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José Martí
 

Obama y el bloqueo

obama-onu-bloqueo-cubaTomado de Progreso Semanal

Asumiendo una posición inusitada en la diplomacia internacional, el presidente Barack Obama se distanció de las leyes de su país que regulan el bloqueo económico contra Cuba y orientó a su delegación abstenerse en la votación de la Asamblea General de la ONU, que durante veinticuatro años ha condenado esta política.

Es cierto que públicamente el presidente norteamericano se ha expresado de esta manera, pero hacerlo de manera oficial en el órgano multilateral más importante del mundo, no solo es una muestra de coherencia con sus ideas, sino un reto a la autoridad del Congreso, con repercusiones hacia lo interno de la sociedad estadounidense.

En buena medida esta decisión refleja la polarización política existente en Estados Unidos y el descrédito de sus instituciones, tal y como señalan las encuestas. Por demás, haber actuado de esta manera cuando están a punto de decidirse las elecciones en ese país, es un indicador de que tanto el presidente como la candidata de su partido, consideran que constituye una política tan impopular que, más que afectarles, esta actitud los beneficiará en la contienda.

En la directiva presidencial emitida el pasado 14 de octubre, Obama expresó su visión estratégica respecto a este asunto: “Los cambios endógenos en curso en Cuba ofrecen oportunidades para hacer avanzar los intereses de los Estados Unidos y distanciarse del embargo, que es una carga obsoleta para el pueblo cubano y ha sido un impedimento a los intereses de los Estados Unidos. Mi Administración ha apelado repetidamente al Congreso para que levante el embargo”, dijo el presidente en este documento.

Lo que se traduce en que hay que erradicar el bloqueo porque, desde su punto de vista, conviene a la política norteamericana. Tanto para promover los cambios que aspira ocurran en Cuba, como para eliminar un factor de tensión con sus aliados y el aislamiento internacional que sufre Estados Unidos en este asunto.

Hasta tanto esto no ocurra, la política ha tenido que ejercerse a partir de las prerrogativas presidenciales, dentro del marco que le permite la ley. Existe un amplio debate, incluso entre especialistas legales, respecto al alcance de estas prerrogativas, que va desde los que opinan que el presidente puede eliminar el bloqueo de un plumazo, hasta los que piensan que se han agotado sus posibilidades al respecto. El consenso mayoritario no se inclina por una cosa ni la otra, sino que reconoce que el presidente ha hecho bastante, pero ello es insuficiente y puede hacer más.

Obama ha tenido que debatirse en esta incertidumbre y sin duda en sus decisiones ha influido el criterio de no dar excusas para que una decisión legal, emitida por cualquier juez norteamericano, pueda detener el desarrollo de su política.

Otro argumento es que el ritmo gradual de los avances constituye un mecanismo de presión sobre Cuba y permite a Estados Unidos conservar la capacidad de orientar los cambios en función de sus intereses, al privilegiar aquellos sectores que considera “agentes de cambio” dentro de la sociedad cubana. Nadie puede asegurar que estas ideas no estén presentes en algunos funcionarios estadounidenses, incluso que puedan ganar fuerza cualquiera sea el próximo presidente de Estados Unidos, pero creo que este no es el caso de Obama.

Su política responde a una visión a largo plazo, que parte del supuesto que la  influencia política e ideológica que aspira incrementar en Cuba requiere de una base económica que la sustente y ello solo es posible facilitando la penetración en gran escala de los capitales norteamericanos, lo que resulta imposible mientras exista el bloqueo económico.

El problema es que el bloqueo se expresa en tal madeja de leyes y disposiciones, las cuales también tienen peso legal debido a la ley Helms-Burton, que resulta imposible desmantelarlo “pedacito a pedacito” hasta dejarlo en el cascarón, como piensan algunos. Mientras exista una sola de estas condicionantes no puede hablarse de una relación normal y los propios empresarios norteamericanos se sentirán atemorizados de involucrarse en el mercado cubano por los riesgos legales, los costos económicos y la propia incomprensión que despiertan estas regulaciones.

Se trata, por tanto, de una batalla que se decide en lo interno de la sociedad norteamericana, particularmente en el Congreso. No dejan de tener razón los que han afirmado que “Obama se va pero el bloqueo se queda”, pero en mi opinión durante sus dos mandatos no han existido condiciones para eliminarlo, ni siquiera cuando contó con una mayoría demócrata en ese órgano.

A favor de que esto se logre en el futuro existen factores objetivos determinados por la obsolescencia real de esta política, su falta de popularidad dentro de los propios Estados Unidos y la presión de sectores empresariales interesados en el mercado cubano, lo que explica el raro nivel de apoyo bipartidista que ha encontrado la nueva política hacia Cuba y la incapacidad de sus contrarios para impedir que avance de la manera en que lo ha hecho hasta ahora.

