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José Martí
En 2018 sigue la falta de medicamentos
 

En 2018 sigue la falta de medicamentos

Tomado de 5 de Septiembre

A la sexagenaria Teresa María González le prescribieron Diosmina, en pos de enfrentar su insuficiencia venosa crónica. En enero no pudo adquirirla, y al preguntar en la farmacia si podría comprar la de ese mes en febrero, le contestaron que solo la correspondiente al mes en curso.

Debido a sus problemas gastrointestinales, a Irene Hidalgo le fue indicado primeramente Domperidona y luego Omeprazol. No tuvo suerte con la primera a través de casi un semestre. La última, solo remitida por tres meses, logró agenciársela nada más en dos ocasiones, gracias a “mis persecuciones semanales en la farmacia”.

En Cienfuegos, como en todo el país, 2017 resultó tenso por la falta o baja cobertura de fármacos en la red de farmacias, debido a razones bien explicadas en este mismo y otros medios. “Baste decir que en la provincia hubo un promedio mensual de 63 medicamentos faltantes en nuestras unidades a lo largo del año”, explica a 5 de Septiembre, Danexis Porres Cuéllar, directora Técnico-Comercial de la Empresa Provincial de Farmacias y Ópticas.

En diciembre de 2017, esa lista de faltantes se redujo a 44, quizá como posible preludio del progresivo despeje que deberá experimentar el asunto en los próximos meses (de acuerdo con las informaciones aparecidas en los medios nacionales a finales de noviembre pasado).

“Aunque las dificultades persisten, hoy día la situación no alcanza la gravedad de momentos en los que no existía alternativa alguna”, considera Ariel Álvarez Cardoso, farmacéutico clínico de la farmacia del consejo popular de Tulipán.

Él pone por caso dos diuréticos tiazídicos, como la Hidroclorotiazida y la Clortalidona, los cuales ahora son una variante cuando falta alguno, no como en meses cuando no existía plan B. Aunque esto también entraña sus dificultades, lo cual reconoce la propia directora de la Empresa Provincial de Farmacias y Ópticas, doctora Yenny Santiago León, quien afirma que en dicho caso se debe ir al facultativo para que cambie el certificado médico.

Pese a tales discretas mejorías, todavía las carencias son muy evidentes en grupos farmacológicos de alta demanda y existe la consideración —por el grupo de directivos entrevistados— de que no hubo una interpretación del todo correcta por muchas personas, respecto a los anuncios emitidos por los medios nacionales sobre la estabilidad paulatina de los medicamentos.

“Paulatina significa de forma progresiva, eso no quiere decir que el 1ro de enero de 2018 las farmacias iban a estar repletas con todos los renglones faltantes”, razona la doctora Santiago.

Según las informaciones llegadas a su organismo en la provincia, la reversión real debe comenzar a manifestarse a lo largo del primer trimestre. De momento, sería falso decir que todo está solucionado, cuando el cierre de enero arrojó un nuevo incremento de faltantes, hasta 19 más que en diciembre, según indica Danexis.

Y acota: “Incluso cuando eventualmente hemos constatado el arribo de determinados faltantes de productos de alta necesidad, ha sido siempre en cantidades insuficientes para cubrir la demanda”.

La verdad es que las mismas colas del calendario anterior continúan de forma marcada en enero de 2018. La directora Técnico-Comercial también fundamenta la persistencia puntual del fenómeno, en que se trata del mes de inicio, cuando “siempre tienen lugar dificultades de contratación entre laboratorios y almacenes, laboratorios y proveedores de materias primas”.

Las aglomeraciones de personas se evidencian, sobre todo, durante las 24 horas sucesivas a los días de arribo de medicamentos (los lunes en el caso del territorio).

Susana Maladriga es una joven encargada de comprarle a su madre los antiulcerosos a esta prescritos. “Duermo, madrugo o me meto una mañana para cogerlos, pero hay meses que no puedo”.

Aunque —al menos en Cienfuegos— se trata de una medida bastante impopular, la directora de la Empresa indica que está contemplado en el Programa Nacional de Medicamentos, no entregar los productos de la tarjeta de control con carácter retroactivo, porque las medicinas no se toman de esa manera.

Esta medida no convence al paciente cardíaco Manuel del Risco, quien indica que es cierto que no se toman así, “pero sí cuando corresponde, y si entonces no la tengo, ¿qué voy a hacer?”.

Ariel, el farmacéutico clínico de la botica del consejo popular de Tulipán, expresa: “en el registro de los medicamentos de tarjeta de control por certificado médico de nuestra unidad, están inscritos 3 mil 485 pacientes, clasificados por grupos etarios. El Diltiazem de 120 mg, indicado principalmente para cardíacos y operados a corazón abierto, cuando llega solo cubre un 30 por ciento de las necesidades”.

En las 84 farmacias de la provincia son expendidos 90 medicamentos de todos los grupos farmacológicos por tarjetas de control. Los más demandados son los antihipertensivos, anticonvulsivantes y antiulcerosos, aporta Danexis.

Yenny, la directora provincial de Farmacias y Ópticas, alude a otro costado de análisis: “Muchas veces los pacientes van al dispensario con recetas sin respaldo. Nosotros abogamos porque eso no ocurra; si el médico tiene la correcta información de las dificultades de un medicamento determinado, debe evitar prescribirlo”.

Consciente de las aglomeraciones durante las fechas de llegada de las medicinas, considera que aunque se acomete el esfuerzo mayor para agilizar el proceso que media entre la recepción  y la venta en el mostrador, no es posible violentar dinámicas en el afán de garantizar la rapidez, aun sabiendo cuánto urjen estas al paciente. Y precisa que, además de por las faltas, las filas crecen por motivos varios. “No podemos evitar la limitación en la venta, si la persona trae diez recetas con diferentes nombres, hay que atenderla y venderle lo que haya. Eso a veces enlentece bastante la cola”.

Acota que “sí han tenido lugar —en cambio— acciones contra los reincidentes: sujetos que siempre van a las farmacias los días que vienen medicamentos y que poseen recetas de todo. Por ejemplo, en las siete unidades del municipio de Cruces los identificaron y notificaron a nuestra Empresa y al Departamento Nacional Antidrogas. Tras estos pasos, el Minint de ese territorio citó a dichos ciudadanos e hizo una carta de apercibimiento, un llamado de alerta para impedir su reincidencia”.

Destaca el trabajo preventivo contra el delito en el sistema y resalta que “en 2017 no hubo ni un solo caso de corrupción o delito en la red de farmacias de la provincia, de acuerdo con los resultados de las diferentes acciones de control: auditoría financiera y verificación fiscal en tres municipios; tampoco en nuestras auditorías internas (cinco al año) ni en las supervisiones técnicas”.

Así mismo, significa “los avances experimentados en los servicios de ayuda al paciente brindados en las farmacias, esto es, alquiler de camas Fowler, colchones, sillones de rueda, si bien aún no cubren todas las demandas de una población envejecida. Hoy tenemos más botellones de oxígeno para alquiler que nunca (800); pero algunos pacientes pasan meses con el botellón sin cambiarlo. Eso precisa una reevaluación de tales casos desde el punto de vista médico”.

 

 
 

2 thoughts on “En 2018 sigue la falta de medicamentos

  1. Resulta que una buena parte es culpa de los pacientes, la culpa es de los que planificaron mal los recursos requeridos y buen floja le explicacion que dio el ministro a los diputados en Diciembre y ninguno le refuto nada, da pena que burocratas jueguen con la salud del pueblo

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