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José Martí
¿Cuantos pasos atrás dará Trump en su relación con Cuba?
 

¿Cuantos pasos atrás dará Trump en su relación con Cuba?

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Tomado de El Nuevo Día

Cuando se le pregunta a expertos estadounidenses sobre la nueva política del presidente Donald Trump hacia Cuba, su respuesta es contundente: tendrá un efecto limitado en las relaciones entre los dos países, aunque ha logrado sembrar la percepción generalizada de que se ha dado un paso atrás que afectará el clima de acercamiento logrado bajo la administración de Barack Obama.

El Nuevo Día fue invitado ayer a un foro especializado patrocinado por la organización británica RICS, que reunió en el Hotel Melía Cohiba de La Habana a un selecto grupo de empresarios de los bienes raíces y la infraestructura para evaluar el clima de negocios en Cuba.

El foro -parte de un viaje de estudio que trajo a empresarios de Estados Unidos, Trinidad y Tobago, Reino Unido, entre otros países- se dio en un contexto muy particular, pues ocurrió a menos de dos semanas de que Trump anunciara un detente en la política de acercamiento hacia Cuba patrocinada por Obama.

Los empresarios participantes contaron la presencia de tres expertos en el tema cubano, entre ellos el exsubsecretario de Estado de Puerto Rico, Rolando Padua, quienes coincidieron en que el anuncio de Trump parece traer mucho ruido y pocas nueces, aunque queda por ver el lenguaje que se utilizará en las regulaciones que deben emitirse en los próximos meses.

“Trump fue un gran vendedor de carros usados en Miami.  Él le dio a un grupo que esperaba un mensaje duro lo que quería escuchar y le vendió un carro usado haciéndole creer que era uno nuevo…

Utilizó el lenguaje de la vieja política, de endurecer el embargo y que la política de Obama no funcionó”, dijo el profesor universitario neoyorquino y presidente de la “Asociación para el Estudio de la Economía Cubana”, Ted Henken.

“Hay que destacar que hubo por un lado un mensaje duro, pero por otro lado está la política pública, y la política pública de Obama quedará vigente entre un 70 y 80 por ciento (según lo dicho por Trump). Dependerá de las regulaciones que surjan en los próximos tres meses para ver cómo queda finalmente ese panorama, si a un 65 o un 95 por ciento”, agregó Henken, quien fue consultor externo del equipo de Obama que trabajó en el acercamiento con Cuba.

El experimentado académico, quien ha viajado a Cuba sobre 30 veces, indicó que la esencia de la política de acercamiento de Obama va a prevalecer, pues no se restablecerá la doctrina migratoria de “pies secos-pies mojados”, las embajadas seguirán operando, las relaciones diplomáticas se mantendrán, los 20 memorandos de entendimientos firmados entre los dos países se sostendrán y Cuba no volverá a la lista de países que patrocinan el turismo.

“Otra de las áreas que prevalecerá es que los cubano-americanos podrán seguir viajando a Cuba y emitir remezas sin control alguno, eso se mantiene”, afirmó.

Henken se mostró comprensivo con la decisión de Trump de querer limitar los negocios con las empresas vinculadas al poderoso aparato militar y de inteligencia de Cuba, aunque calificó como de gran impacto una posible regulación migratoria que impediría a los dirigentes militares y sus familiares viajar a Estados Unidos.

“Uno de los cambios es que van a redefinir que los altos mandos del gobierno y sus familiares puedan viajar a Estados Unidos. Dependiendo cómo se escriba la regulación, esa es una propuesta que podría tocar a 40,000 personas o hasta un millón de personas en Cuba, si es que se extiende a diversos niveles y agencias de seguridad. Esto podría tener un impacto económico enorme sobre la gente en Cuba”, sostuvo.

El experto en temática cubana explicó a los presentes en el foro que los cambios a la política de los llamados viajes educativos “people-to-people” intenta facilitar el monitoreo de las actividades de los estadounidenses en Cuba.

“Lo que se busca con eso es que es muy difícil ir tras miles de personas, pero sí es más fácil contra 3,000 operadores con licencia que organicen los viajes. Así obliga a los estadounidenses a viajar a través de esas agencias y poder tener un control mayor”, manifestó.

Las regulaciones finales se desconocen, pues Trump ordenó su preparación con un memorándum especial tras su anuncio en Miami. Dependiendo su redacción, será su impacto.

Aunque otro entendido en el tema Cuba-Estados Unidos no prevé mayores cambios, si percibe que, como se dice en el barrio, “el daño ya está hecho”.

“El diablo está en los detalles. Hay que ver cómo se redactan las regulaciones y qué específicamente prohibirán. No es un cambio en realidad tan dramático. No estoy seguro que el presidente Trump tenga convicciones personales hacia Cuba”, dijo John Caulfield, quien dirigió la antigua Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba entre 2011 y 2014.

“No vemos demasiado cambio en la esencia, aunque la gente sí cree que ha habido un gran cambio. Incluso aquí en Cuba la gente cree que todo se ha echado hacia atrás y en Estados Unidos piensan que ya no podrán viajar a Cuba”, agregó.

Para Padua, quien comandó el intento de la administración de Alejandro García Padilla de abrir una oficina de Puerto Rico en Cuba –trámite que está pendiente en el gobierno actual-, el cambio de política hacia Cuba lo que ha hecho es abrir nuevos escenarios de oportunidad.

“Este cambio lo que ha hecho es llamar la atención de países que antes no invertían mucho en Cuba, como Alemania, Japón o Corea del Sur, para afincarse en este mercado. Igualmente, ha provocado un incremento en la presencia de socios como China, Rusia o México, que siguen creciendo su presencia”, expresó el abogado puertorriqueño, quien hoy mantiene la práctica privada.

“Creo que aquí sigue habiendo muchas oportunidades y países como Puerto Rico podemos convertirnos en mediadores naturales para las operaciones de empresas multinacionales de Estados Unidos o de cualquier parte del mundo en Cuba”, indicó.

Esa visión es compartida por los propios empresarios presentes en el viaje de estudio.

“Vine a ver oportunidades. Trabajo en el mercado del sur de la Florida y conozco la visión sobre Cuba desde allí, pero quiero entender qué pasa aquí por mí misma y pasarle ese conocimiento a mi empresa”, dijo a El Nuevo Día la Philicia Lloyd, de Lloyd Real State Services, con operaciones en Florida y Nueva York.

“El Presidente ha decidido hacer unos cambios, pero debemos adaptarnos a esa nueva realidad y ver cómo podemos entrar a este mercado”, expresó.

El grupo de empresarios y expertos pululará por tres días en Cuba. Espera llevarse un panorama claro de qué pueden y qué no pueden hacer en tierra cubanas, un primer paso en un complejo proceso que hoy día respira más incertidumbres que certezas.

 
 

One thought on “¿Cuantos pasos atrás dará Trump en su relación con Cuba?

  1. Es cierto que en estos momentos hay mas incertidumbre que certezas, pero entre Obama y Trump han dado un golpe limitando la entrada de turistas norteamericanos por un lado, y por otro cerrando en seco la entrada masiva de cubanos a EE.UU. y con ello frenando el incremento de viajes y remesas.

    En cuanto a las relaciones comerciales, en la era Obama el freno estuvo mas por parte del gobierno cubano, pero actualmente no creo que la administra ion Trump promueva cambios para atenuar los efectos de la ley del embargo en los viajes y el comercio como hizo Obama sino lo contrario.

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