Los cocteles cubanos | Cartas Desde Cuba por Fernando Ravsberg
“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

Los cocteles cubanos

Tomado de La Vanguardia

La geografía literaria y cinematográfica de las Indias Occidentales se puede dibujar con el mapa de sus bares y los ilustres clientes que los animaban: Ernest Hemingway en Cuba, Ian Fleming en Jamaica o Hunter S. Thompson en Puerto Rico. El alcohol contribuye a la identidad de esta área del mundo y Cuba, en particular, ocupa un lugar prominente en el nacimiento de algunos de los cócteles más famosos, cuyos orígenes ahondan en la historia y la leyenda.

Cualquiera que haya pisado el suelo de la isla, sabe que el autor de El viejo y el mar supuestamente habría dormido, bebido y respirado en prácticamente todos los establecimientos del país, con un don de la ubicuidad igualado sólo por el comandante Che Guevara. “Mi mojito en la Bodeguita y mi daiquiri en el Floridita”, es una especie de mantra con el que Hemingway anticipó las recomendaciones de Tripadvisor sobre dónde beber en la Habana Vieja.

Cuba y el ron

Los cubanos beben un promedio de casi 5 litros de ron al año por cabeza. Son los primeros en el mundo por consumo y la bebida de los jóvenes es el ‘Planchadito’: un brick de 200 mililitros de ron blanco a la venta en las gasolineras.

Sin embargo, el destilado de melaza de caña de azúcar apareció por primera vez en Barbados en el siglo XVII, con escasos resultados cualitativos. Un documento de 1651 avisa de que “el mayor intoxicante producido en la isla es el Rumbullion, también llamado Kill-Devil (mata-diablo), obtenido de cañas de azúcar destiladas: un licor hirviente, infernal y terrible”.

La bebida de los jóvenes es el ‘Planchadito’: un brick de 200 mililitros de ron blanco a la venta en las gasolineras

Después de los años de piratas y contrabandistas, solo en el siglo XIX nació el verdadero Ron Cubano, por mano de Pedro Diago y, posteriormente, refinado por Don Facund Bacardí i Massó, que después de trasladarse a Cuba desde Sitges en 1843, creó un producto cristalino, delicado y suave. En poco tiempo en Cuba abrieron más de mil destilerías. La isla ya tenía su bebida nacional, ahora tocaba encontrarle pareja.

El Daiquiri

“En los barcos mercantes se daban raciones de ron a la tripulación ya que el alcohol era más seguro que el agua. Mezclas el ron con un poco de azúcar para hacerle más fácil al paladar, un poco de lima para combatir el escorbuto y tienes la receta básica para un cóctel cubano. No puedes equivocarte mezclando esos tres ingredientes”, asegura André Sousa, Regional Manager de la European Bartender School.

Los orígenes del daiquiri, ron blanco, hielo y zumo de limón criollo o lima, se remontan a 1898, durante la guerra entre los Estados Unidos y España, después del hundimiento del Maine en el puerto de La Habana. Un marine desembarcó en un pequeño pueblo cerca de Santiago de Cuba, precisamente en Daiquiri, donde, para saciar su sed, entró en una choza y, negándose a beber ron ‘a palo seco’, lo hizo mezclar con jugo de limón y un poco de azúcar.

“En los barcos mercantes se daban raciones de ron a la tripulación ya que el alcohol era más seguro que el agua.” André Sousa.

Sin embargo, la leyenda más aceptada cambia la fecha de nacimiento del cóctel a 1905, cuando algunos ingenieros estadounidenses que trabajaban en una mina mezclaron los ingredientes correctos y le dieron el nombre de la playa Daiquiri.

A partir de ahí, empezó el viaje hacia el Floridita, donde el catalán Constantino Ribalaigua Vert, en 1914, inventó la versión que conocemos hoy. Hemingway, que sufría de diabetes, para seguir bebiendo su ‘Papa Doble’ y merecer así la estatua que todavía adorna la ‘cuna del daiquiri’, adoptó una versión con marrasquino en lugar de azúcar y un poco de jugo de pomelo.

