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José Martí
Atletismo y migración
 

Atletismo y migración

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Tomado de Progreso Semanal

Este verano, en Londres, la comitiva cubana firmó su peor actuación histórica en los Campeonatos Mundiales de Atletismo. No se trata de una apreciación: la agónica medalla de bronce alcanzada por la pertiguista Yarisley Silva constituye el botín más escaso de Cuba desde el inicio de estas lides, por debajo de los dos metales de bronce logrados por la isla en la cita de Roma 1987.

Si nuestro país había escalado hasta la décima plaza de la máxima cita del campo y pista en Beijing 2015 con una cosecha de dos títulos y una de plata, en esta XVI edición, celebrada en suelo británico, ancló en el puesto 38 del medallero general.

Sin embargo, lo más preocupante no es el descenso en sí mismo, sino la poca probabilidad de revertirlo. Sí, fuimos a la capital británica con una representación joven, pero la edad no puede convertirse en el escudo tras el cual esconder las verdaderas razones del fracaso.

Una autopsia del desempeño cubano en Londres arrojaría disímiles causas, la menos importante es la edad de los competidores. Si queremos hurgar en la herida pensemos que las figuras más experimentadas de nuestra delegación quedaron lejos de sus marcas personales; que en muchas pruebas aún no contamos con atletas capaces de acercarse a la élite mundial, y quienes sí están en condiciones de pelear por las medallas, no estuvieron presentes; y, encima de todo esto, la plata ganada por el vallista cubano Yasmani Copello terminó en el palmarés de Turquía, nación a la cual representa desde 2014.

Por gastado que suene, la migración es uno de los puntos de inflexión en cualquier análisis del deporte en Cuba. Sin importar la especialidad, ha sido imposible para el país —aún con nuevos sistemas de pago y contrataciones— disminuir considerablemente el fenómeno de la fuga de talento hacia otras naciones. El atletismo es uno de los deportes en los que más se ha notado.

Según una investigación publicada por el sitio Postdata, en los últimos 20 años, la IAAF (Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo) ha confirmado el cambio de Federación Nacional para un total de 691 atletas de todo el mundo.

En el atletismo, como en pocos deportes, es evidente que la migración tiene un marcado carácter económico. No por gusto el mayor flujo de atletas se registra desde países poco o nada desarrollados, hacia las principales potencias económicas del planeta.

No es de extrañar entonces que la Federación Continental que más atletas ha perdido es África, con el 37.2% de estas transferencias. Mientras que el principal destino mundial es Europa, con el 56.9%. Justo es decir que, de los 393 atletas nacionalizados por los diferentes países europeos, 157 provinieron de países del mismo continente.

Cuba, por su parte, ha perdido 30 atletas entre uno y otro sexo. Diez de esos transfers of allegiance (como se conocen estos cambios), fueron legalizados a partir de 2014. Entre ellos destacan los realizados a Yasmani Copello (2014), Orlando Ortega (2016) y Alexis Copello (2017). Además, aunque sin confirmar, la ausencia del triplista Pedro Pablo Pichardo, subcampeón mundial en 2013 y 2015, presupone que deberemos agregar otro nombre a la lista próximamente.

Pero ojo, Cuba no ha sido, numéricamente, el país más afectado por la migración en las últimas dos décadas del atletismo. Curiosamente, Estados Unidos es la nación que mayor cantidad de deportistas ve marcharse, con 97. También es el principal destino de quienes buscan mejorar económicamente al recibir entre sus filas a 67 extranjeros. Dos de ellos cubanos.

La gran diferencia es que Estados Unidos nunca ha dejado de incluirse en el Top 3 del medallero en los Campeonatos Mundiales de la IAAF, casi siempre dominándolo. De Estados Unidos no se marchan las primeras figuras, salen aquellas que, sin tener posibilidades dentro de su país, se convierten en verdaderos ídolos en sus patrias adoptivas. A Estados Unidos llegan, eso sí, los mejores representantes de otras latitudes.

En el caso de Cuba, otro es el panorama. Cada uno de los 30 atletas que decidió competir bajo otra bandera, hizo estragos de una u otra forma entre las filas antillanas. Muestra de ello son las medallas que la isla vio escapar en 20 años en las tres máximas competiciones del atletismo a nivel internacional.

Un breve repaso por los medalleros, consigue mostrar que en ese tiempo los cubanos que representaron a otras naciones alcanzaron una de oro, una de plata y dos bronces en Campeonatos Mundiales, idéntica cosecha en las citas bajo techo y, además, una plata y dos bronces en los Juegos Olímpicos. En total, once preseas que Cuba no se llevó a sus vitrinas.

Los casos más notorios son los de las saltadoras Yamilé Aldama y Niurka Montalvo. Aldama consiguió un metal de cada color en el triple salto, siempre en los Mundiales Bajo Techo y defendiendo los colores de Sudán, y luego de Gran Bretaña. Mientras Montalvo, especialista en salto largo, bajo el pabellón español se colgó al cuello una corona y un bronce mundial, y otro tercer lugar Bajo Techo.

