“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

El turismo “salpica” a muchos

artpub-vista-barra-clientesTomado de DDC

Junto a los restaurantes y hospedajes privados ha florecido en Cuba otro negocio, el de la búsqueda de clientes a cambio de una “comisión”. Se trata de una ocupación “por la izquierda” a la que se están dedicando antiguos “jineteros”, guías turísticos en activo y otros “expertos” en tratar con visitantes extranjeros.

No existe regulación que prohíba a los dueños de estos negocios “pagarnos una comisión por llevarles ‘yumas'”, dice Orlando Jiménez.

No obstante, muchos propietarios de restaurantes y cuentapropistas que se dedican al alquiler de habitaciones prefieren llevar con discreción esta práctica, para no llamar la atención de los inspectores sobre las ganancias que les permiten pagar a sus “proveedores de clientes”.

“Yo empecé en el giro vendiendo CD de música cubana en el Callejón de Hamel. Se los ofrecía a los ‘jinetas’ en 12 dólares porque los yumas pagaban 15, y así se buscaban un extra de tres cañas por cada disco”, cuenta Jiménez.

“Ahora me dedico a llevar yumas a casas donde el alquiler cuesta entre 25 y 40 CUC diarios, según la zona. El trato son cinco CUC de comisión por cada día alquilado. También ofrezco el servicio de cambio de moneda. Si el extranjero no quiere hacer las colas de Cadeca (Casa de Cambio), eso lleva otra comisión”, añade.

Algunos pequeños empresarios utilizan un sistema de tarjetas de presentación firmadas. “Son importantes para el negocio de las comisiones”, afirma Leonor, quien alquila habitaciones en La Habana. “De lo contrario, tendría a cualquiera trayéndome extranjeros y hay que tener ojo con la delincuencia”.

“Yo tengo mis dos proveedores fijos que tienen mi tarjeta firmada. Si ellos están ocupados en otros menesteres, la prestan a su gente de confianza. A quien no traiga tarjeta con mi firma, no lo recibo”, explica Leonor.

“La comisión por alquiler es de cinco CUC diarios, pero si el extranjero me consume desayuno, almuerzo y comida, le pongo dos o tres CUC más a la comisión”, detalla.

Existen casas de alquiler conocidas como “mataderos” a las que acuden prostitutas que trabajan “solo para yumas”, dice Sonia, dueña de un negocio de ese tipo en las cercanías del Malecón habanero.

La tarifa del alquiler varía entre 10 y 15 CUC la hora y “las muchachas se llevan una comisión de cinco CUC, algo extra por encima de lo que cobran a cada yuma por sus servicios”, señala.

Un negocio en el que “comen todos”

Bares y restaurantes con precios muy alejados del bolsillo de la mayoría de los cubanos también tienen conexiones con “proveedores de clientes”.

Sus dueños admiten que, además de esquivar posibles reclamos de los inspectores, la prudencia les permite evitar la “saturación” de propuestas no siempre deseadas. “Las ganancias por comisión son atractivas”, argumentan los dueños de un restaurante “de lujo” en La Habana Vieja.

La comisión en sitios como el que poseen puede llegar a ser de entre tres y cinco CUC por cada plato que consuman tanto el cliente extranjero como el proveedor si es invitado.

Si se trata de un plato que no aparece en la carta, como la carne de cocodrilo, la comisión puede ser de hasta 15 CUC. La coctelería y los vinos se gratifican a tres CUC.

Para Saúl Matos, chofer de un coco-taxi, el negocio de las comisiones se ha convertido casi “en un sindicato donde comen todos”.

“Hay días flojos en los que apenas hago dos carreras cortas, pero lo compenso con el servicio completo que oferto a los yumas”, dice. “Si los convenzo de comer o beber y los llevo a mis puntos, cobro mi comisión. A veces me invitan y cobro más”.

“Si me encuentro una carrera intermedia, pero que me coincide con recoger a otros yumas, le paso ‘el balón’ a otro chofer y este me paga una comisión. Todo esto crea también una ‘familiaridad’ con el yuma, que al final te deja una propina que se agradece”, agrega.

Guías turísticos y choferes que trabajan para agencias estatales, también han creado conexiones con negocios del sector privado.

Para Sandra, guía en el Casco Histórico de La Habana, las comisiones son un negocio “con tranquilidad y sin sustos”, pero “es mejor llevarlo en voz baja porque nunca se sabe”.

“Los paquetes de turismo ofrecen de forma cerrada los planes de viaje, pero si tienes el encanto y el conocimiento deslizas otras ofertas, sin apenas salirte del recorrido”, afirma. Para esto “ayuda que los establecimientos estén promocionados en internet”, comenta.

“Si en un mes logras llevar a los restaurantes de tu agenda tres paquetes de entre ocho y 12 extranjeros, saca cuentas a razón de cinco CUC por cada plato que consuman”, señala.

“Esas ganancias se comparten con el chofer y el jefe de la turoperadora. La competencia es dura porque mucha gente de la calle tiene experiencia en el trato con extranjeros. Pero nuestra ventaja es que operamos dentro del marco legal y tenemos mejores contactos en toda La Habana y provincias”, concluye.

 
 

10 thoughts on “El turismo “salpica” a muchos

  1. Me hubiera gustado mas el articulo si explicara explicara mejor que todas estas cosas no son salpicaduras ni nada de eso, ya que simplemente lo que esta empezando a ocurrir en Cuba es que los negocios privados necesitan empleados y estos reciben un salario que se convenía antes y se cumple al terminar el mismo, sin plaza fija ni nada de eso. No se porque me huele que lejos de celebrar por que las cosas están cambiando para bien en Cuba lo que se quiere es seguir difundiendo que Cuba sigue improvisando y dando palos al agua.
    Saludos

  2. Muy de acuerdo con Michel.He visitado las islas del Caribe y la cosa se mueve asi ” aranando el pavimento del turismo”, y al final todos tiene vida, espacio….y son necesarios,para los emprendedores,para buscarse ellos la comida y para el cliente.Nada nuevo.

  3. Pero es que todo lo relatado en este articulo no es el resultado deseado por las medidas tomadas por el gobierno, así que no es un objetivo de ellas.Me alegra que la gente del negocio del turismo en la Habana se beneficie.Solo compruebo que como siempre se ha dicho: “Cuba es la Habana y lo demás áreas verdes”Contrario a lo que muchos imaginan la capital no es un medidor de lo que ocurre en el interior del país donde ni siquiera florece ese negocio por la izquierda.Un intermediario de estos gana solo por cada plato que el turista coma lo que un ingeniero en cinco dias de trabajo.Sigo sin ver la mejoría.

  4. El mundo entero funciona con comisiones y eso no es delito. ¿Pq nos asombramos entonces? Es una lástima que no funcione igual para toda Cuba como bien dice Carla Manuela (40), pero por algo hay que empezar a mover la economía. Recibir comisión no es que “te salpiquen”, es recibir dinero por un servicio prestado. Te salpican cuando hay corrupción o dinero mal habido. Este no debería ser el caso y digo “debería” pq en Cuba todo es atípico sobre todo cuando el estado no entra en el negocio.

  5. Estos intermediarios son necesarios y cobrar comisión por llevar clientes a los locales es un negocio honrado no veo cual es el problema esto es muestra del emprendedurismo del cubano de a pie y hay que aplaudirlo no censurarlo

  6. Este tema de las comisiones al igual que otros lo veo como justo, solo que parece que el periodista quiere al parecer que CREEN UNA NUEVA LICENCIA, la 201, creo y que el dinero entonces cobre “SU COMISION”…creo por ahí andan los tiros….ja ja ja.
    Por otro lado el tema de las comisiones aquí en Cuba no es nuevo, solo que a nivel de Ministerio de Comercio Exterior y otros que salían y salen a comprar al extranjero, y así traen barredoras de nieves, zapatos que se despegan a las dos puestas, ropa podrida y muchísimas cosas más que vemos y nos preguntamos alarmadas ¿pero a quien se le ocurrió comprar esto?” y la respuesta, muy sencilla es “a aquel que le han dado una buena comisión por liberar de ese peso al suministrador.”
    No veo noticia, ni el periodista descubrió el agua fría.

  7. De verdad que yo fui por con estás cosas, no porque exista esa figura, sino por los extranjeros. Yo suelo viajar bastante al extranjero para descansar y conocer; y nunca, nunca, me dejo llevar por una figura de éste tipo. Antes de llegar al lugar de vacaciones; se al hotel u hostal que voy a dormir y para comer, cenar, etc, tengo dos ojos, algo de idioma y se leer las listas de precios.

  8. Bueno y quien dice que no funciona así en el resto del país? Dónde quiera que hay un polo turístico funciona aproximadamente así, como dice un comentario, no descubrimos nada nuevo, es como funciona el negocio del turismo en todo el mundo, no sólo en el Caribe.

  9. Con esas salpicadas, el siguiente año todas esas personas serán empresarios reconocidos.
    Y para que hablar del peso social que representan.

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