Cuba Libre

“La guerra es probablemente el instrumento más poderoso de cambios en la dieta humana”, escribe el historiador Sidney Mintz. El Cuba libre, que muchos anticastristas llaman ‘mentirilla’, igual que el daiquiri data de finales del siglo XVIII, cuando los cubanos con sus aliados estadounidenses liberaron la isla de la ocupación española: ¡Cuba Libre! era el grito de alegría para celebrarlo.

Sin embargo, esta primera versión del combinado se mezclaba con caramelo y el Cuba Libre que hoy conocemos, probablemente no nació en Cuba. Según relata Wayne Curtis, quien estudió la historia del cóctel, el ‘matrimonio oficial’ entre Coca-Cola y ron se remontaría a la Segunda Guerra Mundial, cuando la armada estadounidense creó una serie de bases militares en el Caribe.

El ‘matrimonio oficial’ entre Coca-Cola y ron se remontaría a la Segunda Guerra Mundial.

En particular, las tropas de EE.UU. llegaron en masa a Trinidad, una pequeña isla de solo 400 mil habitantes, donde desembarcaron diez mil soldados estadounidenses. Con ellos, también llegó la Coca-Cola que, con una operación de marketing patriótico, prometió botellas gratis a todos los soldados.

Como escribe Curtis, “muchos soldados, en sus cartas, explicaban a las familias que estaban luchando, entre otras razones, por el derecho a beber Coca-Cola”. Y así fue que, en una isla donde el ron abundaba, los dos ingredientes inevitablemente terminaron mezclados. Esta historia se contó en una canción que las Adrews Sisters llevaron al éxito en los años 40: “Ron y Coca Cola”.

Es muy probable que la Coca-Cola hubiera sido usada antes para tapar el mal sabor del ron contrabandeado durante la Ley seca, además, la bebida estuvo presente en Cuba desde 1906 y hasta 1962, cuando Castro la prohibió. Sin embargo, fue solo después del enorme éxito de este calipso de guerra que el cóctel pasó de ser una invención inofensiva a un ícono mundial.

El Mojito

El Mojito es el otro pilar de la coctelería cubana. “La receta necesita dos cucharadas de azúcar blanco, el jugo de media lima y una variedad específica de menta llamada hierbabuena. Todo esto mezclado suavemente para fundir los sabores de la menta y la lima con el azúcar. Un ‘chorrito’ de agua de soda le da un poco de vida a la bebida y ayuda a disolver el azúcar. Finalmente, se carga con 50 mililitros de ron cubano y se cubre con hielo troceado”, explica Sousa.

A pesar de la leyenda y el marketing basado en el mito de Hemingway, el mojito no nació en La Bodeguita del Medio, de la mano de Attilio De La Fuente o Ángel Martínez. Su primera versión se remontaría incluso al siglo XVI, cuando el pirata Inglés Francis Drake, durante el asedio a Cuba para recuperar los tesoros aztecas, mezcló aguardiente (ron no añejado), lima, agua, azúcar refinada blanca de caña y hierbabuena. Lo llamó ‘El draque’, como se apodaba en castellano.

El mojito no nació en La Bodeguita del Medio, de la mano de Attilio De La Fuente o Ángel Martínez como se cree

Volviendo al omnipresente autor de Fiesta, muchos sostienen que en realidad soliese beber una versión con miel en lugar de azúcar. Una variante, obra de Gregorio Fuentes, cocinero y barman del Pilar, el barco de 12 metros del escritor, inventada para prevenir o tratar el resfriado y permitir al diabético Hemingway de seguir con su afición. Sea como sea, lo cierto es que, asegura Sousa, para un buen Mojadito “lo básico siempre está ahí: ron, lima, azúcar y menta”, el alma de Cuba.

 
 

One thought on “Los cocteles cubanos

  1. ¿cómo es eso que Castro prohibió la Coca Cola?…¿no fue que nacionalizaron la fábrica y djaron de importarse los igredientes?
    seriedad por favor

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