Como él mismo ha dicho, Obama ha actuado en función de los intereses norteamericanos, pero su visión de estos intereses se expresan, al menos en el caso de Cuba, dentro de un marco de convivencia que en nada se parece a lo que existía en el pasado. Hace apenas quince años, lo que se discutía era la posibilidad de una invasión militar norteamericana y “Cuba después de Iraq” era la consigna que esgrimían los halcones neoconservadores.

Negar el avance que se ha logrado en las relaciones bilaterales y las ventajas que ello ofrece al pueblo cubano carece de sentido, aunque ello no implique desconocer la persistencia de los objetivos hegemónicos norteamericanos y desarrollar la capacidad para enfrentar sus consecuencias más nocivas.

Estamos en un momento inédito de las relaciones entre los dos países, donde se impone apreciar el triunfo de una “cultura de la resistencia”, que ahora tiene que encontrar otras formas de manifestarse y actuar en correspondencia con la nueva realidad.

Evidentemente la embajadora Samantha Power rebosaba de alegría cuando anunció en la ONU la decisión de su gobierno. Cualquiera que haya vivido la experiencia de la diplomacia sabe lo que se sufre cuando resulta necesario defender posiciones que personalmente no se comparten, sin duda la embajadora sintió que se quitaba un peso de la conciencia y salieron a flote sus emociones. Aunque tampoco podemos olvidar que el mundo la aplaudió por no apoyar la continuidad de una política de agresiones y mostrar una sinceridad poco usual en la política exterior de Estados Unidos, no por otra cosa.

Efectivamente Obama se va y el bloqueo se queda, pero ha sentado precedentes para su eliminación que difícilmente podrán ser ignorados por los políticos de ese país y eso conviene a Cuba.

 
 

17 thoughts on “Obama y el bloqueo

  1. obama no va a sacar el bloqueo.EL NO LO PUSO.y asi y todo en cuba le han dicho hipocrita,dolbe moral,han cargado inmisericordes contra el que tanto hizo por acabar con esa politica

  2. Ahora mismo estan anunciando que la Clinton sera investigada por el FBI por no se que enrredo lo que me parece que no es mas que una estrtagema electoral para a 11 dias de las elecciones tratar de revertir el resultado de las elecciones; si es asi van a estar de placemes los que vienen criticando a Obama y sus acciones, si sale Trump,revertira todo el avance y las consecuencias las pagara el mismo de siempre

  3. Hoy estaba el Versailles lleno de partidarios de Trump, con letreros cubanoamericanos por Trump; Obama ayuda a los Castros, etc,…los extremos en ambas orillas hundiendo a los mismos de siempre…,

  4. Alejandro, es cierto, ya en Cuba hay extremistas que acusan a Obama de abstenerse como maniobra contra la Revolución. No explican por que es una maniobra, que gana Obama ni que pierde Cuba pero igual siembran miedo. El Versailles debería abrir una sucursal en La Habana, como propuso El Lumpen, ja ja ja. Un abrazo.

  5. Cierto Fernando, no puedo demostrarlo pero te digo que los personajes que veo aqui me parecen los mismos que hacian en Cuba los mitines de repudio, es la misma chusmeria, cultura del desden, la ofensa, intigar violencia en fin,…, que pena, este pais lleva un ritmo de avance en el concierto mundial muy importante en los ultimos 8 anos, america se estaba encaminando de verdad a ser grande, si lo peor de esta sociedad se hace de nuevo con el poder, sera un freno para el desarrollo dela especie importante esperemos que no sea asi, un abrazo

  6. El artículo tiene varias “joyas” como que el bloque se quiere levantar porque conviene a yanquilandia, que favorecerá los intereses de yanquilandia y que podrá condicionar las reformas en Cuba de acuerdo con los intereses de yanquilandia. Todo muy de acorde con la superpotencia humanista y generosa que es yanquilandia. Cuando el bloqueo se levante de una vez -sea cuando sea- habrá que agradecerle y al mismo tiempo pedirle perdón a yanquilandia por los ojazos que Cuba le ha dado en los codos y los testiculazos que Cuba le ha dado en los pies.

  7. Es bastante simplista acusar de extrema la posicion de Cuba en reclamo de que el Presidente de una superpotencia haga uso mas efectivo de sus amplias prerrogativas para anular, dejar sin efecto o mitigar el sistema de sanciones que de forma tan abarcadora castiga la economia cubana. Es tambien simplista pretender que Cuba acepte la intencion oficial promulgada por Obama de dedicar recursos gubernamentales a favor de cambios politicos en la nacion cubana que Washington considera necesarios. Ningun pais que se respete lo aceptaria. Eso no es extremismo.

  8. Fernando : todos sabemos que en cuanto a extremismo absurdo (que es de lo que los izquierdosos acusan al Versailles), el Versailles cubano esta abierto,desde hace muchos anos en el Palacio de la Revolucion…asi que o hace falta nada nuevo.

