“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

Los periodistas imprescindibles

periodismoTomado de LJC

Los periodistas más valiosos de Cuba son los más sacrificados. Mal pagados, cansados de señalar problemas del gremio que no pueden solucionar por sí mismos, subordinados a mediaciones absurdas que ellos mismos reconocen así pero no está en sus manos cambiar, son persistentes. Impulsados por la más noble ambición: dejar un legado, marcar la diferencia en un país que los necesita. Son los más importantes y están librando una batalla decisiva desde dentro: los periodistas de medios estatales.

La época en que el periodismo se ejercía en en un medio estatal o ninguno, se acabó. Ahora existe un diverso espectro mediático fuera de lo institucional, que contiene desde las iniciativas loables hasta las vergonzosas. Es decir, los reporteros de la realidad cubana tienen opciones hoy en día, todo talento que veamos en un medio estatal es un acto de sacrificio, una toma de principios. Pero no podemos dar por sentado su trabajo, o podemos perderlos, al menos los más valiosos.

El modelo de prensa cubano sigue haciendo aguas en su configuración actual, el último congreso movió un poco su mecanismo interno, cambios positivos hubo pero los problemas de raíz se mantienen y han aparecido otros nuevos. Algunos medios solo se sostienen por el bombeo de recién graduados que ingresan cada año, pero una vez terminado su servicio social, la capacidad de retención parece ser bastante baja. Aquellos que han decidido permanecer en ellos a conciencia, merecen un reconocimiento que pocos reciben.

La agenda mediática oficial no es víctima de conspiración alguna, en la actualidad ni siquiera se define en una oficina concreta, debe moverse dentro de un marco de acción subjetivo construido en el tiempo. A menudo se apuesta por lo conocido pensando que esto garantiza estabilidad y se teme lo novedoso porque se ven riesgos por todas partes. Es decir, las mediaciones en el gremio periodístico tienen vida propia.

Una lección que Cuba deja a otras experiencias de izquierda en el mundo es esta precisamente. El papel censor que ejercen los dueños en los medios privados puede ser sustituido por el de los burócratas con instinto de conservación, más aún en un país acosado desde fuera, donde los muros construidos para protegernos terminan atrapándonos a nosotros mismos.

La raíz del asunto es la relación prensa-partido. La Revolución Cubana, fundada en los tiempos en que los congresos soviéticos anunciaron alcanzar un socialismo que nunca fue real, y estar a los albores de un comunismo que la práctica demostró no se alcanzaba por esa vía, vio en la URSS un ejemplo de éxito. Una de las importaciones que se realizó con más éxito fue la del modelo de prensa.

Aunque tropicalizado y con diferencias notables, mantenía la subordinación de los periodistas a un aparato partidista que se desgasta asumiendo un rol que no es el suyo. Y termina descuidando aspectos claves como la ideología, la construcción simbólica y la comunicación política del proyecto revolucionario. Esto lo ven y lo saben los periodistas, pero ¿quién puede cambiarlo? ¿Qué ratón puede ponerle cascabel a ese gato? Ninguno, solo el partido puede cambiarse a sí mismo.

Existe mucha gente con talento y ganas que podrían darle un vuelco positivo al periodismo cubano si tuvieran la posibilidad, pero primero hay que tener conciencia del problema y disposición para cambiar una relación de subordinación que de seguro es cómoda, pero dañina. Nuestros periodistas merecen más confianza y autonomía. La confianza en las nuevas generaciones y las fuerzas que componen la Unión de Periodistas de Cuba, debe servir para algo más que el discurso político.

Hasta hace poco era imposible hablar de la relación prensa-partido, se podía hablar mucho de lo primero pero lo segundo era un espacio vedado, quizás eso explica la acumulación de contradicciones. Siempre me asombró el contraste que existía entre un periodista y su jefe, el estado de vulnerabilidad que tienen los primeros con el estado de confort de los segundos. Y por confort me refiero a que sus argumentos son incuestionables, mientras el trabajo del reportero recibe tijera sin compasión, a menudo sin una razón concreta, solo “por si acaso”, para no buscarse los problemas que el mismo Raúl convocó a buscarnos.