Curiosamente, todas las medallas que Cuba dejó en el camino fueron conseguidas por atletas de dos ramas: salto y vallas. Aún con esa “fuga”, en esas mismas pruebas el atletismo cubano alcanzó resultados sobresalientes en esa etapa con figuras como Annier García, Dayron Robles, Yargelis Savigne e Iván Pedroso.

Por desgracia hoy no estamos en posición similar. La actual generación no es, precisamente, una pléyade de estrellas como tuvo el país en diferentes momentos de los pasados 20 años. Cada medalla que perdemos por la migración tiene un costo adicional: no es compensada por la actuación de nuestras delegaciones.

Baste con un ejemplo. En Londres, Yarisley Silva obtuvo el bronce en la garrocha y anclamos en el puesto 38. La plata de Copello en los 400 metros con vallas nos hubiese ubicado en el 32.

Yamilé Aldama (triple salto) Oro. Campeonato Mundial Bajo Techo (2012)Plata. Campeonato Mundial Bajo Techo (2004)

Bronce. Campeonato Mundial Bajo Techo (2006)

Gran Bretaña

Sudán

Niurka Montalvo (salto largo) Oro. Campeonato Mundial (1999)Bronce. Campeonato Mundial (2001)

Bronce. Campeonato Mundial Bajo Techo (2001)

España
Joan Lino Martínez (salto largo) Bronce. Juegos Olímpicos (2004) España
Orlando Ortega (110 m con vallas) Plata. Juegos Olímpicos (2016) España
Magdelín Martínez (triple salto) Bronce. Campeonato Mundial (2003) Italia
Yasmani Copello (400 m con vallas) Bronce. Juegos Olímpicos (2016)Plata. Campeonato Mundial (2017) Turquía
 
 

6 thoughts on “Atletismo y migración

  1. Este de la foto es el artemiseño que tildaron de “Excubano” los medios que se dicen “Cubanos”
    Pero la pregunta concretamente es ¿Por qué se van los atletas cuibanos a representar a otros paises?

  2. Tiene que haber algo mas allá del estimulo monetario para que se vayan tantos deportistas, eso se resolvería con un estudio de esta emigración para ver que hay en el fondo, pero no creo que aquí se haga semejante estudio, ellos saben porque se van, la dirigencia lo sabe y nada pueden hacer so pena de acabar con el status quo que sostiene todo el aparato social, así de sencillo

  3. El difunto durante muchos años, mientras la vaca soviética daba leche, utilizó los resultados en el deporte como un arma de propaganda política que “mostraba” a nivel internacional la “superioridad” del “socialismo” cubano.

    En la creación de esa imagen ficticia de país pobre con resultados en el deporte de potencia mundial se emplearon ingentes recursos que se desviaron del mejoramiento del nivel de vida del cubano y del desarrollo del pais.

    Hoy, con un país hundido en la recesión, no hay recursos para gastar en el deporte lo que se manifiesta en la “sequía” actual de atletas de primer nivel, y por otra parte, al mantenerse la vieja mentalidad de que el atleta es un recurso del estado, unido a las necesidades económica, hacen que emigren los pocos atletas de primer nivel que van surgiendo.

  4. Acertado Ray (3); en Cuba todo ha sido y sigue siendo propaganda. Persiguiendo la imagen del exito se han cometido soberanas barbaridades descuidando la economia, lo que al final les han pasado la cuenta a la dirigencia. El deporte carga lo suyo junto a las aventuras militares y de subversion por todos lados. Lleva lo suyo tambien el gasto desproporcionado en salud y educacion, sectores sociales muy sensibles paro muy desproporcionados con las posibilidades reales del pais ademas de muy mal administrados. Graduar miles de profesionales sin tener empleo productivo es un malisimo negocio, perdida pura. Sin embargo en este curso habra 28 mil nuevos estudiantes universitarios. Saludos.

  5. Esta realidad es lamentable, pero aun es mas lamentable los analisis que las autoridades cubanas hacen sobre el tema. Los otros dias converse con un ex-director deportivo de alto rendimiento en Cuba, y le hacia la pregunta de por que el deporte en Cuba estaba en esas condiciones. El me lo dijo en pocas palabras “falta de motivacion”.

  6. unomas, como en Panfilo, no se dice falta de dinero, se dice falta de motivación, jajaja
    y tadavía bienen unos ingenuos(otros descardos) y te dicen que es desde que salio Fidel, cuando lo que fundio a nuestro deporte fue la satanisación del profecionalismo deportivo, sinomire como esta el fútbol en el hermano país de Fernando, aquí hubo”motivación” mientras el hermano gobierno de la URSS nos motivaba.

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