“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

Aquí y allá, el mensaje del miedo

Tomado de la Joven Cuba 

Es un señor maduro, experto en denuncias que no necesita demostrar y con posibilidad de llegar a una audiencia mayor que sus víctimas. Se aprovecha de que, aunque el marco legal permite las denuncias por difamación, en la práctica resulta difícil hacerlas con éxito. Se alimenta de interpelar a otros y esparcir temor. Un vampiro de la inseguridad política actual, de los miedos ciudadanos, los cuales exacerba para poder crecer. Su influencia política es proporcional al escándalo que sea capaz de lograr, pero la peor consecuencia de sus actos, es que sus teorías de conspiración se mezclan con las amenazas reales, dificultando discernir unas de otras. Un personaje conocido por todos en la esfera pública, su nombre es Alex Jones y su plataforma mediática para darle notoriedad es el programa Infowars.

Infowars más que un programa se ha convertido en una organización dedicada a perpetuar mentiras y rumores. Un modelo de negocios basado en el miedo que logra transmitir a la opinión pública y capaz de movilizar el país a las mesas de votación. Por supuesto, el mensajero del miedo no es tan altruista como se presenta, ¼ del tiempo en su programa es dedicado a promocionar kits de supervivencia para el inminente Apocalipsis y “silbatos Bill Clinton anti-violación”, de ahí provienen la mayoría de sus ingresos.

Según el Southern Poverty Law Center, es “el más prolífico productor de teorías conspirativas de los Estados Unidos”. Sus ideas son de una rampante ignorancia de derecha, pero saben extenderse fácilmente a la izquierda. Parecería que dichas teorías quedan lejos de Cuba, pero algunos de sus documentales como Loose Change y The Obama Deception, han sido exhibidos en la televisión nacional. La reacción cubana ante la ilegal política estadounidense para cambio de régimen en la isla, en ocasiones se vale de las armas del conservadurismo republicano más rancio (por desconocimiento mayormente) pensando solo en términos bilaterales y no en las dinámicas domésticas del país norteño.

Jones es experto en denuncias que no necesita demostrar y con posibilidad de llegar a una audiencia mayor que sus víctimas

Según afirma, las élites internacionales están exterminando el 80% de la población mundial para vivir eternamente y los “globalistas” utilizan la eugenesia para su Nuevo Orden Mundial. Cree que el 11 de septiembre fue un “trabajo interno”, que las bombas de Oklahoma City y la Maratón de Boston son operaciones de bandera falsa, al igual que las masacres de Columbine, San Bernardino, Orlando, etc, a menudo los familiares de las víctimas de estas tragedias son acosadas por seguidores de Jones. Está obsesionado con Barack Obama, del cual afirma que es “la cabeza global de Al Qaeda”, porque él y Hillary Clinton son, literalmente, “demonios”.

Quizás su mejor teoría es que el Gobierno hace homosexuales a los niños utilizando cajas de jugo para revertir el crecimiento poblacional, estos químicos que también están en el agua incluso ya van “convirtiendo en gay a las malditas ranas”. No es de extrañar que Trump sea un fiel seguidor de un fanático así, en 2015 participó en uno de sus programas y le dijo: “tu reputación es increíble, no te defraudaré”.

El mensajero del miedo aspira a tener influencia en el presidente y para ello no escamotea en elogios

Jones se basa en la explotación de clases y actos egoístas de la élite liberal estadounidense para promover una reacción política que favorezca, irónicamente, a otros ricos y poderosos más conservadores. Pero sus actos tienen consecuencias muy reales en otras personas.

En Charlottesville durante una manifestación de supremacistas blancos, un neonazi atropelló a una contra-manifestante que protestaba el acto. Mientras Trump afirmaba que en ambos bandos habían “muy buenas personas”, Jones calificó el hecho como una tapadera: “había oficiales de la CIA y el Departamento de Estado en Charlottesville, primero tuiteando, luego en CNN y MSNBC (…) y el alcalde está involucrado”. Otro caso fue el de Marcel Fontaine, al que Infowars señaló como francotirador de la masacre en la secundaria de Parkland, basado en una camiseta que tenía con la imagen de Marx y Lenin. La acusación era falsa pero el sambenito público de ser asesino de niños no debió ser muy gracioso a este joven que casualmente pasaba por el lugar. El mensajero del miedo no necesitaba demostrar sus acusaciones, basta con sacarlas de contexto de una forma que convenga a su agenda.

