“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

El reverendo Suárez en la UMAP

umap-Raúl-SuarezTomado de El Toque

Dicen que la primera noche siempre es la más difícil. Raúl está durmiendo en el piso del campamento sin terminar donde no hay literas, ropa, dónde comer o bañarse. La UMAP ha sido creada para reunir y “reeducar” aquellos que no cumplen el estándar (bien estrecho) de lo que debe ser un revolucionario en la Cuba de los sesenta. El recinto donde lo han ubicado por sus creencias religiosas se llama San Pablo, una ironía más del destino. A partir de entonces será el número 43.

Es junio de 1966, desde hace un año operan estas unidades y en el segundo llamado le tocó a Raúl despedirse de su joven esposa e hijos en el poblado de Colón, provincia Matanzas, para marcharse al otro lado del país en Camagüey. Se suponía que era una especie de servicio militar pero las diferencias son evidentes, nunca se les permitirá utilizar el uniforme del ejército sino uno distinto color gris. Hay otros dos creyentes con él en la formación, se toman de las manos para permanecer juntos y no los separen cuando dividen los pelotones pero terminan perdiendo a uno.

“El campamento tiene aproximadamente el tamaño de una calle con un alambre de púas que lo rodea para recordarles que no es un paseo en el campo.”

Raúl llega a la UMAP cargado de prejuicios hacia muchos de sus compañeros en la unidad. El día que llegaron las hamacas descubrió que el número 44, su compañero de al lado, era abiertamente homosexual. En esa época donde lo “normal” era la homofobia, había historias de que en la madrugada estos se propasaban y el joven pastor está dispuesto a que nadie abuse de él, entonces agarra un palo de la madera más dura que encuentra.

Mirando al 44 a los ojos y con la viga en las manos, le dice: “si por la noche siento que me toca una mano nada más, te meto el palo por la cabeza”. La respuesta de su compañero era la única posible en ese entonces, le dice “qué rudo” y se vira al otro lado.

“El día que la esposa e hijos de Raúl fueron a visitarlo, el subteniente tomó el riesgo de permitirle irse con ellos a pasar la noche en la iglesia bautista. Gandhi le llamaría resistencia pasiva a disposiciones absurdas.”

De más está decir que nunca lo tocó, en cambio establecieron una profunda amistad con el paso del tiempo. Tres meses después cuando Raúl tuvo que irse de cocinero le costó despedirse del 44. La tolerancia fue una lección inesperada de la UMAP pero difícilmente esa fuera la intención de sus creadores.

Los jefes del campamento procedían del Ejército Rebelde y tenían muy poca preparación. El joven Raúl que se suponía debía estar reeducándose allí, era profesor de muchos de ellos que terminaron llamándole “el maestro”.

Un jefe le dijo una vez que si algún día llegaba a ser religioso, iría a su iglesia. Otro de ellos, un subteniente muy respetado por todos, a quien veían como paradigma de comunista en el campamento, decía abiertamente que se sentía mal haciendo ese trabajo.

“Diez meses después de aquella primera noche, dejó atrás los alambres de púas y regresó a su vida normal. Después de medio siglo, Raúl es diputado en la Asamblea Nacional y afirma con orgullo que “la UMAP no me hizo reaccionario ni me llenó de odio”, algo recurrente en los que vivieron esa amarga experiencia. Explica que la idea era “buscar una alternativa para el servicio militar de estas personas que eran distintas, pero la puesta en práctica fue terrible”.”

Después de cuatro meses recogieron a todos los homosexuales de las compañías e hicieron una grande 200 personas. Se veían tiempos de cambio porque las unidades eran impopulares tanto dentro como fuera del país.

Los oficiales decían “yo no luché en la Sierra Maestra para esto” y el trabajo parecía incapaz de corregir las causas que llevaron a los integrantes de la UMAP allí. Para colmo, muchos se fugaban y luego aparecían en Miami haciendo declaraciones al respecto. Los días del campamento estaban contados, la experiencia duraría solo dos años y en 1967 terminaría todo. Un día alguien que llega de visita reconoce a Raúl en la unidad y recuerda que este había sido herido en la invasión de Playa Girón.

