“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

¿Dónde nos colocamos?

Jesús-Arboleya

Tomado de Segunda Cita

El debate político en Cuba es mucho más intenso de lo que la mayoría supone, puede afirmarse que tiene connotaciones sociales y un grado apreciable de calidad, sobre todo en los círculos académicos e intelectuales.

Lamentablemente los principales medios informativos del país no han sido capaces de reflejarlo a plenitud y han sido los medios alternativos, dígase las redes sociales, nacionales y extranjeras, las que han monopolizado su difusión, con las ventajas y desventajas que esto implica.

Ello nos ha colocado en la situación de que tal parece que el debate cubano actual se explica a partir de colocarnos en ciertas dimensiones espaciales: los lados, el centro o la periferia.

En realidad no existe un padrón común para colocar los elementos en una u otra ubicación. Algunos identifican a la izquierda con las posiciones más intransigentes. Sin embargo, detrás de esta intransigencia, muchas veces se oculta un nivel de conservadurismo que merecería ser considerado de derecha, según los parámetros que definen convencionalmente a esta tendencia. De todas formas da igual, derecha o izquierda, son términos históricos relativos y poco ilustran por sí mismos.

Algo peor ocurre con el llamado “centrismo”, una categoría inventada por alguien, no sé si propios o ajenos, y definida a partir de referencias históricas o doctrinales, que poco sirven para explicar la realidad del país. Si bien el conocimiento de la historia es indispensable para comprender la actualidad, tampoco la historia se repite miméticamente y pretenderlo solo conduce a su manipulación.

Bajo estas indefiniciones parece imposible encauzar un debate realmente provechoso y quizás esto explica la violación de normas éticas elementales a la hora de ejercerlo. Lo cortés no quita lo valiente, dice el refrán, y vale agregar que lo educado sirve para adornar la convicción, sin menoscabo de su integridad.

Más grave aún, es que estas etéreas etiquetas condicionan percepciones excluyentes, ausentes de rigor argumental, que en ocasiones se pueden traducir en políticas concretas, las cuales nos dañan a todos, porque limitan la calidad y el alcance del proceso de reflexión que requiere el país.

El resultado indeseado de estas políticas es aumentar constantemente la periferia, dígase aquellos a los que no interesa debate alguno, sobre todo entre los jóvenes. Este es el mayor peligro que estamos enfrentando, porque por el hueco de la apatía y la ignorancia puede penetrar cualquier cosa, incluido el oportunismo.

A riesgo de que me acusen de simplista, se ha puesto de moda acusarlo a uno de cualquier cosa, prefiero explicarme la orientación que debe tener el debate nacional a partir de tres categorías de problemas: lo que no queremos, lo que sí queremos y lo que hace falta hacer para alcanzar lo que queremos o no queremos.

Históricamente, el consenso de las grandes luchas populares se ha establecido a partir de la conciencia de lo que no se quiere. En Cuba, dos movimientos revolucionarios muy abarcadores se han definido a partir de esta lógica: el anticolonialismo y el antimperialismo.
Estas posiciones establecieron las líneas de demarcación del patriotismo cubano y han sido la brújula para identificar a los que caben o no caben dentro del proyecto de nación.

Es por eso que los colonialistas, anexionistas, plattistas y neocolonialistas han sido justamente definidos con antipatriotas y excluidos del debate nacional en cada momento, para ser colocados en el enfrentamiento con el colonialismo español o el neocolonialismo norteamericano. Tal premisa vale para la actualidad nacional.

Una vez determinado lo que no se quiere, es mucho más difícil ponerse de acuerdo en lo que se quiere, entre otras cosas porque las opciones dependen de la propia evolución de la sociedad, los intereses específicos de los individuos, y varían debido a múltiples coyunturas. En esto radica la constante necesidad de la búsqueda de un consenso, para avanzar hacia objetivos concretos, que satisfagan las necesidades, apreciaciones y expectativas de la mayoría. Aquí se expresa la ciencia de la política.

En esta categoría de problemas entra el debate sobre el socialismo como sistema económico, político y social en Cuba. Evidentemente, el socialismo ha contado y cuenta con el apoyo de la mayoría de la población cubana, porque ha sido fuente de beneficios materiales y morales tangibles. No sé qué más se le puede pedir al pueblo de Cuba para demostrar este respaldo.

