“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
La corrupción en contexto
 

La corrupción en contexto

Tomada de El Nuevo Día 

La corrupción ha comenzado a convertirse en un problema de alta visibilidad en Cuba, lo que ha obligado al gobierno a intensificar sus esfuerzos para detener una actividad que desangra las resentidas arcas cubanas y a buscar el freno de una conducta moral que se viraliza a pasos agigantados en diversos sectores sociales del país.

El gobierno cubano ha ido lentamente subiendo el tono para llamar la atención sobre los problemas que está generando el incremento de la corrupción a todos los niveles en la compleja estructura gubernamental de Cuba, donde las iniciativas privadas están circunscritas a ciertos pequeños negocios.

De hecho, la primera gran medida para atajar la corrupción se dio en agosto pasado, cuando se frenó el otorgamiento de nuevas licencias en el sector privado para iniciar un proceso de “perfeccionamiento”que debía tomar unos pocos meses, pero aún no ha concluido.

Las autoridades cubanas tienen la teoría de que el incremento en los casos de enriquecimiento ilícito está directamente vinculado a los negocios privados, los cuales, ante la inexistencia de un mercado mayorista para comprar sus suministros, han tenido que recurrir a los sectores informales o a funcionarios corruptos.

La hipótesis gubernamental no es totalmente descabellada, pero igual no se da en un vacío, pues existe un marco contextual del cual se desprende este fenómeno.

Trasfondo

Durante los años dorados del campo socialista, Cuba mantuvo una economía basada en el trueque, que le permitió dar a sus ciudadanos un nivel de vida aceptable y en el cual la inequidad social estaba bajo un férreo control, lo que limitaba considerablemente el radio de acción a los corruptos, pues el enriquecimiento ilícito era fácilmente detectable fuera de los altos niveles.

Esa realidad cambió a raíz de la caída del bloque socialista y de la llegada de lo que Fidel Castro Ruz llamó el “periodo especial”. Fue poco más de una década en la cual la escasez marcó el panorama de la vida cotidiana del país y fueron muchos los cubanos que recurrieron a “buscársela por la izquierda” para sobrevivir.

Esa cultura de solucionar lo que no se tiene por vías informales no logró borrarse con el fin del periodo especial y a pesar de los avances que ha hecho el país en materia económica, pues las cadenas de suministro estatales no dan abasto para satisfacer el apetito de consumo de la población.

Complicaciones actuales

El panorama entonces comenzó a complicarse con la entrada en escena de los negocios por cuenta propia en octubre de 2010.

Para impulsar el sector, el gobierno comenzó un proceso de otorgamiento de licencias para negocios privados que marchó a gran velocidad, pero no contó con los controles necesarios. Así, en poco másde cinco años, se entregaron sobre 500,000 permisos para trabajo por cuenta propia.

La falta de marco regulatorio y de esquemas intensivos de fiscalización trajo consigo prácticas ilícitas como la evasión de impuestos, la importación ilegal de insumos o la contratación irregular de empleados a salarios que superaban las condiciones de un trabajador estatal, que devenga en promedio unos $20 mensuales.

A este escenario se suma la carencia de suministros. En Cuba no existe un mercado mayorista ni tampoco se ha hecho una inversión extraordinaria para incrementar las importaciones o la producción nacional, de manera que el déficit se pueda compensar.

Los cuentapropistas, por lo tanto, deben comprar su mercancía en los mercados estatales que también usa la población, compartiendo todos el mismo bizcocho. Hay, entonces, demasiadas bocas para un mismo plato.

Por ahí es que se ha gestado el mayor problema con el sector privado, sobre todo en las áreas de restaurantes y casas particulares, las cuales requieren de suministros constantes que no necesariamente siempre están disponibles en los mercados del gobierno.

Los cuentapropistas han recurrido al mercado informal para solventar ese déficit. Las manifestaciones son varias, pues van desde sobornos a personajes en la estructura de las empresas estatales para garantizar el acceso privilegiado a los suministros a las importaciones ilegales, mediante convenio ilegal con personal de Aduana, hasta utilizar para el negocio materia prima que fue importada al país para consumo personal.

