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José Martí
 

La mayor desalinizadora de Cuba

Tomado de Granma

Considerada la mayor de su tipo para el consumo humano existente en el país, la planta desalinizadora instalada en Boca de Cabañas (20 kilómetros al suroeste de esta ciudad), beneficia ya a más de 34 000 personas tras cuatro meses de puesta en marcha, para ajuste de equipos y verificación de la calidad del agua.

Como se conoce, se decidió emprender esta obra, de alto impacto social, cuando el agotamiento total del embalse Parada, a causa de la sequía, dejó sin alternativa de abasto a la población dependiente de ese subsistema hidráulico localizado al oste de la ciudad de Santiago de Cuba.

Gerardo Ginarte Sánchez, subdelegado de Inversiones de Recursos Hidráulicos en la provincia, calificó de satisfactorio el periodo de pruebas de la instalación, que mediante cinco líneas de tecnología de punta posee una capacidad de entrega instalada de 50 litros de agua por segundo (180 metros cúbicos por hora).

La planta está valorada en cinco millones de dólares, con su moderno sistema de filtración y ósmosis inversa para la separación de la sal del agua. Su instalación requirió un conjunto de obras asociadas, que partiendo del movimiento de tierra para el camino y acondicionamiento del área aledaña al mar, elevó a 18,5 millones de pesos el costo total de la inversión.

Entre otras, están las obras de captación para el agua de mar, estaciones de bombeo, obras para el vertimiento de la salmuera a más de 600 metros mar afuera, para proteger el medioambiente, el bloque socio-administrativo, electrificación, cercado perimetral y una conductora de 11 kilómetros que traslada el agua a Parada.

La ósmosis inversa consiste en hacer fluir una solución a través de una membrana semipermeable con una presión superior a la presión osmótica del agua alimentada. Con ello se obtienen dos corrientes: una que por su alto concentrado de sales es rechazada, y otra que continúa a través de la membrana de producto o perneado, rica en solvente y baja presión para diversos usos.

Luego de ponderar la calidad del agua certificada en laboratorios de la instalación, y cuyo proceso para el consumo humano concluye en la potabilizadora de Parada, Ginarte Sánchez señaló que esta opción adoptada ante la sequía agudizada a consecuencia de los cambios climáticos, marca un nuevo enfoque en las inversiones del agua.

«Se trata –destacó– del empleo de costosas tecnologías que ratifican la voluntad de la Revolución ante problemas acuciantes de la población, de ahí que igualmente se ejecutan otras plantas de menor capacidad, para la desalinización de agua salobre en pozos del municipio costero de Guamá, cuyo abasto por ríos y pozos es muy afectado en épocas de sequía».

 
 

2 thoughts on “La mayor desalinizadora de Cuba

  1. Ya hemos abvertido que si pasa otro “Sandy” van a recoger a la desalinizadora en pedazos en otro municipio. Se siguen haciendo inversiones donde prevalece el criterio tecnologico y no tienen en cuenta el riesgo de desastre. En la Bahia de Cabañas hubiera estado protegida de las penetraciones del mar. Saludos

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