Dos miembros de Infowars ya han acusado a Jones de acoso sexual, discriminación religiosa y de género

¿Sabe Alex Jones que su información es mentira o solo es irresponsable al perpetuar falsedades? Recientemente, tres padres de niños que murieron en Parkland presentaron una demanda por difamación y conspiración. Jones había alegado que la tragedia fue una operación de bandera falsa perpetrada por el gobierno para justificar la derogación de la Segunda Enmienda (que permite a los estadounidenses portar armas). Si bien es difícil demostrar legalmente malicia en el acusado en un sistema penal que lo considera inocente hasta que han pruebas en su contra, los familiares de las víctimas en la tragedia hicieron bien en apelar a la ley.

Las demandas contra el mensajero del miedo son valiosas porque envían un mensaje claro de que sus acciones no son aceptables ni se justifican apelando a la libertad de expresión

Hay un entramado de medios fanáticos de derecha en Estados Unidos, dedicados al negocio de extender rumores y perversidades. Si nos referimos a esto, quizás sea imprescindible mencionar la mentira original de la actual administración, la alegación que hizo Donald Trump de que Barack Obama había nacido en Kenia. Trump repitió una y otra vez esta información que se demostró falsa, sin que hubiera ninguna repercusión, mucho menos hubo un efecto electoral después de mentir sistemáticamente a la opinión pública, de hecho, se convirtió en presidente.

A los políticos estadounidenses les resulta complicado acusar a quienes difaman de ellos porque esto puede confundirse fácilmente con el derecho a tener un discurso político libre. En 1964 hubo un caso llamado New York Times vs. Sullivan que quizás sea el mayor caso referente a la Primera Enmienda (que protege la libertad de expresión, reunión, prensa y religión) de todos los tiempos. Se convirtió en precedente y llegó a una conclusión: los funcionarios públicos que demanden alguien por difamación, deben demostrar que el acusado mintió intencionalmente u omitió la verdad. En la práctica, la mayoría de los políticos estadounidenses no demandan por difamación porque pueden utilizar el púlpito para hacer llegar su versión a la opinión pública.

Ahora, ¿qué hacer cuando el difamador tiene un mayor acceso a los medios masivos o cuenta con respaldo de fuerzas gubernamentales? O mejor aún ¿qué hacer cuando se carece de recursos legales o materiales para llevar adelante acusaciones de difamación? ¿Qué hacen los que están demasiado dañados emocionalmente para emprender esa lucha?

La política del miedo es una buena apuesta

En la carrera presidencial del 2016 todas las encuestas vaticinaban el fracaso de Donald Trump, pero hubo quienes vieron venir la sorpresa de noviembre. Michael Moore escribió su profético “Trump ganará” y un texto en The Atlantic vaticinó cómo “el miedo, como demuestra la historia, tiene el poder de sacar a los votantes de su comportamiento normal”. En 1973 el psicólogo británico G. D. Wilson escribió en su libro La Psicología del Conservadurismo: “la base común que compone el síndrome de actitud conservadora es la susceptibilidad generalizada a experimentar ansiedad o temor ante la incertidumbre”. No saber lo que depara el futuro en momentos de cambio, es la definición de incertidumbre.

Donald Trump llegó a la presidencia apelando al temor en la sociedad estadounidense

Si usted ha llegado al final de este texto sin encontrar algunas similitudes (salvando obvias diferencias) entre el contexto político estadounidense y el cubano, lea nuevamente. Un futuro incierto, la existencia de sectores fanáticos dispuestos a capitalizar el momento, la utilización del temor como herramienta política para ganar adeptos, la difamación impune que goza de algún tipo de protección, el transformar la esfera pública en un espacio beligerante y poco propicio al diálogo, etc.

