“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

El oscuro futuro tras la marginación de los irreverentes

julio-antonio-fernandez-estrada_001cr-1Tomado de A mano y sin permiso

Hoy solo se habla de las elecciones norteamericanas, pero creo necesario hablar de Julito.

En un artículo que circuló por la red hace un par de semanas se especulaba sobre la “culminación del contrato” de Julio Antonio Fernández Estrada como profesor de la Facultad de Derecho. Traté de buscar en otros lugares en internet para hacerme de un mejor juicio y nada. Pero en estos casos importa el hecho en sí más allá de los detalles.

En los últimos tiempos, diversas ofensivas contra el pensamiento diferente se hacen noticia. Y aunque en todas las historias se huele el peligroso tufo de la vieja y suicida fórmula de “botar el sofá”, todas no son iguales. Todas no tienen el mismo efecto. Al menos a mí la noticia de Julito (como le llaman sus amigos y alumnos) me indignó más que otras.

Basta leer a Julito para sentir un inmediato contagio. Quienes le siguen no solo reconocen una vasta cultura, el rigor en el conocimiento del Derecho, su agudeza para escudriñar las causas de las cosas, sino una pasión por Cuba y el Socialismo que desborda sus indiscutibles habilidades para escribir.

Julito es de las pocas voces que mantienen un discurso consecuente a favor del proyecto socialista en cualquier medio, auditorio o espacio académico. Defender abiertamente el Socialismo desde las páginas de OnCuba es un verdadero acto de atrevimiento y una gran contribución a su causa. Sinceramente, es algo aplaudible, lejos de cuestionable.

Quienes le conocen saben que Julito no es solo lo que escribe. A esa capacidad de imantar con su discurso oral o escrito, se suma su forma muy natural de ser y su sentido del humor. Es de esos profes cuyos estudiantes tienen siempre algo que recordar y cuya única vocación es impartir buena docencia y aportar al debate sobre una Cuba mejor.

Necesitamos muchos Julitos, no me queda duda. Entonces, ¿qué hacemos nosotros, en medio de tantos problemas, en medio de tantas dudas, desprendiéndonos, cuestionándonos o acusando a alguien como Julito? ¿Por qué con tipos como él? ¿Por qué con tanta frecuencia la duda sobre los valores verdaderamente revolucionarios?

¿Por qué, en cambio, no veo ni oigo la ofensiva contra los oportunistas, los arribistas, los mediocres, los preserva cargos, los aduladores, los complacientes aplaudidores? ¿Por qué siento con tristeza que crecen, que se les empodera y nos rodean como una plaga mientras nos damos el lujo de prescindir de Julito?

El Socialismo es obra de osados e irreverentes. Oscuro será el futuro si, teorizando sobre caminos, planes y lineamientos, negamos los valores que nos trajeron hasta aquí. Porque al final, no solo es importante tener clara la meta sino con quien y con qué medios llegar a ella.

Hay luces por todos lados, pero parece que no se ven.

 
 

16 thoughts on “El oscuro futuro tras la marginación de los irreverentes

  1. Otro articulo que adjetiviza mucho y no dice nada. Quien lo lea, se lleva la impresion de que hay un gran problema sin saber de que se esta hablando.

  2. Creo que no podría estar más en desacuerdo con este artículo. Y no es que tenga nada en contra de Julito (que no lo conozco) sino que el autor del artículo no hace más que repetir una y otra vez lo que supuestamente pretende criticar. El hecho que “la noticia de Julito” lo haya indignado más que otras, demuestra que él también entiende y justifica “otros casos” en los que los perjudicados no piensan como él quiere que lo hagan, o no llevan un letrero luminoso en la frente indicando que son socialistas y revolucionarios, lo cual parece ser un aval para poder opinar lo que sea. Funesto.

    Todos los ciudadanos cubanos tenemos derecho a estudiar y a tener un trabajo digno en correspondencia con nuestra preparación, al menos algo así dice en nuestra Constitución. También dice que a expresarnos libremente. Y esto último implica que independientemente de sus ideas, NADIE debe ser privado de estos derechos. ¿O es que vamos a volver a la época de “la universidad es para los revolucionarios”? Por cierto, buena parte de los que promulgaban esta idea hace rato que no están en Cuba, algunos al primer filo que le dieron se quedaron.

    Pienso que la forma correcta de “combatir” a quien piensa diferente es discrepando con respeto, expresando nuestros puntos de vista con argumentos, no con “avales”, escuchando y analizando lo que se nos dice, pues quizás haya algo de cierto en ello (es difícil estar 100% equivocado). Nunca silenciando ni menoscabando al interlocutor, pero muchísimo menos privándolo de su trabajo, que debería ser el medio de vida de todas las personas honestas, más en una sociedad justa y equitativa como la que pretendemos construir.

  3. Escribo de nuevo porque no puse una frase: Coincido con Bernardo, basta de andar por las ramas, en Cuba el gobierno tiene planteada una cruzada abierta contra la opinión que no se alinea estrictamente a sus dictados, poco a poco la débil democracia cubana se va transformando, ahora sí, en una dictadura, ¿qué pasará cuando Raúl Castro deje el poder y éste pase a manos de Díaz Canel, alguien sin carisma ni historia y, por supuesto, sin apoyo popular, que será manejado, como marioneta, por los generales octogenarios?, ¿adónde iremos a parar?, entonces veremos lo que es la represión sin disimulo.

