“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

¿Cuba, socialismo con mercado?

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Tomado de Progreso Semanal

En la Conceptualización del modelo cubano se indica que “el Estado reconoce el mercado, lo integra al funcionamiento del sistema de dirección planificada de la economía, y adopta las medidas necesarias para regularlo”.  Leer ese acápite me hizo recordar la aplastante afirmación de un experto cuando dijo, con anterioridad, que “el mercado es un mal jefe, pero un eficiente empleado si se utiliza bien”.

Precisamente no usarlo con acierto ha sido —y todavía es— uno de los fallos de la práctica económica del país; sin obviar que también se ha actuado desentendiéndose de sus mecanismos.

Y este contrasentido volvió a aflorar, como un ejemplo entre tantos, hace un mes, cuando el Gobierno de La Habana estableció precios topados para los taxistas privados, debido a que, “sin razón legítima”, habían encarecido su “habitual” tarifa de viajes.

Así el Estado daba vida a aquel propósito de “adoptar las medidas necesarias para regular el mercado”; solo que hacerlo bien es quizás una de las metas más difíciles de lograr, como advierte el investigador Juan Triana Cordoví.

Para ello —opina— hay que validar de manera precisa el objetivo de la regulación y su coherencia con el fin deseado; esclarecer el cuándo y cómo se debe implementar, el costo de hacer efectivo el reglamento, los impactos colaterales, quiénes se benefician y quiénes se perjudican.

A juicio de Ariel Terrero, periodista especializado en temas económicos, la historia de los taxistas, pese a constituir un botón de muestra pequeño, confirma los desequilibrios y rollos que crea un mercado sin control del Estado. “Si el Gobierno de la capital tiene responsabilidad en la crisis no es por intervenir para poner orden, sino por demorarse en hacerlo”.

En una línea diferente, el economista Oscar Fernández Estrada plantea que la corrección de las distorsiones del mercado no tiene por qué resolverse únicamente con prohibiciones, restricciones o directivas que intenten negar los equilibrios resultantes.

“Si en lugar de imponer administrativamente un control de precios —medida irracional desde el punto de vista de los equilibrios de ese mercado y que por tanto se diluye a mediano plazo— se hubiera pensado en cómo incrementar la oferta de transporte en la capital movilizando creativamente recursos existentes hoy subutilizados, el desenlace hubiese sido totalmente diferente”, añade.

Incluso —prosigue— “si se ofrecieran incentivos fiscales para incrementar el número de dueños de automóviles privados dedicados al transporte público, entonces un ´shock´ de oferta hubiera impactado positivamente en los precios de manera estable, sin necesidad de alimentar resentimiento con un actor que cumple también un rol social, y de cuyos trabajos dependen familias cubanas”.

Innumerables pudieran ser las ideas en tal sentido. Lo cierto es que el trance con los taxistas privados acentuó esa vieja práctica del Estado, la cual nunca ha demostrado su eficiencia, como sucedió con los archiconocidos incidentes en la comercialización de los productos agrícolas en 2016 y también en oportunidades anteriores.

Sobre las deudas…

Hasta hace poco tiempo, antes del inicio de las actuales reformas para ser exactos, hablar sobre el mercado en Cuba era casi remitirse a la ciencia ficción, pues generalmente fue visto como sinónimo del capitalismo, y por consiguiente impulsor de la propiedad privada.

Muy alejado de esa lógica, Triana Cordoví argumenta que el mercado no es exclusivo de la economía capitalista y que resulta “una institución independiente de nuestra conciencia, existe lo queramos o no. Podemos reconocerlo y no aceptarlo, y funciona como le plazca, como ha pasado en la Isla toda la vida”. Incluso, se puede regular consecuentemente con los propósitos de la sociedad en la que se viva, pero sin obviar sus leyes objetivas.

Según el catedrático Oscar Fernández Estrada, el reconocimiento del mercado —idea impulsada en el VI Congreso del Partido en 2011 y no exenta de vaivenes contradictorios como lo ocurrido con los taxistas en la capital — constituye un punto de giro en la concepción previa del socialismo cubano.

“Ningún arreglo —dice— ha sido creado hasta la fecha con la capacidad de sustituir sus funciones con éxito: coordinar millones de interacciones que se producen entre todos los agentes económicos, o sea entre personas, empresas, organizaciones y gobiernos.

“Al mercado no se le puede ocultar ni atrapar con directivas. Aunque tampoco es cierto que no se le pueda conducir, o que los arreglos derivados de él sean siempre socialmente destructivos o injustos. El Estado puede y debe definir las reglas y diseñar los incentivos”.

De acuerdo con Triana Cordoví, en ese caso le corresponde también al Estado anticiparse. “Para eso hay que tener un concepto estratégico de planificación, y Cuba no lo tiene. Aquí se administran bienes escasos con una proyección operativa, basada en restricciones que apenas la hacen funcionar. Precisamente una de las virtudes del proceso de transformaciones en curso deviene el rescate de los planes a largo plazo”.