Pero el socialismo no significa lo mismo que hace medio siglo y muchas interrogantes nos asaltan respecto a su propia definición. Es lógico que así sea, porque estamos hablando de un proceso de transformación social que tiene que dar respuesta a dinámicas cambiantes y a veces contradictorias. Los clásicos del marxismo le llamaron dialéctica y ni siquiera fueron ellos los que inventaron el concepto.

La discusión respecto a las características del socialismo cubano es un tema abierto en el debate nacional y lo más sano es ampliar al máximo su diapasón, para poder convencernos entre nosotros. Algo así ha intentado la dirección del PCC con la discusión del documento referido a la conceptualización del modelo cubano, donde han participado amplios sectores de la población y en esto radica su importancia, a pesar de la reconocida necesidad de su constante revisión y enriquecimiento.

De todas formas, no hay que ser socialista para vivir en Cuba y gozar de los derechos que implica la condición de ciudadano. Esto incluye el respeto a la manera de pensar de estas personas y las prerrogativas de expresarla. La unidad nacional no se debilita con esta práctica, sino que se fortalece, mediante la inclusión de todos aquellos que, definidos a partir de lo que no quieren para el país, pueden ser considerados patriotas.

En cualquier variante, ya sea para establecer lo que queremos o no queremos, lo más difícil es ponerse de acuerdo sobre cómo lograrlo. Este es el campo donde se concreta la democracia, que no es más que crear los mecanismos para ponernos de acuerdo a pesar de las diferencias, y ello condiciona la calidad de la política.

Una vez escuché a Fidel decir que el arte de la Revolución había sido su capacidad para convertir a los enemigos en amigos. Todo lo que conspire contra esa lógica deja de ser revolucionario, la historia lo ha demostrado, da igual la geometría que se utilice para tratar de justificarlo.

 
 

28 thoughts on “¿Dónde nos colocamos?

  1. Quizás sea yo pero me parece bien contradictorio el tener que definir que no se quiere para de esa forma excluir a una parte de la conversación.
    Si en el debate no pueden estar los anexionistas hoy, simplemente estás preparando el terreno para que mañana no puedan estar los que quieren la unificación monetaria por ejemplo. Ideas se combaten con mejores ideas, ninguna debe ser excluida, incluso con las que no comulguemos, ese es uno de los principios de la libertad.

    P.D Por favor no me vengan a decir anexionista ahora, es solo un ejemplo a tono con el texto.

  2. Que pena con Arboleya; decide que “queremos, y que no queremos” como si el fuera todos, y termina por discriminar a amigos de enemgos como si el fuera el juez supremo, un poquito de humildad senor por favor, saludos

  3. No sé las circunstancias en las que habría dicho Fidel lo de convertir enemigos en amigos, porque la noción que tengo al respecto es a la inversa.
    A todo lo largo de la Revolución se han creado muuuchos enemigos más o menos gratuitos y más o menos acérrimos, en función de injusticias, arbitrariedades y errores varios, entre los que están la rigidez doctrinaria y la actitud excluyente y represiva ante la opinión distinta.
    De hecho este gobierno HA NECESITADO tener enemigos para justificar 40 cosas.
    O es que yo he vivido en otro país.

  4. Jesús se olvida, o no quiere meter en su ecuación teorica, el llamado “reformismo” que consiste en “modificar” en algo el sistema político-económico establecido pero manteniendo sin cambios el núcleo del sistema.

    Por lo que abogan los actuales “extremistas” como Iroel y sus seguidores, se diferencia sólo en la forma de lo que proponen los llamados “centristas” como LJC, Silvio y otros.

    En ambos casos tratan de que se mantengan inamovibles Partido Único, economía monopolista de estado, medios de difusión monopolizados por el PCC y métodos de represion estalinistas. Por ello ambos grupos a pesar de sus pugnas por más poder, sólo pretenden “reformar” un sistema obsoleto y en crisis que niega a la mayoría de los cubanos derechos económicos y políticos fundamentales.

  5. Ray, deberías hacerte ver en el Pando Ferrer, la visión en blanco y negro no te deja entender el mundo de matices que te rodea. Me recuerdas a los extremistas de este lado que dicen que Obama y Trump son lo mismo. Un abrazo.