  9. Cuando se tomó por Fidel Castro la decisión de derribar las avionetas de “Hermanos al rescate” en 1996 las regulaciones ejecutivas, hasta ese momento, del bloqueo se convirtieron en ley con la firma de la Helms-Burton. Ahora estamos recogiendo los frutos de esa decisión, Obama se va y el bloqueo se queda, de lo contrario Obama mismo hubiera podido derogar todo el bloqueo sin contar con el congreso. Por supuesto que las avionetas de “Hermanos al rescate” estaban haciendo algo ilegal e incorrecto, pero pienso que hubiera sido mejor no haberse dejado provocar y no haberlas derribado.

  10. 1-Nota: el presidente Obama no fue quien rompio relaciones diplomaticas con Cuba y…….
    Por otro lado por supuesto que el bloqueo le compete al Congreso, pero la autorizacion de utilizar el US$ en las transacciones comerciales como cualquier otro Pais lo puede hacer el, si no fuera posible ‘pa’ que lo dijo’….?
    Ademas Obama no se caracteriza por hablar de mas.
    Y si, es el presidente q mas ha hecho ….

  11. Raúl (7) nadie ha llamado extremista la posición de Cuba, de hecho en el granma salió un artículo donde el autor decía que para él, Obama realmente creia y quería mejorar la vida de los cubanos. Vaya que no es un “vivo” que nos quiere pasar gato por liebre para someternos al imperio una vez más.
    Lo que si es extremista, pienso yo, son algunos periodistas, más bien (pseudo)periodistas, que ha todo cuanto ha hecho le ponen críticas, incluyendo la abstención contra el bloqueo, y ni una sola vez han reconocido que el negro nos ha tirado un cabo la verdad. Total hoy a Jimmy Carter lo reciben como amigo y hasta lo invitan a dar discursos en la UH y no hizo ni la mitad de Obama.

  12. Obama sabe que beneficia a USA, como se beneficiarían los empresarios que están ansiosos de negociar con Cuba, y por supuesto Cuba se beneficiaría en el comercio y en la no intervención del Tesoro de USA en transacciones con bancos que no son estadounidenses.La intención es buena, pero, por què la persecución a los bancos han sido mayores con el gobierno de Obama? Que raro, verdad. Hasta con caracter retroactivo.Millones de multas que no afectan a los USA y no benefician al pueblo de Cuba.Porque a la larga son los menos beneficiados. Hay paradojas extrañas. Se quiere hacer pero hay persecución, se dice que Cuba puede negociar con USD, pero multan. Que pasa? Se dan migajas ,pero se cobran millones.

  13. Hola a todos y especialmente a Fernando, nuestro amable anfitrión.

    El embargo hace daño pero no en los Melia, ni los campeonatos de golf y de pesca. Yo quisiera mas información de cómo es posible que el bloqueo americano haya sido burlado para poner esos hotelazos donde hay de todo en Varadero y los de la cayería norte, y para la marina Hemingway, y para que el cubano tenga una vida normal y por lo menos tengan que no llevar sabanas, bombillos y un valde de agua para bañarse en los hospitales no ?

    Donde esta esa explicación? Yo no le encuentro lógica ni la encuentro en ningun lugar.

    El embargo/bloqueo (a gusto del consumidor) está al caerse ya. Por suerte.

    No hace todavía 10 años que cambio el “presidente” en Cuba y ya llegó de visita un presidente americano a Cuba. Todo gracias a la diplomacia y gestión del “presidente” actual Raul Castro, que será tan dictador como el hermano, pero por lo menos ha tenido la decencia de arreglar ese problema que tanto ha perjudicado a los cubanos y unos cuantos más también. Ese va a ser su legado y va a pasar a la historia en mucha mejor posicion que su hermano el discursero.

    Presidentes americanos demócratas, de la misma línea de Obama ya han tenido la presidencia en USA (Clinton y Carter).

    Parece que el problema era que cambiara el “presidente” cubano. Por desgracia casi medio siglo estuvo mandando.

    Y eso que el mando fue delegado dentro de la misma línea ideologica, partido y familia como cualquier buena dinastía. Se imaginan si hubiera existido democracia en Cuba y otro sujeto más capaz hubiera podido llegar democráticamente a la presidencia?

    El bloqueo se hubiera acabado hace mucho mucho mucho mucho tiempo ya.

    Saludos

  14. Comer en el Versailles es una tortura, la acustica del lugar es malisima.

    Esos espejos aumentan el ruido infinitamente y uno sale de ahi con sodera. No es posible una conversacion a tono normal.

    La comida no de lo mejor ademas. Quien ha oido eso de que el pan con bistec lleva mayonesa? A lo mejor en la Habana…

    Lo visite una vez y nada mas, por aquello de la historia y ya. Y ni siquiera pude ver los viejitos cubanos discutiendo, era medio dia, hora del lunch y nada. Mas nunca.

  15. El autor contradice toda la política oficial del gobierno cubano contra Obama.¿Habrá más personas sensatas en Cuba para pensar de esa forma? A nivel oficial no veo ninguna.

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