Otra deuda más evidente es el sistema de precios, el cual “ha perdido capacidad para cumplir una de sus funciones: servir de brújula al resto de la economía. En contraste, el mercado ha ganado capacidad para colocar precios por encima de los que fijaría en un ambiente de competencia real”, añade el periodista Ariel Terrero.

Hacia otros horizontes

¿Podrá el mercado ganar más espacio en nuestro sistema? Y Fernández Estrada resume: Avanzar hacia una economía donde este funcione con mucha más organicidad y coherencia es imprescindible para un mejor desempeño.

“Se puede (y debe) expandir aún más su presencia en Cuba, sin avanzar un ápice en proceso alguno de privatización. No hace falta convertir en privadas las empresas estatales, lo que se requiere es que tengan verdadera autonomía”. Además, que los actores económicos (estatales y privados) se relacionen, comercien y compitan plenamente, a partir de condiciones de igualdad relativa.

Sin dejar de reconocer que tal proceso no se puede asumir con ingenuidad, el estudioso recuerda que la planificación practicada durante las últimas décadas tampoco ha evitado el desarrollo del individualismo. “La sociedad cubana no se salva del egoísmo como fenómeno social, optando por uno u otro modelo económico más o menos mercantilizado. Para evitarlo se requiere un rediseño mucho más riguroso desde la educación, la cultura, así como desde el ejercicio mismo de la política”.

Con instituciones veladoras de la competencia, “hay que lograr las condiciones para que sean los productores u oferentes los que compitan entre sí por la venta de sus productos, en lugar de lo que tenemos hoy en casi toda la economía, que son los consumidores compitiendo entre sí por comprar lo que necesitan”, apunta.

Esta economía —sintetiza Fernández Estrada— requiere una participación relativa mucho más amplia del sector privado, tanto doméstico como foráneo, en diversas formas y tamaños, lo que no significa privatizar sino continuar abriendo espacios a nuevos emprendimientos.

 
 

17 thoughts on “¿Cuba, socialismo con mercado?

  1. Muy buen artículo, y un punto al que hay que llamar la atención es que el mercado existe independientemente del sistema político o económico. Su desconocimiento y los mecanismos que lo regulan crean situaciones que despuès son difíciles de resolver. No se puede improvisar ni “atajar” una situación cuando se nos va de las manos. A veces las “soluciones” crean problemas aun mas difcíciles de resolver. Entonces entra a jugar el UKASE, y o se dá marcha atrás y se reacomoda la situación o se desencadena un fenómeno que desemboca en caos para la economía. Caso de los “boteros”. Si se libera un mercado hay que saber de antemano lo que puede ocurrir, no salir a ponerle tapones al salidero. En general al crear el “cuentapropismo”(odio la palabrita)hay que tener en cuenta las consecuencias y conocer a fondo hasta donde puede llegar. O se instaura o no. No se puede poner “a pruebas” con limitaciones posteriores y contínuas enmiendas. esto crea desconfianza, y es perjudicial para su…

  2. (cont) los miedos no deben existir, y esto es un problema para algunos. Si vas a jugar “al duro” tienes que tener guante, careta y todo lo que lleva. La improvisación y medidas atajantes no sirven.

  3. Baracoa, en eso estoy de acuerdo contigo si vas a meterte en el terreno no puedes entrar asustado porque entras perdiendo. El mercado se puede controlar, Cuba no sería el primer país en lograrlo, en diferente medida otros lo han hecho y con buenos resultados. Pero cuando ni siquiera sabes montar a caballo no puedes pretender domar un potro como ese. La improvisación es la peor formula y no paran de improvisar, los boteros y los carretilleros son solo un par de ejemplos. Un abrazo

  4. Esto me recuerda unas palabras de Gorvachov:

    “El mercado es anterior al capitalismo, por tanto puede existir el socialismo con el mercado”

    Pero pienso que hay que matizarlo. El Comunismo en su versión Leninista de economía centralizada bajo control del estado, es incompatible con el mercado, porque si todas las empresas tienen el mismo dueño no puede haber competencia entre ellas.

    En fin, estamos discutiendo sobre el Comunismo que es el opio de los intelectuales; y no me gusta nada drogarme.

  5. Gabriel, casi que hablo solo contigo pero es que nos aportas cada comentario que se presta a responder. De donde sacaste que Lenin apostaba por la economía centralizada? Sabes que fue la NEP?. Tanto Marx en la teoría como Lenin en la práctica apostaron por nacionalizar exclusivamente los “medios fundamentales de producción”. Me parece que tu, al igual que algunos extremistas de izquierda, confundes el marxismo-leninismo con lo aprendido en los manuales stalinistas con los que se estudiaba en Cuba. Un abrazo

  6. Pobre Lenin, parafraseando a Madam Roland, “Oh Lenin, cuántos crímenes se cometen en tu nombre” Y en el nombre de Dios hoy musulmanes matan y lo hacen tambien los no musulmanes. Pobre Dios. Muchos cometen la pifia de achacarle a Fidel los desmanes de otros, siempre la misma historia. Pronto en este blog con este artículo apareceran los que critican y paran en lo ismo. Derechos Humanos, Libertad, pluripartidismo, democracia y por ahí se pierden en lo mismo, y hacen de situaciones personales los problemas que achacan al Gobierno o al Pueblo(hay quien ha dicho que el pueblo es esclavo). Que les aproveche.

