“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

El embajador británico se despide de los cubanos

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Y ya está. Terminé. Han sido cuatro años. Cuatro años fascinantes, complicados, frustrantes, confusos, maravillosos. ¿Es Cuba el único país en el que de manera simultánea el tiempo es rápido y furioso y se detiene?

Ha habido cambios. Obama vino y se fue. En el Vedado ahora un Maserati parquea al lado de un Moscvich. Las personas contactan a sus primos en Miami por IMO desde un parque. El Papa estuvo aquí, luego Madonna. Cuatro millones de turistas inundan las playas para tostarse al sol o pasearse en un Chevy cancaneante. Mientras que una Habana misteriosa, encantadora, de color pastel y con aroma de tabaco sufre. ¿Sobrevivirá a la presión combinada de la densidad poblacional, al cambio climático y al turismo? ¿O las casas se derrumbarán, el pavimento se agrietará y nuevos y feos hoteles desfigurarán la fachada de foto de tarjeta postal?

El modelo económico y social está aún actualizándose, el Socialismo 2.0 está aún desarrollándose. Existen por supuesto algunos brotes verdes tales como la biotecnología, los fármacos, los start-ups en ICT, casas y paladares. Puede comprar una pizza hecha por el sector privado en la mayoría de las calles de cada pueblo en Cuba. El Paquete y Revolico apuntan a la creatividad y dinamismo de los empresarios del país. Si hay una brecha en el mercado, un cubano la encontrará y la aprovechará. Si algo se rompió, aparecerá un invento. Los únicos límites a la inventiva y a las ideas son las montañas de regulaciones y el papeleo (¿pero en qué país no ocurre eso?)

Sin embargo, muchos de estos cambios siguen estando muy en la superficie. Por debajo, las corrientes se mueven con menor velocidad. Se forman remolinos, en el fondo, las aguas oscuras se enlentecen. Mirar a través de la penumbra, formarse una imagen clara, comprender los variaciones y cambios sutiles es desalentador. Sortear a los guardianes aún más.

Los retos son inmensos; una población envejecida, la emigración de jóvenes, un embargo comercial impuesto por la mayor economía del mundo, y los graves problemas económicos de su más leal socio, pondrían a prueba a cualquier gobierno. Para unificar las monedas – una de las tareas más difíciles, el gobierno necesita reservas pero ¿cómo puede atraer recursos sin la unificación monetaria? La inversión extranjera es vital pero la rentabilidad de las empresas del estado, de los socios potenciales en una empresa mixta, es enmascarada por una tasa de cambio artificial del peso al CUC. La inversión del gobierno de la que se precisa de manera urgente para mejorar la infraestructura, está restringida por bajos ingresos. Los consumidores necesitan gastar más pero los empleos no son creados con la suficiente rapidez y el salario es bajo.

¿Cuál es la solución?¿Buscar petróleo?¿Exportar más tabacos? ¿Los Estados Unidos? ¿JetBlue? ¿Dar rienda suelta al empresariado? ¿Reducir los muy altos precios de carros, teléfono e internet? ¿Eliminar el papeleo? ¿Cruzar los dedos, esperar y ver qué pasa? ¿Cruzar los dedos y cruzar el mar? ¿Más internet? ¿Más impuestos? ¿Más ideas? ¿Más cambios? ¿Más actualizaciones?

No me corresponde a mí decirlo. Los cubanos encontrarán las respuestas. A estas preguntas y a otras que no he formulado. Los cubanos trabajarán en cómo llevar al país de la era analógica a la de la super rápida banda ancha. En cómo desarrollar un país dinámico, conectado, moderno, que genere empleos (y mantener los paseos en una versión del Cadillac de los 50 que tanto aman los turistas). En cómo ofrecer empleos que motiven y llenen a los jóvenes y aseguren un retiro confortable para los pensionados. En cómo garantizar que cada cual pueda lograr su ambición sin tener que mirar a otro lugar. En cómo tener un debate nacional que permita a cada uno dar su opinión sin temor o sin que sea sancionado. En cómo garantizar que las tiendas estén llenas, que los precios sean asequibles, que las personas tengan instrucción y que gocen de buena salud, que los niños sean felices y que sus primos de Florida o de España los visiten. En cómo asegurarse de que su país no se quede atrás.

