“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

¿Han muerto las cercas vivas?

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Muerte de las cercas vivas . Alfredo Martirena Hernández

Tomado de CubAhora

Como mismo se desconoce al autor de la adivinanza “Mientras más cercas, más lejos; y mientras más lejos, más cercas” tampoco se sabe quién ideó las llamadas Cercas Vivas, consistentes en utilizar postes o estacas nacientes y árboles y arbustos espinosos.

La respuesta del acertijo es “la cerca” porque a mayor distancia, es más lo que se necesita cercar, pero quedan todavía huellas para descubrir quién asesinó la práctica ancestral de utilizar especies vegetales para delimitar un terreno.

Hasta finales de la década de los años 60 del siglo pasado, era común en los campos cubanos, ver a las reses pegadas a las cercas en busca de las sombras que ofrecían los árboles usados como límites.

Dicen los hombres de campo que, sobre todo las vacas de color negro, buscan ese refugio porque son las más castigadas por los rayos del sol, aunque también se ven las blancas bajo esas cobijas si el calor es intenso.

Igualmente podían observarse a las mariposas revolotear por las fronteras bien delimitadas, en competencia con las abejas necesitadas de las flores para producir la miel, y de ahí que muchas colmenas fueran colocadas en las cercanías de esas cercas.

Todavía quedan quienes no han renunciado a utilizar el cardón capaz de atajar el paso hasta de las aves de corral, y otros que usan plantas ornamentales para fijar un límite a los humanos cuyos pasos estropearían los sembrados.

De la muerte de las cercas vivas me percaté durante una gestión  periodística en una determinada provincia cubana donde un subdirector de economía de una entidad constructora informaba del casi cumplimiento del plan del año en valores.

Que en tres ejecutaran lo previsto para 12 meses era una iniciativa digna de imitar o se trataba de algún plan disparatadamente bajo; pero al indagar sobre el supuestamente inusual hecho, resultó que era práctica cotidiana en esa empresa y también, en otras.

Resultó que los postes prefabricados eran elementos que esas industrias producían con mayor facilidad, a más bajo costo, y encima de esas bondades, tenían precios beneficiosos para sobrecumplir los planes en valores.

Mi entrevistado rebajó la meta del trimestre porque le vendió a empresas pecuarias una enorme cantidad de postes prefabricados y los amontonó en las fincas ganaderas tras convencer a los clientes de que así los tendrían garantizados para colocarlos cuando tuvieran los alambres de púa.

Las pistas para hallar a los culpables de la muerte de las cercas vivas todavía existen, aunque a estas alturas, lo mejor es dejar pendiente para la historia el castigo a los culpables y ocuparnos de las cercas vivas, al igual que de sembrar el árbol correcto en el lugar adecuado y también fomentar las cortinas rompeviento.

 
 

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