
Carlos Alonso Zaldívar, durante su período en La Habana, junto al entonces canciller de Cuba Felipe Pérez Roque. (EL PAÍS)
Tomado de Diario de Cuba
Carlos Alonso Zaldívar, embajador en La Habana entre 2004 y 2009, pone en duda que el Gobierno haya dejado morir en huelga de hambre al preso político Wilman Villar.
A España no le conviene una caída abrupta del régimen de los Castro, consideró el diplomático español Carlos Alonso Zaldívar, embajador de Madrid en La Habana entre 2004 y 2009, quien además puso en duda que el Gobierno de Raúl Castro haya dejado morir en huelga de hambre al preso político Wilman Villar Mendoza.
“A mí no me entra en la cabeza que alguien libere a 3.000 presos para días después dejar morir premeditadamente a uno. Debo de ser un ingenuo o un mal pensado”, dijo Zaldívar, quien se encargó en la Isla de implementar la política de acercamiento a La Habana encabezada por el entonces canciller Miguel Ángel Moratinos.
El diplomático fue entrevistado por el diario catalán La Vanguardia en el momento de su retiro. Los últimos años de su carrera los ha pasado al frente de la embajada de Madrid en Brasil.
Zaldívar fue muy criticado durante su período en Cuba, durante el cual la sede diplomática española redujo drásticamente los contactos con la disidencia interna y se esforzó por recomponer los lazos con el Gobierno cubano.
Interrogado sobre si el esfuerzo valió la pena y fue correspondido por los Castro, Zaldívar respondió: “Parece que me pregunta sobre una historia de amor. No me extraña pues algunos españoles ideologizados se plantean la relación con Cuba en términos de amor u odio. Ahora bien, una política exterior no se puede definir así”.
“Ante todo es una cuestión de intereses. Y definir intereses consiste en saber lo que quieres, lo que puedes y lo que no puedes”, indicó.
Sobre los futuros posibles de Cuba consideró que la Isla puede tomar “dos direcciones”.
“Una es la auto transformación, primero económica y después política, del régimen actual, con cuidado de preservar activos tan valiosos como son una población formada, sana y con las mujeres equiparadas a los hombres. La otra dirección es el derribo del régimen actual, caiga quien caiga dentro, para luego reconstruir con gente de fuera”.
A juicio de Zaldívar, “la gran mayoría de los cubanos de la Isla desean la auto transformación pacífica del régimen”.
“Además de esta mayoría, también hay, por un lado, una minoría poderosa que se resiste a los cambios y, por otro, un puñado de personas que reclaman la liquidación del régimen aunque resulte violenta. Apoyando a estos últimos está un tercio de los cubanos de Miami, que son muy influyentes en Estados Unidos”, opinó.
Madrid sabe más que la CIA
En cuanto al escenario que más le interesaría a Madrid, afirmó que “si en Cuba se llega a crear una situación violenta, España deberá hacer frente a problemas humanos dramáticos y a pérdidas graves. Por el contrario, si se produce una auto transformación pacífica del régimen, España gana en todos los tableros”.
Tras la llamada “ley de nietos”, en Cuba “habrá cerca de 200.000 españoles, empresas españolas tiene inversiones en sectores con buen futuro (turismo, petróleo…), los creadores cubanos y españoles (escritores, músicos, bailarines, cantantes, cineastas, actores, pintores, etc.) tienen vínculos muy estrechos, etc.”, argumentó.
Cuestionado por los “gestos” de Madrid durante el Gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, y acciones de La Habana como la expulsión de varios agentes del Centro Nacional de Inteligencia y la retirada de credenciales a periodistas como el corresponsal del diario El País, Zaldívar replicó que “nada de eso o tiene que ver con la buena o mala voluntad”.
“Es una cuestión de interés nacional. España es el país del mundo que mejor información tiene sobre lo que pasa en Cuba. Cuando (John) Negroponte, entonces director de la CIA, dijo que Fidel tenía cáncer de no se qué, hacía meses que la embajada había informado a Madrid con todo detalle sobre la operación que había sufrido y sus complicaciones. Eso no gusta ni a Washington ni a la inteligencia cubana”, afirmó.
“A veces los intereses de esos dos convergen contra el nuestro, que sigue siendo mantenernos en la Isla, cuanto más presentes e informados mejor”, agregó.
Consultado sobre las medidas económicas puestas en marcha por Raúl Castro en busca de la supervivencia de su régimen, Zaldívar opinó que en hay “voluntad” en La Habana de “afrontar reformas sustanciales”.
Pero capacidad de hacerlo, “ni ellos mismos lo saben”, señaló. “En la medida que les falte tienen que crearla y España debería ayudarles. Todo hubiera sido más fácil si hubieran empezado a transformar las cosas antes de que se desencadenara la crisis actual. Ahora es más difícil y (…) van demasiado lento”.
Sobre el indulto concedido a finales de 2011 por Raúl Castro a casi 3.000 presos cubanos y unos 85 extranjeros consideró que “es la medida de la importancia” que da el general “a la visita del Papa”.
“Con ello viene a decir: ‘A quien toma en consideración lo que estoy haciendo, le tomo en consideración lo que me pide’”, añadió.

Deje su comentario