“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

La economía y el miedo a los fantasmas

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Tomado de Granma

El capital extranjero entra a Cuba con una cachaza que contradice las urgencias de nuestra economía. Contradice incluso la voluntad política expresa de asumir esas inversiones no como transfusión de socorro médico, sino como pulmón, componente lógico del modelo económico en desarrollo.

En un gesto concreto, el Parlamento convocó en abril del 2014 a una sesión extraordinaria, a fin de aprobar una Ley de Inversión Extranjera que respondía a una postura política novedosa en Cuba. La reacción posterior, sin embargo, no ha revelado todo el dinamismo que podía esperarse de aquella prisa legislativa y que le urge a la economía cubana para tomar impulso. La intención aparece con más nitidez en la letra –legislación, política afín y documentos del VI Congreso del Partido– que en el desempeño de estos años.

Aunque se han firmado inversiones foráneas prometedoras en ámbitos como el energético, el turismo y la minería, el monto del capital pactado todavía es bajo. En el Plan Nacional de la Economía del presente año las compañías extranjeras apenas asumen un 6,5 % de toda la actividad inversionista prevista, ligeramente superior a 7 800 millones de dólares, a juzgar por datos preliminares informados por el ministro de Economía, Ricardo Cabrisas, al cierre del primer semestre.

Las firmas extranjeras habrán financiado, en tal caso, unos 510 millones de dólares de inversión este año, monto aún muy alejado del ideal de 2 000 millones o 2 500 millones estimado por el gobierno como participación foránea necesaria para que la economía cubana crezca a un buen paso.

La experiencia de otros países indica, además, que cualquier sueño de desarrollo necesita de inversiones equivalentes al 20 % del producto interno bruto (PIB) o más, entre las nacionales y las extranjeras. En Cuba esa tasa todavía oscila en torno al 10 % del PIB.

Cabrisas envío una señal alentadora en julio pasado cuando informó a los diputados que en los primeros seis meses del 2017 el gobierno dio luz verde a 11 nuevos proyectos de inversión extranjera directa y a reinversiones en otros dos negocios en marcha. El financiamiento total acordado para su ejecución en los próximos años pasa de 1 346 millones de dólares. Similar cantidad había pactado el país con empresas foráneas en los dos años y medio previos, desde que entró en vigor la Ley 118 de Inversión Extranjera. Aunque ganan velocidad, todavía los capitales externos entran con lentitud.

¿Por qué no despegan con saldo más tangible? Entre los obstáculos, el bloqueo económico de Estados Unidos a Cuba amenaza con adquirir cualidad casi eterna, a juzgar por el retroceso que imprime el presidente Donald Trump a la normalización de relaciones entre ambos países. Desconocer los costos del bloqueo sería ingenuo, si no hipócrita, como dijo una vez el expresidente ecuatoriano y economista Rafael Correa. Pero los negocios con firmas extranjeras alcanzaron en Cuba una clara expansión a fines de los años 90, con récord de empresas mixtas y contratos de inversión en el 2002, cuando la persecución financiera y comercial de EE.UU. era igual de sañuda que en el presente. Por más que sean costosas, existen maneras de sortear las trampas y tropelías de Washington.

Igual o más atención merecen otros obstáculos, internos, que dilatan los trámites de cualquier inversión. A pesar de disposiciones legales para reducir los plazos de negociación, persisten enredos burocráticos que se entrelazan con deformaciones del entorno bancario y financiero nacional, como la nociva dualidad monetaria y cambiaria; pueden retardar las gestiones y desmotivar no solo a los empresarios extranjeros. Las empresas cubanas muchas veces carecen de conocimiento, entrenamiento y motivación suficiente para enredarse en asuntos que pueden implicar más responsabilidad que beneficio inmediato para la organización empresarial y sus trabajadores.

Las facilidades tributarias a los inversores, otras iniciativas proactivas como la Zona Especial de Desarrollo Mariel, y la creación de condiciones logísticas y de infraestructura, confirman el compromiso cubano con esta alternativa y prometen atenuar el efecto de los bloqueos externos e internos.

