“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

Las razones del silencio cubano sobre la masacre de Ayotzinapa

jovenes-cubanosmarchan-ayotzinapaTomado de La Joven Cuba

Nuestro País siempre se ha solidarizado con las causas más justas. Sus hombres y mujeres han muerto  a miles de kilómetros de la Isla, salvando vidas y luchando contra los desastres naturales y  las enfermedades más peligrosas, como lo fue  el virus del Ebola en África.

Nunca hemos  hecho concesiones en la lucha contra las lacras del capitalismo. Cuba jamás ha temido exponer su bienestar  ni su tranquilidad, ni ha abandonado al amigo,  cuando ha sido llamada a combatir contra el apartheid y el imperialismo. Como en Africa, donde  sus hombres y mujeres se cubrieron de gloria,  en batallas, que hasta ahora no han podido ser emuladas. Y que  nos han granjeado el respeto, el cariño y la admiración de los pueblos por lo que hemos entregado nuestra sangre y hasta nuestras vidas.

Entonces que nos ha ocurrido,  que es Cuba uno de los pocos países en que sus ciudadanos no se han manifestado en contra del  horrendo crimen de Ayotzinapa   y ello, salvo la pequeña manifestación de estudiantes universitarios, cuestionada por el Rector de la Universidad más grande del  País, no ha habido un movimiento de solidaridad con ese   grupo  de 43 jóvenes mejicanos, asesinados  por la mafia narcotraficante, con la participación del Ejército Nacional, la Policía, alcaldes y funcionarios corruptos,  a los que no les tembló el pulso, ni tuvieron el mas mínimo reparo,  para entregar a los muchachos  a las bandas  de maleantes. Por demás,  con la, hasta ahora, al parecer,  silenciosa  complicidad,  del Gobierno mejicano.

Me parece tener una explicación  para  esa casi    inexplicable situación,   ante semejante hecho,  por parte de nuestro País.

Creo que parte de la explicación es que en Cuba,  nuestra sociedad civil,  ha sido demasiado dependiente del gobierno, del estado y sus organizaciones. No concibiéndose  tampoco la independencia del ciudadano para  adoptar individual y libremente una actitud ante los hechos políticos, sobre todo,  si esa actitud, se entiende, en algún sentido,  puede  contradecir las posiciones asumidas por el liderazgo político del País.

Nuestra prensa,  ni  tampoco las organizaciones políticas y de masas, nuestros medios masivos, no   entienden la relativa independencia que existe entre sus miembros y las organizaciones en que militan.

Además, México ha tenido históricas y muy profundas  relaciones con Cuba. Fue el único país del continente  que no se plegó al aislamiento declarado contra Cuba  por Estados Unidos después de 1959. Jose Marti  tenía un vínculo muy fuerte con  el país. El mejicano  Manuel Mercado, era su hermano del alma. Allí se preparo la expedición del Yate Granma y se entreno lo que sería el comienzo del  Ejército Rebelde. Los vínculos históricos,  culturales, políticos, económicos y personales,  han sido   de familia. Pero así y todo sería imposible justificar  lo que ha  venido ocurriendo entre nosotros con el caso mencionado.

Es cierto que en Cuba el sentido colectivista de la vida cubana, lo cual nos ha protegido no pocas veces, en momentos muy difíciles,   ha tendido también, a tener su lado negativo. Pues, a veces, más que a fortalecer la individualidad, dentro del contexto de las organizaciones y del sistema político del País, tiende muchas veces,  a matar esa individualidad, haciéndola demasiado dependiente del conglomerado. Por lo que la responsabilidad individual muchas veces se pierde.  El individuo tiende más  a no hablar por sí mismo,  sino  solo por la organización a la que representa o por el País. Asumimos una actitud excesivamente  oficial ante los hechos y poco ciudadana a veces. Como si todos nos sintiéramos parte del gobierno. Lado negativo de una reacción política, que no es negativa en sí, cuando  logramos combinarla  con una conservación de la individualidad. Aunque no puede haber dudas  de que se trata de una reacción  para  protegernos todos juntos como nación. Por demás realmente  amenazada por tanto tiempo de  su existencia.

No obstante, me pregunto. ¿Que complicación tendría  para el gobierno, el partido o cualquier otra organización de la sociedad civil   y  política cubana, que yo como ciudadano,  desee  asumir mi  responsabilidad personal  ante un hecho y hablar simplemte  como un ente  individual, como ciudadano? Esa situación que en Cuba apenas hoy  comienza a entenderse sin dudas, creo que   no representaría  ninguna complicación.