Por supuesto, después de alertar diariamente que se acerca el lobo, llega un momento en que la alerta pierde efectividad y entonces el lobo puede entrar con tranquilidad. El mayor problema no es ese ni un individuo en particular, sino que en la Cuba del 2018, después de experiencias trágicas en otros modelos socialistas, los tropezones nuestros, una campaña por el cambio de mentalidad y años convocando a un pensamiento crítico, nada más aparecen los nubarrones haya oídos gubernamentales que prefieran escuchar a los mensajeros del miedo. Eso es lo más preocupante.

 

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19 thoughts on “Aquí y allá, el mensaje del miedo

  1. Hola Harold. Siempre existira un Jones. Y su version light and mainstream Hannity. Y un Trump. Es parte de la diversidad y de todo hay. Lo verdaderamente terrible es que esas voces u otras tuvieran un acceso oficial y unico. Que esas voces no pudieran (usando la misma libertad) ser cuestionadas hasta con comedia. SNL? Que hacer? No se, a mucha gente aqui le hablas de un lugar donde un Jones tiene carta blanca y puede silenciar la razon y la diversidad de pensamiento y lo considerarian una dystopia horrible. Es dificil. Pero el problema no es Jones, sino que la opinion de Jones fuera la oficial. Saludoa.

  2. Harold : cuando alex jones sea el primer secretario del PCUSA, sea el comandante en jefe y sea el PCUSA,el Estado personificado, entonces ,la situacion en USA y en Cuba, seran iguales.Mientras tanto,por que no me dejan comentar en LJC ??

  3. No estoy de acuerdo con las conclusiones de Harolden que tenemos el mismo problema en Cuba que lo que hace Jones en USA. Nadie ha bloqueado a USA, nadie ha intentado asesinar a sus lideres con fines politicos, nadie persigue empresas, bancos e individuos que hacen negocios con USA. El 11 de septiembre y otras fechas conocidas por resultar tragicos atentados terroristas vienen siendo como un remake de lo que Cuba ha sufrido por 60 años. Los temores en Cuba no son infundados ni tienen caracter difamatorio. Si hay mucha desconfianza hacia las intenciones de nuestro vecino del norte, pero esa desconfianza estab justificada por los hechos. Tambien hay extremistas, simuladores, vividores, demagogos e incompetentes que hacen la vida mas dificil a los cubanos, pero poco a poco esta surgiendo una conciencia critica entre el pueblo que los identifica como un enemigo.

  4. Tenga cuidado Harold,muchas personas puden asustarse con su artículo,a usted pueden que le ocurra como al señor Fernando pero a la inversa, algunos quieren que el señor Ravsberg se vaya de Cuba,pronto saldrá alguien pidiendo que usted no regrese.

  5. Harold,la diversidad e opiniones y posturas es lo normal aquí,y es cierto qué hay que probar con rigor un caso de difamación, que bueno que en general aquí eres presuntamente inocente hasta que se demuestre lo contrario,en el lado opuesto no es así
    Mientras que no violes la ley y te muevas dentro de tus derechos constitucionales , puedes hablar de lo que te venga en ganas
    Este país es más grande que los Jones o que los Trump y todos sin excepción tienen que entrar por el aro de la constitución
    Infundir miedo eso funciona con los escasos de mente que en todas partes, épocas y países han existido , pero aquí nadie te obliga a que creas nada y mucho menos imponértelo
    Harold entre col y col mete una lechuguita y regálanos una o varias crónicas de visitas al extraordinario museo del Moma, Museo De Arte Metropolitano y por supuesto espero con ansias una crónica o artículo sobre la emoción que sentistes cuando te parastes delante de la estatua de nuestro gigante de Dos Rios

  6. Harold te deseo lo mejor en tus estudios
    Solo me atrevo a darte una sugerencia
    Trata que NY no te absorba y mucho menos el American way of life, no te acostumbres como son allí a criticar lo que les venga en ganas, a hablar libremente y criticar al presidente como medio país hace y hacen NY Times y el Washington Post
    No vaya a ser que cuando regreses vengas con eso y tú sabes que aquí eso no camina…….

  7. OK! señor. Critique allá todo lo que le venga en ganas, a un extremo y al otro, desahoguese. Pero eso es allá, en su pais la cosa es distinta. Aproveche.

  8. Las herramientas de la manipulación son muchas y son utilizadas por los políticos de uno y otro bando según sus características y necesidades.
    La posibilidad de que estar en las dos orillas le ha permitido al autor identificar regularidades en contextos diferentes con propósitos similares.

