“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

Los masturbadores públicos

ilustración-696x346Tomado de 5 Septiembre

Elena tiene suerte pa’ eso. De regreso a la casa o camino al trabajo, sus ojos parecen “antojados” en tropezar con la misma escena. Sobre el banco de un parque, detrás del poste, escondido en cualquier arbusto o en alguna vieja construcción, encuentra al hombre que se masturba, le mira, y abandona la guarida para tentarla.

Ella sufre la “dicha” de una sociedad donde los acosadores asaltan los espacios públicos, decididos a resolver, abiertamente, cuanto no logran en el plano personal o en la intimidad con su pareja. Ha tocado a las puertas varias veces y presume que nunca la escuchan. Nadie le responde cuando alega sentirse violada, todos los días, en la calle.

Son las mujeres el principal blanco de esta agresión sexual si consideramos la intención habitual del acto o el fundamento cultural de trasfondo: el machismo. Al mostrar sus genitales y practicar en lugares públicos la masturbación, los hombres ejercen, de hecho, un poder contra las féminas. Pero, ¿solo se trata de un problema de género?

Tampoco tienen elección, amén del sexo, quienes chocan contra los adictos a exhibir el tamaño del pene y excitarse a plena luz del día. Cuando la persona asume ante la conducta del acosador una actitud de sorpresa, pánico o simple rechazo —al punto de desviar casi siempre el rumbo—, es porque siente invadido su derecho y, como tal, violentado.

Aunque las mujeres resultan las más afectadas, el problema concierne a toda la ciudadanía y debiéramos afrontarlo desde ese enfoque. Está en discusión un asunto de seguridad: ¿quién puede sentirse protegido, seguro, con la presencia de acosadores sexuales en los espacios que compartimos?

Si antes fue el cine el sitio predilecto, hoy no pierden el tiempo en distinciones. Elena los halla en cualquier parte y los ve arrimarse hacia ella, perseguirla, con el miembro entre manos, conscientes del susto que le provocan. Tiene miedo y ha venido a verme desesperada. No sabe qué calle tomar para llegar a casa en las noches.

Pocas personas denuncian el delito a la Policía, es cierto; pero ¿qué consiguen de hacerlo? ¿Sancionan con fuerza las leyes cubanas estos casos de vejación sexual?

El Decreto Ley 141, sobre las contravenciones al orden interior, establece multa de 40 pesos al que “ofenda el pudor o las buenas costumbres con exhibiciones impúdicas”. Ninguna otra especificidad existe al respecto, ni siquiera para definir el límite o alcance de lo impúdico. Y de la multa, bueno… es casi como pagar una patente para masturbarse en la calle.

Sin medidas rigurosas contra quienes faltan a la convivencia colectiva, al extremo de acosar sexualmente a las mujeres e irrespetar una elemental norma de civismo, los esfuerzos por eliminar el fenómeno correrán la misma “suerte” de Elena cuando, luego de tocar muchas puertas, ella percibe que a nadie le importa su temor.

La masturbación constituye, sí, una forma legítima de experimentar la sexualidad, pero visibilizarla en lugares comunes supone un perjuicio a la propia condición humana. Ni las instituciones ni la sociedad en su conjunto debieran actuar indiferentes ante este tipo de violencia.

Cuentan que en 1881 Cuba registró la primera denuncia sobre masturbadores en espacios públicos del país. Es penoso decirlo: ¿hasta cuándo tendrá que esperar Elena?

 
 

12 thoughts on “Los masturbadores públicos

  1. Para mí de eso se habla a risotadas en la calle.El ” disparador” es un personaje más que peligroso ridiculo ,papelazero, y que está medio kimbao.Si es cierto que cuando de niños se trata la gente les cae a palos por asquerosos e hijos de puta,pero aunque eso de estar mirando hueco es repudiado mueve más a risa que a peligro.Recuerdo en la escuela al campo la cantidad de casos que se daban

  2. En. Cuba. Estos. Actos. Ni. Se. Castigan. Como. Se. Deberia. Y. Mucho. Menos. Se. Divulgan. Uno. Se. Entera. Solo. Si es. En tu barrio. O. Algun. Comentario. Parece. Como. Si. Nunca. Sucedieran. Algo. Anormal. Que. Si. Es. Malo. El. Sensacionalismo. El ocultar y. Omitir. Actos. Tambien. Lo. Es. Y. Peor. No castigarlos. Como. Debe. Ser

  3. Si, Cuba, exactamente a pensamientos como el tuyo es a lo q se refiere el escrito. Increíble q actos como ese te den risa!!!! Ojalá nunca tengas una hija a la q le salgan “disparadores” para q no tengas q morirte de la risa cuando eso le suceda.

  4. 1 eres un tonto. como dice Ivy, ojala no tengas hija nunca.
    Cuba tiene que cambiar muchas leyes que parecen tontas y MULTAR como debe ser. ejemplo:
    1- este tipo de acto de masturbadores: 3000 pesos de multa o 3 meses de trabajo y preso.
    2- daños al medio ambiente por botar papelito en la calle: lo mismo
    3- pintas las guagua: lo mismo.
    y el dia que a la gente le duela, entonces ahi veremos, pero al estado esto POCO LE INTERESA.
    ahora digan abajo la Revolucion para que vean, jajajaja.