Apenas comenzamos a tener  en Cuba,  la comprensión de  que yo no comprometo  más que a mi persona, cuando me manifiesto como un ente individual ante cualquier acontecimiento. Todo lo cual, de no ser así, lejos de fortalecer a la colectividad,  la debilita, convirtiéndola en una simple  suma de individuos particulares, que no asumen responsabilidad alguna,  sino solo como parte de la  colectividad a  la que pertenecen,  por lo que fuera de ella, en  la práctica, no  existen como individualidad.

Algo similar ocurre con nuestra prensa. Pues,  siempre que el  Órgano Oficial  habla,  no puede  expresar más que la opinión de la organización a la  que representa. ¿Y  así habría que entenderlo siempre? Sin embargo,  otras publicaciones, que no tienen  ese carácter, no  podrían decir lo que estimen,  bajo la responsabilidad absoluta de quien lo escribe. Esa falta de libertad limita el ejercicio de nuestra prensa y de nuestros medios en general,  para  el combate ideológico y político  que deben  librar. Porque en el combate ideológico, no hay mejores armas para atacar al enemigo, que las suyas propias.

Esta confusión, ya histórica entre nosotros,  entre la opinión individual y  la  colectiva, ese diluir la responsabilidad individual dentro del colectivo,  durante mucho tiempo,  complico la proyección del cubano en cualquier campo, considerándose por otros, que siempre que un cubano hablaba lo hacía en nombre de Cuba   o de  su gobierno. A lo cual contribuían  no pocas veces  las propias personas, con expresiones tales como: “nosotros”, o  “nuestro gobierno”, “nuestro partido”,  “nuestro grupo”, etc. Siendo esta también una de las tantas sutiles   formas existentes   de rehuir  la responsabilidad individual, escudándose en la responsabilidad del colectivo.

Esta fue una larga batalla a librar cuando  comenzó  el intercambio académico entre cubanos y norteamericanos  y cubanos residentes en los Estados Unidos, por  los años finales de los  70   y principios de los 80. Fueron largas las discusiones y azarosos  los “encontronazos”  para que se entendiera que los cubanos participantes en los intercambios académicos, e incluso políticos,  teníamos voz propia y que no hablábamos en nombre del gobierno o del  País. Y mucho menos   que se pudiera por  alguien,   asumir  como señales  oficiales,   las cosas que los cubanos,  procedentes de Cuba, expresábamos  durante  las discusiones y  los múltiples contactos personales que sosteníamos.

Estos  fenómenos  se han  ido  solucionando, en la misma  medida  en que la sociedad civil cubana ha venido ganado en  personalidad propia, dentro de la sociedad revolucionaria cubana y  se han ido delimitando las responsabilidades de las  distintas  instituciones ,  de las organizaciones del sistema político,  el sistema de gobierno y  el individuo. Pero aun subsisten, e incluso,  no pocas veces  son posiciones dogmáticamente  defendidas.

Va quedando claro que el ciudadano como tal, en primer lugar, habla por sí  mismo, asume responsabilidades  individuales ante cualquier esfera  de la sociedad  y responde por ello, con su persona  y opinión individual.

Entonces, hoy,  ante tal  realidad que avanza,    ¿Qué autoridad  tiene nadie, de ningún nivel o de ninguna organización estatal, política o gubernamental, para cercenar la opinión  individual de algún ciudadano? Creo que  nadie tiene la  autoridad para ello.

¿De que autoridad podría disponer nadie, de ningún nivel, organización social,  gubernamental o política,   para limitar la opinión o posición que quisiera asumir un ciudadano ante cualquier hecho, no considerado como un delito dentro de las leyes establecidas? Yo diría que no dispondría de ninguna autoridad.

Por tanto, cuando el Rector Universitario en cuestión,  desautorizo la manifestación de los estudiantes,  se estaba tomando atribuciones que no le competen .Pues  en el caso de que esa desautorización hubiera logrado ser  posible,  tal atribución  solo  le correspondía a la organización estudiantil, a  la FEU, previa discusión política con los estudiantes. Pues ello vendría de su orientación política y no de una orden administrativa. Que los estudiantes no estarían en obligación de cumplir sin discutir;   porque la FEU no es una organización estatal ni de gobierno. Su autoridad se asienta en que sus miembros han aceptado voluntariamente  sus estatutos.