El número 43 hoy es el Reverendo Raúl Suárez y todo lo que ha hecho por su país contradice la lógica que lo llevó a la UMAP. 50 años más tarde, le pregunto si alguien ha pedido disculpas por aquellos diez meses y baja la cabeza mirando al piso. Dan ganas de hacerlo uno mismo pero no me toca, nuestra generación solo puede tomar las lecciones de nuestros padres y abuelos para no repetir errores. Toca irse entonces a casa pensando por qué nuestros antecesores evitan el tema durante medio siglo. ¿Es soberbia o vergüenza de quien sabe que se ha equivocado? Ojalá alguien se disculpe con el número 43 y sus compañeros, ahora que todavía estamos a tiempo.

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El reverendo Raúl Suárez, Harold Cárdenas Lema. Raúl, el número 43 de UMAP

 
 

29 thoughts on “El reverendo Suárez en la UMAP

  1. Bueno.Para mi que la disculpa no llega por verguenza y si por mucha arrogancia.Era yo nino cuando escuche de jovenes- que no eran para nada maricones- se auto lastimaban echandose petroleo en los ojos, dandose guatacazos en los pies y mas barbaridades por salir de esos campos de concentracion ; alli los metiron entre otras cosas por peludos en pantalones ” campanas” y escuchar a Los Rollings Stones.Cosas de la vida ahora el Sr Jagger viene y ……!A tirarle flores!, pero los que se murieron en esa etapa-abusados, maltratados y vejados-Al decir de Raul Suarez…que Dios los tenga en la Gloria.

  2. Primero muertos que pedir disculpas, también deben disculparse con los que enviaban al campo cuando pedían el permiso de salida, cuando castigaban a los familiares de “los quedados” impidiéndoles viajar, ya no tienen tiempo para pedir disculpas por tantas arbitrariadades.

  3. Hubo abuso, maltrato y vejación. Y en monto suficiente para conducir al suicidio. De estos casos conozco dos. No los leí sino que los conocí. Las UMAP han generado tal vergüenza a la revolución cubana que no puedo entender como aun, los responsables de tal crimen social, no hayan brindado publicas disculpas a las víctimas, a las familias… Y a Cuba entera.

  4. Excelente articulo, es muy importante no olvidar los errores en nombre de una sociedad mejor y sobre todo no hacernos los chivos locos, aunque estos terribles errores no fueron solos de Cuba, ya que otras sociedades vivieron también horrores parecidos y aprendieron de ellos.
    Saludos

  5. Que se debe pedir perdón de todas todas que sí. Esto es tan grave que los que siempre quieren exagerarlo todo para que parezca peor lo que en realidad hace es lo contrario. Me parece que hay mucha gente que no sabe reconocer un error y mucho menos disculparse por ello.

  6. Revolucionario más defensor de Cuba que Suárez hay que buscarlo. El último episodio fue en Panamá. Vivo ejemplo, como Eduardo Heras León, de que la revolución es muy grande y que sus errores quedan reducidos ante sus éxitos. Muy importante: en las declaraciones de ambos no hay espacio para el odio. Es lo que necesitamos ahora, todos juntos, bien sea con la palabra o la acción, “arreglando” nuestro país. Saludos

  7. Cuba de verdad donde leiste que había muertosy de todas esa cosas que dices, el reverendo lo vivio y no menciona nada de eso y estoy seguro que el no va a mentir.

  8. Eso fue una vergüenza que ahí está marcada en la historia, y sobre todo en aquellos que lo tuvieron que sufrir, ciertamente no es costumbre aquí ceder “ni un tantico así”, no solo al imperialismo (como dicen) si no al pueblo de este país en cosas mal hechas y que han dejado esa sucia huella en todo.
    No creo que sientan vergüenza, pienso que como querían construir un socialismo, como todo iba a ser de todos, en el la culpa y responsabilidad, pensaran era lo mismo.
    Ha sucedido como todo, hasta un día que todo cambia 360 grados, la tenencia de dólares, la comunidad o llegada de desterrados, la tenencia de teléfonos, la abolición de la carta blanca o permiso de salida del país, y muchísimas cosas más.
    Me imagino cualquier periodista preguntándole a Castro I o II sobre el tema “en vivo”, la soberbia del primero sería terrible.

  9. Fernando esas estadísticas son difíciles de llevar, quizás puedan tener razón ambos inclusive; recuerdo mi hermano me contaba y cuenta aun en la archi-desastrosa zafra del 70, todo un año cortando caña en paupérrimas condiciones, algunos se cortaban los tendones de las manos para no seguir.
    En el ejército los conocí que se destrozaron el fémur de un disparo de AK para venir evacuados, así que no dudo que muchas cosas parecidas o peores sucedieran allí. Saludos.

