“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

La prensa cubana y su encrucijada

prensa-cuba-upecTomado de Cuba Periodista

El Doctor en Ciencias de la Comunicación, Raúl Garcés Corra, cautiva a su auditorio. Sabe convertir la erudición no en disertaciones aburridas, sino en ejercicios de reflexión de los que uno no quisiera sustraerse nunca. El decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana está dotado de esa extraña cualidad para seducir con sapiencia. En la academia, —por fortuna para periodistas y comunicadores, también para muchos decisores—, encontró un nicho donde cultivar el discernimiento que lo hace imprescindible cuando se trata de explicar procesos comunicológicos en Cuba, en un nuevo contexto, que requiere “un cambio cultural, de paradigmas de comunicación”.

En esta ocasión en Cienfuegos, invitado al Taller de planeamiento de estrategias de información y comunicación para el desarrollo, Garcés, volvió a absorber a su audiencia.

Antes de iniciarse el encuentro convocado por la Secretaría de la Asamblea Provincial del Poder Popular, el Departamento de Comunicación Social de la Universidad cienfueguera y la Plataforma de Desarrollo Integral Territorial, PADIT, adelantaba a los impacientes reporteros:

“Durante muchas décadas el Estado tuvo la responsabilidad de dirigir los principales temas del país, centralizadamente —y eso seguirá siendo de alguna manera así, de acuerdo con un modelo como el nuestro—, pero ahora, está definido en el modelo de desarrollo del país hacia 2030 estimular una participación y corresponsabilidad mayores de la ciudadanía en la gestión del desarrollo a todos los niveles. Este es un proceso que implica necesariamente a la comunicación. No es posible la participación consciente de la gente, ni la articulación de consensos a todos los niveles, sin que se construya un tejido social, comunicativamente.

“La importancia de la comunicación para el desarrollo, tema de este taller, es directamente proporcional a una coyuntura de país y a un modelo de desarrollo que privilegia estos temas, jerarquizándolos con una relevancia inusitada dentro de nuestra propia práctica política e histórica”.

Dijo el profesor Titular de la Universidad de La Habana, que la información no tiene valor de uso si no se comunica.

“Probablemente diez o quince años atrás, alguien podría tener la custodia de la información y dejarla guardada en una biblioteca, pero en una sociedad-red en la que estamos, que depende de articulaciones, se necesita que esa información sea comunicada, y por otro lado, que sea de calidad, porque circula mucha información banal, no contrastada por fuentes, generada no necesariamente por periodistas, sino por ciudadanos en un entorno donde cualquiera puede tener un blog y acceder a las redes sociales.

“La sociedad tiene que crear mecanismos de ecualización para generar información de calidad, socialmente útil y relevante, por eso damos preeminencia al término infocomunicación, porque el paradigma de la sociedad-red y la sociedad de la información, llama justamente a una integración de información y comunicación, respondiendo a las demandas cambiantes de una época histórica que no son ya más las precedentes”.

¿Cómo se inserta el periodismo dentro de ello?

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El Dr. en Ciencias de la Comunicación Raúl Garcés Corra es Decano de la Facultad de Comunicación de la UH e integrante de la Presidencia de la Upec

“El periodismo está en una encrucijada, la de ganar credibilidad entre sus públicos, la de hacer un periodismo que se parezca a la gente, y que los medios de comunicación tradicionales tengan un papel complementario a los medios sociales, los blogs, los ciudadanos. Si no entendemos que hay un desplazamiento de ese modelo mediocéntrico de los años 80, donde todo dependía del noticiero de televisión, o de un periódico, o de una radio, una prensa estatal, —lo que no quiere decir que renunciemos al concepto de prensa estatal y pública que forma parte del diseño de nuestra sociedad—; lo que quiero decir es que hay que incorporar a nuevos actores en el ejercicio de la comunicación.

“Hay que entender que democratizar la comunicación implica también un proceso que complementa a los medios tradicionales con la participación de los ciudadanos en ejercicio de la comunicación, condición sine qua non de la sociedad moderna.

“Lo que hace falta es un periodismo que tenga ascendencia sobre la opinión pública, que forme opinión pública y para ello hay que crear mensajes no de reproducción acrítica, sino que tengan en sí el germen de la transformación; necesitamos una sociedad deliberativa, capaz de discutir sus problemas y darse cuenta de lo que hay que mejorar e involucrar a la gente en el perfeccionamiento consciente de esas cosas; en eso el periodismo es fundamental”.

Muchas veces usted ha advertido a los periodistas y decisores de la política informativa, que como prensa estatal podemos tener los medios y no tener la comunicación… y ciertamente ya muchos no nos ven, no nos oyen, no nos leen?

