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José Martí
 

Los médicos afro-cubanos

ElAM

Foto: Raquel Pérez Díaz

Tomado de Tiempo 21

Las facultades de medicina en Cuba forman a algunos de los mejores médicos del mundo y el sistema de salud en la isla es envidia en muchos países, afirmó la doctora sudafricana Lebogang Maroo.

Maroo, quien estudió durante 11 años en la nación caribeña, expresó a Prensa Latina que tuvo el privilegio de conocer durante su ciclo de formación profesional las bondades del programa de atención primaria de salud en Cuba.

«Yo soy parte de los miles y miles de estudiantes de más de 120 países que se han graduado en los centros de educación secundaria y terciaria cubanos», enfatizó.

Desde el triunfo de la Revolución cubana el primero de enero de 1959, esa nación ha practicado la solidaridad permanente con los pueblos y el continente africano, dijo en un diálogo marcado por las emociones.

En fecha tan temprana como 1960 Cuba comenzó a «a recibir a estudiantes de muchos países de África, el Caribe y Asia», recordó al subrayar que justo en 1962 arribó «el primer grupo de jóvenes sudafricanos para formarse como médicos y otras ciencias».

Eso fue hace 54 años, cuando un líder visionario como Fidel Castro y su pueblo se comprometieron con la solidaridad internacional y la justicia social, en particular en las áreas de salud y educación, puntualizó la doctora Maroo.

Resaltó que la relación que unió a Fidel y al desaparecido Oliver Tambo, «nexos que en la medida en que se hacían más fuertes, también lo eran entre Cuba y el Congreso Nacional Africano (ANC)».

Lebogang Maroo pisó tierra antillana en 1977 en un grupo de 100 jóvenes de Sudáfrica que «arribamos a la hermosa Cuba desde Zambia, Tanzania, Angola y otras naciones para emprender un viaje educativo conmovedor».

Teníamos entonces edades comprendidas entre los 14 y 20 años y a la mayoría de nosotros nos enviaron a la Isla de la Juventud para terminar la educación secundaria, otros fueron a escuelas técnicas y unos pocos que eran mayores a las diferentes universidades, explicó.

Se estima que entre 1978 y 1998 Cuba recibió alrededor de 18 mil jóvenes de 38 países, sobre todo en la Isla de la Juventud, donde creo que se abrieron mis ojos a lo que significaba la notable solidaridad de Cuba con África.

Convivíamos con estudiantes de Mozambique, Namibia, Angola y Etiopía, por nombrar solo unos pocos, algunos incluso llegaron allá siendo apenas unos niños, acotó.

Lebogang dijo que cuando «se vive en un país durante tanto tiempo como lo hicimos, estás obligado a ser una parte integral de su sociedad y eso es aún más fácil cuando se trata de Cuba, dada la calidez y hospitalidad del pueblo cubano».

En este punto se refirió a que «muchos de nosotros tuvimos las familias y los hogares para ir los fines de semana y en las vacaciones escolares, algo que resultaba especialmente importante para nosotros, los sudafricanos, que no podíamos decir en aquel momento que íbamos a casa».

Las enseñanzas que recibimos en Cuba se extienden más allá de las paredes de un aula, confesó la doctora Lebogang.

«Aprendimos a vivir de la manera cubana. Aprendimos a apreciar a los demás. También aprendimos el verdadero sentido de la solidaridad, para devolver lo que solo es una forma de vida en Cuba. Por eso la mujer que soy es por lo que me dieron los cubanos», señaló.

Ahora que celebramos el 20 aniversario de la cooperación bilateral formal, iniciada en 1996 cuando el primer grupo de médicos de Cuba vino a mi país, es oportuno rememorar mucho de lo que ocurrió antes.

Destacó igualmente su agradecimiento por la contribución cubana en la derrota del apartheid, así como los avances en estas dos décadas de colaboración, gracias al acuerdo oficial entre los líderes Fidel Castro y Nelson Mandela.

Los médicos cubanos han llenado «los vacíos de personal calificado en nuestros hospitales públicos, especialmente en las zonas rurales».

Ya la cooperación «cubre una amplia variedad de áreas, lo que se evidencia por los cientos de profesionales cubanos que actualmente prestan servicios en las nueve provincias de Sudáfrica», aseguró Maroo.

Ello -concluyó- se complementa con los casi tres mil jóvenes nuestros que reciben en este instante formación profesional en Cuba, principalmente como futuros doctores.

 
 

3 thoughts on “Los médicos afro-cubanos

  1. en mentes enfermas,todo puede suceder.Ver el agradecimiento de esta beneficiaria de los Planes Amorosos para el mundo de la revolucion cubana,me hace recordar,el trato inhumano a que hemos sido sometidos los cubanos.En verdad felicito a la Dr. Sudafricana y sigo lamentando el destino de nosotros los cubanos.No quiereo especificar la enfermedad ni quienes la pedecen,creo es obvio y lo obvio no tiene que demostrarse….

  2. De verdad me emociono cuando leo o escucho opiniones como estas. Y tambien agradezco a la Revolucion habernos hecho mejores seres humanos. Donde vivo, es dificil encontrar gestos de solidaridad entre las personas, el individualismo es rampante y es donde uno se da cuenta de q el sol tiene manchas, pero tambien tiene luz y la luz, es mucho mas. Pobres de los q solo ven las manchas y no pueden disfrutar de la luz.

  3. Triunfo del altruismo y la solidaridad. Quien sufra rabia por esas virtudes humanas, le convendria darse un salto hasta la consulta del medico. Si es en Cuba, seria gratis y con calidad.

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