La bodeguita está de cumpleaños | Cartas Desde Cuba por Fernando Ravsberg
“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

La bodeguita está de cumpleaños

Tomado de Sierra Maestra

El 26 de abril de 1950 se inaugura La Bodeguita del Medio en la calle Empedrado número 307, entre Cuba y San Ignacio, cuyo atractivo más importante (además de la comida) es que en sus paredes aparecen más de dos millones de firmas de sus comensales provenientes de todas partes del mundo.

Este establecimiento constituye una verdadera novedad para los turistas, además de la típica comida cubana, que tiene el sabor de las recetas más tradicionales del país.
Allí se dejan fotos, grafitis, objetos diversos que engalanan el barroco lugar, estrecho pero sumamente acogedor.

Es un lugar que compartieron desconocidos peregrinos con famosos como es el caso del actor Errol Flynn o quien fuera presidente de Chile Salvador Allende.

En 1942 Ángel Martínez compra la bodega La Complaciente en la calle Empedrado de La Habana Vieja para convertirla en lo que es hoy luego de varios vaivenes.

Este lugar se transformaría en Casa Martínez donde se vendían productos típicos y se daban algunas comidas, y la gente acudía con sus amigos.

Dicho local sería el embrión de la actual Bodeguita, y al poco tiempo de que abriera sus puertas empezaron a acudir personajes relevantes como Gabriela Mistral, Agustín Lara, Pablo Neruda, Ernest Hemingway, Nicolás Guillén, entre otros muchos (en 1950 propiamente adopto el nombre actual).

Incluso, existen misterios alrededor de su historia, pues el difunto periodista Fernando G. Campoamor confesó a este informador que Hemingway nunca estuvo en este lugar, pese a que allí existe un cartel sumamente célebre que confirma tal asistencia.

El misterio apunta a que el propio Martínez, con un grupo de amigos, entre los que estaba Campoamor decidieron a manera de broma colocar un gráfico con ese texto, que el periodista -amigo del escritor estadounidense- preparó al conocer su caligrafía.

Cierto o falso, en la pared principal del restaurante se encuentra esa “prueba” de que el autor de Por quién doblan las campanas estuvo allí.

Después de 1959 la Bodeguita del Medio cerró por diversos motivos, y desaparecieron algunas fotos importantes, pero posteriormente reabrió con su atractivo tradicional, que impulsa a muchas personas a visitarlo.

Incluso el Poeta Nacional cubano Nicolás Guillen dejó un soneto dedicado a la Bodeguita que la califica, cuando uno de sus fragmentos señala: La Bodeguita es ya la bodegona, que en triunfo al aire su estandarte agita, más sea bodegona o bodeguita, La Habana de ella con razón blasona…

Es el lugar ideal para los frijoles negros dormidos, el cerdo asado en su jugo, los tostones y otros preparados que identifican a los cubanos, pese a las tendencias mundiales de comidas con menos grasa, pero que quienes llegan a esta isla, desde dónde sea, prueban tan siquiera una vez.

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