“Pero muchos sí. Yo no creo que la batalla esté pérdida, y menos en las condiciones de Cuba donde los niveles de conectividad no son los de una sociedad desarrollada, y donde te encuentras una radio en lo más recóndito, y es seguida. Yo creo que la gente confía aún en nuestros medios y saben que lo que dicen los medios es verdad, lo sucede es que al mismo tiempo, no todo lo que pasa en la realidad está en los medios; parece un trabalenguas pero no lo es: lo que dicen los medios, ocurre, pero no todo lo que ocurre, está en los medios. Y todos los periodistas formamos parte de esa batalla del acercamiento de las agendas públicas y las agendas mediáticas, un proceso que no depende solo de los periodistas, además de muchas regulaciones internas y externas, y de que demos la batalla con la ciudadanía, porque lo que la ciudadanía no encuentra en un periódico, está en YouTube, y si no en el paquete semanal, lo mismo en La Habana, en Cienfuegos, que en cualquier provincia. No pensemos que estos fenómenos de consumo audiovisual informal son exclusivos de las grandes ciudades, yo me los he encontrado en todas las ciudades de Cuba.

(Una investigación del Centro de Investigación Juan Marinello afirma que el 50 por ciento de la población cubana consume el paquete semanal.)

“Estamos en una encrucijada en que antes podíamos mejorar los medios, ahora o los mejoramos, o no tenemos medios, o no tenemos la posibilidad de que la gente efectivamente nos tenga como fuente de información.

“Yo creo que hay conciencia, como nunca antes en el gremio, en la dirección del país, y en los ciudadanos, de la necesidad de un cambio. Pero yo creo que para que se dé el cambio, depende de muchos factores, incluso sociales, de competencias profesionales de nosotros mismos, de direcciones de procesos. Yo conozco medios muy osados, con directores osados que no tienen que estar consultando todas y cada una de sus decisiones, y conozco otros cuya práctica es radicalmente distinta y cuyos resultados también son distintos. Por eso tenemos que articular un cambio cultural, comunicacional, no es solo un cambio de política de comunicación, no es únicamente una ley lo que va a resolver el problema…”.

Pero tiene que haber un marco jurídico regulatorio…

“Claro un marco legal que ayude a proteger a los periodistas, a los ciudadanos, etc., pero además debe haber suficiente fuerza en la sociedad para demandar un periodismo distinto o mejor que el que tenemos”.

Epílogo: cautivos no, cautivadores

Taller adentro, Garcés, compartió sus preocupaciones.

“Debemos devolverle la comunicación a la gente, a quienes de alguna manera le hemos secuestrado, le hemos mantenido cautiva, lo que significa ver al ciudadano como un productor de contenidos.

“Será —dijo— un cambio en el paradigma comunicacional, que por razones de orden económico y conflicto político, fue diseñado verticalmente, pero que las bases de nuestro desarrollo futuro, asentadas en la descentralización, en la participación social, deberá transformar”.

Insistió Garcés en la necesidad de un enfoque estratégico en la comunicación para posicionar nuestras corrientes de pensamiento, en convencer a los decisores de que el consenso se construye constantemente, e incluye el disenso, las opiniones diversas.

“Debemos hacer entender a los decisores que la comunicación no es asunto de periodistas, sino que comienza por el líder mismo, que es impensable una comunicación sin articulaciones entre servidores públicos y ciudadanos, en una política de transparencia.

“La batalla es dura, porque todo el mundo quiere que le comuniquen, que le divulguen… hasta que lo critican.

“La información tiene que ser comunicada si no pierde su razón de ser, reiteró. Un sistema con una comunicación eficiencia, tendrá una política eficiente y un proyecto de país también eficiente.

“Pero, muy mal andaremos si la gente no encuentra comunicadores que tengan algo interesante que decirle, que informe no de forma repetitiva y sosa, por el contrario que provoque la inconformidad, la necesidad de transformación, que atraiga”, cautive.

 

 
 

14 thoughts on “La prensa cubana y su encrucijada

  1. Muy bonito, pero es algo que se está diciendo hace años con mayor o menor énfasis. ¿Pasará con esto igual que con la inversión extranjera, los mercados mayoristas, etc.?

  2. Hay muchos periodistas diciendo lo mismo hace rato, pero no se nota un cambio. Quizás estos muchos deberían de empezar por hacer, ellos mismos, lo que proclaman, acabar de hacer la cesárea para que acabe de nacer el nuevo periodismo, ya que no nace de modo natural. Hay un crupo cerrándole las piernas a la ERA, mientras otro tanto lucha por abrírselas. Será que la pobre ERA va a morir en el intento porque nazca la criatura. Paradójico, en un país que se vanaglorea de tener tan baja mortalidad infantil.

  3. “Yo creo que la gente confía aún en nuestros medios y saben que lo que dicen los medios es verdad”
    Como la frase está encomillada, parece que fue dicha por el conferencista, aunque parece que el autor la acepta. Creo que es una proposición demasiado cínica para quedarse callado.
    La inmensa mayoría de los cubanos son el “lector dormido” que nos adelantó Fernando Ortiz, pero no por las mismas causas, sino porque cree que no hay nada que pueda hacer. No hay un solo periodista desaparecido o asesinado por la sencilla razón que todos pertenecen al mismo periódico.
    No es necesario que los periodistas adocenados del país se dediquen a buscar consenso por medio de la introducción de diferentes temas y cambios de óptica; la clave es que haya medios de difusión de todas las ideologías y que cada uno exponga sus puntos de vista y el ciudadano decida a quién creer.

