“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

Agustín Lage analiza los retos de la empresa cubana

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Tomado de Granma

Anticipando críticas empiezo con una excusa: ¿qué hace un médico escribiendo de estas cosas? La excusa está en que a varios científicos de mi generación les tocó la tarea de transformar colectivos de investigadores en empresas exportadoras de alta tecnología, y esa experiencia pudiera aportar un punto de vista especial, ya que hemos vivido la transformación de unidades presupuestadas en empresas, conociendo lo mejor y lo peor de ambos mundos, y buscando las especificidades de las empresas que internalizan investigación científica y deben competir en base a productos novedosos.

De la burocracia la gente suele discutir con anécdotas: el exceso de papeles, formularios, trámites, escalones múltiples para la toma de decisiones, resistencia al cambio, plantillas infladas, y otros tantos síntomas que parecen reproducirse aun cuando se toman periódicamente medidas para atacarlos. Lo cierto es que en las últimas décadas en muchos países se ha notado el incremento del tiempo de trabajo que se dedica a papeles y datos administrativos. No es un problema solamente cubano.

Pero el discurso suele quedar en eso, en los síntomas; y ningún médico trata solamente los síntomas, sino que intenta buscar las causas y los mecanismos de la enfermedad. Si queremos enfrentar bien la burocracia (o ponerle su «dosis exacta», porque alguna hace falta) debemos entender sus raíces profundas.

La mejor definición de «burocracia» es que se trata de una forma de pensar y actuar en la que los procedimientos son más importantes que los objetivos. Se acepta posponer o limitar objetivos a cambio de ser estrictos en el cumplimiento de los procedimientos establecidos; se penaliza mucho a quien no cumple los procedimientos, y se penaliza poco al que vive disciplinadamente pero con objetivos limitados. Esto se conoce como «riesgo asimétrico». Poco a poco lleva al abandono de objetivos audaces. Y eso es muy peligroso en momentos históricos donde se necesita mucha creatividad social, como hoy en nuestra querida Cuba Socialista.

La burocracia no surge por la voluntad personal de nadie. Muchas veces  los burócratas son excelentes compañeros e incluso piensan honestamente que están ayudando al país. No hay que atacarlos personalmente.

Es que determinadas formas de pensar emergen colectivamente, como procesos sociales y son universalmente aceptadas durante un tiempo. Esto sucede no solamente en los procesos administrativos, sino también en la propia investigación científica.

En su obra clásica de 1962 La estructura de las revoluciones científicas el filósofo Thomas Kuhn acuñó el término «paradigmas», definiéndolo como: «un logro científico universalmente reconocido, que durante un tiempo, proporciona problemas modelo y soluciones a una comunidad de investigadores». Y si esto sucede para la física, o la biología, ¿por qué no para las ciencias empresariales? También hay logros de tecnología administrativa universalmente reconocidos que durante un tiempo proporcionan soluciones.

El paradigma es aceptado inicialmente porque funciona bien: ordena el pensamiento y ayuda a la acción, en base a las formas de pensar y actuar que han funcionado antes.

Cuando la empresa es simple, los objetivos y los procedimientos se alinean bien.

Luego las maneras de pensar universalmente aceptadas comienzan a generar «anomalías», cosas que deberían funcionar y no funcionan; y la primera reacción humana es ignorarlas: los paradigmas suelen ser resistentes a los datos durante un tiempo. Los hechos se reinterpretan para reforzar la validez del paradigma o simplemente no se les mira. Se acepta que «tal empresa fracasó porque sus administrativos no  cumplieron bien los procedimientos establecidos». Entonces el paradigma burocrático sigue ahí, incluso reforzado. Genera el atractivo de trabajar dentro de un sistema de reglas y regulaciones formalizadas, bajo la jerarquía de funcionarios impersonales.

Pero las «anomalías» se van acumulando y llega un momento en que no es posible ignorarlas más. Ha sucedido en todas las ciencias.

En las últimas décadas los procesos económicos se han hecho más complejos, entendiendo por «complejo» a la participación de muchos componentes, la cantidad de interacciones entre un componente y otro, y el carácter no lineal de muchas interacciones, todo lo cual condiciona que el sistema muestre «propiedades emergentes» que no se pueden deducir del comportamiento por separado de cada una de sus partes. Esto se ve más claro en las «empresas de alta tecnología», que deben internalizar investigación científica, cambiar frecuentemente sus productos líderes, cultivar la experimentación y la creatividad de sus trabajadores, y responder a las demandas de mercados también cambiantes. Son un punto de observación privilegiado para ver fenómenos, y experimentar alternativas.

Veamos que predice el paradigma burocrático y cómo las realidades contradicen sus predicciones:

La eficiencia de una empresa es la suma de la eficiencia de cada una de sus partes y procesos. No siempre: Todos sus componentes pueden funcionar a la perfección y ser auditados como tales, y sin embargo la empresa no consigue sus objetivos. Abundan ejemplos.

El cumplimiento de los procedimientos establecidos para cada uno de sus componentes predice la eficacia de la empresa en su conjunto. No siempre: los subsistemas de una empresa (economía, recursos humanos, calidad, inversiones, portadores energéticos, transporte, logística, etc.) generalmente se estandarizan para optimizar el funcionamiento interno de ese subsistema, y se auditan por separado; mientras que la optimización de la empresa en su conjunto lo que demanda es una interacción efectiva entre un subsistema y otro, aunque algunos funcionen separadamente de manera subóptima.

Las empresas crecen por perfeccionamientos incrementales predecibles. No siempre: Las empresas, especialmente las de mayor contenido tecnológico, crecen por discontinuidades, es decir, por la entrada de productos, servicios y procesos que hace poco tiempo no existían.

Se puede preespecificar las tareas necesarias para alcanzar los objetivos. No siempre: mientras más compleja es la tecnología y más innovadora es la empresa, menos se conocen de antemano los elementos determinantes de un objetivo. La gente tiene que comprometerse con los objetivos, más que con las tareas.

Los compañeros en altos niveles de dirección conocen mejor los problemas que los mandos intermedios y los trabajadores de base. No siempre: En las empresas de avanzada lo que predomina son las «pirámides invertidas de conocimiento». En cada escalón jerárquico los trabajadores saben más que en el escalón superior.

La existencia de muchas reglas y controles crea un marco objetivo de referencia para las decisiones que reduce errores y diluye el poder arbitrario de los funcionarios. No siempre: A partir de determinada cantidad de regulaciones, nadie logra conocerlas e interpretarlas todas, aparecen reglas en oposición, y en la práctica se incrementa el poder y la discrecionalidad de los funcionarios encargados de interpretarlas y exigirlas.

El comportamiento de las personas en el trabajo se puede hacer más eficaz detectando infracciones y sancionando al infractor. No siempre: Aunque hay infracciones peligrosas que se deben sancionar con mucha severidad, especialmente las que implican corrupción; en muchos otros casos se logra una influencia más duradera sobre las personas a través de la capacitación y la valorización de los ejemplos positivos.

La buena planificación consiste en reducir la incertidumbre todo lo que se pueda. No siempre: un determinado grado de incertidumbre es inevitable, e incluso deseable, si abre espacio para experimentar procesos mejores y metas superiores. Es como en la genética: la replicación del ADN tiene una probabilidad de errores, y si estos errores no existiesen, no existiría la evolución de las especies.

La buena empresa no hace operaciones con pérdida. Falso: La buena empresa es aquella en que sus operaciones con ganancias son muchas más que sus operaciones con pérdidas; pero las operaciones con pérdida siempre existen.

La buena empresa es la que cumple todos sus planes. No siempre: El cumplimiento al 100 % puede ser un síntoma de falta de audacia en las metas y acomodamiento. El plan y los procedimientos sirven en la medida en que contribuyan al de­sempeño económico. No son objetivos en sí mismos. A las empresas hay que evaluarlas por cómo avanzan  hacia sus objetivos, no por la medida en que se atienen a los planes y los procedimientos.

Las ciencias sociales siempre han recibido la influencia de las ciencias naturales en cada periodo histórico. El desarrollo de la física en los siglos XVIII y XIX llevó a una «concepción relojera del universo», predecible, cognoscible, y movido por leyes inexorables. De ahí surgió después una especie de concepción relojera de la economía y de las empresas. En su momento fue un avance, pero también habrá que superarla.

El modelo económico y social que los cubanos estamos construyendo, base de la nación soberana, socialista, solidaria, próspera y sostenible a que aspiramos, modelo que no puede ser copia de nadie, requiere también un modelo propio de la empresa estatal socialista, actor principal de nuestra economía.

Esta empresa tendrá que saber manejar las contradicciones que inevitablemente surgen entre el crecimiento y el control; entre la audacia en los objetivos y la disciplina en los procedimientos; entre la creatividad y la racionalidad de la planificación. Hay que encontrar el punto óptimo en estos balances, y el reto consiste en que ese óptimo no es el mismo para todos los sectores de la economía, ni para todas las etapas. Pero siempre hay un punto óptimo. La burocracia es una fuerza que nos empuja hacia un extremo en estos balances y en consecuencia, nos aleja del Socialismo.

