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José Martí
Nuevo presidente pero con EEUU la vida sigue igual
 

Nuevo presidente pero con EEUU la vida sigue igual

Tomado de El Nuevo Herald

El paso a un lado que el gobernante cubano Raúl Castro pretende dar este mes para transferir el poder a un nuevo líder abre un enorme interrogante sobre el eventual impacto de ese cambio en las difíciles relaciones bilaterales con Estados Unidos.

En un cuadro caracterizado por el drástico enfriamiento de las relaciones entre Washington y La Habana, analistas coinciden en que esa situación difícilmente cambiará mientras Donald Trump ocupe la presidencia.

Castro, de 87 años, pasará el cetro a un nuevo líder a fines de este mes, después de haber dado el histórico paso de negociar con Barack Obama un acercamiento entre La Habana y Washington después de medio siglo de ruptura y desconfianza.

Ese proceso quedó literalmente estancado con la llegada de Trump a la Casa Blanca en enero del 2017, y ahora resta ver si un nuevo jefe en el Palacio de la Revolución tendrá condiciones de cambiar ese escenario.

Entre las figuras que pueden suceder a Castro se destaca el ingeniero electrónico Miguel Díaz-Canel, de 57 años y primer vicepresidente, aunque su ascensión a la presidencia aún no está confirmada.

Sin embargo, una eventual mejora en las relaciones con Washington no dependerá solamente de la voluntad o autoridad política de La Habana, sino que obedecerá fundamentalmente a la dinámica de la política interna estadounidense.

No hay mucho por hacer

A menos que el nuevo gobernante cubano “llegue al poder y cambie todo radicalmente, francamente no veo que haya muchos cambios”, dijo a AFP Elizabeth Newhouse, directora del programa sobre Cuba en el Centro de Política Internacional (CIP).

Para la experta, “Trump no obtendrá ningún beneficio político con un cambio en las relaciones, y sus electores en Florida parecen querer que las relaciones sigan estancadas, exactamente el lugar en el que estamos ahora”.

Mavis Anderson, especialista en Cuba para el Grupo de Trabajo de América Latina (LAWG) en Washington, estimó que, más allá de quien sea designado para suceder a Raúl Castro, “la pelota está en la cancha de Estados Unidos. Y es una pena porque esa cancha está destruida”.

Anderson dijo a AFP que no cree que Díaz-Canel o cualquier otro dirigente cubano “puedan cambiar significativamente la relación bilateral por ahora”.

Los “duros” al mando

Newhouse y Anderson coincidieron en que el gobierno de Trump ha puesto la política externa en manos de representantes de la “línea dura” del conservadurismo estadounidense.

Esto incluye al secretario de Estado (aún debe ser confirmado) Mike Pompeo, y al asesor de Seguridad Nacional John Bolton, quienes nunca se preocuparon en moderar sus declaraciones agresivas contra Cuba.

Al mismo tiempo, el gobierno dejó que la política específica para Cuba sea delineada por dos legisladores conservadores de origen cubano: el senador Marco Rubio y el legislador Mario Díaz Balart.

No hay nada que Díaz-Canel u otro dirigente puedan hacer para satisfacer a Rubio y Díaz Balart, dijo Anderson.

Un cambio en las relaciones bilaterales “probablemente requerirá un nuevo presidente” en la Casa Blanca, señaló Newhouse.

Un futuro incierto

Un primer paso evidente, apuntan las analistas, sería dejar atrás el confuso episodio de los “ataques sónicos” y volver a operar la embajada de Estados Unidos en Cuba, donde el personal fue reducido a su mínima expresión.

Newhouse apuntó que el encargado de negocios en la embajada de Estados Unidos en Cuba, el diplomático Philip Goldberg, “tiene interés en una mejora de las relaciones, pero tiene las manos atadas”.

Anderson, a su vez, apuntó que “el primer paso es eliminar de inmediato la designación de esa embajada como destino para diplomáticos sin acompañamiento familiar. Es necesario reponer el personal de esa embajada”.

Para el abogado cubanoamericano Pedro Freyre, especialista en la legislación bilateral, la eliminación de trabas al intercambio comercial adoptada durante el gobierno de Barack Obama sigue vigente.

“El proceso de aproximación está estancado, pero se puede revivir si hay un cambio de administración estadounidense”, dijo Freyre, para quien “las condiciones que hacen a Cuba atractiva y las que hacen a Cuba difícil, aún están ahí”.

Todos los analistas coinciden en que, más allá del nombre designado para sustituir a Castro y al humor de las relaciones con Estados Unidos, el nuevo líder cubano tendrá prioridades apremiantes en el plano interno.

