“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

Lo privado y lo público dentro de la reforma

cafeteria-estatal-en-cuba-o-nada-o-mala-calidadTomado de Progreso Semanal

El grupo de amigos pasaba por la esquina de 23 y Avenida de los Presidentes. Alain se quedó mirando el estado paupérrimo de lo que fuera el Café G, el escenario de tantos buenos recuerdos durante la universidad, hace apenas unos años. “Te das cuenta… Ahora, si esto lo coge un privado… enseguida levanta”.

Varias veces he escuchado esa frase, que resume la evidencia inobjetable del antes y después. En muchos lugares de la ciudad, establecimientos estatales han salido de la ruina —constructiva o económica—, para convertirse en rutilantes negocios particulares. ¿Y eso es malo? No, claro que no.

Lo malo, o mejor dicho, lo preocupante, es la conclusión de Alain, según la cual lo privado funciona, es eficiente —hasta bonito—, y lo estatal, no. Una presunta dicotomía para nada saludable.

El profesor e investigador Ricardo Torres explica que la estructura socioeconómica de la transición al socialismo es heterogénea, dada la coexistencia de múltiples tipos de propiedad. “Se supone que en este proceso se crean las condiciones para que las tipologías más sociales o colectivas se vayan constituyendo como dominantes”.

En el contexto cubano, esas formas más sociales serían las cooperativas y la empresa estatal. Luego, resulta difícil entender por qué para abrir un emprendimiento particular solo hace falta obtener una licencia, que otorga el gobierno municipal; mientras una cooperativa no agropecuaria tiene que aprobarla un ministro, o el propio Consejo de Ministros.

Por su parte, la empresa estatal apenas reacciona a medidas que pretenden hacerla más ágil y productiva. El año pasado se anunció que en 2017 aparecerá una nueva Ley de Empresas, sin que hayamos tenido más noticias sobre cómo marcha el proceso legislativo.

En ambos casos, la “gradualidad” y el carácter “experimental” —que podrían ser positivos— devienen un agua pantanosa en la que se avanza poco o nada. “Lo que está ocurriendo hoy, a mi juicio, es que el sector más dinámico no es el estatal; incluso en términos de crecimiento, generación de empleo y de incorporación de innovación a los procesos económicos”, resume el profesor Juan Triana.

Algunos expertos han comentado que las actuales transformaciones ocurren en dos velocidades: una lenta, aquella que se ejecuta a altos niveles, e implica modificaciones jurídicas, estructurales; y otra rápida, la que se observa a ras de calle, donde se ubican las pequeñas empresas, pero también el aumento de los precios, y una mayor diferenciación entre personas y grupos. Lejos de un punto medio, a ratos la lentitud parece demasiada, y la rapidez también.

Alrededor de un tercio de la población laboralmente activa trabaja en el área no estatal. “La conformación de sus intereses, de su visión de futuro, es totalmente diferente —señala Triana—. Esto cambia absolutamente el equilibrio social y político en Cuba”.

Un estudio* entre cuentapropistas habaneros arroja que para ellos es importante pertenecer a este grupo, lo cual responde a la satisfacción de sus necesidades, mejor calidad de vida y solvencia económica; tanto para sí mismos como para sus familias.

Todos consideraban que en el porvenir estarán en condiciones de mayor bienestar que ahora, no así el resto de los grupos, en especial los obreros y quienes dependen del sector estatal. “Tendrían que cambiar muchas cosas (…) Actualmente nada se hace de forma estable y con visión de futuro (…) El Estado es muy malo administrando y cualquier cosa puede pasar. (…) Me considero en el techo de lo que puedo hacer, debido a la situación del país y la falta económica; no creo que la dirección cambie”, fueron algunas opiniones recogidas.

A pesar de todos los problemas que enfrenta, el emprendimiento individual ha alcanzado el poco usual mérito de mostrar resultados. Tal vez por eso, muchos lo perciben como la punta de lanza de los cambios.  El socialismo implica necesariamente la socialización de la riqueza y del poder. Sin embargo, en la reforma cubana las modalidades más colectivas han tenido menos margen para demostrar sus potencialidades.

“En un escenario donde las empresas públicas son dominantes y mayormente ineficientes, no se socializa riqueza ni se libera al hombre de la enajenación, más bien todo lo contrario. ¿Qué valor tiene una entidad que es pública y registra pérdidas continuadas o crece por debajo de su potencial, no crea empleos bien remunerados, contamina el medio ambiente, y ofrece bienes y servicios de escasa calidad? Estas preguntas deberían formar parte de un debate social serio”, destaca Torres.