Este quizás sea el único confort que tiene el jefe, salvo que seas un gran jefe, tu trabajo será también mal remunerado y poco reconocido. Porque un director promedio en un medio de prensa ha llegado allí seleccionado por el partido, y puede tener talento o no, puede ser buena persona o no, pero el valor principal que lo lleva a esa posición es la disciplina. Incluso con un criterio de selección tan cuestionable, hay directores inteligentes, que hacen lo posible por mejorar la prensa cubana, que son mediadores entre sus jefes y los periodistas a su cargo, saben que en su labor se juega la credibilidad de la Revolución. Esos también son imprescindibles.

El otro día un joven periodista me dijo que seguiría en el sistema de prensa estatal mientras tenga energías, tratando de hacer un cambio positivo desde dentro. Lo miré, admiré su disposición y envidié tal resolución. Es un imprescindible. Ojalá logre hacerlo antes que la Revolución Cubana llegue a un punto de no retorno, antes que el miedo de cambiar algunas cosas, nos lleve a perderlo todo. Los dos sabemos que ya estamos en esa encrucijada.

 
 

19 thoughts on “Los periodistas imprescindibles

  1. Los que hablan de democracia deben empezar por saber en que consiste el respeto a todas las ideas, a todas las creencias, en que consiste la libertad y el derecho de los demás… no perseguimos a nadie… Si perseguimos a un periódico y lo clausuramos, Ah!, cuando se empiece a clausurar un periódico, no se podrá sentir seguro ningún diario, cuando se empiece a perseguir a un hombre por sus ideas políticas, no se podrá sentir seguro nadie, cuando se empiece a hacer restricciones, no se podrá sentir seguro ningún derecho … Fidel Castro. Enero 1959……………………………………..Cuanta sabiduría encierran esas palabras. “Pero como del dicho al hecho lo separa un gran trecho” todo quedó en palabras.

  2. en ningun medio de prensa cubano se informo sobre el incendio en la oficina del fondo de bienes culturales.fijense lo mediocre de esa prensa que prefiere ocultarle lo que sucede en cuba a su pueblo.

  3. A este Harold le van a cortar el agua y la luz como sigua tirando rectas. Créalo él o no, lo cierto es que indirectamente está criticando al gobierno y eso en nuestro país es como violar la Constitución. De todas formas, es tremendo artículo.

  4. Si hay problemas en la carnicería, la culpa la tiene el Gobierno, etc. Aquí la culpa es de algunos facilistas y oportunistas que les es mas facil seguir la corriente y adular para supuestamente lograr mèritos a los ojos de otro oportunista que le controla el trabajo. No soy periodista, pero el fenómeno se ramifica a otros campos. Mientra existan burócratas facilistas y oportunistas seguirá el problema. Cárdenas hace bien y creo que enfila bien su artículo. El problema no es solo del periodismo, aunque ese campo es medular y hay que erradicar los vicios, sean a propósito o no. Un ejemplo es la TV, donde constantemente se dan noticias truncadas o que se prestan a mala interpretación, amèn de datos o referencias que no poseen ni pies ni cabeza, como ubicar a Dubai en el sudeste asiático y peores ejemplos de ubicación geográfica. Si se da una noticia debe darse completa con sus causas y consecuencias cuando gravita sobre el bienestar del pueblo. Ayer la noticia de la superproducción de carne porcina que se sobrecumplió por esto o aquello, y que ya no hay que importar carne de cerdo,y què? Como repercute esto en nuestra economía total o particular. Se dedicará al turismo crciente?, Se abaratará su precio? . Una noticia mal dada, o castrada se presta a millones de conjeturas a veces disparatadas, pero dan lugar a ello. Saludos.