  5. Hola,

    Es sencillamente terrible que sean considerados parte del paisaje y el folclore, como dice el articulo y como comfirma Cuba con su comentario.

    El comentario de Cuba demuestra como socialmente no son valorados por muchos como un atentado a la tranquilidad y la seguridad de sus victimas.

    Porque si son victimas las mujeres que al doblar una esquina se los encuentra, es acoso.

    Yo de verdad pienso que es un violador que no se decide a violar. Es que acaso no es un acto de violencia imponerse a la vista de una mujer?

    El acto tiene mas carga de violencia que de sexo. El placer no esta en masturbarse solamente, no, esta en que alguna mujer se asuste y se sienta agredida. Como la violacion. Es un acto de poder fisico. Ese es el fondo de esto.

    Las autoridades debieran de ser mas fuerte con ellos.

    Saludos

  6. Mercedes (5) 100% con su explicación, los violadores se existan con la violencia, hay muchos estudios que lo demuestran (incluyendo a los realizados en nuestro país), puede buscar artículos sobre activación amigdalina ante violencia. Es decir, aunque es una situación increíblemente complicada las víctimas tienen que valorar como no estimular la reacción que busca su atacante.
    También comparto con usted lo de que aún hay mucho que hacer en materia de igualdad aquí en nuestro país. La actual educación que revivimos los hombres en nuestro país nos dificulta entender lo serio de es este problema para la mujer. Se ha ganado mucho, si nos comparamos con el resto de los países pobres.
    Saludos

  7. Tenia yo poco más de 20 años, y estamos yo y mi novia en cierta escuela de idiomas de la Habana. Mi novia decide ir al baño, al rato empieza a llamarme a gritos y yo corro a tratar de abrir la puerta que estaba trancada por dentro, la tumbo de una patada y sale corriendo dándome un empujón un señor que me doblaba en edad, tamaño y peso (literalmente). Agarro una silla de metal que andaba por ahí para defenderme y tratar de que no se vaya, y empiezo a gritar para que llamen a la policía, mi novia todavía en shock, saliendo del baño muerta de miedo, y el muy descarado diciendo que el no hizo nada que solo quería ir al baño y “se equivocó” de puerta.

    El lugar estaba repleto de [email protected] y [email protected], naaaaadie se inmutó… no me quedó más remedio que dejar que se fuera. Luego tuve que soportar que otros alumnos me dijeran que eso no era para tanto, y que un profesor me dijera que si llamaban a la policía no iba a suceder nada realmente.

    Hay que estar del lado de acá, de la víctima, para sentir cuan grave es, el toro se ve muy bonito y “gracioso” desde las gradas.

  8. Espero nadie sea lo suficientemente descerebrado para pedirme que cuente los detalles morbosos de porqué el susodicho no se había “equivocado de puerta”.

    Ese dia, ese momento, es uno de los peores recuerdos que tengo de mi país.

  9. Hola Michel,

    Ese es el mismo principio de estos sujetos. El piropo fuera de tono tambien, a menor escala pero tiene carga violenta y de poder y abuso.

    Doonde quiera pasan cosas de esa indole con diferente forma pero pasa.

    Aqui en USA es epidemico el problema de las violaciones en los campos universitarios y las fiestas universitarias.

    Lo principal para comenzar a combatir esas cosas es que el problema sea socialmente conocido y debatido.

    Que el problema ya este en la prensa nacional, en blanco y negro en edicion impresa (parece que esta) que es la que tiene acceso la mayoria, es un paso fundamental para buscar una solucion.

    Saludos

  10. No sé si lo que se describe en el artículo, sea un problema “especialmente cubano”, no sé como llamarlo, realmente; ocurre en todas partes y es una cuestión de educación cívica y sí de machismo, de posición de abuso seguramente más o menos socialmente admitida.De un mundo envenenado por lo misógeno.

    Si algunas calles estuvieran algo mejor iluminadas de lo que lo están, este tipo de agresiones y asaltos seguramente descenderían notablemente. Al leer el artículo, discúlpenme, me ha venido en mente aquel cuadro extraordinario de Salvador Dalí, “el gran masturbador”.

    Quizás los seres humanos necesitemos soñar, pero lo que no se puede hacer es alimentar sueños con las pesadillas de los otros.

    También eso ocurre en la política, de forma grave, y quizás esos masturbadores sean simplemente la expresión má concreta de una cierta frustración general que está en el ambiente y que se da sobre todo en el poder.

  11. ¡Magnífica reflexión de Gabriel Napoles (11)!
    Como bien dice: “…esos masturbadores sean simplemente la expresión más concreta de una cierta frustración general que está en el ambiente y que se da sobre todo en el poder”.
    Y para los que quieran conocer la obra de Dalí,El gran masturbador, aqui la pueden ver…
    http://www.xtec.cat/~jarrimad/contemp/dali.html

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