“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
Litz Alfonso, dándole Alas a la cultura cubana
 

Litz Alfonso, dándole Alas a la cultura cubana

Foto: Eduardo Patiño. Cortesía de Litz Alfonso Dance

Foto: Eduardo Patiño. Cortesía de Litz Alfonso Dance

El pasado fin de semana disfruté en el Teatro Nacional del espectáculo “Alas”, de la compañía Litz Alfonso Dance Cuba. Es una obra estrenada en el 2006 pero que no envejece, muy por el contrario gana calidad con el tiempo, igual que le ocurre a un buen vino.

14 muchachas de la compañía desarrollan una decena de coreografías dedicadas a la mujer, cuyos nombres revelan su contenido: para ser, para perpetuar, para existir, para el elogio, para luchar, para el feeling, para vivir, para el swing, para el compás y para volar.

La fusión universal del trabajo de Litz Alfonso se siente en todo momento. En las manos de las bailarinas el flamenco se funde con la típica gesticulación de la mujer cubana. Por momentos parecería que estamos en un tablado español pero manos y pies son acompañados por movimientos de caderas inconfundiblemente caribeños.

Foto: Eduardo Patiño. Cortesía de Litz Alfonso Dance

Foto: Eduardo Patiño. Cortesía de Litz Alfonso Dance

Cada coreografía termina con un monumento de carne y hueso a la mujer. Permanece ahí quieto en medio del escenario, como dándonos tiempo a meditar. De ellos el más conmovedor fue para mí el de la joven que muere con el ala rota tras danzar sola pero mostrándonos todo el tiempo la presencia del ausente.

La música es interpretada con instrumentos, voces, zapatos golpeando el escenario y palmadas que recorren los cuerpos de las bailarinas. Los ritmos transitan de lo clásico a lo popular sin estaciones intermedias, me trasladaron de un concierto a un cabaret y de ahí al patio de mi casa, en uno de esos días en que mis vecinos celebran un “toque de santo”.

La compañía cobija y financia además un proyecto cultural con 1200 niños e inaugura ahora un curso-taller para aquellos extranjeros interesados en aprender a bailar ritmos cubanos, el son, salsa, mambo, chachachá, conga y también las españolísimas sevillanas.

Foto: Eduardo Patiño. Cortesía de Litz Alfonso Dance `

Foto: Eduardo Patiño. Cortesía de Litz Alfonso Dance

Litz Alfonso Dance viaja esta semana a la India y ya ha recorrido veintitantos países, algunos con conflictos con Cuba como EEUU o Israel. Ver uno de sus espectáculos en el extranjero puede costar entre U$D 25 y U$D 140, en la isla la entrada vale U$D 0.80.

En La Habana Vieja conocí un psiquiatra, Isidoro Balí, con un proyecto de “ataque preventivo” a las enfermedades. Entre sus terapias está descubrir a sus pacientes ese mundo cultural al alcance de todos. “Son maravillas que nos cuestan menos que una cerveza”, acostumbra a decir.

Yo vine a descubrir la danza después de los 50 años y tal vez por eso creo que la nación solo puede aprovechar lo que produce formando los gustos estéticos de los niños, tal y como se hacía décadas atrás, cuando se llevaban los escolares al ballet o a los conciertos.

Foto: Eduardo Patiño. Cortesía de Litz Alfonso Dance

Foto: Eduardo Patiño. Cortesía de Litz Alfonso Dance

Y por qué no convertir esta creación cultural también en un atractivo turístico?Muchos visitantes pagarían gustosos 30, 40 o 50 dólares por ver un espectáculo de ese nivel, financiando en parte a los artistas e incluso las funciones gratuitas para los niños cubanos.

Sin embargo, hoy carecemos de una cartelera de espectáculos actualizada y accesible, no hay casi promoción hacia los turistas de los eventos culturales –más allá de Tropicana o la FAC- y ni siquiera existe una forma sencilla de que el visitante compre las entradas.

Me pregunté si mis criterios no serían un producto del chovinismo de un extranjero aplatanado pero comprendí que no sobrevaloraba a Litz Alfonso Dance cuando los críticos del New York Times la califican como “Una sorprendente compañía con su propio espíritu de celebración” y el Washingotn Post asegura que “Deslumbra en el Festival de las Artes”.

Foto: Eduardo Patiño. Cortesía de Litz Alfonso Dance

Foto: Eduardo Patiño. Cortesía de Litz Alfonso Dance

El Chicago Sun Times dice que es una “sensual mezcla de fuego y especias”. Mientras para el Toronto Star es “Espectacular, una de las mejores líneas de coros vista de este lado de Broadway”. Y la CBC la pinta como “expresión radiante del verdadero espíritu cubano en la música conmovedora y el baile exuberante”.

Litz Alfonso Dance se ha convertido en una de las mejores embajadoras de la nación. Cada una de sus coreografías nace desde las mismísimas raíces cubanas y despliega sus Alas hacia la cultura universal. Lo hacen sin miedo, sin prejuicios y sin complejos, confiadas en que el buen arte se extiende desde la patria hacia toda la humanidad.

About Fernando Ravsberg

Nacido en Uruguay, corresponsal de Público en Cuba y profesor del post grado de “Información internacional y países del Sur” de la Universidad Complutense de Madrid. Fue periodista de BBC Mundo, Telemundo de EEUU, Radio Nacional de Suecia y TV Azteca de México. Autor de 3 libros, El Rompecabezas Cubano, Reportajes de Guerra y Retratos.

 
 

4 thoughts on “Litz Alfonso, dándole Alas a la cultura cubana

  1. Buen artículo Fernando. He tenido la oportunidad de disfrutar de esta compañía desde sus inicios y es un orgullo para la nación.

  2. Precisamente anoche vi por la televisión su montaje coreográfico sobre “Malagueña” de Ernesto Lecuona. Me pareció muy bien logrado y de muy buen gusto. ¡Bravo por ella y su excelente compañía!

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