¿Los Miniquinces, hipersexualización de la infancia? | Cartas Desde Cuba por Fernando Ravsberg
“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

¿Los Miniquinces, hipersexualización de la infancia?

Foto de la autora

Tomado de El Toque

Sofía juega a las princesas delante de las luces y la cámara fotográfica. Con 5 años hace elegantes poses de señorita. Camina despacio para no estropear su peinado de bucles. Apenas domina los enormes tacones. Mueve con gracia propia de mujer mayor los hombros de abajo hacia arriba y ajusta las copas desinfladas del vestido a su pecho escuálido. Comprueba si el creyón continúa en su boca rozando las comisuras de los labios. Sonríe. “Más natural”, le pide la voz detrás del lente.

“Recuerda: los miniquince son una vez en la vida”, dice la madre desde una esquina del set. Usa la frase de moda para animar a su hija, mientras la pequeña protagoniza la última tendencia del espectáculo fotográfico en Cuba.

El polémico fenómeno, con un número creciente de adeptos, marca una nueva pauta en la tradición del decimoquinto aniversario de las mujeres. Ahora el festejo comienza 10 años antes de lo previsto con una sesión de fotos para ‘cincoañeras’.

Yanisleidys Montejo, fotógrafa de oficio, captó rápido las señas del mercado y vendió la propuesta a su clientela: “Comencé a tirar miniquinces hace poco más de un año. No sé a quién se le ocurrió la idea. Vi trabajos de fotógrafos de La Habana, Matanzas, Cienfuegos y adapté el concepto a mi casa estudio. Al menos en Placetas, Villa Clara, tienen tremenda aceptación en el público”, asegura.

Descifrar el momento justo en el que alguien apuntó los minquince al repertorio de un estudio fotográfico resulta tan difícil como innecesario. Sin embargo, ya existen investigaciones en Cuba que revisan el impacto de la nueva fórmula de celebración. En su tesis de licenciatura, Mis Quince Primaveras, la periodista Taissé Del Valle relaciona el origen de esta tendencia con influencias extranjeras llegadas a través de nuevas tecnologías de información y la comunicación.

Una simple búsqueda en internet muestra que este tipo de fotos se realiza desde hace tiempo. Revistas de marcas famosas y otros agentes publicitarios usan imágenes de niñas con atuendo y poses de adultas para vender estilos de moda. Las suben desde todas partes del mundo y grafican el debate sobre la hipersexualización de la infancia.

Yanisleidys Montejo en su estudio. Foto de la autora.

“Reproducimos el trabajo que hacemos con las quinceañeras,” explica la fotógrafa Yanisleidys Montejo. “Las peinamos y maquillamos de acuerdo al gusto de la familia. Algunos padres lo quieren más pronunciado que otros. Al final casi todas se maquillan porque de eso trata. Es una especie de juego en el que las chicas fantasean ser jovencitas. Por eso tratamos de hacerlas lucir mayores. Nuestro sello es el maquillaje con dibujos artísticos en el rostro. También le ponemos trajes de aro, disfraces y otros vestuarios típicos de las fotos de 15”.

“Cuando Lauren me pidió fotos de miniquince no entendía de qué me hablaba”, cuenta Luisa Díaz, madre de una pequeña.”Luego me puse al tanto con otras mamás del preescolar. Se le hacen ‘books’ (libros) ampliaciones y todo lo que uno quiera o pueda. Quise complacerla porque si todas sus compañeritas tienen, ella no va ser menos. Además son graciosas. Parecen mujercitas”, agrega.

Todas las familias no lo ven de la misma manera. Lizdaimi Martin, madre de una pequeña de 4 años, asegura que “a veces los padres nos dejamos arrastrar por toda la basura que nos rodea y después nos preguntamos qué hicimos mal. No me gustan los miniquince. Resaltan la tendencia a vivir demasiado deprisa. Le hago fotos a mi hija en todos sus cumpleaños. Fotos que le cuenten en un futuro cómo era de chica, que hablen de la inocencia, no que la disimulen.”