  10. Totalmente de acuerdo con Rolo (11). Estuve en el servicio militar, con 17 años, en el mismo tiempo en empezaron las UMAP. Conocí de primera mano los abusos que se cometieron con aquellas gentes, que hasta suicidios provocaron. Y no creo que el hecho de que barbaridades similares hayan sido cometidas en otros paises constituyan la menor justificación para los que implementaron tales execrables desatinos. Pedir perdón es una cuestión de elemental vergüenza. Si se tiene.

  11. Esta es otra campaña difamatoria del imperialismo, revuelto y brutal…
    y suarez, pichea bajito para que se ganen su espacio en la tv…

  12. Puedo contar, de primera mano, una anécdota relacionada con el Reverendo Raúl Suarez —al cual mucho respeto y admiro— tal vez desconocida por muchos. Era el 17 de abril de 1961, esa madrugada ya la Brigada 2506 había desembarcado encontrándome ese día en el pueblo de Yaguaramas —cumpliendo una misión oficial— y de ahí partí para el pueblecito de Horquita que entronca con San Blas y de ahí, el mismo terraplen conduce hasta Playa Girón, en la Ciénaga de Zapata. Los paracaidistas de la Brigada 2506 habían sido lanzados en esa área en horas tempranas y ocupado posiciones de combate en el proximo a Horquita-San Blas emboscando a los milicianos que obligatoriamente tendrían que marchar por esa única vía de acceso hacia la zona de dsembarco, Playa Girón —en este caso los miembros de las MNR pertenecían al Bon 117 dirigidos por el entonces capitán del ER Víctor Dreke Cruz. Estando en Horquitas, veo al Reverendo Suarez en su jeep brindando apoyo espiritual a algunos miembros de su iglesia…

  13. Por la web, hay testimonios de personas que estuvieron en la UMAP y dan informaciones bastante precisas de muertos, incluso de fusilados.
    ¿Fernando, te interesa que busque unos links y los aceptas en el post?
    El camarada Raúl explica lo que al parecer el vivió. Otros no son tan magnánimos con el castrismo.
    Siendo estudiante del pre nos llevaron 4 meses a Camaguey a cortar caña (1969), y estuvimos en un campamento llamado Flautilla, entre el entronque de Piedrecitas y el central 1ro de Enero. Las alambradas no eran como cuenta Raúl y la impresión que nos daba, a pesar de que el portón estaba abierto, con los postes de 2.5 metros (+/-) de altura y doble pelo de alambre a unos diez centímetros de distancia por cada cara, era de campo de concentración aleman, como en películas y fotos de la época; y hasta con torres de vigilancia en cada esquina. Un par de letrinas, no había duchas y te tenías que bañar con un jarrito, cogiendo el agua de una llave bajita, en pleno enero, con un frío…

  14. Rolo, no en la del 70, ya desde la del 69, en que obligaron a los estudiantes de Tecnológico y Pre-universitario a ir a los campos, el truco del tendón se usaba con frecuencia. El machete bien afilado; un trozo de dos o tres canutos de caña, te ponías el machete contra los tendones en la parte superior de la mano y otro te golpeaba rápidamente, como si fuera un toque, ni muy flojo ni muy fuerte para que no penetrara mucho, y te llevaba el tendon del dedo del medio generalmente. Si se le iba la mano, te llevaba dos.
    En mi campamento no fueron muchos, pero al menos cuatro o cinco, y al final, de unos 120, quedamos alrededor de setenta al final de los cuatro meses. Claro, otros fueron por accidentes, y quizás no tan accidentes. Una herida muy común era el machetazo en la canilla de la mano contraria a la del machete, que como iba con fuerza cortaba profundo y requería varios puntos.
    Ah, y por cierto, mejor ni hablar de asistencia médica.

  15. Norberto Fuentes, en su libro “Dulces Guerreros Cubanos”, menciona la cifra de muertos en la UMAP por varias causas, además de describir un cuadro duro sobre los dichosos “campamentos”.
    Claro, no sé si ahora es de fiar lo que él describe. Antes de salir de Cuba sí lo era, pero después de haber “partido” ya no se merece la “confianza” de los que otorgan la licencia universal para lo que es verdadero o no. Algo así como lo que le sucedió a Carlos Franqui, que sirvió y fue confiable mientras no se opuso al sistema. A partir de ahí, todo lo que dijo fueron puras mentiras. Y que conste, no lo digo yo.

