“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

El Granma, un yate a la deriva

Constantemente Granma culpa al pueblo por los problemas.

Constantemente Granma culpa al pueblo por los problemas. Foto: Raquel Pérez

¿Confiaría Ud. en un médico que le diagnostique un gravísimo cáncer y a renglón seguido le diga que además tiene acné, recetándole únicamente y con urgencia mascarillas faciales para eliminar esos desagradables de granos en el rostro?.

Esa es la sensación que despierta el artículo de Granma sobre la crisis del trasporte (1), donde se menciona una vez la falta de piezas de repuesto, dedicando el resto del texto a la limpieza del bus, los grafitis en las paredes y el volumen de la música ambiental.

Como siempre las críticas se las lleva el ciudadano de a pie, los que trabajan en la empresa de autobuses y los usuarios. Ni una sola mención directa a los funcionarios que no garantizan los repuestos a tiempo, provocando una escasez artificial.

A nadie se le ocurriría cuestionar la prohibición de fumar en los buses pero ese no es el problema esencial y cuando uno lee el Órgano Oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) espera que los temas sean tratados con una mayor profundidad.

Es verdad que los dirigentes del transporte se niegan a dar entrevistas, yo mismo llevo meses tratando de conversar con ellos y veo como me dan largas evitando un encuentro donde calculan que habrá preguntas difíciles de responder.

Pero esas negativas no justifican que los periodistas nos dediquemos a dar peroratas sobre el “acné” porque eso es justamente lo que persiguen los que intentan apartar a la prensa, para evitar el escrutinio público de sus manejos y desaciertos.

Es nuestra responsabilidad seguir investigando de forma paralela, profundizar en un diagnóstico que le permita al país descubrir el tipo de cáncer que padece y las razones que lo provocan, pasos imprescindibles para encontrar un tratamiento efectivo.

Granma no explica porque hay escases de buses cuando el país hizo inversiones millonarias.

Granma no explica porque hay escases de buses cuando el país hizo inversiones millonarias. Foto: Raquel Pérez

En lugar de eso, el Granma prefiere utilizar al cubano de a pie como chivo expiatorio, lo que parece una incoherencia en un medio de prensa que se proclama portavoz de una “revolución de los humildes, para lo humildes y por los humildes”.

El Granma usa al cubano de a pie como chivo expiatorio de todos los problemas que hay en el país.

Escriben que el pueblo espera como un pichón que el Estado lo alimente pero no explican que el modelo de socialismo cubano no los dejaba volar. Denuncian a los taladores de árboles callando que no hay donde comprar una mísera tabla.

El país en pleno espera información sobre la corrupción en las telecomunicaciones, -estafas millonarias con tarjetas y con el cable telefónico submarino- pero los periodistas priorizan la historia de unos chicos que robaron un par de teléfonos públicos.

Acusan a los carretilleros del desabastecimiento pero no se atreven a mencionar la ineficiencia del ministerio de agricultura. Ahora dedican un artículo completo a los problemas del transporte sin osar investigar por qué están parados cientos de buses nuevos.

Tienen la tranquilidad de que la gente no les puede responder, silencian incluso a revolucionarios indignados. La periodista y profesora universitaria, Elaine Díaz, demuestra en su blog (2) que la censura a las cartas de los lectores es lo que mejor funciona en el periódico.

Nadie en Cuba es tan ingenuo como para pedirle imparcialidad ideológica o neutralidad política a un periódico que se define como “órgano oficial” del partido de gobierno pero eso no lo exonera de cumplir con otras normas profesionales y éticas.

Cientos de buses nuevos están parados sin que Granma se atreva a explicar por qué.

Cientos de buses nuevos están parados sin que Granma se atreva a explicar por qué. Foto: Raquel Pérez

Uno esperaría encontrar en sus páginas reportajes serios y profundos, analíticos, con un tratamiento multifacético de los temas, abordados con honradez y con valentía para enfrentarse, al menos, a los que sabotean las políticas del PCC.

Se podría aspirar a que sigan las orientaciones de la máxima dirección de la organización que dicen representar, la cual ya les dijo que el periodismo que hacen no sirve y los convocó a pelear contra el manto de silencio que protege a la corrupción.

Sin embargo, difícilmente lograrán avanzar rogando a Raúl Castro que obligue a los funcionarios a dar información y usando la Conferencia del PCC como muro de las lamentaciones. Decía José Martí que “los grandes derechos no se compran con lágrimas”.

En vez de seguir esperando la benevolencia de los funcionarios para obtener la información podrían acudir a la gente sencilla, a los trabajadores e incluso de los dirigentes conscientes que estén dispuestos a darla de forma oficiosa.

Pronto los estudiantes de periodismo escalarán el Turquino (3). Puede resultar divertido escenificar antiguas guerrillas pero si la nueva generación aspira a ocupar un lugar protagónico tendrá que ser capaz de librar sus propias batallas.

Y para semejante aventura no hace falta arriesgar la vida como lo hacen algunos colegas en otras latitudes, basta con estar dispuesto a perder el cargo y el trabajo en el intento de hacer un periodismo profesional, honorable, ético y valiente.

(1)    http://www.granma.co.cu/2012/02/10/nacional/artic06.html

(2)    http://espaciodeelaine.wordpress.com/

(3)    El pico más alto de la Sierra Maestra, símbolo de la guerrilla de Fidel Castro.

El Granma, un yate a la deriva

About Fernando Ravsberg

Nacido en Uruguay, corresponsal de Público en Cuba y profesor del post grado de “Información internacional y países del Sur” de la Universidad Complutense de Madrid. Fue periodista de BBC Mundo, Telemundo de EEUU, Radio Nacional de Suecia y TV Azteca de México. Autor de 3 libros, El Rompecabezas Cubano, Reportajes de Guerra y Retratos.

 
 

One thought on “El Granma, un yate a la deriva

  1. Raul Castro miente cuando critica su propia prensa.En realidad el hace las criticas para estar a la par de la cifra enorme que a muy alta velocidad aumenta,de ciudadanos que critican no solo el papel de complice cobarde de la mal llamada prensa cubana,sino al responsable directo de tanto desastre en estos mas de 50 anios. R castro no tiene que hacer llamados,ni criticas repetidas,ni apelar a la conciencia de los supuestos “profesionales de la informacion” basta con una orden directa,un decreto como ha sido todo siempre en Cuba despues de 1959 y tendra prensa real y verdaderamente critica,pero eso no ha pasado ni sucedera,es solo un comportamiento en publico para dar la imagen de que se estan produciendo cambios,solo eso. La corrupcion es propia de ellos alla en la cupula,o es que no es corrupcion el estandar de vida de la familia castro-tanto la del barbado como la del raul- y se impone la pregunta,,,,de donde salen los fondos para esa estruendosa dulce vida que se dan los que…

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