Una actitud como esa solo puede provenir de una errónea interpretación de la autoridad que le compete, el ámbito en que considera puede  ejercerla  y  del tomarse atribuciones que no le corresponden. Ello viene del concepto erróneo de que el jefe de una institución cualquiera,  es el máximo responsable político de esa institución y que  por tanto, está   capacitado para actuar  con toda la autoridad, por encima de cualquier otra instancia u organización  de esa entidad. Lo  cual solo es válido  cuando se trata de una organización militar; mientras que   La Universidad de La Habana,  no es ninguna  institución de  las Fuerzas Armadas. Allí no hay,  como en las Fuerza Armadas, mando único.

Luego  al dar la orden que se  impartió, se estaba violando el derecho de los estudiantes a manifestarse;  lo cual solo podría haber sido con una directiva proveniente de la  FEU,  previa discusión política con los estudiantes, por haber aceptado sus estatutos, y solo,   para tratar de convencerlos de lo incorrecto o inadecuado de la acción que estaban  realizando. Lo cual hubiera sido de todos modos una discusión ganada,   pues se trataba de una acción solidaria, fundada en la más limpia ética,  frente a una hecho  criminal, no    justificable,   por la conciencia individual de los que allí se estaban manifestando.

Claro, una situación como esta, que explico más arriba, solo puede ser aceptada, si se entiende, que no existe jerarquía de poder  entre las organizaciones, sino radio de acción de ese poder, que debe ser respetado hasta por el Partido, aunque este aparezca   consignado en los documentos rectores del sistema político cubano,  como el máximo dirigente de la sociedad y el estado. Es decir,  la UJC no es más que la FEU; aunque la dirija; el partido no es más que la FEU y la UJC, aunque también las dirija,  a ambas y el Sindicato no es menos que todas las demás. Todas tienen su radio de acción y cuando ello no se respeta, como ha ocurrido con cierta  frecuencia, surgen “las Secciones sindicales  amarillas” y las “organizaciones sin personalidad ni autoridad propias”. Cuyo costo fundamental es la pérdida de prestigio ante el pueblo y los trabajadores. Si no se funciona así, matamos la iniciativa  e  irrespetamos a nuestras propias organizaciones, por lo que  el pueblo no las podría  colmar de prestigio, de un prestigio que solo lo otorgan las masas trabajadoras. Por lo que organización que no se gana el prestigio que otorgan   las masas, no existe. Pues no estarían actuando dentro de la ética política, que otorga nuestro propio sistema político, socialista, que tiene su base  en el poder de los trabajadores.

Los conceptos de autoridad, respeto a la individualidad y democracia, también a  las organizaciones, a veces,  están tergiversados entre nosotros. Lo cual tiene su base en que Partido, Gobierno y Estado, que nos han defendido hasta aquí, también debemos estar conscientes de que  se solapan en una sola Dirección y a veces personalizada, haciendo complejo  el  balance de poder  y delimitación de autoridad, los limites de hasta dónde puede llegar cada uno y la dificultad  de lo que para el ciudadano común significa defender su individualidad y su opinión personal,  ante tal concentración de poder  y ejercicio trastocado de la democracia. Democracia, que ha desempeñado su papel y que es  aceptada por el pueblo  en revolución, pero que al pasar de los años,   debe ser perfeccionada, sobre la base del más estricto respeto a  los derechos del ciudadano común.

Una manera de romper con esa situación es terminar de entender que cada ciudadano no es un número estadístico,  sino una persona, un ser humano,  que  tiene su personalidad propia,  su opinión individual y por tanto, la  capacidad para asumir actitudes ante los hechos diarios de la vida, por los  que no tiene que responder más que ante las leyes.

Siendo otra cosa, cuando usted es miembro de un sistema de disciplina estatal,  o  ha aceptado los estatutos de una organización política o de masas, o pertenece a una organización, secta religiosa o de otra naturaleza,  a cuya disciplina se ha  sometido voluntariamente  y responde. Por lo que es solo  la presencia y aceptación voluntaria de sus  estatutos, lo que da capacidad a una organización o institución  para exigir al ciudadano un determinado comportamiento. Las otras exigencias solo pueden provenir del obligatorio  cumplimiento de las leyes.

Entonces,  cada ciudadano común, en pleno uso de sus derechos,  es libre de expresar lo que estime, asumir la actitud que desee y actuar como le dicte su conciencia, sin tener que sufrir  represalia alguna por ello,  siempre que no viole ninguna ley establecida o incumpla los preceptos de la constitución del país del cual es ciudadano.