En ese escenario, los personajes adscritos a los entes estatales se vieron ante la realidad de que ya no debían apropiarse de recursos estatales para consumo propio o para ganarse unos pesos con un vecino, pues la llegada de los pequeños empresarios abrió todo un mundo de posibilidades para lograr dinero fácil si se monta el esquema correcto.

Los cuentapropistas pagan bien, así que el negocio de la corrupción se transformó de uno de lucro por pura necesidad de supervivencia a uno que busca la acumulación de riqueza, un término que no agrada para nada al gobierno cubano dentro de los parámetros del modelo socialista.

De esa manera, lo que era ya un dolor de cabeza antes de octubre de 2010, comenzó a convertirse entonces en un problema serio para las autoridades.

Respuesta del gobierno

El propio presidente Raúl Castro Ruz hizo referencia a esa realidad y, en un discurso en 2011 ante la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), alertó de que la corrupción era una actividad “contrarrevolucionaria” y que podía llevar al país a la “autodestrucción”. En el 2013, volvió al ataque.

Desde entonces, poco ha sucedido en la práctica, a pesar de que el presidente insiste en el tema una y otra vezen sus alocuciones ante la ANPP y el Partido Comunista de Cuba (PCC), y de que las autoridades han cerrado emblemáticos bares y restaurantes habaneros por manejos turbios, además de congelar el otorgamiento de nuevas licencias.

Ante ese panorama, el gobierno ha decidido recurrir a una estrategia distinta y empezó a divulgar los casos más escandalosos de corrupción que han acabado en condenas de sus perpetradores.

La revista Bohemia, de corte oficial como todos los medios en Cuba, ha publicado un escandaloso reportaje en el cual trata con crudeza y apertura el flagelo de la corrupción.

Titulado “Corrupción: peligro que nos afecta a todos” y firmado por el periodista y exdirector de Granma, Lázaro Barredo Medina, el artículo hace una extensa alusión a cómo la corrupción se ha ido adentrando en el tuétano social del país.

El mayor valor del artículo, además de su inusual crudeza, estriba en los casos citados como ejemplos de los niveles de corrupción que ha alcanzado el país en los últimos años.

“En un caso procesado en La Habana por lavado de activos, falsificación de documentos públicos y evasión fiscal, se le aplicó al principal acusado… un procedimiento confiscatorio administrativo de cinco viviendas y una finca, 23 autos y múltiples efectos electrodomésticos, muebles y otros objetos suntuosos por un capital valorado en 25 millones de CUP (poco más de $1 millón)”, sostiene el artículo, acompañando la escandalosa información de una foto.

Otras manifestaciones

Los delitos de corrupción, sin embargo, no se circunscriben solamente a las redes de abastecimiento de los cuentapropistas. En su afán por mejorar su condición económica, los cubanos están entrando en aguas profundas y cometiendo delitos de carácter serio, vinculados a la estafa, el soborno, el desfalco, la falsificación de documentos, el manejo ilegal de nóminas, el cobro ilegal de servicios primarios, como los médicos, entre muchas otras manifestaciones.

Por ejemplo, Bohemia cita un caso en el Banco Internacional de Comerciomediante el cual 12 ciudadanos orquestaron un esquema para apropiarse ilegalmente de 1,134,278 euros. El grupo fue sentenciado a penas entre los dos y los 15 años.

Publica, entre otros casos, cómo dos personas falsificaron las nóminas de médicos para así alzarse con el dinero de manera ilegal, por lo cual fueron condenadas a 12 y ocho años respectivamente.

Los datos más recientes, correspondientes al 2016, señalan que 196 denuncias por actos de corrupción fueron presentadas ante la Fiscalía General de la República. Según Bohemia, entre 2015 y 2017 se realizaron 23 procesos de confiscación contra 151 personas, lo que representó un monto de $5.6 millones, una sobra nada despreciable para el caso de Cuba.

El gobierno no exagera en su preocupación, pues la corrupción se respira en las calles y no es complicado toparse con ella en lugares tan comunes como una tienda estatal o una gasolinera.