  16. Hola Fernando.Me quede sin bateria en mi cell, pero ahora te respondo.Era casi nino en esta historia que me hablaron de bien cercana pero como nino no la olvido.Un muchacho del pueblo Aguacates estaba en la UMAP, se escapo y su padre- por evitar consecuencias- lo denuncio…. y en Catalina lo encontraron ahorcado.No puedo decirte su edad, pero de seguro tenia vida por delante.Asi me lo contaron con toda la intriga de esa epoca y asi te lo cuento yo; no eran tiempos de buscar porque paso lo que paso.

  17. Reinaldo tal como dices, es como si fuera mi hermano y sus amigos de época, que se reúnen religiosamente cuando el viene y comparten los que me lo contaran una vez más, efectivamente ya desde el 69, pues se unieron 2 temporadas en la práctica, él estudiaba química en el tecnológico Ejército Rebelde, hoy convertido en la ilustre Pradera, todo un año perdido.
    “Sobre la técnica” que explicas, pues así mismo era, y de las condiciones de vida ni hablar, los mosquitos que decir, y el recorrido por todo Camagüey…ES INCREÍBLE, QUE LOCURA, QUE LOCO MAS BIEN, y todo un pueblo en función de ello.
    Del reverendo pues entiendo que sea una buena persona y hasta que el en lo personal no guarde rencor, pero de ahí a perdón y olvido va un tramo, al menos para mí, mucho menos si no hay un arrepentimiento, reconocimiento explícito por parte de los responsables y si un disimulo como si nada hubiera pasado.

  18. interesantisimo articulo de Harold Cardenas. creo que sobre las dudas de lo que se hizo y lo que no se hizo, se podría preguntar a otras personas que lo vivieron; por ejemplo, Silvio, Pablo, el cardenal Jaime… Sobre el asunto del perdón, creo que debemos TODOS tomar el ejemplo de Nelson Mandela. El pasado está ahi y ninguno de nosotros lo podra cambiar y no se trata de ingnorarlo o no tomar experiencia, se trata de seguir hacia adelante

  19. Despues de Leer su libro biográfico, comencé a sentir un gran respeto por el Reverendo raúl Suarez. Despues, la vida me puso cerca de algunos que lo conocieron de joven y al respeto de sumó una gran admiración. Como dice el dicho, la cerveza fria se la toma cualquiera, lo dificil es tomarsela caliente.

  20. Sería adsurdo aceptar que toda la historia de lo que fue la UMAP está en lo que diga este señor,claro para aquellos que no tuvieron nadie metido allí ó peor aún los que la sufrieron pudieran aceptarla si no se dignan a investiguar.No por que se halla fusilado en los campos cercados por alambres de púa de catorce pelos(como la canción que compuso Pablo Milanés) todo fue normal,hubo abusos,a los testigos de Jehova se les abusaba y se les obligaba violar sus posiciones religiosas,se les metían en huecos de escrementos,mi padre me comenta que había uno especializado en cortar tendones en manos y pies para no seguir en los campos de corte de caña.Mi abuela supo donde estaba mi padre 7 meses después de ser llevado a Camaguey,las autoridades no le decían donde estaba,es vergonzoso decir “sólo dos años”,ese tiempo era el infierno para los que encontra de su voluntad y engañados fueron llevados allí.El descaro es que Mariela sea defensora de los homoxesuales y no le exiga a su padre y tío…

  21. resumén:No por haber fusilados en la UMAP hay que olvidar,(en la Cabaña los fusilados eran a diario),no se puede buscar otros ejemplos en otros paises para justificar los maltratos y abusos en la UMAP y peor no llevar a la justicia a los culpables en una “revolucion” que nos vendieron como justa.Silvio Rodriguez no estuvo en la UMAP pero fue enviado a un barco pesquero por meses como castigo por su rebeldía e incorformidad de juventud,él se salvo de no ir a la UMAP por casi nada.Ojala el pasar de la historia sobreviva de las versiones creadas por esa dictadura sobre su esencia y de sus oscuros actos, de la maldad de muchos de sus dirigentes y la s generaciones no se confundan y puedan saber la verdad de lo que es ese régimen que no cabe en un grano de maíz.

  22. Aqui en Guantánamo,cuando me dijeron que hubieron personas detenidas por escuchar los Beattles no podia creerlo sabiendo que hay una escultura de john lenon en la Habana ,era como descubrir que algo anda mal ,algo sencillamente no podia estar bien, esa parte de nuestra historia ha quedado olvidada y no me atrevo a preguntar a ningun dirigente pues se lo que puede pasar

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