Por tanto, ningún ciudadano compromete a nadie, a  ningún gobierno o estado ,  a  ninguna organización , cuando en virtud de  sus   opiniones   críticas sobre  un gobierno extranjero, se solidariza con otro pueblo, ante los crímenes que se cometen contra  el, o hace labor de proselitismo  para levantar ayuda solidaria de  cualquier  tipo, o  para ayudar  a persona, grupo o pueblo,  que lo necesite y la  requiera, dentro de un momento o circunstancia determinada.

Entonces, las ciudadanas y ciudadanos,  cubanos  y  cubanas podrían manifestarse  individuamente o en grupos, incluso  convocados al efecto, de manera solidaria, ante el caso de Ayotzinapa,  sin temor de estar comprometiendo a  ninguna organización, al país o al gobierno cubano. Siendo este un acto individual o de grupo,  frente  al  cual el gobierno mejicano,  no  tendría derecho a realizar ningún reclamo diplomático, político o gubernamental,  al gobierno cubano, e incluso a la sociedad cubana.

About Esteban Morales

Nace en Cárdenas, Matanzas, el 26 de agosto de 1942. Miembro titular de la Academia de Ciencias de Cuba. Economista y Politólogo, Doctor en Ciencias Económicas, e Investigador en la Universidad de La Habana. Profesor de Economía Política de la Facultad de Economía. Licenciado en Economía. Especialista en temas raciales y EEUU

 
 

22 thoughts on “Las razones del silencio cubano sobre la masacre de Ayotzinapa

  1. Sería bueno q el mencionado Rector exprese aquí su punto de vista. Echo muy de menos q siempre q surge una critica con nombre y apellidos a un funcionario, este “nunca” defiende su punto de vista, ni el institucional ni el personal. Será por lo q expresa EM???

  2. Con reconocer que en Cuba existe una dictadura y que a partir de ahí está prohibido la individualidad y el derecho de las personas a expresarse y organizarse como mejor estimen conveniente ya es suficiente y se ahorrarían tantas palabras. Todo lo demás que se diga es una forma de endulzar la píldora. Un saludo.

  3. Esteban, acaso existe alguna publicacion no estatal en Cuba sin control del estado? El rector es la cara publica de la orden de arriba. Es inauidito no haber hecho una campaña solidaria con los 43. Aunque la prensa aborda el caso como noticia, este asunto llevaba mas tratamiento. Nada, que el cuartico esta igualito aunque se aparente lo contrario. Le felicito por todos los analisis.

  4. Un tema X para generar verborrea y contradicción que no va al verdadero sentido, la masacre de Ayotzinapa, a lo cual no hay duda que TODOS LOS CUBANOS **CONECTADOS A LA RED** DEMOSTRAMOS NUESTRO MÁS PROFUNDO DESPRECIO Y EXIGENCIA DE JUSTICIA. Ahora en cuanto a este comentario “Nunca hemos hecho concesiones en la lucha contra las lacras del capitalismo.”… estimado Esteban, primero analice las “lacras del socialismo”… punto cero, Mercedes, BMW, casas, prebendas, etc., en otras palabras, no critique al vecino cuando se esta lleno de defectos.

  5. qué consecuenicas tuvo para el rector esa decisión? se q el propio Esteban Morales estuvo en candela por sus propias expresiones no oficiales, así q desearía saber desde cuando comenzó la tolerancia al criterio propio?

  6. Lo que no explica Esteban Morales es por qué se ha callado él hasta ahora, cuando sí disfruta de acceso a las redes sociales y a blogs mediáticos como éste. Muchos cubanos levantaron su voz en distintos medios, incluyendo algunos medios del sector de la cultura.

  7. Estoy de acuerdo con mucho de lo expresado en el artículo pero creo que es una afirmación muy absoluta el decir que ha habido un silencio total. El Movimiento Estudiantil Cristiano de Cuba (MEC) se ha pronunciado al respecto en conjunto con sus contrapartes en América Latina y el Caribe. El Grupo Oscar Arnulfo Romero también se ha pronunciado. Lo que quiero decir es que hay sectores no tan visibles dentro de la sociedad cubana que se han manifestado al respecto y continúan haciéndolo. Que no se divulge es otra cosa, sobre todo porque dentro del espectro religioso cubano, pocas veces se reconoce la diversidad de expresiones presentes en Cuba y que no son parte de las religiones de origen africano o de la Iglesia Católico-Romana.

  8. Excelente post. Esos criterios yo ya los tenia desde los años 80, pero, ….. fui tachado de conflictivo en el mejor de los casos.