El tema está tan candente que el cantautor Silvio Rodríguez se refirió a él en su blog, y lanzó toda una diatriba contra este mal social.

“¿Cómo calificar a los que hasta ahora no se atrevieron a decir que la corrupción era una expresión contrarrevolucionaria? Porque es obvio que llevan años siendo cómplices de esa forma de contrarrevolución que nos está minando la moral del país a grandes pasos”, escribió Rodríguez, quien defiende el sistema cubano, pero lo critica desenfadadamente cuando puede.

“Pero lo más terrible no es eso. Lo peor es no reconocer que todo eso pasa porque muchos aspectos del sistema son obsoletos y no funcionan. Y cuando un sistema no funciona, la gente, espontáneamente, inventa el suyo propio para sobrevivir. Y a esa necesidad de supervivencia de los que no tienen nada también le llamamos corrupción. A pesar de que los que prohíben esto o aquello tienen la mayoría de sus problemas materiales resueltos… Y mejor me callo”.

“Y mejor me callo”, dice Silvio Rodríguez, porque se metió en aguas profundas, pero su planteamiento queda expuesto, pues se hace necesario que alguien levante la voz contra un problema social que ya se hace viral en las arterias sociales cubanas.

 

¿Te gusta este artículo? Ayúdanos a mantener Cartas desde Cuba y seguir llevándote estos contenidos. Conocer más en: https://www.kukumiku.com/proyectos/cartas-desde-cuba/

 
 

16 thoughts on “La corrupción en contexto

  1. Buena reseña sobre los recientes acontecimiento en términos de denuncia y enfrentamiento a la corrupción en Cuba. Solo le faltó citar a Esteban Morales. Espero no la emprendamos contra este otro Morales por eso, a fin de cuentas le podemos permitir esta licencia ya que ha tenido el buen tino de publicar su artículo en un medio fuera de influencia de la aparato mediático del gobierno cubano y por tanto de difícil acceso para la mayoría de los cubanos.

  2. Bueno que se desprende de todo esto? La miseria culpa del criminal bloqueo, la corrupcion culpa de los cuentaprontistas o mas bien de los empresarios privados como son en la realidad y ellos de que son culpables? de nada al parecer, mientras la sociedad no pueda sancionar de alguna manera a la regencia nada cambiara es mi opinion y por otra parte cuando la corrupcion era un privilegio de un minuscula elite no era contrarevolucionaria hoy al entrar nuevos corruptos de pronto se volvio contrarevolucionaria, conclusion el pastel de la corrupcion es privilegio de unos pocos afortunados.

  3. Conclusiones muy cuestionables en este artículo, con la clara intención de seguir echándole la culpa al pobre TOTI de las cosas que nacieron ya torcidas porque así se pensaron, primero que todo el periodo especial no creo ha acabado para la inmensa mayoría de los Cubanos, el trabajo por cuenta propia (TPC) surgió en los mediados del 90 y la corrupción “socialista” es más vieja que la caída del muro de Berlín. La corrupción florece cuando un ambiente propicio de descontrol o excesivamente complicado “control” permite meter las manos, pero los TPC no son culpables de funcionarios aduanales corruptos, o funcionarios del gobierno que autoricen importaciones ilegales, o decisión suprema por la que los mercados mayoristas, que la lógica y la realidad demuestra se necesitan para el suministro a los que consumen por manejar un negocio muy por encima del consumo personal, nunca se concretaran.

  4. Si la corrupción es contrarrevolución, conozco muchísimos “revolucionarios de familia y abolengo” haciendo contrarrevolución a cara descubierta, ni se sonrojan cuando sacan el bejuco (carnet del PCC) o mencionan en alto su apellido de familia para ahuyentar la mirada, pero es público que se las han arreglado para crear y hacer florecer negocios privados con estabilidad de recursos y clientes por la que han amasado ya relativas fortunas. Es todo tan relativo en esa nueva sociedad, se puede ser vicepresidente del consejo de estado y la familia tener bares y paladares como negocios familiar, Miembros de una misma familia no pueden ser contratados por las empresas empleadoras con servicio al extranjero, pero hay familias que todos sabemos que trabajan solo en ese sector en donde el pago siempre ha sido por debajo, Si Silvio se fuerza a mejor callarse, es porque al asegurar “los que prohíben esto o aquello tienen la mayoría de sus problemas materiales resueltos” está más claro que el agua

  5. En mi modesta opinión, hace mucho tiempo que dejamos de hacer REVOLUCION, para hacer todo lo contrario y así quién no corrompe o se corrompe?.