  5. Muy acertado el artículo. Y Ramiro (1): siempre he pensado que muchos de los discursos y declaraciones varias de los tantos y tantas de Fidel son lo más “subversivo” que hay. Y no hay que ir al tan lejano 1959. Sólo que, como la propia Constitución, representan el deber ser. Y como la práctica es el único criterio de verdad reconocido… todas esas deslumbrantes y lúcidas verdades quedan sólo en el papel.

  6. Baracoa (6): Por supuesto que la culpa de todo tiene que recaer sobre el el único gobierno que conocemos, porque llevan casi 60 años ahí los mismos personajes sin darle chance a mas nadie de cometer sus propios errores y desmanes. La adulonería de muchos se debe a la imposibilidad de cambiar periódicamente a los dirigentes, por lo que el miedo a ser machacado de por vida frena cualquier intento de crítica (aunque sea construciva).

  7. Y quién permite y aúpa con sus acciones y omisiones esta situación? Fidel primero y ahora Raúl. Raúl puede decir lo que le parezca “bonito” y que sabe le caerá bien a la gente. Pues demagogia que aprendió del Demagogo en Jefe. ?A creado instancias, leyes concretas, no muela, para que la gente no tenga miedo y critique y esté protegida?. NO. Entonces, esta bueno de cuentos.

  8. Pienso que será mejor dicho lo que opino dejando este pensamiento de Martí. Estoy totalmente de acuerdo con el
    La prensa no puede ser, en estos tiempos de creación, mero vehículo de noticias, ni mera sierva de intereses, ni mero desahogo de la exuberante y hojosa imaginación. La prensa es Vinci y Angelo, creadora del nuevo templo magno e invisible, del que es el hombre puro y trabajador el bravo sacerdote. Aquí hierven, en junto con los modernos problemas humanos, los problemas concretos de América, y ambiciones que alarman y grandezas reales que deslumbran. ¿Qué mucho que, movida del ansia de cumplir estos grandes deberes, la pluma, a riesgo de parecer cansada, se abandone a considerarlos?
    JOSÉ MARTÍ
    La Nación, Buenos Aires, 13 de septiembre de 1882.

  9. Es que mientras el gobierno persista en mantener el departamento ideologico del pcc cuesta trabajo depositar la culpa en alguien mas.

  10. Ramiro (1): Fidel, se sabe, fue un gran estratega militar y político, una persona de “luz larga” excepcional, lo que no desmerece sus dotes tácticas en esos terrenos. En el aspecto político específicamente su estrategia fue predicar con eficaz aunque algo dilatada oratoria el deber ser. Su no menos eficaz táctica fue hacer en la práctica muchas veces lo contrario; para ello contaba con un colchón enorme de subordinados en quienes hacer recaer la responsabilidad de tal o mas cual error, atropello o arbitrariedad cuando ya no se podía ocultar. De ahí su genialidad y lo polémico de su figura. Eso unido a ser intocable en el país –so pena de castigo moral o físico, o ambos, a quien se atreviera- forjó la leyenda y el “legado” del que se habla tanto ahora.
    No soy un anti fidelista ni mucho menos. De hecho he perdido buenas oportunidades crematísticas en el extranjero por no unirme al coro de sus detractores. Le agradezco profundamente haber enfrentado a los USA, ese enemigo de la humanidad, con inteligencia y valentía, el haber puesto a Cuba en el mapa mundial, para bien aunque es cierto que a veces para mal, y por proyectar y realizar mil cosas útiles y positivas. Pero no puedo desconocer lo que considero sus errores. De ellos -y de los derivados de ellos- debemos aprender para hacer un país mejor, y no sólo en lo económico sino también en el plano humano y cívico. Eso no puede lograrse sin desacralizarlo y verlo tan falible como cualquier ser humano, lo que por los vientos mediáticos que soplan en el país al parecer va a demorar bastante.
    Por cierto que ahora recuerdo, no sé porqué, la semblanza que hizo Marx de Bolívar, en la que le echa con el rayo con una virulencia que he visto pocas veces y sin reconocerle ni el más mísero mérito (Vaya, que hasta Bush hijo, a su lado, sería un dechado de virtudes) Ni siquiera lo de la Campaña Admirable ni el portentoso paso a través de Los Andes para caer sobre el enemigo -y vencerlo- en Colombia. Y así no es la cosa, aunque venga de Marx que no era nada tonto ni desinformado ni se le puede acusar de colonialista furibundo. Al César lo que le pertenece, pero en el entendido de que no es Dios.