Lisdán Lara, padre de la bebita Adahia, tiene otras preocupaciones: “El plan es arruinar a la familia. Desde que nacen empezamos a guardar dinero para los quince. Ahora este invento es una trampa al bolsillo. Toda esa fantasía que venden los estudios cuesta cara. Súmale además la fiesta de cumpleaños, temática, como se usan, con decoración a lo Disney, cake de Frozen y piñata de Minie. Luego a los 10 años hablan de los prequince. Me pregunto si al año de vida tocará bailar un vals”.

“Algunas personas piensan que este tipo de fotos no son adecuadas. Nunca lo he visto de esa manera. Son fotos divertidas y originales,” responde la fotógrafa Yanisleidys Montejo. “Es un trabajo difícil, demanda mayor paciencia y dedicación. Muchas niñas llegan con ilusión al set, pero cuando van por cuatro fotos se cansan. En ocasiones dividimos la sesión en dos jornadas. En lo personal termino más extenuada con los mini que con los propios quince”.

Otro vestido. Nuevo peinado. “Vamos a retocar el labial, princesa”, dice la maquillista mientras le empolva la cara. “Lo estás haciendo muy bien. Ya falta menos. Ánimo. Tu álbum será el más lindo del aula”, dice la madre. Sofía devuelve miradas de cansancio. Tiene ganas de llorar. Pero prometió portarse bien.

Foto de la autora

 
 

15 thoughts on “¿Los Miniquinces, hipersexualización de la infancia?

  1. Buenos días, llámenme antigua, obsoleta, fuera de la moda o como quieran pero a mí esta moda me parece un horror, la infancia es muy corta, como la vida en general, para querer encima acortarla con estas cosas, una cosa es jugar a ser mayor ¿qué niña no ha jugado a ponerse los tacones de la mamá? y otra cosa el que los padres contribuyan a sexualizar a sus hijas tan de pequeñas, eso en Europa se persigue mucho, cada vez que sale alguna publicidad con niñas vistiendo como adultas surgen protestas para que se retire el anuncio. Internet es un gran invento ya que tenemos acceso a muchas cosas de manera más sencilla, pero hay que saber separar la paja del grano. Y como decía mi madre: “Si tu amiga se tira del puente, ¿vas a ir tú detrás?”
    Saludos cordiales,

  2. Estas cosas son reflejo del nivel de desarrollo.
    Pero parece excelente que negocios así ayuden a la economía.
    Verdad que es niñas tendrán sus deformaciones pero tampoco es que el miniquince sea el gran culpable. A esas ya les tocaba deformarse si los padres le hicieron eso. Y nuevo, una sociedad necesita de todo tipo de personas.

  3. Nunca he estado de acuerdo con la ida de “los quinces”. La idea original es de mostrar la “carne fresca” que debe encontrar un hombre que la haga “honesta”. Es una forma de objetivar a la mujer. Hacerlo con niñas aun menores lo encuentro perverso. Algo también popular en los EEUU son los desfiles de belleza para niñas de tierna edad. No logro entender que atractivo puede tener disfrazar a una niña de mujer adulta.

    Considero que actividades de esa índole les roba la infancia, sexualiza y afecta en varias formas a niñas o niños que no debiesen ser sometidos a semejante trato. Es obligar a estos menores a vivir las fantasías de los mayores. La infancia se esfuma cual si fuese un truco de magia, ¿para qué acortarla?

  4. Horrible quemar etapas en la inocencia de la niñez, si aberrante es que el ánimo de lucro estímule está tendencia en los profesionales de la fotografía, más espantoso e inexplicable resulta que los padres expongan a sus hijas a estas prácticas.
    La familia y sus valores es el capital más preciado de una sociedad, el desarrollo de esta tendencia en nuestro país se explica por sí sola.
    Las fotos de esa niña con ese vestido rojo en esas poses son un insulto a la niñez.

  5. (2) Jose no puedo estar mas en desacuerdo con este comentario suyo: “…una sociedad necesita de todo tipo de personas…”. Pues no, una sociedad no necesita de delincuentes, ladrones, asesinos, pedófilos, violadores,…… Para qué necesita de esto una sociedad. Por otra parte, en qué ayuda a la economía esos negocios ???, en nada.