  6. Leyendo este trabajo y el de lázaro barredo,me surge una duda,es la corrupción actualmente denunciada solo en el incipiente sector privado?es burlesco y hasta irrespetuoso hacernos creer que es así,Luis orlando Domínguez,Carlos Aldana,Roberto robaina,…no fueron corruptos??,en los 90 del pasado siglo,se crearon las “firmas” donde para trabajar el proceso era mas complicado que aspirar un viaje a la luna y tengamos en cta que estas empresas funcionan bajo la mirada de los órganos de control interno,cros nuevos ricos no surgieron,muchos son hijos,sobrinos,hermanos y hasta amantes de altos dirigentes,eran personas que trabajaban en el sector privado? NO!!todos militantes de PCC, empresas de todas las esferas y actividades han sido usadas por funcionarios corruptos para satisfac r sus necesidades y más, por eso veo en el artículo de barredo una avanzada de las medidas que se tomaran contra el sector no estatal,es sectario ese trabajo,es plebeyo al exponer solo una parte del problema…

  7. Cont 3..la que es de interés mostrar….Fidel en el aula magna alertó sobre como con la revolución podríamos acabar nosotros mismos…..Carlos Lage….igualmente lo hizo al plantear que “hoy(década de los 90) la corrupción es un problema que nos llega al tobillo, el día que nos llegue a las rodillas no podremos seguir avanzando….”…..luego Esteban Morales hizo la mas valiente y contundente única de los últimos años….como consecuencia fue esquilmado….ahora bien….cdo un dirigente o funcionario del gobierno habla de corrupción, lo hace mirando hacia abajo….no hacia su alrededor……cdo una persona común lo hace, su mirada se eleva….pues a su alrededor, no hay corrupción que se compare con la de arriba…..es irrespetuoso acusar de corrupto al sector no estatal,se corre el riesgo de salpicarse,pues en Cuba,no puede haber corrupción de un sector si que el otro sea cómplice…en mi criterio, lo mejor seria , si es que de verdad se quiere combatir este flagelo, es que no…

  8. Yo me pregunto qué es lo que no es corrupto en este país. Si la corrupción es contrarevolución, entonces vivimos en un país contrarrevolucionario. En lo político, ya sabemos que la doble moral y el oportunismo es la palabra de orden. Tenemos un único partido, de “élite” de “vanguardia”, pero repleto de personajillos, dirigentes casi todos, que dicen lo que se espera de ellos, pero hacen lo que les viene en gana y viven a costa del sudor y el sacrificio de ese “pueblo” que tanto aclaman y proclaman como el verdadero dueño. En lo social, las carencias y vicisitudes cotidianas de cualquier ciudadano de a pie hacen que no pueda descansar tranquila su cabeza en la almohada. Y para colmo de males tenemos un sistema legal que solo Dios sabe a quién protege, repleto de leyes y decretos absurdos, de resoluciones que no se cumplen, donde priman más las excepciones que las reglas y el hoy digo que sí porque sí y mañana que no, porque me da la gana.

  9. Es cierto que parte del “auge” que ha tenido la corrupción está relacionado con el desvío de recursos estatales y la importación ilegal de insumos hacia el sector privado. Pero ¿quién propició que esto sucediera? ¿No fue el propio Estado quien, sin crear (ni dejar crear a otros) la infraestructura necesaria para que esos negocios privados funcionasen legalmente, autorizó algo que se sabía que no podía funcionar? ¿Cómo en un país donde encontrar cualquier cosa (papel higiénico, leche, detergente) en un mercado, para el ciudadano común muchas veces se convierte en una odisea de recorrer tiendas y tiendas y a veces ni así lo encuentra, cómo entonces alguien puede pensar que adquiriendo los suministros por esa vía se puede mantener un negocio privado que funcione de manera estable y legal?

