La necesaria transparencia contra la corrupción

A falta de información los rumores sobre corrupción recorren toda la isla.

A falta de información los rumores sobre corrupción recorren toda la isla. Foto: Raquel Pérez

Cuba es el país de los rumores, Radio Bemba -la transmisión oral de uno a otro cubano a lo largo de toda la isla- es el medio por el cual los ciudadanos se informan y a veces se desinforman, de los acontecimientos más delicados de la realidad nacional.

Desde hace unos años circulan informaciones contradictorias que ponen en tela de juicio a importantes personalidades del país en las tramas más diversas, en las que aparecen desde graves actos de corrupción hasta políticos reclutados por la CIA.

“Ya no se puede creer en nadie”, me dijo una vieja maestra asustada por la desviación de recursos supuestamente ocurrida en varias de las empresas ligadas al historiador de La Habana, Eusebio Leal, uno de los intelectuales más respetados dentro y fuera de Cuba.

Dice un viejo refrán que “cuando el río suena piedras trae” pero este río cubano tiene altavoces que amplifican cada cosa que ocurre. Los medios de prensa del exilio inmediatamente han insinuado que Leal es cómplice de los actos de corrupción de sus subalternos.

Incluso funcionarios de gobierno me han preguntado cuanto he averiguado del asunto, no sé si es porque están realmente interesados en obtener información o para “testar” la opinión pública, aunque lo más probable es que haya sido una suma de ambas cosas.

Otro de los rumores que recorre el país es sobre el presidente del parlamento cubano, Ricardo Alarcón, un histórico que ya no aparece en las listas de diputados nominados para las próximas elecciones, sin que hasta ahora medie la menor explicación.

Coincide con la detención de su mano derecha Miguel Álvarez. No hay ninguna información oficial al respecto pero en la calle se teje una historia de espionaje según la cual “Miguelito” habría sido reclutado por la CIA y enviaba la información a través de su esposa.

La corrupción de cuello blanco y el secretismo

Radio bemba transmite informaciones y desinformaciones sobre todo lo que ocurre.

Radio bemba transmite informaciones y desinformaciones sobre todo lo que ocurre. Foto: Raquel Pérez

Mucho antes, el general cubano Rogelio Acevedo, combatiente de la Sierra Maestra, fue destituido de su cargo al frente de la Aviación Civil sin aclarar el por qué. Poco después se descubría un gravísimo caso de corrupción en la compañía aérea oficial.

El combate contra la corrupción en las altas esferas está produciendo sus frutos, decenas y decenas de cuadros dirigentes han terminado en la cárcel o destituidos y los que los sustituyen se cuidan mucho más para evitar correr la misma suerte.

Ministros, viceministros, directores de grandes empresas, gerentes y administradores sienten en carne propia que las cosas han cambiado, por fin los cañones apuntan a los grandes estafadores aunque estos sean “hijos de papá” o los propios papás.

Sin embargo, la falta de transparencia con la que el gobierno procesa esos casos aumenta el caudal de rumores que circulan por todo el país y se amplifican en Miami, generando la impresión de que todo el mundo es corrupto y que “ya no se puede creer en nadie”.

Un obrero que se lleve una bobería de su trabajo puede ser amonestado públicamente frente a todos sus compañeros para apelar a la vergüenza, ¿por qué no aplicar esa misma política a aquellos que le han hecho mucho más daño a la economía nacional?.

La corrupción no es privativa de Cuba ni del socialismo, está globalizada, brota en todos los países y con cualquier ideología. Nadie está inmune, aparece entre los empresarios, políticos, abogados, jueces, banqueros, constructores, militares, periodistas e incluso multimillonarios.

No me parece que estemos presenciando en Cuba un aumento de la corrupción de “cuello blanco”, lo que ahora oímos son los ecos del combate contra ella. Una nación no debería avergonzarse sino sentir orgullo cuando pone la casa en orden y lava los trapos sucios.

Pero una mayor transparencia en estos procesos enviaría un mensaje más claro a quienes manejan los recursos del Estado, eliminaría los rumores malintencionados, protegería la integridad de las personas inocentes y daría a la población la real dimensión del problema.

La necesaria transparencia contra la corrupción

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Sobre Fernando Ravsberg

Nacido en Uruguay, corresponsal de Público en Cuba y profesor del post grado de “Información internacional y países del Sur” de la Universidad Complutense de Madrid. Fue periodista de BBC Mundo, Telemundo de EEUU, Radio Nacional de Suecia y TV Azteca de México. Autor de 3 libros, El Rompecabezas Cubano, Reportajes de Guerra y Retratos.

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