  6. Que diferencia la validez de la relación entre Cuba Posible y Open Society Fundations con los látigos que recibe Eliecer Avila (ojo, no digo Fariñas, ni Antúnez) por ir a eventos de telecomunicaciones en Miami? La solución de todo, para mí, la dio VIctor Cassaus o Vicente Feliú (no recuerdo quien de los 2) hace unos días al referirse al pedido de la hija de Payá de unos minutos en el NTV: darle el espacio a todos, incluso al más reaccionario.

  7. Fernando, Jesús pregunta ?donde nos colocamos? Y mi respuesta es que en el bando de los reformistas de un sistema estalinista ya hace años mundialmente superado (menos en Corea del Norte).

    Si puede nos dice donde y cuando Iroel o Silvio han dejado y dar por bueno un gobierno de un sólo apellido que durante casi seis decadas a gobernado llevando al país al estado de pobreza generalizado y a las falta de libertades en que se encuentra Cuba actualmente.

    No creo que usted piense que los cubanos viven “en el mejor de los mundos posibles”, porque en tal caso tendríamos que vernos en el Pando Ferrer para comparar un poco Uruguay con Cuba y el blanco con el negro.

    Saludos

  8. Jesús Arboleya, debemos colocarnos del lado de los que defendemos una patria libre y soberana, sin mesías gobernantes, con un socialismo verdaderamente DEMOCRATICO Y PARTICIPATIVO, para una Cuba de TODOS y para TODOS los cubanos

  9. Considero que esté artículo arranca jorobado, el tema que trata es de debate e inclusión y expone « un grado apreciable de calidad, sobre todo en los círculos académicos e intelectuales» desprecia o minimiza la opinión de la Peble, me imaginó que así nos ve a los que no somos académicos;Las redes sociales nacionales y extranjeras no han monopolizado el tema, lo han democratizado.
    No puedo creer que alguien hable de inclusión cuando establece a priori límites o define lo bueno y lo malo.
    Si coincido con Ray, es un artículo de democracia estalinista.

  10. Arboleya, a diferencia suya en mi cuba futura el pcc tendra su espacio politico que tendra que trabajarlo como todos para no perderlo.
    Aunque se merecen el destierro pagandole con su misma moneda, eso no vale en la democracia.

  11. Estoy de acuerdo y es lo que siempre he pensado, en un lado están los colonialistas y anexionistas, esos en mi opinión son excluibles, porque no son patriotas; en el otro lado estamos todos los demás, los que debemos tener voz y voto.

  12. Fernando, por dar mi opinion sobre el tema me he ganado de usted los “piropos” de ciego y extremista con el agravante de que agrede al mensajero pero nada dice del mensaje. Usted en otras ocasiones ha dicho que tenemos que saber convivir con los que tienen una opinion diferente a la nuestra y debatir los argumentos sin atacar a las personas, pero en este caso parece que ha empleado un criterio diferente.

    Mucho le agradeceria que dijera cuales son sus “argumentos” para catalogar mi comentario como ciego y extremista.

    Saludos

  13. Ray, te lo explico con mas detalle, dentro de la llamada izquierda, igual que dentro de la llamada derecha, existen matices importantes. Meter a toda la izquierda o a toda la derecha dentro de un saco es hacer un simplificación que nada aporta a la comprensión de la realidad. El Partido Moderata sueco es de derechas pero cuando lo comparas con el Partido Popular de España o con los Republicanos de EEUU te das cuenta de que no puedes meterlos en el mismo saco. Igual ocurre con la izquierda no puedes comparar al gobierno de Corea del Norte con el de Vietnam, a pesar de que ambos se dicen socialistas. En Cuba también hay matices aunque a ti sea mas fácil meter todo en una sola bolsa. Un abrazo

  14. Se podrá estar de acuerdo o no con los matices, pero el último párrafo es lapidario, de un alcance político descomunal. Si Fidel fue consecuente o no con esa aseveración suya, es otro asunto que decidirán los historiadores del futuro pero, ciertamente, la auténtica política radica precisamente en: “convertir a los enemigos en amigos”…

  15. Fernando, gracias por la explicación pero no viene al caso porque en mi comentario no he metido a toda la izquierda en un mismo saco.