  6. Lola, yo no creo que seas antigua, lo realmente antiguo son los quince, momento en el que se exponía en sociedad tus hijas para mostrarla a posibles maridos. No creo que hoy sea necesario ese proceso dado que las jovencitas son mucho más libres e independientes, Gracias a Dios!. Hacer eso mismo con niñas en edad escolar me parece una barbarie perligrosa. Sexualizar la infancia solo servirá para confundir a los niños, quienes deberían vivir su infancia libremente, sin la presión de mercaderes que inventan ceremonias para ganar unos pesos más. Un abrazo

  7. No me gusta esta novedad,,,,,que rayos esta pensando la madre y el padre de esas niñas,,,para tener fotos de la infancia donde parezcan adultas,,,,!!!!!!!!!!!

    Este Mundo esta de ………………………..

  8. Fernando, mi padre nunca quiso celebrarme los 15 porque le parecía la feria del mercado, yo me quedé desilusionada, a fin de cuentas la mayoría de mis amigas los celebraron, pero a día de hoy pienso que es algo de lo que se puede prescindir perfectamente, y cuando veo en lo que se ha convertido, poses como si de una starlett se tratara, en mi época sólo era una foto de estudio y las de la fiesta con las amistades, más me reafirmo en mi pensamiento.
    Saludos cordiales.

  9. La gente,sobretodo los padres tienen derechos a sonar,y a disfrutar la infancia de sus hijos de Las mil maneras posibles.

  10. Lola, mi hermana no hizo las celebraciones de quince “tradicionales” por considerarlo un gasto estúpido además de ser la Feria a la que usted alude. Esto fue inculcado por nuestra madre que siempre hizo énfasis la parte más hermosa de su cuerpo es su cerebro, aun cuando sus atractivos físicos eran visibles. Quizás sintió desilusión al igual que usted pero fue ella quien tomó la decisión de hacerlo como cualquier otro cumpleaños, algo por lo cual me siento orgulloso de ella.

    Los quinces actuales tiene revistas, álbumes y no sé cuanta formas más de fotos, videos y fiestas descomunales. Algo sorprendente en un país donde la gente se queja constantemente que no hay dinero. Como puede imaginar el costo es astronómico. Hacerlo con niñas de 5 años es completamente ilógico y deplorable. Si usted es antigua, somos unos cuantos en su club.

  11. Para mi va asociado al nivel cultural. Estoy de acuerdo con los 15, pues las chicas de preparan e ilusionan, asi sea ir la playa o una fiesta en casa. Pero por debajo de los 15 años lo creo inadecuado. Solo personas que le caigan atras a la farandula harian semejantes cosas.

  12. ¿Opinando, no cree que hay una contradicción en su comentario? Si los padres quieren disfrutar la infancia de sus hijos ¿para que los visten de adultos? En ocasiones los padres demandan de sus hijos más de lo que ellos quieren dar o hacer. Los padres son educadores, protectores, guías pero no dueños de sus hijos.

  13. Sexualizar la infancia es una barabarie y una aberración, como lo es politizar la infancia y no he visto a nadie gritar porque los niños tengan que decir pioneros ñor el clmunismo seremos con el che

  14. Contra, pero esto aparte de estar diseñado como otra vía más para quitarle el dinero a los padres de familia, es para complacer más a los padres que a los hijos? tiene que ser, además, qué se les está enseñando a esas niñas con este comportamiento? Que el culto a lo material es normal? Que la mercantilización de la imagen y cuerpo de una mujer, joven, adulta o niña está bien? Que después cuando vaya creciendo, esté predispuesta a escoger como profesión la actuación, baile, modelaje que dependen de la estética y del físico? Quién garantiza que no cruze la borrosa línea que separa estos de otros trabajos de moral cuestionable? Muchas veces una cosa lleva a la otra.
    Yo pensaba que estamos en el siglo 21 :-/
    Ya veo que seguimos igual.

  15. No hay nada más lindo que un niño o una niña cuando se muestra en su natural ternura, candidez y por qué no, también su natural picardía. Son preciosos. Si además lo vistes con ropitas lindas (infantiles) son como muñequitos.

    Por el contratio, este “fenómeno” de tratar de que se vean las niñas como mujeres, para mí es sencillamente RIDÍCULO, caricaturesco y en extremo desagradable.

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