  4. Creo, que hay más autocensura del periodista que otra cosa, muchos nos hemos acomodado y acostumbrado a decir lo bueno, porque es más fácil decir o escribir loas, en ocasiones inmerecidas, para no buscarnos problemas.Pero desde mi punto de vista, contamos con el apoyo de la máxima dirección del país para hacer un periodismo serio y profundo, que se acerque a los problemas del pueblo.

  5. …pero si hay periodistas que han estado presos por informar situaciones o deficiencias del pais que el gobierno no quiere sacar a la luz. Este señor esta claro y tiene la mejor y mas lucidas de las intenciones, pero mientras el gobierno cubano se comporte como una dictadura no será posible ningún cambio.

  6. Se trata de to be or not to be, es reconocer que los medios de prensa del gobierno informan cada vez menos de la realidad de Cuba y que otras formas ganan cada vez más espacio porque el público cubano se ve más reflejado en la realidad que se describe por estos últimos, se deben borrar los bordes entre prensa oficial, y las nuevas formas de informar, sea periodismos independiente, dependiente, oficial o como cada uno elija llamarse. Lo importante es intentar transformar la realidad activamente, una sociedad urgida de estos cambios por los que avanza con lentitud o sin objetivos ni fechas tangibles, que alienten al ciudadano, al dirigente, o a las nuevas clases surgidas después de los 90, sea dentro o fuera de Cuba… serán las metas importantes, mientras se haga con honradez y apego a los valores patrios.

  7. Carlos, tal vez puedas tener razón en que se cuenta “con el apoyo de la máxima dirección del país para hacer un periodismo serio y profundo, que se acerque a los problemas del pueblo” pero de ahí para abajo son todo presiones para impedir que la prensa juegue su papel. Y el mismo gobierno debería comprender que no se puede cambiar el papel de la prensa manteniendo al frente de ella el mismo organismo político que la llevó a esta crisis de credibilidad que hoy vive. Un abrazo

  8. Ravsberg (7), ese es un apoyo en que no se puede creer; es sólo decir lo que a gente quiere y necesita oir y chao. Se dejan las cosas como están porque cambiar pone en serio riesgo la maquinaria del poder. Y Carlos la verdad es que tiene una fe a prueba de evidencia. ¿No dijo Raúl, por ejemplo, que en diciembre pasado TENÍA que unificarse la moneda y criticó después los retrasos con la inversión extranjera? ¿O hay Alzheimer social? Y eso de la transformación de la prensa y del secretismo y del buscarse problemas y otras yerbas afines lo viene tocando desde hace años. ¿Y alguien cree de verdad que eso se pierde en el trayecto “hacia abajo”, bloqueado por los subordinados? Si hubiese voluntad política seria al respecto eso es poco menos que imposible. ¿O es que alguien piensa sinceramente que a Raúl le pueden esconder la bola y desobedecer sus órdenes así como así?

  9. Por mi parte nunca crei en estos medios manejados por el Estado, pues obviamente nunca van a sacar nada que perjudique o hable mal de ellos mismos y ahora menos que menos cuando el internet nos hizo libres.

  10. La misma retorica y el mismo baile de la escoba; la gente hace que baila al compás de la nueva mentalidad pedida por Raúl y nada, mentira,estan velando el puesto y nada mas.Todo lo conteario,una cacería de brujas que da pena.Hace dos días después de leer un panfleto “contra los nuestros enemigos” en la blogosfera en la tan revolucionaria Pupila insomne le recordé a Iroel las palabras de Raul…..y el muy cobarde,sinico, y manipulador me censuro.Desgraciasamente estos tipos le hacen buen servicio no a ” la contrarrevolucion”,porque este sentimiento de los jóvenes intelectuales de hoy no lo está creando la CIA,ni la USAI, ni ningún agente estranjero,es el mismo sistema que alimenta y protege a estos vividores.

  11. no es cuestion de hacer planes o cambiar puntos de vista. el futuro es la libertad. cada quien hara el blog que quiera y cada cual dira lo que piensa, habran en cuba como en el mundo entero muchos web informativos. por lo que cada cual leera lo que le parezca. el ejercicio de la libertad es lo unico que nos enseña a escoger.

  12. “con el apoyo de la máxima dirección del país para hacer un periodismo serio y profundo, que se acerque a los problemas del pueblo”…SI, pero la direccion del pais no tiene un email publico para comunicarse con los ciudadanos. como comprendera Internet hoy entonces?

  13. Yo voy a esperar a ver que dice Iroel y luego el tal Luque desde Chile….a ver si responden a esto de ” “Debemos devolverle la comunicación a la gente, a quienes de alguna manera le hemos secuestrado, le hemos mantenido cautiva, lo que significa ver al ciudadano como un productor de contenidos.”
    Voy a esperar,

    saludos

    Pirolo

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