  4. Y por fin por qué dejaron cesante al Julito, si hablaba bien del socialismo malo y debe ser hijo de su papá, porque con ese nombre y ese apellido tiene que ser hijo del ilustre profesor Julio Fernández Bulté. Carlitos, nos dejaste colgaos de la brocha con Julito. Espera, peo tú crees que cuando Raúl decida dejar el poder se lo dará a Díaz-Canel? Bla bla bla

  5. bASTA DE RECLAMAR TODOS LOS DERECHOS PARA AQUELLOS QUE SON “GENUINAMENTE REVOLUCIONARIOS”, eso es discriminacion y Apartheid no pr color de piel sino por color politico, todo cubano independiente que sea o no “revolucionrio” tiene derecho a ser respetado y que se respete en lo que cree, basta de este sistema injusto y discriminatorio y en cuanto a la sucesion esmas que certificcado que sera un Castro el III de la dinastia “socialista” cubana.

  6. El día que llamemos las cosas por su nombre, aclaremos los hechos y no tiremos frases al aire para ser interpretadas por un pequeño grupo que pudiera conocer el caso, las cosas mejorarían.
    Coño ¿por qué el autor no aclara las cosas de forma que podemos entender lo que pasa? ¿Qué significa para el autor que Julito defienda el socialismo, que defiende un sistema o al gobierno? ¿Lo botó de la universidad el sistema que Julito defiende? ¿Estamos hablando de un sistema justo y socialista que tiene el poder de expulsar a un buen profesor por escribir en un medio alternativo?
    Espero que “Carlito” aclare un poco los hechos y hable claro, a fin de cuentas escribe en un blog y no en el Granma.

  7. No comprendo bien el objetivo del autor, al hacer un artículo sobre lo que el mismo denomina especulaciones sobre las causas de la culminación del contrato con la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana de Julio Fernández, teje sobre esa especulación, otras especulaciones, hace una apología sobre JF, se siente contagiado por él, trae a colación cosas como: “en los últimos tiempos, diversas ofensivas contra el pensamiento diferente se hacen noticia”, ¿Qué tiene que ver eso, con el caso de JF?, si el plantea que “Julito es de las pocas voces que mantienen un discurso consecuente a favor del proyecto socialista en cualquier medio, auditorio o espacio académico”, es una evidente contradicción, estudié en la UH y mi hijo lo hace en la actualidad, muchos conocen que los contratos de los profesores que no son plantilla de la UH, se establecen para un periodo de 6 meses, y pueden prorrogarse o no, según decida este centro de estudio, el que lo desee puede averiguarlo en la UH, ¿Entonces cuál es el problema?.

  8. Marco, el problema es que Julio fue despedido por expresar sus opiniones en medios de prensa no oficiales, aunque legales dentro de Cuba. No se preocupe que si Julio me da luz verde yo mismo voy a contar la historia y no solo la de el sino la de otros profesores expulsados. Si no lo he hecho hasta ahora es por respeto a la decisión de las victimas. Un abrazo.

  9. Expreso mi rotunda solidaridad con Julio, con Omar Beverleny y demas profesores expulsados de la UH. Si no fuera un hecho dramaticamente retrogrado, diria que el Rectorado de la UH decidio engrosar la lista de los amigos de CubaPosible a golpe de expulsiones. jajaja! No es que la UH sea para los revolucionarios….sino para los asalariados dociles al pensamiento oficial-cavernicola. Pro-sovietismo postsovietico! De p..! Ya esto ocurrio en los 80 con Paideia…pero ahora tenemos Internet!

  10. Buena llamada de atenciòn, total solidaridad con todos los compañeros que han sido reprimidos ultimamente por pensar distinto y expresarlo.

  11. Tengo la mejor opinion de Julito,como revolucionario y profesor,no aclara bien el articulo lo sucedido,seria bueno que Oncuba le de la oportunidad de explicarlo libremente y asi podremos opinar sobre lo sucedido.

  12. julito es un teorico, defender el socialismo o el sistema del gobierno, implica que en un momento puedes caer en desgracia y te van a tirar debajo de la guagua, como sucedio con el periodista de Holguin, cuyo nombre no recuerdo.
    le recomiendo a julito, que como buen revolucionario defensor del socialismo, aguante callado su castigo y espere que se olviden de el pronto a ver si vuelve a levantar cabeza
    suerte julito

  13. La indignacion tiene que ser total y general. Por el profesor universitario, por Elaine y por Yoani, por Rodiles, las dams de blanco y por la UNPACU.
    POr todo el que no puede libremente expresarse y sufre lo mismo que lo boten del trabajo que le armen un acto de repudio frente a la casa.
    Mientras pidan libertad para fulanito y menganito porque son revolucioarios, la cosa queda en lo mismo.
    No hay libertad para nadie.

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