  9. Eric (6) : en los EEUU el difamado tiene que probar que lo es .El “difamador” no tiene que probar nada. Por eso hay libertad para hablar.Como los periodistas no tienen que decir la fuente. La censura comienza cuando para hablar, hay que hacerlo en “tiempo y forma”,en ” el lugar adecuado” “con pruebas en la mano”……..!!!!

  10. Francamente increible todo el desarrollo del articulo del sr Harold Cardenas, para intentar inducir a los lectores lo mismo que con justicia critica.La crispacion y el miedo en la sociedad cubana actual. Verdaderamente retorcido.

  11. La diferencia es que Harold desde New York escribe contra Trump, Jones, etc etc. Y a Iroel no lo ha mencioando. Iroel es la voz de la oficialidad…

  12. Lo de Infowars no es nuevo.

    En su momento alguien en Cuba soltó la idea de que los Estados Unidos dispersaba virus de enfermedades por Cuba, tanto atacando a vegetales como a personas.

    Jamás se demostró nada pero el daño quedó hecho.

  13. Manuelbis, a lo mejor no estás informado, a lo mejor no quieres informarte pero esa idea de atacar con virus fue del Estado Mayor Conjunto de los EEUU.

    “Había encontrado un memorando del Estado Mayor Conjunto (JCS), con fecha de 30 de octubre de 1964 dirigido al secretario de Defensa. Al responder a una solicitud presidencial anterior de “nuevas ideas relacionadas con Cuba”, el Estado Mayor Conjunto propuso un proyecto con el nombre en clave SQUARE DANCE (Baile de Cuadrilla), que Johnson calificó cáusticamente como “la primera y brillante nueva idea” [del JCS].

    Johnson transmitió a sus superiores en el Comité Church los detalles del proyecto SQUARE DANCE:

    La propuesta preveía la destrucción de la economía cubana mediante la introducción por vía aérea desde el exterior de un parásito de la caña de azúcar llamado Bunga. El programa comenzaría con una reducción del 30 por ciento de la producción cubana de azúcar prevista, y en tres a seis años se lograría la ruina de la industria azucarera.

    Pero eso no fue todo. Johnson citó directamente del memo del JCS:

    Los disturbios económicos y políticos causados ​​por este ataque podrían ser exacerbados y explotados por medidas tales como propagar la fiebre aftosa entre animales de tiro, controlar las precipitaciones mediante la siembra de nubes, minar cañaverales, quemar cañas y dirigir otros actos de sabotaje convencional contra el sistema de molienda y transporte de caña (las cursivas en el documento original)”.

  14. Berstein 3 claro q no tenemos los mismos problemas, los Jones en USA no son ni siquiera la mayoria con acceso a los medios, en Cuba desgraciadamente son casi la totalidad(x si hay alguna honrrosa excepcion)

  15. La metáfora de Pedro y el lobo es muy acertada. La han usado y abusado con el bloqueo. Cuando le echan la culpa al bloqueo de los campos llenos de marabú o las calles llenas de basura es un ejemplo. El bloqueo existe, pero como se ha utilizado de pretexto para justificar cosas de las cuales no es culpable, la gente ha terminado por ignorar la explicación del bloqueo cuando de verdad es la causa. Es muy jodido eso.

  16. Logramos, jejeje en realidad fue el tiempo, meter a nuestro Jones mayor en una piedra.
    Pero quedan varios luchadores del cargo. Y con un aparato que ya quisiera infowars

  17. Si el “señor maduro” estadounidense tiene nombre y apellido(Alex Jones), nuestro señor maduro tambien. Vamos, lo que se impone es ponerle nombre y apellido a los problemas de Cuba y quienes son los responsable. La censura, la falta de libertad de expresión, el periodismo malo, el presidente que llegó al cargo de la mano del mantra de la unidad, y sus responsables son Alfonsito(no se existe aún), nuestros Jones(Randy, Iroel, Arlyn y un etc interminable); nuestro presidente, que aupa a los Jones cubanos. No hay que largarse una critica a lo que sucede en los EE.UU para al final, y sólo al final, referirse a nuestra montaña de problemas.

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