  7. Fernando esto quizas no viene al caso, pero en el Centro Comercial “La Puntilla” sacaron cajitas digitales HDMI. Sabes en una hora cuantas cajas de vendieron… 3 cajas Fernando, solo 3 cajas, tengo una amitas mia insultada que dejo la cola porque dice qu con esa demora puede que el lunes ya tenga la anciada cajita. Dime algo amigo. Solución para esto?

  8. Baracoa, cada uno debe de tener derecho a pensar como lo estime. No entender este principio de vida nos ha llevado a guerras desde que la humanidad existe. de la misma forma en que no todos creen en Alá o en Jesucristo tampoco todos pueden creer en el marxismo-leninismo o en el socialismo como cree ud. De su opinión y no se enoje porque los demás opinen diferente. Cuantas veces tiene la posibilidad de conversar abiertamente con personas que piensan tan distinto a Ud.?. Un abrazo.

  9. El primer problema es creer que en Cuba ha existido socialismo. Mientras no se acepte q hemos tenido un capitalismo monopolista de estado, nada se entenderá. Lo segundo mercado no está reñido con socialismo, lo necesita. Tercero qué es socialismo? 4to. El socialismo se impone o viene naturalmente? Cuando se tengan claras estas 4 cosas. Se comprenderá la cantidad de porquería que se ha hecho en nombre del socialismo.

  10. Vaya se abre paso la logica, perdieron su apuesta “socialista” ya ahora la maquillan y la adornan con supuestas teorias en las que el mercado no es exclusivo del capitalismo, vanas teorias, se embarcaron en el barco equivocado y ahora quieren bajarse sin pagar los costos de tantos errores cometidos, puras tonterias o se es socialista o se es capitalista la via “intermedia” es solo el reconocimiento del fracaso pero sin querer perder el poder.

  11. Unidad y lucha de contrarios. Recuerdo que esto era una de las leyes de la dialectica. Tiene que haber competencia para que haya estimulo y saltos cualitativos. El estado al acotar los precios esta impidiendo el desarrollo. Y no lo digo en el transporte sinó en todas las esferas.

  12. Yo no conozco ninguna sociedad prospera moderna donde los medios de produccion fundamentales sean estatales, x favor denme ejemplos, lo que si conozco es que en los paises mas modernos y desarrollados las instituciones estatales son las mas ineficientes, y una carga social que c admite unicamente por que el sector privado lo puede subvencionar saludos

  13. Marx describio eroticamente el mercado. Lenin fue claro: Sin mercado no hay socialismo. Pero Paul Krugman advirtio lo que nuestro ex ministro de economia Marino Murillo no sabia: el mercado NO es libre. Los politicos en Cuba deben escuchar a los economistas, ser humildes, reaprender a dirigir. La economia real del pais no es el entorno cerrado de las FAR. Son contextos diferentes.

  14. Yo estoy en parte con Bermudez, esto es como Animal Farm, cambiando los slogans a conveniencia y poquito a poco hasta que los cerdos se convierten en hombres.

  15. Ravsberg (8), creo que apretaste con eso de “Cuántas veces tiene la posibilidad de conversar abiertamente con personas que piensan tan distinto a Ud.?”
    En el relativamente poco tiempo que llevo frecuentando este blog he percibido la “deriva” hacia una posición más flexible y tolerante de algún que otro comentarista de uno u otro ‘signo’. Y eso es una gran cosa.
    Sobre el artículo: lo considero bueno, aunque pienso que el egoísmo NO es un solo un ‘fenómeno social’; es una característica humana.
    ¿Que puede matizarse con educación y cultura?, OK, pero más bien lo que hay que hacer es REGULARLO o encauzarlo con leyes y no tratar, utópicamente, de eliminarlo. Ya vemos adónde fué a parar el “hombre nuevo”.
    En última instancia el egoísmo, bien canalizado o ‘sublimado’ como diría un psicoanalista, proporciona una tendencia y estímulo a la superación personal, insustituible para el desarrollo de la sociedad.

  16. Diógenes (16), 100% de acuerdo contigo en lo que dices del egoísmo. Así ha sido y así será.
    Por lo visto nuestra madeja económica no la desenreda ni “el médico chino”.
    ¿Qué fue lo que hizo Viet Nam después de una guerra tan desbastadora para alcanzar la rápida prosperidad que hoy ostenta?
    ¿Somos tan dependientes de los EEUU que el bloqueo no nos deja avanzar en lo más mínimo, ni siquiera en el desempeño interno? Si es así, ¿seguirán entonces los yanquis controlando nuestro progreso “for ever and ever”?
    Saludos…y esperanza

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