¿Y qué dejo aquí? Cuatro años de semanas británicas, charlas británicas, buques británicos y grupos musicales británicos. Delegaciones de empresarios, ministros, organizaciones deportivas, coreógrafos, dramaturgos, actores, profesores, expertos, DJs y ONGs, todos volaron hasta acá para compartir sus experiencias y aprender. Un canciller británico visitó Cuba por primera vez desde la Revolución. Los Rolling Stones rockanrolearon. La Embajada se trasladó hacia el Oriente durante una semana para mostrar que estamos aquí para toda Cuba y no solo para La Habana. Viaje desde Cocodrilo en la Isla de la Juventud hasta Pinar del Rio y hasta la Punta de Maisí, visitando cada una de las provincias del país y su único municipio especial. Asistí a numerosos juegos de pelota, jugué críquet en Guantánamo (el pueblo, no en la Bahía), jugué en un partido de fútbol para celebrar el día en que los británicos trajeron por primera vez ese juego a Cuba a principios del siglo XX, despedí a cubanos que se marchaban a estudiar en universidades británicas como parte de las becas Chevening y les dí la bienvenida a su regreso después de un año fuera.

¿Que si extrañaré? Por supuesto. Extrañaré el país, la cultura y la cubanía. Extrañaré el sol, muy poco habrá de él en Londres hacia donde voy, y la música cubana y salsa aunque escucharé una y otra vez a Alexander, Leoni, Maykel y El Niño tocando en el equipo de música de mi casa. Pero lo que más extrañaré de todo será a mis amigos y colegas cubanos, sus conversaciones, sus risas, los buenos momentos, escuchar sus temores y ambiciones, sus luchas diarias, sus esperanzas por un futuro mejor, sus historias del pasado. Siempre es difícil marcharse, siento mucho tener que hacerlo. Pero regresaré algún día.

¡Hasta pronto!

 
 

24 thoughts on “El embajador británico se despide de los cubanos

  1. En pocas palabras el embajador británico describe un país con un futuro incierto y lleno de injusticia, de muchas formas de injusticia, y creo que tiene razón

  2. Tim Cole, siempre tendras las puertas abiertas, no es necesario que toques para entrar, como se dice en buen cubano “pasa que tu eres de la familia”, dices bien esto no es un adios es un “HASTA PRONTO”.
    Mucha suerte en tus nuevas funciones, que dios te bendiga a ti y tu familia.

  3. que edificante oir voces de personas normales,con sentido comun,hablando de cosas diversas,sin catecismos…que le vaya bien…..!!

  4. Diplomático, objetivo, muy buen analista, y creo que es un ejemplo para otros . Gracias por su ayuda y que tenga suerte. Mis respetos.

  5. Siempre donde unos ven luces habrá algún otro que descubra las sombras. ¡Y que conste que el british ambassador a todas luces prefiere la claridad!

  6. Se me aguaron los ojos, describiste a Cuba y a los cubanos tal cual son, me alegra muchisimo que te hayas sentido tan bien aca, suerte en tus nuevos proyectos y a tu familia lo mismo. Ya sabes aqui te esperamos con los brazos abierto para cuando quieras regresar a visitarnos. Buen viaje.

  7. Buena narrativa y mejor aun descripción de la cuba actual, en aparente cambio Pero con mucha incertidumbre porque las dificultades principales que incentivan descontento y éxodo se mantienen.

  8. chucho Naranja
    Ok mister , conviertase tambien en un luchador contra el bloqueo imperial a nuestro pais .Buena suerte a ud y familia.

  9. Edificante leer esta magnifica crónica de su paso por nuestra querida patria, un análisis con sentido común sin dejar de ver y mencionar los oscuros ha sabido resaltar las luces. Expresa convencimiento que los cubanos sabremos encontrar la salida adecuada. Que tenga éxitos en su futuro personal y profesional. No deje de visitarnos será bien recibido.