  11. Baracoa(6)Sin duda que la culpa no la tiene el carnicero, la tiene el gobierno. Se delega autoridad (carnicero), pero no responsabilidad (gobierno). En un sistema de gobierno como el cubano, con todos los poderes concentrados y una ideología que no reconoce ni tolera pensamientos alternativos y todo el que así piense será considerado “un enemigo al servicio del imperialismo”, la responsabilidad de todo lo que acontezca positivo o negativo recaerá sobre ese tipo de gobierno.

  12. Hablando de gobierno, vean el interesante artículo de Granma y los numeritos que resultaron del control interno nacional:

    En dicho encuentro se dio a conocer que los resultados mostraron una pérdida de 90 millones 9 070,71 pesos en moneda nacional y 51 millones 505 792 pesos convertibles.

  13. Me parece muy interesante, resulta que lo único que no ha cambiado en Cuba es el sistema y los máximos lideres, casi todos los demás cuadros de ahí para abajo han cambiado en algún momento. Resulta increíble que en 60 años nadie entre mucho mas de 11 millones de opciones haya logrado que la prensa funcione como debe. Y todavía hay personas que no saben sacar factor común… smh

  14. La clave consiste en hacer periodismo de verdad o propaganda.

    Porque o se es periodista o se es propagandista.

    Porque o se persigue la verdad o sino la promoción de una agenda política.

  15. De acuerdo plenamente con el comentario 17.
    Ninguna política, religión, legislación o sabiduría social será perdurable, si los conglomerados que los compartan no logran el mínimo consenso semiológico que permita la actuación común en aras de la consagrar y sustentar su estructura sistémica, entiéndase en este caso: la moral, las creencias religiosas, los códigos jurídicos o los saberes sociales, interactuantes.
    ¿Se puede entonces desde el mero ejercicio del poder absoluto, -o sea, exclusivamente desde una política totalitaria-, garantizar la consagración de un sistema social? ¿Puede la política por si misma garantizar un sistema social justo, soslayando el resto de los componentes de la ideología o manipulando, desde el ejercicio del poder: la moral, las creencias religiosas, los códigos jurídicos, todo eso sólo en aras de la preservación de determinado modo de división del trabajo y distribución de la riqueza, sin tener en cuenta las aspiraciones individuales, grupales, el albedrío y la soberanía?
    Concretar en la praxis, respuestas favorecedoras del desarrollo humano justo y libertario, respetuoso de la ecología y las minorías, de la equidad y la sostenibilidad, sería el gran reto de una política orientada hacia la consecución de aquella sociedad plena de la que hablaba Marx, llamada comunismo, aunque la palabra resulte odiada por unos, e idolatrada por otros. Pero… ¿Puede lograrse esa sociedad supeditando cada una de las dimensiones de la cultura –incluyendo las ideológicas- al ejercicio del poder absoluto y la confrontación con adversarios políticos, en aras de preservar a ultranza ese propósito de ir hacia una sociedad que ahora entendemos plena?
    Yo digo que NO SE PUEDE porque simplemente VA CONTRA LA CONDICIÓN HUMANA, intentarlo una y otra vez, con los mismos métodos, convierte a los supuestos emancipadores en represores, a los supuestos progresistas en reaccionarios.

  16. Ya los tiros contra Harold aumentaron de calibre

    Si le queda visa en el pasaporte…que coja boleto y refresque…o que salga al ruedo preparado porque lo que le viene para arriba es cacauma con todos los hierros.

    Pirolo se lo dijo varias veces…dos mas dos…y la pupila no duerme

    saludos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *