlo de manera categórica. Que el camino para continuar este proceso de reconstrucción de las relaciones entre ambos países podría ser más fácil, también sonaba más creíble. Pero la opción demócrata no fue la que triunfó, y ya hoy, luego de los primeros nombramientos de su gabinete y de los primeros tweets del presidente electo, nadie duda que la incertidumbre y la duda serán parte consustancial de este nuevo gobierno. Nada podemos hacer para cambiarlo, así que aprendamos a vivir con ello.

Para lidiar con la nueva circunstancia remarquemos algunos puntos que la elección de Donald Trump nos hizo más evidentes:

  1. Que debemos entender que las soluciones de nuestro problemas tienen que salir esencialmente de nosotros mismos.

  2. Que no hay por qué reeditar situaciones de dependencia con grandes países o esperar a que nuevamente aparezca un asidero externo.

  3. Que no hay manera de poder anticipar el día que dejaremos de ser un país bloqueado, por lo tanto, hay que incorporar a los Estados Unidos n nuestra ecuación de desarrollo como una constante con signo indefinido.

  4. Que podemos aprovechar la oportunidad de diversificar aún más nuestras relaciones económicas internacionales y hacer mas fuerte y variada la presencia de compañías de diferentes países en Cuba, tanto para el comercio, como para la inversión.

  5. Que de igual manera, debemos mejorar cualitativamente el rol de los agentes económicos internos, estatales y no estatales, y pensar en la economía nacional como un todo. Todavía recuerdo aquel eslogan de los inicios de los sesenta que decía “consumir productos cubanos es hacer Patria”. Pues bien, ahora debemos actualizarlo y decir “producir, exportar y consumir bienes y servicios cubanos es hacer patria”. Claro que para eso primero hay que producirlos y antes hay que incentivar a los productores.

  6. Que debemos fomentar el salto tecnológico necesario desde una perspectiva de diversificación, para alcanzar el mayor grado posible de independencia tecnológica.

2017 es un año que viene difícil, pero tenemos fuentes de crecimiento insuficientemente aprovechadas. Por ejemplo:

1-Estamos muy lejos de las fronteras de productividad y eficiencia. Incluso con la tecnología que hoy tenemos, una buena parte obsoleta, tenemos todavía espacios donde avanzar y casi un 100% depende de cambios pospuestos o semidetenidos.

2-Estamos muy lejos también de aprovechar la inversión extranjera directa que ya funciona en el país, y aún más lejos de aprovechar el interés de tantos inversionistas extranjeros en Cuba.

3-Seguimos sin resolver adecuadamente los incentivos a la exportación, en parte por la distorsión cambiaria, pero en parte también por prejuicios que no han desaparecido: ¿Será negativo que quien contribuye al incremento de las exportaciones gane lo que merece? ¿Es obligatorio lidiar todavía con empresas que cumplen con esa condición kafkiana de ser rentables en divisas e irrentables en moneda nacional? ¿Por qué todavía tenemos que circunscribir el esfuerzo exportador a las empresas estatales, casi exclusivamente?

4-¿Por qué seguir desperdiciando recursos fiscales y salario en supuestas empresas estatales que solo lo son de nombre, como las llamadas cafeterías y restaurantes estatales? ¿Qué tienen de socialistas en realidad? ¿Qué tienen de medios de producción fundamentales, de estratégicos para el desarrollo del país o la seguridad nacional? ¿Quién frena su transformación en otro tipo de empresa? ¿Quién o quienes se benefician con ello y quienes están siendo perjudicados? ¿Acaso no es mejor destinar ese fondo de salarios a nuestros maestros primarios, por ejemplo?

Para solucionar una parte de estos asuntos no necesitamos que Donald Trump sea un presidente más asertivo con Cuba. Tampoco es imprescindible que levante el bloqueo. No olvidemos que, en uno de sus primeros discursos como presidente, Raúl Castro llamó a dejar de culpar al Bloqueo por las ineficiencias propias. Esa idea sigue siendo fundamental para los años inmediatos, empezando por este 2017.

Volvamos a pararnos frente a nuestro espejo, mejor aún, sometámonos otra vez a un scanner intenso, como en los primeros años del proceso de transformaciones empezado en 2011. Hay que cambiar todo lo que sea necesario. Hoy tenemos además la ventaja de seis años de aprendizaje.

 
 

20 thoughts on “¿Puede Cuba eliminar un bloqueo?

  1. Con el mayor respeto para el doctor Triana pero no hay que ser experto para notar que el fracaso de la econo mia cubana no hay necesidad de buscarlo allende el Estrecho de La Florida. Ni habia que esperar 10 lustros para reconocerlo. Ahora los herederos de lo absurdoestan tan enredados evitando reconocer los errores que demoraran al menos otro par de lustros y, por supuesto la aparicion de caras nuevas sin compromisos, para encontrar el camino, si es que lo encuentran. Estamos aburridos de tantas promesas vacuas. Saludos.

  2. Muy de acuerdo con el enfoque del Dr. Triana. Hay que enfocarse en lo que esta a nuestro alcance y sobre lo que tenemos control en vez de estar esperando que caiga el mana del cielo.

  3. Aún con su excesivo optimismo el autor está claro: se puede anular el bloqueo interno sin que se levante el yanqui. Se pudo haber hecho hace tiempo –o no haber existido-, con voluntad política y respeto por la gente y el sentido común.
    De pronto –y practicando el excesivo optimismo- propongo a Triana, Esteban Morales y Fernández Estrada para la Asamblea Nacional. Tienen talla intelectual reconocida e interesantes elementos que aportar en ese foro. ¿Cómo la ven?

  4. por mi que en vez de presidente, haya un consenso que dirija el pais, renovado cada 4 annos, y en ese consenso me gustaria ver a Triana, seguro que las cosas mejoraran y mucho. a mi el profe me aporta mas que el mismo presidente de la republica y toda la asamblea nacional. muy de acuerdo con el, soy nacionalista y creo en cuba y creo q podemos salir adelante sin tener q seguir en el juegito con los gringos que tanto le conviene al PCC y el gobierno cubano incapaces de mejorar la economia nacional. por mi TRiana presidente, pero no, ahora hay que aguantar a Diaz Canel solo porq Raul lo propone??? hasta cuando. basta ya. Cuba necesita un cambio ya.

  5. Bueno, baracoa, si me dan un chance vinculante puedo llenar al menos la mitad de la Asamblea, para dejarle la otra mitad al buen arbitrio del Partido. Aunque creo que con 20 ó 30 atravesaos algo se logra.
    Saludos.

  6. Un análisis más de lo que se ha dicho hasta el cansancio, el bloqueo interno es el peor.
    Lo siento con los que le duela, pero Diogenes, en la Asamblea Nacional las voces discordantes no son bienvenidas, solo el pensamiento mononeuronal y fiel a la causa (No me preguntes cual causa, porque ni ellos mismos saben)
    Después que dedicaron un dia a discutir como controlar el enriquecimiento que se puede esperar.
    A eso sumale la noticia surrealista de que Lazo visitó una cooperativa vietnamita con 22000 vacas a partir de 900 que les regaló Cuba hace años.
    Lo comento siempre y para que se conozca, porque hace años cuando FC visitó los países asiaticos y vio el enorme crecimiento que tenían envió una comisión para que averiguaran el “secreto”.
    Pues un miembro de esta comisión me comentó que al exponerle la fórmula a FC, este dijo ..Pues, no hemos hablado nada.
    La formula era exactamente lo que hablamos hoy, mayor inversión extranjera, mayor empoderamiento a la iniciativa privada, etc,…

  7. Por esta frase “La marcada propensión proteccionista del casi ya Presidente pone nubes muy grises en el futuro de muchos países” imagino que este escrito tenga ya unos meses aunque la lista de aspectos a solucionar sigue siendo actual y diría yo más crítica dentro del panorama de una Venezuela que se desmorona y una economía Cubana Cuba que se contrae por rebote. Discrepo con el profesor en cuanto al periodo de aprendizaje no son 6 son casi 60 años y todavía según los últimos documentos aprobados por la asamblea nacional hace solo días estamos en la fase de “conceptualización y lineamientos” del modelo, cuantas generaciones más se pretende embarcar en ese fallido sistema único por auto proclamación, aunque el PCC y los históricos se resistan es hora de analizarlos y exigirles por lo tanto anunciado, mucho más trabajado, pero nunca logrado.

  8. Me gustaría que el Profesor Triana tuviera un puesto clave dentro del gobierno cubano. ¿Cómo hacer posible eso?

  9. tiene razon en lo q dice solo q nada de eso se expone en la prensa nacional, cae en pozo ciego pues los q dictan las leyes con todos sus garabatos les importa in bledo ,y por supuesto q seria in sacrilegio bajar al lado de los mortals para escuchar lo q el pueblo dice y mucho menos leer a este u otro blog

  10. Por fin se lee un escrito de un cubano sin complejo de excolonia. Me refiero a ese complejo tan común en las excolonias que consiste en culpar de todos los males propios a fuerzas externas incontrolables; frente a las naciones adultas que culpan de sus males a factores que controlan, con lo que se autoproclaman dueñas de su destino.

    ¿Desde cuando el destino de Cuba depende de EEUU?

  11. Bueno, Cuba puede comprar y vender el la bodega que quiera, con dinero, lo que pasa es que quiere comprar en la bodega que no le “fia”.

  12. Isabel (11) muy fácil que el se postulara para un cargo de elección y tu votarías por el si obtiene la mayoría de votos pues listo,elegido, pero como vez eso en nuestra patria no es posible, otros designan, postulan y escogen

  13. Lo unico que Cuba necesita es que los negocios no tengan que comprar a precio de tienda para hacer negocio, Cuba tiene que dejar que el emprendedor tome sus riesgos y pueda ademas importar, los emprendedores no necesitan inversion extrangera, solo que permitan a los emprendedores hacer y progresar, y lo mas importante, eliminar la moneda falsa CUC, que solo esta molestando el desarrollo del Pais.

  14. Pues, Maximo Gomez, claro que no serían bienvenidas esas voces; ni siquiera llegarían a la AN.
    Por cierto, las 900 vacas esas NO las regaló Cuba (no recuerdo que hablaran nunca de ellas, aunque sí del central azucarero y de un hotel donados a Vietnam); las regaló Fidel Castro, haciendo su estelar y frecuente papel del BUENAGENTE plus de los Van-Van: te presto lo mío y lo ajeno lo regalo.
    Al fin y al cabo era el propietario de Cuba, y por supuesto que no iba a considerar ni por asomo aplicar el “secreto” del crecimiento asiático, que haría mermar su dominio personal sobre vidas y haciendas.
    Es hoy la misma actitud básica de sus “herederos”. Pero sin el carisma de Fidel y el enorme control que éste ejercía han tenido que “actualizarse” y presuntamente ceder en algo; de ahí esta nueva política económica que -aún muy limitada, con lagunas y con un alcance potencial insuficiente e incierto- no acaba de cuajar por vacilaciones y pretextos varios.

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