“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

Lucha en la playa

turismo-en-cuba-vendedorTomado de Progreso Semanal

Amén del entretenimiento propicio para una estancia en la playa, que debe traducirse en los habituales juegos de mesa, alguna que otra esférica multipropósito para caricaturas deportivas o asados al carbón,  quien reserve o sea invitado -tal ha sido el caso-, digamos por ejemplo a Boca Ciega, a unos 20 km al este de la capital, no le faltarán motivos adicionales para tener ocupado una buena parte del tiempo conociendo, tratando y negociando con otros congéneres que se aparecen en la vivienda con un extenso ramillete de propuestas.

Usted, sus amigos o familiares disfrutando de la playa, el descanso y esa multicolor tropa luchando el día a día. Unos, amparados en la legalidad por poseer los permisos correspondientes; otros haciendo gala de la clandestinidad con que se cubren las más diversas ilegalidades. Ambos, de conjunto, “en plena lucha”, como decimos por estas tierras. Así es y no de otra manera. En la Cuba de hoy resulta raro encontrar a alguien que te diga “estoy trabajando, investigando, consultando, cosechando…” Casi todos desechan el verbo correspondiente para sustituirlo por el de “luchar”.

Veámoslos por orden de aparición, como los programas teatrales o filmes:

l.- Un auto ruso marca Lada, con muy buena presencia exterior y desde donde desciende una pareja adulta bien vestida y de correctos modales. Proponen pintas de helado de diferentes sabores y cakes (pasteles) de variados estilos. Diez cuc la pinta de helado y entre 5 y 8 los cakes.

2.- Mujer “medio tiempo” (40 años de edad más o menos), que pide permiso, saluda y muestra su colección de monederos para damas. Le acompaña una peculiar mercadotecnia para ofrecerlos en un rango que oscila entre uno y diez cuc.

3.-Bien extraño el personaje cercano a los treinta años de edad, con cualquier cantidad de intrigantes tatuajes y toda una joyería en dientes y muelas. Se anuncia como cocinero del hotel Tropicoco y le acompaña una verborrea para justificar que no roba porque gana buen dinero, pero que desde la villa le informan de la llegada de nuevos huéspedes y viene a “ayudar” con exquisitos filetes de buen pescado. Un estafador a par de kilómetros de distancia él y sus clarias (pez de agua dulce) cómplices.

4.- Dos señoras en un triciclo. Una imagen para nada despreciable en un filme de actualidad. Una conduce y la otra, campana en mano y con brazo izquierdo como resguardo del tanque plástico que en su interior lleva tamales de maíz. Como un dúo profesional, cuando una calla de vocear, entra la otra con su dulce pregón que asegura la presencia de chicharrones de cerdo en el interior del tamal. Cinco pesos cubanos la unidad.

5.- Un joven encima de una moto eléctrica que nadie dudaría se trata de un turista europeo. Uno piensa que llega preguntando una dirección o corrección de la marcha y resulta que es el hijo del zar de la comida criolla a domicilio. Impresiona la oferta. Da igual que sean 40 los que están en el chalet como si son sólo cuatro. Comida hay para todos. Desde un cerdo completo hasta tres costillas asadas con su correspondiente arroz congrí, ensalada y vianda desde 40 pesos cubanos la ración hasta 140 convertibles con todo un cerdo y el certificado de salud o defunción emitido por un veterinario si fuese necesario.

6.- No podía faltar el plato nacional, el salvavidas por excelencia para situaciones de emergencia o festejos multitudinarios: su majestad la pizza en variante playera, familiar, al tamaño (luego fue comprobado con un vecino) de una rueda de auto. Ocho cuc  como promedio y pida por esa boca con qué quiere adicionarla, si con más cebolla, pimiento o jamón serrano. La pizza vendrá en toda una bicicleta que soporta en su parte trasera un verdadero contenedor para el calor.

7.- Un campesino ya mayor de edad. Vive en el lomerío que le da la cara a las playas. Campo Florido para más señas se llama el sitio de procedencia. La vestimenta y el modo de hablar no siembran dudas para corroborar que se trata de un buen hombre y honrado. Un “pepino” de yogurt por 25 pesos o un cuc. Le da igual. Asegura que ha sido elaborado con leche de sus vacas o no de otro animal que la produzca. Calidad suprema e inigualable para quien en su tiempo llegó a degustar el famoso yogur Balkán proveniente de la lejana Bulgaria.

8.-Si alguien, después de tales banquetes, precisa algo de ejercicio, en la verja de entrada le espera un émulo de John Wayne con la bestia ensillada para el paseo. Acompaña al equino un pony por si también el niño o la niña se antojan del paseíto. Precio negociable.

9.- Otro triciclo, que en la zona abundan por la comodidad de su transportación. Al parecer, el joven que lo conduce es enviado por el administrador de la panadería oficial. Poco o ningún esmero el del jovencito que se detiene frente a la casa y grita par de veces “pan suave” y con la misma sigue su camino.