Dudas, temores al fantasma del mercado y sordas resistencias internas se adivinan en la dilatación de las negociaciones y en trabas a los empresarios extranjeros para contratar personal y servicios cubanos. La «mentalidad obsoleta llena de prejuicios contra la inversión foránea», criticada por el General de Ejército Raúl Castro, perderá calado a medida que las inversiones foráneas confirmen su mérito como sostén clave –no mero complemento– de sectores fundamentales para el desarrollo.

La senda socialista que algunos temieran perder por la alianza con capital extranjero corre riesgo real de fracaso si Cuba no construye, y administra soberanamente, vías para un desarrollo económico que otorgue puntal a los valores morales y de justicia social que le son inherentes al sistema. Sin prosperidad, el socialismo será siempre una utopía.

 
 

16 thoughts on “La economía y el miedo a los fantasmas

  1. Ahora se pretende atraer inversiones productivas (fábricas) y un inversor prefiere montar una fábrica en latinoamérica que en Cuba, por una simple razón, seguridad jurídica. En Cuba ya hubo una nacionalización total con este mismo gobierno, como también nacionalizan en Venezuela. El dinero es miedoso y siempre va a lugares seguros.

  2. es cierto que el bloqueo de USA ha afectado , pero también es cierto que el bloqueo interno ha afectado mucho mas, recuerden Vietnam estuvo también bajo un bloqueo externo similar y vean como esta su economía, entonces el problema es la mentalidad de los jefe si que no tenga miedo y no se sientan con temor a dar luz verdad cosa que en cuba es casi imposible de lograr para la inversión extranjera y si lo logran con muchas restricciones, entonces seguiremos así no se sabe hasta cuando, por tanto no culpen mas la bloqueo de USA de ser el único culpable de nuestro desastre económico, deben que inviertan y si desean pagar a los cubanos que lo hagan no importen obreros etc, dejen que con las inversiones el pueblo mejore sus precarias condiciones de vida

  3. No entiendo , malmierca dijo hace unos dias que se habia cumplido la meta de captar 2000 millones y tantos de inversion en 2017 … ahora Granma habla de 500 millones ……

  4. En resumen “contruiremos el socialismo aumentando el capitalismo”, “los capitalistas ya no obtienen la plusvalia de los obreros”, todas esas son teorias atrasadas, “un pequeno error” d consepto d nuestra “patriotiquisima , autoctona, dignisima, cubanisima revolucion JAJAJA”

  5. Se hizo una nueva ley con altos incentivos fiscales, se creó la ZEDM, se crearon condiciones logísticas y de infraestructura, pero desde el principio estaba claro que no sería suficiente. Los extranjeros están acostumbrados a pagar impuestos; su mera rebaja no es lo que más estimula a invertir. Hacen falta muchas otras cosas: probablemente seamos de los pocos países donde la licencia de empresa se da para un plazo determinado y no hay claridad sobre la obtención de un justo precio en caso de que no se renueve la licencia al vencimiento; la mano de obra no está bien remunerada, aun cuando reciba 2 pesos – cup -por cada dólar que se pague a la empleadora, no pudiéndose pagar nada directamente por el empresario extranjero (a diferencia de nosotros, que todavía no nos hemos dado cuenta de esta realidad, los empresarios extranjeros bien saben lo caro que cuesta una empleomanía insatisfecha); hay problemas reales de liquidez para la repatriación en tiempo de los dividendos,aunque la ley los

  6. los reconozca; con ventas locales en CUC después hay problemas con la liquidez externa para el pago de los insumos y materias primas (los inversionistas nuevos se interesan en conocer cómo funcionan las mixtas existentes y esto no es secreto para nadie); la aprobación de nuevas inversiones pasa por procesos lentos y muy burocratizados. Hasta para la compra de autos hay problemas (a muy pocos se les ocurriría comprar carros a 200 MCUC). Y no culpemos más a los grupos negociadores y su falta de preparación; el proceso entraña muchos eslabones de consultas y aprobaciones que dilatan mucho la toma de decisiones, aunque los negociadores fuesen graduados de Harvard.