El ex ministro de economía José Luis Rodríguez ha insistido en el rol de los trabajadores. “Para mí este tema es clave. No es sencillo, no se resuelve de cualquier manera… Pero si las personas no se sienten empoderadas, participando directamente en las decisiones, no vamos a avanzar a los ritmos que se quiere, porque no se sienten parte del proceso, ni de la responsabilidad del costo de las transformaciones”.

Los cambios se realizan con gente. Es decir, no se trata solo de optimizar procesos, racionalidad, inversiones, estadísticas… también hay que contar con las opiniones, conocimientos, estados de ánimo, sentimientos, proyectos de vida…

La puesta en práctica de los Lineamientos no solo contribuye a la “actualización” del modelo económico, sino también de las relaciones sociales, anota la psicóloga Daybel Pañellas. Los propios economistas afirman que el debate trasciende lo meramente económico.

Si el Estado y el sector privado se perciben como el bueno y el malo —o viceversa—, como el monstruo inoperante y el summum del desarrollo; si el fortalecimiento de uno provoca que se deslegitime el otro, si parecen polos opuestos, y no complementarios e interconectados… Si esas representaciones se convierten en hegemónicas, habremos perdido un norte vital.

Y ya se sabe que, antes que tomar rutas ajenas, mejor se hace camino al andar. Pero hay que andar. El mismo Raúl lo ha dicho: sin prisa pero sin pausa. O sea, sin pausa.

*“Reconfiguración de relaciones sociales: pistas desde cuentapropistas capitalinos”, Daybel Pañellas Álvarez. En: Miradas a la economía cubana, Análisis del sector no estatal, Editorial Caminos, La Habana, 2015.

About Eileen Sosin Martínez

Periodista cubana. Bicho nocturno, cafetera y buena amiga. Muy teatral (que no trágica), despistada y trabajadora, con malos pensamientos pero buenas intenciones.

 
 

17 thoughts on “Lo privado y lo público dentro de la reforma

  1. La verdad es que no sé ni por dónde empezar… y pensé callarme y esperar a que otros comenten, pero lo cierto es que este país está repletos de resoluciones, leyes, decretos leyes, instrucciones y todo un aparataje legal que dice y se contradice y en tales condiciones se impone el “relajo” que igual sigue funcionando con prisa y también sin pausa.

  2. toda implementación parte de un control total como premisa, todo lo que no este expresamente autorizado, esta prohibido y así… seguirá gente viviendo del panfleterismo, otros criticando, otros cuestionando, otros emigrando y la caravana seguirá su camino sin mirar para los lados.

  3. Lo primero que hice fue ver quién es Eileen en esta misma página y medio que me paró en seco. Ahora leo el texto. Un saludo.

  4. Todo esta situación resulta del miedo a perder poder, y está catalizada por el hecho de que los mandantes y relacionados NO CONFRONTAN PROBLEMAS en el presente statu quo para mantener la calidad de vida que no quieren perder. El ser determina la conciencia, y no sólo a nivel biológico, macro o de toda la sociedad. Por tanto miran a “la población” como un enorme grupo al que pueden someter a diferentes experimentos con o sin pausa, con o sin prisa o como buenamente se les ocurra, en el entendido de que la paciencia de la gente no se agota -porque más les vale-, ya está más que demostrado, y porque esa gente les tiene que agradecer, como a la divina providencia, los ingentes esfuerzos que han hecho y hacen a su favor. No se consideran servidores públicos, sino guías inamovibles y bienintencionados -claro-, sin interlocutor directo e influyente y con criterios “vinculantes”. Y es que son casi 60 años ya de meter la pata, sobre todo en el tema económico (aunque no sólo en ese), pero son los otros los que han perdido y pierden la pierna. Y sin derecho efectivo a pataleo.

  5. Pero todavia estan en la transicion al socialismo?, yo creia que estaban en la transicion al capitalismo, deberian publicar cada ano que % de los medios de produccion son propiedad estatal, y privado asi como cuantos trabajadores dependen del estado y cuantos son privados, y lo que mas me preocupa es para el capitalismo tan feroz y primitivo que transitan; siempre que oigo d este tema a mi mente viene la imagen del coronel Aureliano Buen Dia despues de perder las 21 guerras, diciendole al secretario:-Entonces al final por que peleamos?;por el poder?

  6. Este artículo está muy bueno intenta describir la revolución econômica actual que va dejando al descubierto sus propios defectos e ineficiencias en la busca de eliminar la llamada “Pirámide invertida” existente en la isla ; que deja a los trabajadores estatales especialmente (professores , trabajadores de la salud y otros sectores ) en una desventaja econômica adquicitiva notable y realmente no se ve el final de ese tunel o una mejora para esos sectores coligados a la defectuosa maquinaria estatal.

  7. Alejandro, como sabrás en el blog no utilizamos los comentarios para cortar y pegar sino para dar nuestra propia opinión. Un abrazo.

  8. (9) estratégico! la dueña de un restaurant privado me contaba que el parqueador de turno lo designó el JEFE DEL SECTOR, es una persona que usualmente atiende a los clientes en estado de embriaguez, sin embargo ella no puede hacer porque su trabajo es precisamente el control estratégico de todo lo que se mueve… así es todo.

  9. Rutas ajenas, mejor se hace camino al andar. Si 200 personas van en una dirección, (no importa si uno va más rápido y otro más lento)y ud insiste en ir en dirección contraria quién es el loco?. Como siempre, o casi siempre estos análisis se hacen desde el presupuesto que la economía estatal es algo que está más allá de toda discusión, nadie habla(al menos abiertamente) de lo que por lógica debería ser el punto central de todo, como garantizar un paso lo menos traumático posible desde el aquí y ahora, que es una economía estatal ineficiente, a una economía de mercado, algo que gústele a quién le guste, o no…es lo que a la larga llegará. Insistir en el fracaso y creer que se obtendrá un resultado diferente es la mayor prueba de locura. Lo de las cooperativas, ojalá resulte, lo que pasa es que aunque no se hable mucho de eso, según el último presidente de la Rusia soviética en su libro “Mi Verdad” las cooperativas, no los koljozes, surgidas al calor de la perestroika y la glásnost, fueron uno de los clavos más largos en el ataúd de la finada CCCP.

  10. “Me considero en el techo de lo que puedo hacer…” es una de las opiniones presentadas en el articulo.
    A mi criterio poco ha cambiado. Esa era mi opinion cuando trabajaba en Cuba a principio de los 90. Y lo peor del caso, es que me senti “en el techo” apenas con unos pocos anos de graduado.
    Parece ser una formula perfecta para ahuyentar a los jovenes.
    A veces, muy a mi pesar, pienso que la politica del gobierno es “Sin prisa pero sin ganas”

  11. Holguin1(11)Con mis respetos:quien escribió MI VERDAD, publicado en Cuba, no fue el último presidente, sino el ex-embajador de la URSS en Cuba, Vitali Vorótnikov, cuando Mijaíl Gorbachov estaba en el poder(el único presidente soviético, ese cargo no existía).

  12. Sr Fausto, ud tiene razón, fue embajador en Cuba y algo después, presidente de la RSFS de Rusia, durante el periodo soviético. Rusia era hasta la desintegración de la URSS una de las repúblicas que constituían la Unión y como tal tenía un presidente.

  13. Interesante análisis de los muchos que sobre el aspecto económico y desarrollo futuro de nuestra Cuba se exponen…
    En mi modesta opinión, porque no conozco de economía, si, porque de economia se trata, y no es posible que tantos artículos, reportajes entre otros, estan equivocados o no estén en la línea de lo idóneo…y por ello me tomo las atribuciones, sin ser económico, reitero, que se hace recurrente una vieja frace que no funciona desde mi punto de vista, y tiene que ver con que los cubanos tenemos que producir más para ver el resultado en el bolsillo… y porqué no lo hacemos a la inversa, se estimula al trabajador con un salario coherente, que pemita satisfacer las necesidades básicas, y que evite tener que robarle al estado para poder complementar la diferencia del salario que hoy se paga…
    Existen diferentes escalas salariales, si es que podemos decirle asi…
    Si se pagara acorde, los trabajadores dejarían la mala practica de sustentarse con lo que se apropian del robo al mismo estado, y ejemplos sobran…no los mencionaré…
    Un salario decoroso, aumentaría el poder adquisitivo de la familia y por consiguiente, el sector empresarial debe crear la riqueza para satisfacer esas necesidades y deseos, esto sin dudas estimularia la produccion de la que tanto se requiere y necesita en Cuba…que opinan???

  14. “… En un escenario donde las empresas públicas son dominantes y mayormente ineficientes, no se socializa riqueza ni se libera al hombre de la enajenación, más bien todo lo contrario. ¿Qué valor tiene una entidad que es pública y registra pérdidas continuadas o crece por debajo de su potencial, no crea empleos bien remunerados, contamina el medio ambiente, y ofrece bienes y servicios de escasa calidad? Estas preguntas deberían formar parte de un debate social serio …”

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