  10. Embargo, Tim . Really ?
    Agradezco todo lo que ha hecho, aunque el Mi-6 (al fin y alcabo el reino de su majestad forma parte de la OTAN) lleve años tratando de jodernos.
    Si nuestro embajador en UK publicara una carta semejante en The Guardian, la “gran prensa” estilo BBC estarían una semana despotricando..
    Y para Gabriel:
    “En pocas palabras el embajador británico describe un país con un futuro incierto y lleno de injusticia, de muchas formas de injusticia” De verdad, Gabriel ?
    En un país donde nadie muere de hambre, donde los niños todos tienen escuela, donde no hay homeless, ni asesinatos por la policia, “lleno de injusticia” suena como pura m..
    Por cierto, todos los futuros son inciertos..querido Gabriel. A no ser que seas émulo de Gandalf.

  11. Hermosas palabras y de una agudeza interpretativa de la Cuba de hoy,creo que en cuatro años mister tim,usted no perdió su tiempo en Cuba realizó un buen trabajo y estudio a fondo nuestra realidad,feliz viaje.

  12. Disfruté leyendo este artículo, me cayó bien por su forma de escribir y decir su opinión, debe ser bueno en lo que hace, le deseo éxitos.

  13. “Nuestro hombre en la Habana”, decíamos entre amigas para referirnos al señor embajador Tim Cole… y no tenía nada que ver con la alusión jocosa a ningún tema de películas, sino a su excelente trayectoria de trabajo en Cuba. Nunca antes vimos un embajador tan abiertamente involucrado con los cubanos, tan interesado en llevar a la isla un poco de su propio país, ya sea en el marco de la cultura, la educación o incluso la economía… Impulsar aquello de abrirse a otro mundo, aprender que existen otras posibilidades y otros modos de pensamientos. Asimismo nos mantenía informados a los que estamos lejos de la cotidianidad de la vida en la isla, desde la visión del cubano común y no de lo que se espera de un representante consular que no se “moja los pies”…
    Siento mucho respeto y admiración por su trabajo y me entristece un poco que su periodo en Cuba haya terminado..
    Muchas gracias, embajador, estoy segura que los cubanos siempre lo recibirán con mucho cariño y amistad.. Le…

  14. Tim Cole parece un hombre de bien, y comparado con otros embajadores que hemos tenido, desde luego, es digno de admirar por la labor realizada, la cual aplaudo y agradezco en nombre del pueblo cubano. Ahora bien, hay algo en su discurso, que denota que su sueño y aspiración es llevar a Cuba hacia el capitalismo, pues al parecer, cree que esa es la solución a todos los problemas de un pueblo. Esto es curioso, cuando en el mundo, de los 200 países que existen, más de 190 son países capitalistas y no por eso el mundo es un sitio maravilloso. Y no hablo de Burundi ni de Guatemala, hablo de países capitalistas punteros como España, Italia, Portugal o Grecia, donde sus pueblos, aun auxiliados por el capitalismo están viendo cómo lentamente pero sin pausa, se destruye el estado de bienestar que con tanto esfuerzo consiguieron para sus naciones. El mundo parece un Titanic que se hunde. La humanidad, montada en ese Titanic que es el capitalismo está destruyendo el planeta a marchas forzadas…

  15. Jamás se distribuyó la riqueza peor que hoy. El 1% de la población mundial es dueña del 50% de la riqueza mundial. El aparato militar industrial sigue fabricando armas, y como ya no existe un país claramente enemigo, los enemigos son fantasmas como ISIS, con un ejército compuesto por soldados de 80 naciones diferentes, a quienes armamos y financiamos desde occidente para que la guerra sea posible. Los medios de comunicación nos engañan mostrándonos una realidad ideal y falsa. Las carreras de humanidades desaparecen de las universidades porque los poderosos nos quieren borregos para poder manipularnos mejor. Hoy todo es una mercancía, y el ser humano ha sido convertido en una empresa, matando nuestra natural propensión a vivir en sociedad y amándonos, respetándonos y ayudándonos los unos a los otros. ¿Acaso cree el bueno de Tim Cole que el día que Cuba ya esté a bordo de ese Titanic que hace aguas por todos lados estaremos a salvo?

  16. Si no tendríamos bloqueo tendríamos eso otro que dice 23; ósea la población cubana seguiría adaptándose a la guerra y a la miseria por no sé cuántos años más. Sigamos construyendo la revolución pero avisen cuando terminen o casi al terminar, sería bien pues no creo en adivinos ni en magos. Acepto sugerencias sobre el fin del capitalismo americano y europeo; quizás es el camino más corto para entender a 23.

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