  7. Siguiendo el artículo light de AT y comparándolo con lo publicado sobre las palabras de Malmierca veo que ,aparentemente, alguien mezcla proyectos aprobados con proyectos financiados. Alguien los entiende como la misma cosa …. por eso la diferencia entre 500 y 2000 …

  8. Tomemos de ejemplo la cerveza, que no es el único. El socio extranjero es la mayor cervecera del mundo, así que experiencia tendrá de sobra. Y tal parece que la cerveza cubana es la Heineken o la Presidente, y no la Cristal o Bucanero. Y no me digan que las paladares y TCP son los culpables. En R. Dominicana no se les ocurriría decirle al pueblo que hay falta de cerveza Presidente, porque las exportaciones a Cuba aumentaron de cero a un volumen considerable. ¿Acaso la cerveza producida aquí no ayuda a sustituir importaciones??

  9. Como diría Pánfilo en el monólogo del pan:
    Y LO DICEN, CHICO!! Y LO ESCRIBEN, CHICO!!

    La inversión extranjera no entra a Cuba por cuanto no representa, en la mayoría de los casos, un beneficio directo al sector social que debe impulsarlas y decidirlas.

    Mientras la burocracia no pueda dejar en herencia los privilegios y poseer las fábricas que administra, no estará más interesada en ello. Cuando pueda hacerlo, ya no será burocracia, serán neoliberales.
    Esto es una reinterpretación de Trotsky, en “La revolución traicionada”.

    Pongo varios ejemplos:
    1-La resolución 17 se aprobó rápido, a la cañona muchas veces, porque beneficiaba a los administrativos
    2-En Cuba no conozco el artículo dpnde esté tipificado como delito el nepotismo o el tráfico de influencias
    3-Ninguna organización política, de masas o gubernamental rinde cuentas del uso de sus recursos a los diputados o población, ni a sus militantes. En cambio, muchas asociaciones u ONG sí lo hacen, como UNEAC, ANEC,…

  10. Cambiar lo que deba ser cambiado, dijo Fidel. Cambiad a Malmierca, que no es dinamico. Ni moviliza a su gente. Eso fue planteado ya desde marzo de 2016, a que se espera?

  11. Admirar hoy a Lenin no es colgar su retrato y cantar la Internacional. Sino ser consecuente con su dinamica. Cuba necesita bolcheviques! Hurrahhhh!

  12. ” Sin prosperidad el Socialismo será siempre una utopía ” . Sería bueno que nuestros Diputados , seriamente preocupados porque los cubanos no acumulen riquezas , se leyeran ese rengloncito . Debo entender entonces que lo que pretenden , al menos para el pueblo , es que El Socialismo nunca sea una relidad en Cuba ? Si fuera así , de verdad ellos representan la voluntad y deseos del pueblo ? Creo que ya son tantas ” Las cosas que deben ser cambiadas ” que lo mejor es recetear , volver a programar y si no es mucho pedir coger todas las piezas viejas y obsoletas del equipo y sustituilas por otras nuevas . Saludos .

  13. Quimales ( 12 ) Ayer la Mesa Red trataba sobre eso mismo y fue bien interesante que cada vez que alguno de los profesores exponía los diferentes errores por los que cayó la Rev de Oct casi en su mayoriá son los que están ocurriendo aquí . Arlín tuvo que cortarlos diciendo que el prog estaba dedicado a los festejos y no a las críticas porque a decir verdad resultaba embarazoso . Saludos .

  14. Es que se la ponen tan dificil a los inversores, tienen que cumplir con tantas cosas, el personal no lo pueden contratar ellos directamente(por ejemplo), las leyes pueden cambiar después que inviertan,etc, yo creo que se les quitan las ganas y apuntan para otro lado

  15. Quien va a confiar en un gobierno que quiere inversión extranjera y no quiere inversión nacional, que está contra la libre contratación y se apropia del salario que paga el extranjero, que no permite sindicatos que defiendan los trabajadores?
    Respuesta: Únicamente otro capitalista tan explotador como el estado cubano. Los gallegos tacaños….

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