Anderson apuntó que el nuevo gobernante cubano seguramente “se concentrará en la economía y no en las relaciones bilaterales, que es un área que promete muy poco”.

Para Newhouse, el sucesor de Castro inicialmente “tendrá que consolidar su legitimidad” al frente del gobierno.

Freyre, en tanto, apuntó que espera “una reivindicación de los llamados principios revolucionarios” y garantizar la continuidad del modelo. Por ello dijo sentirse “cautelosamente optimista” sobre una mejora de las relaciones bilaterales.

Ahora parece demasiado lejos el festivo 20 de julio del 2015, cuando se izó la bandera cubana en el corazón de Washington con la participación de altos funcionarios estadounidenses en la reapertura de la embajada cubana.

La bandera sigue allí, pero la fiesta se enfrió.

 
 

9 thoughts on “Nuevo presidente pero con EEUU la vida sigue igual

  1. Efectivamente “los duros en el poder” en USA, y “los duros en el poder” en Cuba (como hace 60 anos) x ahora nada q hacer, los pejudicados? los mismos d siempre

  2. Aún estoy asombrado como los decisores cubanos han obviado a la inmensa mayoría del pueblo en escoger al nuevo presidente. Deben creerse muy inteligentes, más que la mayoría, o importarle un car… la opinión de aquellos de los que no necesitan no los votos.

  3. Estoy de acuerdo en parte con Alejandro los mismo en el poder y los perjudicados somos los pueblos, pero comparar a Cuba con los USA, creo que no es justo, que la pequeña ISLA mantenga un nivel de alerta y mando único como ha sido demostrado en nuestras luchas que era más que vital para lograr la independencia con la superpotencia del mundo me sigue sonando a doble moral, que puede llegar a ser una justificación ok, pero la realidad dice que quien coquetea o no está bien definido , lo pagan con sangre los mismos LOS PUEBLOS

  4. Que sigan Trump y su combo a la espera de que en Cuba suceda algo….ya ha quedado demostrado, la cosa no será en base a presiones ni a chantajes, sino en base al respeto a la soberanía y al tratamiento como iguales. Si alguien quiere ser sumiso, que se arrodille, pero ese no será el caso de Cuba; ya ha quedado demostrado desde 1868.

  5. Lo único viable, según las enseñanzas de la contemporaneidad es una TRNSICIÓN<.Como ocurrió en la España Franquista, en el Chile de Pinochet e incluso en la URSS de los noventa. Ni la Revolución tiene futuro ni posibilidades de sobrevivencia, ni la política Norteamericana puede desenredar el nudo . Tienen que hacerlo los cubanos partiendo de la realidad evidente. Liquidar el pasado absurdo y comenzar de nuevo por otra trayectoria.
    Pericles

  6. Primera opinión
    El voto cubano americano a favor de Trump fue del 72% en el condado de Miami Dade más o menos y fue el único condado de la florida que no ganó, arrasó en los otros 62 o 63, si el se cree que les debe algo a los cubanos pues está equivocado y so no lo destituyen por algún escándalo o algo parecido gana en el 20 y estará hasta el 24

  7. Segunda opinión
    Conociendo como se proyecta con relación a Cuba pues habré que buscar la forma de volver a alcanzar el estado de las relaciones que dejó Obama , porque al fin y al cabo la soga parte por los más débil;el pueblo de a pie que es el tiene carencias de todo tipo, no los de arriba

  8. Y quien voto por este como presidente?
    Nadie se ha preguntado.
    Otra bien importante, a mi nunca se me ocurriria pedirle por resultados para mi pais a Macri. Entonces que le piden a Trump aqui?

  9. Creo que lo que en Cuba tenemos que acabar de entender es que nuestro país depende de nosotros, no de EE.UU.
    Estos tienen un bloqueo por mas de 60 años y ¿todavía aspiramos a cambios de esa política?, ¿cuando nos daremos cuenta que podemos hacer millones de cosas que nos mejoren la vida sin depender de EE.UU.? Somos como el hijo rebelde incapaz de desligarse de los padres, llorando todo el tiempo en vez de tomar iniciativas.
    En el mundo hay mas países además de EE.UU. USA puede impedir el comercio con una parte, pero no con todos, todo el tiempo. Eso es falso!. Hay alternativas de comercio! Quitar el bloqueo sería un alivio, pero no va a garantizar de por sí el desarrollo del país. Eso solo lo garantiza el movimiento del motor interno.

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