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José Martí
 

Los 100 días de Trump mirados desde Cuba

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Imagen: Norelys Morales

Tomado de Sputnik

A poco de cumplir sus primeros cien días como presidente de EEUU, Donald Trump no ha dado señales de cambios en la política de apertura hacia Cuba, aunque sí se ha mostrado tendiente a reformular aspectos de la diplomacia de Washington, dijeron a Sputnik dos analistas de la isla caribeña.

La política de EEUU a Cuba “sigue teniendo más continuidad que cambio, a pesar de los reconocidos progresos y acercamientos en las relaciones sin llegar a la normalización, prácticamente imposible para muchos, o por lo menos muy difícil y lejana”, dijo a esta agencia el doctor Luis René Fernández, profesor titular del Centro de Estudios Hemisféricos Sobre Estados Unidos (CEHSEU) de la Universidad de La Habana.

Según el analista, las manifestaciones del presidente y las figuras principales del Ejecutivo han ido variando: “desde coincidir con la política de su predecesor, aunque siempre diciendo que ‘habría negociado mejor’, hasta anuncios de revisión integral de la política establecida durante los últimos dos años de la administración Obama, y llevarla al pasado si el gobierno cubano no se pliega a sus demandas”.

Sobre una eventual revisión de la política hacia Cuba, el académico expresó su deseo de que “permita hacer entender las realidades en que se mueven nuestras difíciles relaciones.”

“Todo esto me hace considerar que aunque no se puedan descartar tensiones y ciertos retrocesos, no es lo más probable que ocurra una ruptura de relaciones ni llevar las mismas a condiciones características de la administración (del expresidente George W.) Bush (2001-2009)”, recalcó.

Dificultad para gobernar

Por su parte, el presidente de la cátedra Nuestra América y Estados Unidos de la Universidad de La Habana, doctor Jorge Hernández, se refirió a la complejidad que está suponiendo para el presidente Trump poder cumplir con sus promesas de campaña dadas las diferencias al interior del propio oficialismo.

“No es solo el presidente, y es preciso tener en cuenta las condiciones del ejercicio de esta presidencia en particular, marcada por conflictos, divisiones al interior de la clase política y falta de consenso”, explicó.

Hernández recordó que como estaba previsto Trump ha enfrentado oposición incluso desde el Gobierno y puso el ejemplo del Poder Judicial y de algunos congresistas republicanos.

“No obstante, creo que tomando en cuenta esos elementos y que en la política de Estados Unidos en general tiene un peso muy grande la tendencia a la continuidad, el Presidente Trump ha sido activo y consistente en sus temas de campaña”, expresó.

Para Fernández, en tanto, el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington a Cuba, contradice de alguna manera las propuestas sobre crear nuevos empleos que hizo el mandatario estadounidense durante la campaña electoral.

“Se sabe que una eliminación del bloqueo permitiría crear hasta medio millón de nuevos puestos de trabajo en Estados Unidos y muchos significativos negocios del orden de los miles de millones de dólares en beneficios para sus empresas en agricultura, turismo, transporte y sector energético”, observó.

El analista señaló que las visitas que congresistas, gobernadores y empresarios estadounidenses han hecho a la isla, “confirman la importancia que le confieren estas figuras a dar continuidad a la política iniciada durante la administración de Obama.”

Estas acciones, añadió, no marcarán por sí solas el rumbo del Gobierno, pero son expresiones positivas que pueden influir en el proceso.

“No olvidar que son parte del gobierno y tales acciones marcan posiciones políticas y señales para todos los agentes políticos”, subrayó.

Hernández, por su parte, destacó que las medidas referidas a frenar el ingreso de inmigrantes, la construcción de un muro en la frontera con México, el rechazo o revisión de la políticas de libre comercio y la búsqueda de fórmulas para atraer inversiones y aumentar el empleo, marcan la intención de Trump de ser coherente con sus propuestas de campaña, independientemente de poder cumplirlas ahora que está en la Casa Blanca.

“Eso no supone que sea exitoso en todo, ni que se cumplan literalmente todos sus enunciados, presentados con frecuencia de modo muy esquemático y simplista, pero sí se pueden reconocer y esperar importantes cambios en la política estadounidense en esos aspectos y que ha existido coincidencia y cumplimiento al menos parcial de sus promesas”, observó.

Trump pretendía suspender por 90 días el ingreso al país de personas provenientes de Irak, Irán, Libia, Siria, Somalia, Sudán y Yemen, y prohibir por 120 días la llegada de refugiados de cualquier procedencia e indefinidamente en el caso de sirios.

El decreto fue bloqueado por la Justicia estadounidense.

En el ámbito doméstico el presidente estadounidense todavía lidia con las sospechas de su supuesto vínculo con Rusia, país al que la administración anterior y buena parte del Congreso acusan de haber interferido en su favor en las elecciones presidenciales.

El caso, que está siendo investigado por una comisión parlamentaria, motivó la renuncia de quien era su consejero de Seguridad Nacional, Michael Flynn, luego que se develara que este había mantenido conversaciones con el embajador de Moscú en Washington, Serguéi Kislyak, sin haber informado a los altos funcionarios del Gobierno estadounidense.

Trump asumió como presidente de EEUU el 20 de enero de este año.

 
 

2 thoughts on “Los 100 días de Trump mirados desde Cuba

  1. Increíblemente el dilema actual de no tener señales claras de cambios o el permanecer tal como recibió el añejado conflicto Cuba- EU por el nuevo presidente es igualmente de dañino para Cuba, en este primer tercio de año un claro pragmatismo y escasa toma de decisiones salta a la vista, revertir ese crecimiento negativo resultante del pasado año es cada día mas cuestionable. Se estimó un crecimiento del 3% para este año en curso, muchos conocedores del tema preguntaron basados en que síntomas o cambios de política se lograría. Casi finalizado el primer trimestre el efecto Trump y su tensa espera, inmoviliza. La situación Venezolana menos controlable y predecible y esa muy clara relación de estabilidad económica para la economía Cubana, aterroriza. Internamente la falta de definiciones de nuevas políticas o más agresivas respuestas al dilema económico por parte del gobierno de Raúl, sobre todo a menos de un año del anunciado cambio generacional, desconciertan.

  2. Cuba tiene pendiente, una unificación monetaria anunciada y nunca ejecutada, una nueva constitución bastante misteriosa, una nueva ley electoral que las opiniones de los electores no han sido tomados en consideración, un nuevo parlamento más pequeño y supuestamente profesional para que trabaje todo el año, un nuevo código de familia que la infanta de la familia real no se cansa de llamar a sacar de la gaveta del olvido, una nueva ley de cine que ya podría generar un excelente audio visual de absurdos de varias horas. Pero seguimos esperando por el qué anunciara el aburrido Granma días después del último consejo de ministro, lugar en donde siempre se han toman las mayores decisiones políticas y económicas del país, pero cuando lo lees nos parece que ellos hablan otro idioma y conviven con otras prioridades que las del pueblo y su día a día.

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