    Lo que he dicho es que en él debate de marras, tanto los “centristas” como los “extremistas” aunque tienen matices, en ambos casos en última instancia defienden como válidos el sistema estalinista que hace más de medio siglo reprime a los cubanos y sólo aspiran a “reformarlo” pero siempre manteniendo Partido Único, negación de libertades políticas y economicas a los “no-revolucionarios” y todas otras “flores” y esa forma de validar el caos ha sido lo que siempre han defendido tanto Iroel y sus acólitos como Silvio y LJC, algo que no creo que usted desconozca Fernando.

    Además, creo que más extremista y ciego es defender una dictadura fracasada que decir que ambos grupos en disputa defienden en última instancia la permanencia en el poder de los “históricos” y sus métodos.

    Saludos

  16. Ray, deja respirar a Ravsberg un rato, no quedas muy bien repitiendo eso de estalinista, pueden haber cosas negativas en Cuba, económicas principalmente, las causas del estado de depauperación en este sentido son efocadas de forma diferente por sectores diestros y siniestros, en cuba no hubo holocausto ni hambruna de los 30´s, como en la Ucrania de Unión Soviética, si es que sucedió realmente, y recuerda que + del 80% de las noticias en el mundo, son basura, además de estár controladas por un puñado de medios, es simplemente ver las cosas con sus colores, sin apellidos un tanto vacíos y que no bienen al caso, como ¨estálinista¨. Además la economía capitalista + desarrollada y pujante, tiene un sistéma político socialista, lo dicen ellos.

  17. Alejandro, si revisas desde el inicio el post puedes ver que el amigo Fernando fue el que inicio diciendo que un comentario mío era extremista y ciego, sin aportar más argumento que la descalificacion.

    En cuanto al estalinismo creo que si eres cubano y has leído algo al respecto, sabrás que el sistema económico y de control de la socidad establecido en Cuba fue un calco del de la URSS y países de Europa del Este y ese sistema de Partido Único, economía completamente estatal y limitación de libertades económicas y políticas de la población es lo que se conoce como estalinismo, en honor a su creador y aunque no te guste el calificativo, es el que corresponde con la realidad cubana.

    Saludos

  18. Fernando Ravsberg
    halla viene usted a querernos enredar antes de la prueba, por favor que esas clases ya me la dieron en primaria y siempre la derecha es la mala y la izquierda la buena, no importa si secuestran, ponen bombas o matan y se juntan con narcos como los amigos colombianos de la FAR-EP, ese heroico ejercito del pueblo

  19. Lograr que con nuestras acciones algunos enemigos se conviertan en nuestros amigos seria casi providencial.
    Breve comentario.Me estoy iniciando hoy en este foro.Saludos a todos.

  20. ¿Cubanos viajando 30 veces a diferentes países? Probablemente buscando insumos que son imposibles de encontrar en Cuba (o absurdamente caros). Lo de las personas que tienen más de un negocio?. Eso no lo para nadie, pero si quieren que no se concentren las riquezas, siempre pueden desalenta la acumulación con impuestos más altos a los que mas ganan. Atacan las consecuencias de sus malas políticas, como son de lentos!!!

  21. Perdón Fernando, ese comentario era para otro de tus artículos. La lentitud de esta conexion es desesperante, hago errors.

  22. No niego la utilidad catártica de estos blogs en los que la gente descarga sus opiniones, críticas, frustraciones, sugerencias, exigencias, etc. Pero es una lástima y un contrasentido que el esfuerzo de tanta gente por lo general inteligente, informada y bienintencionada quede constreñido, simplemente, a esa “descarga” que no va a lograr nada efectivo en la práctica.
    Quienes tienen el poder de tomar decisiones (o influenciar en éstas) seguro que no tienen tiempo ni ganas de leer -y mucho menos de considerar- estas argumentaciones, imbuidos de su casi omnímodo poder, y anclados en su verdad y sus intereses, elementos éstos conformados desde hace tanto tiempo que ya los creen sobradamente merecidos y vitalicios. Y quizá hasta acompañados por la mesiánica convicción de que lo que deciden es para el bien de ese conglomerado que llaman “la población”.
    De todas formas estos blogs permiten enterarse de noticias que no aparecerán en los medios oficiales…

  23. Cual pueblo es el que respalda el socialismo? Eso es una gran mentira, Conozco mas de una circunscripción donde muchos votan en blanco y después sale la votación con un 2 o 3 porciento de boletas anuladas. Los acólitos de gratis falsean los resultados para no “buscarse lios” y no tener que repetir otro domingo de infernal estupidez.

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