“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

Cuando en el debate “tu tas totalmente equivocado”

debate-cuba-revoluciónTomado de La Esquina De Lilith

Me molestan los intercambios de insultos que quieren parecer debates y que no son más de que diálogos de sordos. Y me asustan. Si no sabemos debatir, no estamos realmente abiertos al cambio, que siempre será una suma de lo que existe con lo desconocido, con lo otro, lo aterradoramente nuevo.

Cada vez me convenzo más de que el debate es un músculo del pensamiento que, como todos los músculos, se atrofia si no se ejercita, o se usa de forma equivocada. Un músculo que, en el contexto cubano, no hemos sabido salvar después de los maratones de polémicas que enriquecieron el pensamiento de los sesenta.

Lo que quedó, después de aquellas colosales disputas, fue la ráfaga y la sospecha, la manía de responder antes de escuchar, de responder a quien dice y no exactamente lo que se dice, quitándole valor a priori.

Menudo derroche de palabras -no por muchas, sino por inutilizadas, por perdidas-, de pensamiento.

Sé que no fue fácil debatir en medio del sitio, en medio de la guerra, de la hostilidad…, pero por muy seguros que nos resulten los muros, hay que saber cuándo levantar puentes, antes de que la misma espada que usamos para defendernos, nos lastime.

Desiderio Navarro, en Las Causas de las cosas, alertaba que en medio de las confrontaciones ideológicas de la Revolución Cubana, muchas veces nuestro discurso soberano no se escapó de ser exclusivamente reactivo ante las realidades externas: una respuesta ante una amenaza, ante una declaración, ante una coyuntura de peligro.

De modo que, más de una vez, nos dejamos llevar por el juego de opuestos de decir que no cuando el capitalismo dijo si y viceversa, como si tener razón siguiendo una línea de pensamiento “enemiga” fuera más terrible que equivocarnos por cuenta propia.

Cualquiera, con un mínimo de memoria histórica, es capaz de reconocer que en estos tiempos de cambios, que Raúl Castro ha advertido no son un camino de regreso al capitalismo, hemos puesto en práctica más de uno que hace unos pocos años rechazábamos con vehemencia, desde la apertura del trabajo por cuenta propia hasta la legalización de la pequeña empresa privada.

Y dimos un vuelco tan dramático como el de restablecer relaciones diplomáticos con Los Estados Unidos después de más de medio siglo de una enemistad que parecía insalvable, y que a pesar de la permanencia del bloqueo, la ley de ajuste cubano…, empieza a dar sus primeros frutos en algunas zonas de la economía.

Cada cosa sucede a su debido tiempo -especular que un debate más abierto de estos temas hubieran adelantado estas medidas, es innecesario a estas alturas-, pero no puedo dejar de pensar que las transformaciones hubieran sido asumidas más naturalmente por la sociedad si las hubiéramos, al menos, admitido como posibles desde el principio.

Después de tanto, deberíamos haber aprendido algo al respecto, y escuchar más, y atrevernos a debatir, porque una Revolución que no es capaz de transformarse a sí misma, deja de ser revolución y se convierte en otra cosa.

Hay que tener valor para ser un revolucionario, valor para afrontar lo que venga pero también para admitir que podemos equivocarnos y que la Revolución, el bien de todos, siempre será más importante que el orgullo individual, que aferrarse a “tener la razón” a toda costa.

Pero no es lo que veo. Cada mención de Cuba, crítica o elogio, desata los demonios de la incomprensión, la falta de empatía y la escasa cultura de diálogo que tenemos, al punto de que cada día que pasa creo más necesario incluir alguna asignatura de “debate” en los currículos escolares, ya que no lo aplicamos como regla en la enseñanza en general.

Y ya no tenemos excusas. Es ingenuo, hipócrita u oportunista, según el caso, creer a estas alturas que tenemos la verdad absoluta, que llegamos a donde teníamos que llegar, y que lo hacemos en la forma óptima cuando el camino revolucionario más libre de condicionamientos externos recién comienza.