  10. Quizás ingenuamente pensaron que los cuentapropistas se rendirían y cerrarían sus negocios; pero eso es lo que haríamos los que no somos emprendedores, los verdaderos emprendedores “las inventan en el aire”: si no puedo comprar legal pues compro robado, si no hay para comprar ni robado pues lo importo y si me prohíbes importar legal pues soborno al de la aduana y lo importo ilegal.

    Y en esta historia llevamos aaaaaaños, patinando p´alante y p´atrás y sin acabar de hacer lo que todo el mundo sabe que hay que hacer, porque no hay que inventar el agua tibia, nada más hay que ver cómo funciona en todas partes.

  11. Cont…7es que no importa en que sector o nivel ocurre el acto de corrupción, si la prensa lo hace público, es como consecuencia que es voluntad del gobierno luchar de frente contra ese flagelo,luego habrá que informar sobre los daños que ocasiona y las medidas que se toman.solo así, con el tiempo y transparencia,el gobierno,el pcc y sus dirigentes podrían ganar la confianza de este pueblo que sin mucho pedir ha acompañado a estos en sus múltiples y hasta,en ocasiones,desquiciadas decisiones!!!!

  12. Hasta el comentario 6 parece que todos coinciden, con matices, prácticamente en todo. Aunque Bermúdez y Livio cubren casi todo el espectro del necesario análisis del asunto. Y uno de los ángulos más interesantes es ese de que la corrupción y el enriquecimiento (o los privilegios) se aceptaban tácitamente cuando eran sólo de la elite. Ergo: la “democratización” o generalización incontrolada de la corrupción y los privilegios es lo contrarrevolucionario. Pero ¿qué esperaban, cuando dieron ‘el ejemplo’?
    Y es increíble que culpen al sector privado. Si el gobierno no puede imponer disciplina y recto proceder en sus empleados con todo su aparataje de PCC, UJC, CTC y… ETC ¿cómo va a ser culpa de quienes, por necesidades de su negocio, los corrompen?
    Por cierto que de lo dicho por Murillo, reflejado entes en este blog, queda, entre otras, una conclusión: ellos meten la pata y otros pierden la pierna. ¿Hasta cuándo?

  13. Atacar la corrupción en Cuba es tan sencillo como abrir la puerta a la prensa para que investigue y denuncie los casos de corrupción.
    La transparencia es la mejor arma contra este delito.
    Si el gobierno no juega claro, le está haciendo el juego a los corruptos. Así de simple y claro.

  14. Uno de las razones por la cual se hace muy difícil darle solución a la corrupción en Cuba es que no existe un estado de derecho y separación de poderes que permita aplicar la ley a todos por igual. En las altas esferas se consideran como “derechos” de los dirigentes, prerrogativas, privilegios económicos y sociales y tráfico de influencias, que en la mayoría de los países son tipificados como delitos pero que en Cuba se les da el tratamiento de “estímulos” al dirigente. Ejemplo de ello son centros de salud a los que asisten dirigentes y familiares y están vendados para el ciudadano comun; las llamadas “zonas congeladas” dónde tienen residencias sólo altos dirigentes; vacaciones pagadas por el estado en lugares de lujo nacionales y extranjero y un largo etc, que hace que exista una cadena desde el mas alto nivel hacia abajo que ve como un “derecho” propio hacer a su nivel lo que al “nivel superior” le es permitido. Mientras no haya una misma vara para medir, no hay solución.

  15. Exelente articulo, lleno de la verdad real.
    Gracias a Silvio para defender a su pueblo ante a la Asamblea Nac. del Poder Popular.(un buen diputado).

  16. La “corrupcion ciudadana” es un arma de control del estado.
    Cuando te necesiten les sobran ejemplos para “convencerte”.
    No significa que si eres independiente no te pueda agarrar, nadie puede solo contra un estado, pero si se les hace mas dificil el trabajo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *