“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

¿Está obsoleto el sistema del Arquitecto de la Comunidad?

1.-Propuesta-de-portada-Foto-Gisselle-Morales-685x342Tomado de Progreso Semanal

En la vida real, la China es dueña de un restaurante que tiene recibidor, bar, salón con 11 mesas, reservado, baño unisex, cocina, área de conformado, almacén y otro baño para los trabajadores de servicio. En el universo paralelo de las licencias constructivas, el paladar de la China fue remodelado como una casa de vivienda con habitaciones desproporcionadas.

Lo explico tal y como me lo explica ella mientras despliega sobre la barra croquis, esbozos, listados de materiales: “Sucede que tú puedes montar un negocio, ofrecer un servicio público y pagarle puntualmente a la ONAT como elaborador-vendedor de alimentos; pero en los planos, el recibidor aparece como la sala, el salón principal es un cuarto enorme y el reservado viene siendo un cuartico más pequeño. Por suerte, la cocina sí es la cocina, en el paladar y en los planos”.

Sería hasta cómico si no fuese en verdad tan grave: los trabajadores por cuenta propia -que para determinados asuntos funcionan como personas naturales, para otros como personas jurídicas y en algunos casos se mantienen en un limbo preocupante- no pueden contratar al arquitecto que prefieran para que diseñe y calcule sus espacios.

3.-Hasta-el-negocito-más-simple-debe-ser-agradable-a-la-vista-sostenía-Mario-Coyula.-Foto-Vicente-Brito

Hasta el negocito más simple debe ser agradable a la vista, sostenía Mario Coyula. Foto: Vicente Brito

No pueden, básicamente, porque el arquitecto no está autorizado para ejercer su profesión por su cuenta y riesgo, sino subordinado a las grandes empresas estatales, por lo general a cargo de los grandes proyectos constructivos estatales, o subordinado a la red de Oficinas del Arquitecto de la Comunidad, una entelequia cuyo propósito es satisfacer las necesidades de las llamadas personas naturales.

“Y tú dices: ¿los trabajadores por cuenta propia no somos personas naturales? ¿Y mi necesidad no es montar un paladar? Y si esa es mi necesidad y la casa es mía, ¿por qué el arquitecto de la comunidad me dice que yo no puedo cambiarle el uso a las habitaciones de mi casa?”, se pregunta en ráfagas la China, una espirituana que resolvió como otros en lances similares: porque el que inventó la ley, inventó la trampa.

“No se puede hacer, pero se hace”, confiesa el arquitecto que, violentando el proceso oficial aprobado, pactó de tú a tú el proyecto con la China, distribuyó los espacios según los requerimientos del negocio y el gusto estético de la dueña, cobró y solo entonces tocó a las puertas del Arquitecto de la Comunidad para licitar el trabajo.

“A veces te encuentras en esa Oficina con gente que se cuadra, que te regaña por poner la carreta delante de los bueyes, pero al menos en mi caso siempre terminan ayudándome, entre otras cosas porque ellos mismos saben que con los nuevos tiempos esa forma de asumir un proyecto de arquitectura ya se ha quedado obsoleta, desfasada”, asegura.

Y por “esa forma de asumir un proyecto” se refiere a ir por la canalita: una persona que quiere hacer una intervención constructiva en su vivienda se presenta en la Oficina del Arquitecto de la Comunidad, es atendido por un profesional -no el que esa persona quiera, sino el que le toque- que asume luego la realización del proyecto y no puede, en ninguna circunstancia, cambiar el uso social del inmueble.

2.-La-calidad-del-servicio-incluye-el-confort-de-la-instalación.-Foto-Gisselle-Morales

La calidad del servicio incluye el confort de la instalación. Foto: Gisselle Morales.

“En Cuba la figura del arquitecto por cuenta propia no existe -resume Leonardo Pizarro Zulueta, un joven profesional a quien le duele el intrusismo que viene minando el sector desde dentro-. Por eso se está dando un fenómeno que yo considero funesto: este tipo de trabajos, que requieren de conocimientos técnicos y estéticos, impartidos durante cinco años en la universidad, lo están asumiendo personas que no están preparadas, que no tuvieron que demostrar aptitudes elementales para sacar una patente de decorador, que sí está entre las autorizadas para el trabajo por cuenta propia. Todo eso provoca, por un lado, que el arquitecto se desvalorice, y por otro, que haya tanto negocio construido y decorado con una cuestionable calidad estética”.

Pero hay negocios con soluciones arquitectónicas muy bien pensadas.

“Sí, porque muchos graduados de Arquitectura y del Instituto Superior de Diseño están trabajando en equipos creativos con patentes de decorador; otros participan en proyectos de este tipo en su tiempo libre mientras siguen vinculados a las empresas estatales, y los hay que pertenecen a cooperativas no agropecuarias de la construcción. Pero al no estar reconocidos como tal y no articularse en un sistema coherente y legítimo, nada garantiza la calidad final de las soluciones”.

A semejante conclusión ha llegado buena parte de los profesionales del ramo entrevistados, quienes suscriben, coma por coma, las declaraciones que diera al respecto el reconocido arquitecto Mario Coyula poco antes de morir.

“Hasta el negocito más simple debe tener armonía y ser agradable a la vista -alertó el experto-. La única razón por la que no la tienen es porque a los arquitectos no los dejan ejercer su profesión y ofrecer sus conocimientos privadamente (…). Esto de los arquitectos de la comunidad fue una idea genial, muy buena que se maleó con el tiempo. Se han burocratizado y solo se dedican a llenar planillas para los trámites de permutas, lo que es absurdo (…). No existe ningún asesoramiento para la persona que quiera construir una casa o un inmueble para un negocio. Si decide contratar una empresa proyectista o constructora estatal entonces lo rechazan argumentando que ellos solo ejecutan los grandes proyectos y que no están para perder el tiempo con esas tonterías. Entones el albañil y el dueño son los que diseñan las estructuras, hacen los cálculos y ejecutan el proyecto (…). Hoy día es muy complicado”.

Tan complicado que algunos -los más optimistas- aseguran que el cambio está ya a la vuelta de la esquina, no solo porque la lógica así lo indica, sino porque parece insostenible un procedimiento arcaico que da pie a realidades paralelas como las del paladar de la China: en papeles, casa de vivienda, y en la práctica, un restaurante al que asisten como promedio diario unas 200 personas sin que nadie, ni inspectores ni clientes, se pongan a cuestionar por qué hay 11 mesas en una habitación que, a juzgar por los planos, solo debería tener camas, cómodas, ventiladores y algún que otro escaparate.

4.-Las-obras-de-DAG-Arquitectos-confirman-el-talento-de-los-profesionales-del-ramo.-Foto-tomada-de-su-blog

Las obras de DAG Arquitectos confirman el talento de los profesionales del ramo. Foto tomada de su blog.

 
 

6 thoughts on “¿Está obsoleto el sistema del Arquitecto de la Comunidad?

  1. Según Wikipedia: “El realismo mágico es un movimiento literario de mediados del siglo XX y se define como una preocupación estilística y el interés de mostrar lo irreal o extraño como algo cotidiano y común.”
    García Marquez es un exponente de este movimiento, ejemplos como este explican la afinidad del Gabo por Cuba, no tenía mejor lugar para inspirarse.

  2. Esto del arquitecto de la comunidad es como un chiste. Deberian hacer un programa de Panfilo al respecto. Por eso cuando quiero hacer alguna modificacion constructiva en mi casa la hago y ya, sin ver a ningun arquitecto.

  3. Se lleva tanto tiempo “dándole la vuelta a las cosas para resolver y lograr que las cosas mal funcionen” que honestamente se ha perdido lo elemental, el sentido común. Por ello en esta y muchas otras cosas no es suficiente con intentar acomodar o reestructurar las guías que dominan todas las bases de esa sociedad, hay que demoler y partir de cero para volver a construir desde las bases esa compleja madeja que hace posible que cualquier sociedad logre crecer, multiplicarse y en lo que sea posible sea lo más justa posible para con todos.

  4. Antes del Big-Bang arquitectonico para los pobres de la tierra todo era mas facil. Usted iba a cualquier profesional del ramo y este te hacia los planos (que eran muy sencillos), te cobraba una baratela, iba entonces a la Unidad de la Vivienda correspondiente que se encargaba de chequear normas (códigos), ubicacion , etc, y te daba la licencia con la cual tu construias. Pero llegó el comandante y mandó a parar. Todo es mio, y complicó las cosas hasta la saciedad. Metodo que utilizo ahora. Hago los planos, se lo doy a mi cliente y que se encomiende a Dios.

  5. La arquitectura y los arquitectos en Cuba. Lo primero es que esta sociedad tan preparada y culta no ha reconocido nunca después de los 60´ la arquitectura como expresión cultural y arte en sí misma, fíjate que nunca han dedicado en el llamado Noticiero Cultural TV, un debate ni una noticia a la ARQUITECTURA, nunca han permitido que los profesionales arquitectos nos expresemos como creadores con soluciones nuevas, espacios bellos, porque eso es inútil y pequeño burgués, pero todas las mansiones de los años 50´ en Cuba están ocupadas por oficinas del PCC o del gobierno y además tenemos cero autoridad profesional , un pintor, un compositor musical, un coreógrafo puede acusar y demandar a cualquiera por su obra y el arquitecto es el profesional más vapuleado principalmente cuando la fecha de su obra está cerca y el Sec. del PCC y el Pres. Gobierno se empeñan en hacerla como sea, arquitecto en Cuba es cero a la izquierda, por eso los jóvenes arquitectos se gradúan y se van del país, aunque…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *