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José Martí
 

El sector turístico cubano visto desde EEUU

turismo-cuba-eeuu-hoteles-visitantesTomado de CND

La industria turística en Cuba es muy prometedora, cuenta con el potencial para incrementar el ingreso nacional y contribuir a una mayor participación en la economía mundial, concluye un minucioso estudio de dos expertos vinculados a la Brookings Institution de Estados Unidos.

En su compacto pero minucioso y muy bien documentado examen, titulado “Turismo en Cuba. En la ola hacia la prosperidad sostenible” los investigadores Richard E. Feinberg y Richard S. Newfarmer, realizan un profundo examen del sector en la Isla, su historia, evolución y perspectivas.

Feinberg, profesor de Economía Política Internacional de la Universidad de California en San Diego, es también investigador principal externo de la Iniciativa para América Latina de la Brookings Institution, que patrocinó el estudio, junto con otras entidades académicas y no gubernamentales.

Por su parte, Newfarmer trabaja como Director de País para Ruanda, Uganda y Sudán del Sur en el Centro de Crecimiento Internacional de la London School of Economics y la Universidad de Oxford.

El abarcador análisis de todos los factores que influyen y condicionan el desarrollo del turismo en Cuba como sector estratégico de la economía se basa en fuentes estadísticas cubanas e internacionales, así como estudios de terreno realizados en los últimos dos años.

Entre sus principales conclusiones el documento afirma que “Cuba cuenta con abundantes atracciones turísticas, recursos naturales no desarrollados y una cultura acogedora que lo convierten en una joya entre las Antillas Mayores del Caribe”.

Una de las observaciones centrales referentes a ese propósito señala que a fin de lograr su objetivo declarado de triplicar los ingresos por turismo a más tardar en 2030, se ha declarado una meta de añadir cerca de 108 mil habitaciones a las 50 mil existentes en hoteles de tres estrellas o superiores, lo que -según sus cálculos- demandará unos 33 mil millones de dólares en nuevas inversiones.

De ese total, dicen, 22 mil millones de dólares son para edificar nuevas habitaciones, en tanto el resto se dedicaría a renovación de cuartos fuera de servicio (un 10 por ciento del total existente) la remodelación de otro 5 por ciento, y gastos conexos de infraestructura.

Solo esa previsión abre una enorme perspectiva para la inversión con capital interno y externo, a lo que suman otros proyectos inmobiliarios, desarrollo de marinas e instalaciones para la náutica, campos de golf y el fomento de otras variantes de turismo de ciudad, ecológico y de aventuras, entre otras.

Al respecto, el estudio de los profesores Feinberg y Newfamer, quienes quisieron compartir su investigación con académicos y especialistas cubanos en un encuentro en La Habana, antes de exponerlos en Estados Unidos, esta propia semana, valora la necesidad aumentar la eficiencia en la atracción de inversión extranjera, en concordancia con recientes alertas del presidente Raúl Castro.

Por otra parte, otro aspecto sustancial examina críticamente y con propuestas constructivas las políticas de la saliente administración del presidente Barack Obama y los pasos que debería dar su sucesor, el mandatario electo Donald Trump en función de los mejores intereses nacionales de Cuba y Estados Unidos.

Teniendo en cuenta la vigencia del conjunto de leyes que se engloban en el llamado embargo o bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba, los especialistas sugieren varias acciones que pueden contribuir a aliviar esas restricciones y viabilizar una mayor colaboración bilateral en la industria de la hospitalidad.

En ese sentido opinan que “El Gobierno de Estados Unidos debería extender una autorización general para que las empresas de ese país puedan ejercer el comercio e invertir en el sector turístico, con una definición amplia que incluya no solo hoteles y complejos vacacionales, sino también planes de infraestructura vinculados con el turismo, tales como proyectos de generación de energía, agua y cloacas, rutas e instalaciones de tecnología de la información”.

 
 

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