  9. este senor sufre de stress post-traumatico despues que le quitaron la militancia…no se ha podido recuperar,debian devolversela para que pueda armar discursos mas coherentes pues se quedo en la mitad y en cuba eso es mortal…no es ni gusano ni comunista.Pena por el.Como va a pedir libertades en medio de una “dictadura proletaria”…vamos esteban,definase!!!Que Gloria cubana en Angola,que desaparecidos…en Mexico lo que sobran son desaparecidos y Su Majestad haciendole visitas a los corruptos y decir que son principistas,vamos Morales !!!No me vayan a pedir pruebas de la corrucion de unPresident que deja escaper al mas peligroso criminal!!!

  10. el Viejo urba(1): de verdad es usted tan ingenuo???Los funcionarios cubanos antes de hablar tienen que: comunicarselo al nucleo del PCC,este al Instructor,para que lo eleve al municipio,despues este a la provincial,la provincial a la Oficina esta al comite central,este al buro politico y este al secretario de raul y depues cuando este trabajando,el dira …..lo que dice,vamos Urba,no te pongas como Esteban a divagar…

  11. Señor Esteban: En Cuba practicamente todas las acciones de caracter civil están controladas y maniatadas por el “todopoderoso” estado; como usted sabe es una maquinaria muy bien montada que, una vez accionada “desde arriba” va moviendo a los diferentes decisores (como el caso del Rector)en orden descendente. En orden particular considero al gobierno y amplios sectores de la sociedad mexicana como unos de los más corruptos de América Latina, como ejemplo le puedo citar que se pasan la vida lloriqueando por el trato que les dan a sus inmigrantes cuando cruzan a USA, pero nada dicen de los maltratos de la policía mexicana a los inmigrantes centroamericanos y cubanos que intentan atravesar su territorio. La política es algo asqueroso, siempre sujeta a intereses de partidos e incluso personales.

  12. Lo que pasa es que esto que esta sucediendo en Cuba ahora mismo, no tiene otro nombre que Gatopardismo, y lo mas criticable es que los propios dirigentes de la FEU, no tengan iniciativa propia o se dejen guiar por las directivas de otras organizaciones y dejen su papel para las manifestaciones ya rutinarias e historicas en las que participan los estudiantes universitarios. Yo no me entere deninguna iniciativa, si hubiese conocido sobre esta manifestacion con gusto hubiese participaado, tal parece que le hacemos el juego a los sicarios y asesinos de los muchachos mejicanos cuando no protestamos contra esa masacre. Justicia por Ayotzinapa YA!! Estudiantes cubanos a la calle para protestar contra ese genocidio!!!

  13. Un artículo muy inteligente, un poco largo para los cortos de comprensión (jds) pero en general un buen artículo. No va a las raíces por razones obvias, pero es una crítica dentro de las ¨reglas¨del juego interno tal y como son hoy (que cambian constantemente, eh). La tragedia (y consiguiente postura cubana) es una justificación para develar asuntos de la sociedad cubana que son realmente muy mal abordados hoy.

  14. Fernando: recuerdas el animado de Shrek parte 1 en el que el burrito decía: Preguntame, preguntame! Bueno al parecer así estoy yo hoy diciendo: Censurame, censurame!! Nada, es tu blog, son tus reglas y disculpa por hacerte trabajar de más hoy. Sin embargo la alta presión controlada en el debate no es mala, y si le dices a alguien que es un mediocre tampoco, si realmente lo es.

  15. ¿Y por qué el artículo no menciona la necesidad de pedir autorización a las autoridades competentes para hacer una manifestación pública, ocupando espacios públicos? Sí, igual que en muchos otros países, por ejemplo en Estados Unidos, donde hay que pedir autorización a las autoridades locales hasta para formar un simple piquete en una acera, aclarando bien la dirección del lugar, fecha y horario solicitados.

  16. Felicidades Esteban. Mi más sincera admiración. En Cuba se tienen que acabar las intromisiones de ese tipo. Y su opinión es muy esclarecedora al respecto. Este es el tipo de charlas que requieren las clases de Educación Cívica de los programas del MINED, que tan pobre contenido nos ofrecen. ¡Que viva la Sociedad Civil Cubana! ¡Justicia para los 43 de Ayotzinapa!

  17. José Darío (14), por qué me llamas ingenuo, lee bien. Me limito a expresar un deseo en base a una actitud de silencio de nuestros funcionarios q m parece injustificable. Lo otro, por qué pasa, etc., no necesito q nadie m lo explique.

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