10.- Si en casa tenemos invitado a algún amigo extranjero, que se prepare para la sorpresa. Más allá de los requerimientos de temperatura para el cultivo de la uva, aquí en Cuba prosperan y de qué manera. Quien lo dude que indague con ese que viene, a lo chino, con una suerte de barra en hombros de la que cuelgan racimos de uvas moradas a un cuc la ración.

11.- El récord absoluto, a no dudar, se lo pudiera llevar una mujer tan elegante y atractiva que tal parece anda en busca de novio preferiblemente con residencia más allá del horizonte marino. Increíble el poder de síntesis. Llama a una de las mujeres en casa, le susurra algo bien rápido al oído y emprende nuevamente la marcha junto a la brisa del mar. Se le pregunta qué le ha dicho y responde: “Pescado”. ¿Será una sirena dedicada al cuentapropismo en tierra firme porque en su ciudad acuática no hay “bisne’?

Llegada la hora del baño en una de esas prodigiosas playas al este de la ciudad y vaya usted a saber el verdadero motivo, es siempre un viejo quien se queda cuidando la casa. Pues le ha tocado al abuelo, que tira de un balance o mecedora para colocarlo en el portal y sumergirse en sus recuerdos y pequeñas siestas.

De vuelta ante el inclemente sol del mediodía, la pregunta de rutina y la devolución verbal del anciano:

-Por aquí pasaron proponiendo un millón de cosas. Vinieron hasta unos mariachis y unos hijos de puta jodedores que me gritaron”abuelo, cinco mil ‘fulas’ y lo ponemos en Miami”.

 
 

10 thoughts on “Lucha en la playa

  1. Quisiera aclararle al autor que el Yogurt “Balkán” no provenía de la lejana Bulgaria, era antaño una marca que se producía en Cuba, concretamente en el poblado de Corralillo en el municipio de Bauta, de la hoy provincia de Artermisa. Además del Yogurt producían leche, mantequilla,quesos, helados y otros derivados,aún hoy existe la planta incluso con la tecnología de antaño y su produccción casi en exclusiva se dedica al turismo. Trabajar allí es un lujo, ya que siempre se pega algo que se puede meroliquear fuera.

  2. Está bién que “Dejen hacer” al cubano y que se sienta que se puede vivir en su tierra, que no tenga que escapar para alcanzar sus sueños que lo soñado puede estar allí donde nació.¡Estoy soñando!

  3. muy Buena estampa para un pais,que segun los pronosticos del Iluminado,cuando se entrego al “campo socialista” debia estar a estas Alturas,conquistando el cosmos…Ja,ja…..

  4. Bueno y que pasaría si toda esa energía y creatividad pasaran a ser legalmente lo que son, NEGOCIOS, si el de la pizza monta en uno de esos tantos timbiriches estatales destartalados de la zona una pizzería con entrega a domicilio, o el señor del yogur o los tamales pasan a proveer a la red de mercados que se ira formando en una zona tan atractiva económicamente como Playas del Este en pleno verano. Usted cree que se acabaría la revolución por eso, o como yo lo veo, comenzaría una nueva revolución con ello. Lo que sin dudas no pasaría. Y aquí está la gran diferencia honestamente, que no existiría nadie que se tomara el atrevimiento de llamar “excubano” a uno de sus compatriotas desde la inmunidad del poder, y los insomnes & comparsa que hoy crean estados de opinión también pudiesen ser castigados con la expulsión de la tierra de todos los Cubanos.

  5. La señora del triciclo vende los “tamaaaaales, calienticos los tamaaaaales” a 8 pesos cubanos (realmente están muy buenos); y le faltó mencionar al de la bicicleta que vende tartaletas, señoritas, porras y muchos otros dulces: riquísimos todos.

  6. Confirmo lo dicho por #1, la procesadora-pasteurizadora BALKAN se encuentra en la carretera que va de Bauta a la que fue la Textilera Ariguanabo y se conocia mas por la leche de calidad que vendia a domicilio en toda la zona mas que por el Yogourt. En aquellos tiempos habia polacos, americanos, chinos, judios, suecos, alemanes, libaneses,españoles, italianos, etc, pero no recuerdo ningun búlgaro.

  7. El problema con los negocios informales es que la gente en Cuba ha esperado tanto por la satisfaccion de sus necesidades y anhelos que nadie quiere ganancias de un 30 o 40 %. Todo el mundo quiere margenes que le den elevados y rapidos beneficios. Comprando legalmente las mat primas, pagando por la renta de locales , pagando impuestos y cumpliendo con todo lo legislado como en cualquier parte del mundo, esos margenes netos que se pretenden por los cuenta propistas son imposibles.

  8. JVG(9):siempre,en todas pertes,las personas van a querer ganar mas,para eso esta el Mercado y las agencias reguladores del gobierno en ultimo caso.Solo los religiosos u otras sectas eticas,practican el ascetismo,la falta de ambicion…y en cuba Deben haber pocos ascetas…no cree?? Salvo el Iluminado,claro !!!Ese es el problema principal del marxismo…Marx debio ser Monje budista,no revolicionario de masas…ah!!!esas masas,sedientas de riquezas………!!!!

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