 
 

8 thoughts on “Cuando en el debate “tu tas totalmente equivocado”

  1. si usted se acuerda de los ’60 ya sabe como acabo esa tormenta de ideas y acciones…!!!Me parece un poco a destiempo descubrir que la sociedad comunista nunca ha sido proclive al dialogo o la persuacion.Los comunistas no creen en eso,sencillamente.Son dictadura no hay Mundo Nuevo,sin clases,sin explotadores,etc…crear uno dos,muchos Vietnams y sobre todo a frase genial: el odio es el motor de la historia (parafraseo a la frase del Che ).No me diga ahora que usted como dsiderio le van a echar la culpa a los EEUU y al Bloqueo por la falta de cultura del dialogo?? Para tener una sociedad normal,tolerante y liberal,cuesta mucho trabajo y la revolucion nunca ha estado interesada en ello !!!!

  2. JDS, y quien tiene la culpa de esa falta de cultura del debate?. Porque la frase del titulo “tu tas totalmente equivocado” la escribió un vasco en 1947, en la revista estadounidense Selecciones para describir las dificultades de dialogar de los cubanos. Estudiemos un poco la historia de la nación. Un abrazo.

  3. Fernando: la responsabilidad de un Estado,es crear las condiciones para el dialogo.Los dialogs y los acuerdosno son automticos.Por ejemplo,en los EEUU el president y muchos,muchos,oficiales mas son negros…eso no quiere decir que se haya resuelto el problema,pero se puede dialogar,todos hablan,todos actuan y la ley,los protégé.Nada es automatico,pero si no hay un marco legal y una plitica inclusive,no hay nada que hacer,en vez de mejorar,se empeorara.Mientras puedan por la fuerza dominar,lo haran…despues…el caos !!

  4. Esta periodista hace lo suyo muy bien, van varios escritos que más allá de algunas diferencias de pensamientos, pues concuerdo con ella en más del 50% de lo que escribe.
    Me ha venido a la mente muchos oportunistas sin criterios que han vivido sus vidas como la veleta sin criterio propio y a la espera de lo que esté de moda y venga de arriba, y así se han visto pasar por todas las fases que se mencionan aquí. Se han pasado la vida defendiendo lo indefendible y sin dar espacio a la crítica para así crecer, con el tiempo han recogido cordel y ahora son los principales abanderados del “perfeccionamiento”, de las relaciones con USA y muchas cosas de moda.
    De esa forma no ha habido, ni habrá país, aquí se ven y sobresalen por cierto.

  5. Con todo respeto, no basta con incluir una asignatura en nuestro sistema de enseñanza. Los problemas sistémicos tienen que tener soluciones sistémicas. La incapacidad de debatir es un problema cultural sedimentado por tendencias ideo-políticas totalitarias, hasta que no se cambien esas tendencias, no se resolverá el problema.

  6. No entiendo, tanto shovinismo, los cubanos somos como otro pueblo cualquiera, y siempre muy diversos, como las culturas que confluyen en nuestro pais, asi mismo en las opiniones somos apasionados, asi que una respuesta tan sencilla , no se dice claro y ya esta, no se debate porque el gobierno sistematicamente ha demonizado el debate, y cualquier opinion que no los favorezca, solo recordar algunas consignas “dentro de la revolucion todo; fuera nada”, o cuando afirmo, si me dijeran …que todo el pueblo esta en contra de la revolucion yo seguiria defendiendo la revolucion” mostrando el respeto que le tiene a la opinion del pueblo en fin cuando en 1947 el pueblo debatia con faltas de ortografia, siempre estaba mejor que ahora

  7. Y seguimos apuntándonos al mito de la plaza sitiada(eso ya es historia) que de ser una realidad objetiva lo convertimos en un modus vivendi una filosofía vital el fin de todos los medios no una coyuntura , se ha fraguado un lenguaje de confrontación de ellos o nosotros, de ´´el enemigo´´ es todo el que no piense igual de destruir al enemigo con ataques ad hominem y nada de reconocer errores o aceptar criticas la crítica es sinónimo de maldad. Eso rasverg son rasgos que puede que tuvieran un huequito en 1947 pero luego se convirtieron en la definición de debate para el cubano. saludos

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