 
 

22 thoughts on “Agustín Lage analiza los retos de la empresa cubana

  1. En mi humilde opinión Cuba no es socialista (aunque sí nuestra y querida por muchos, incluyéndome) y creo que no lo será nunca. Como van las cosas, nos alejamos cada vez más de la fórmula “de cada cual según su capacidad y a cada cual según su trabajo”.
    Que los medios fundamentales de producción estén en manos del Estado y que haya una ¿planificación? centralizada de la economía y un partido único mandando no significa mucho para evitar que sea un capitalismo de estado mondo y lirondo, aunque de nuevo tipo, con propiedad privada a discreción (aunque muy limitada para los nacionales hasta ahora) y una buena dependencia del capital extranjero, por el que claman y que, con el tiempo, no sabemos bien qué peso tendrá en la economía.
    Por otra parte la burocracia que se ha ido instalando en el poder progresivamente, a la sombra de los mandantes visibles, no va a soltar prenda. Este statu quo les sirve y tratarán de que siga así…

  2. … por los medios a su alcance. Y parece que lo están logrando. Un botón de muestra: la necesaria eliminación de la doble moneda, que no acaba de producirse a pesar de haber sido orientada por el Presidente para diciembre pasado como tope. Otro: la demora en la inversión extranjera, también criticada por el Presidente, que continúa sin cambios notables. Otro más: la corrupción que se menciona, suma y sigue sin que se conozcan los hechos, los responsables (que seguramente no son trabajadores simples) y menos las correspondientes sanciones.
    El detallado análisis que hace el autor, que es médico, ¿no pudiera haberlo hecho hace tiempo, con más elementos, precisión y propiedad, un grupo de economistas o un equipo multidisciplinario para diagnosticar y enderezar las cosas? ¿O es que en cualquier lugar del mundo donde existen empresas éstas funcionan mal por los factores y mecanismos que considera el artículo?

  3. Yo no puedo hablar por los demás , tampoco domino los asuntos de empresas pero encontré el artículo tan aburrido como un juego de ajedrez por radio , pensé que lo enriquecería con algún anecdotario sobre su experiencia vivida en el asunto . De verdad piensa que necesitamos una conferencia sobre el burocratismo en Cuba ? ! Si lo sufrimos día a día en carne propia ! Espero sea un buen médico porque escribiendo …. nada que no me atrapa .
    Saludos .

  4. Excelente análisis, gracias Agustín por ocuparte de hacerlo, gracias Ravsberg por publicarlo en el único sitio donde entro a informarme.e

  5. En el articulo se dice “modelo que no puede ser copia de nadie”, lo cual considero que no se debe de ver de forma absoluta, se deben explorar otros modelos economicos de éxito, que los hay, tamizarlos y extraer lo positivo para nosotros y aplicarlo, por que no????

  6. “La burocracia es una fuerza que nos empuja hacia un extremo en estos balances y en consecuencia, nos aleja del Socialismo”.
    Y me pregunto ¿Quienes son la burocracia? Cada vez que se habla de ella se quiere hacer ver como algo desconectado cuando esa burocracia es el poder mismo, que por cierto por los apellidos este señor estuvo muy encumbrado cuando su hermano era lo que era.

  7. Qué buen artículo!!! Esa definición de burocracia “una forma de pensar y actuar en la que los procedimientos son más importantes que los objetivos”. Excelente!!! Habrá salido de la cabeza de Agustín o es un “copia y pega”. Me parece contundente!!!

  8. Buen artículo. Un poco retórico, pero en realidad no dice nada nuevo. Cómo resolver este problema? Lo mas acertado es decir que los procedimientos son mas complejos cada vez, comparado con el propósito o fín que se persigue. En realidad los que hacen estos procedimientos no tienen otra cosa que hacer y se les debería enviar a engrosar las filas de los obreros agrícolas o de la construcción. A PRODUCIR SIN TANTOS PAPELEOS!y lo peor del caso es que no saben hacer otra cosa. Creo que lo que dijo Lage lo pudo haber dicho con la dècima parte del texto, pero de todas formas es una voz más contra este mal. Hay que sacarle algo positivo.Saludos.

  9. otro bla bla bla…
    Ya basta de las mismas charlas de siempre de que si la burocracia o “empresa estatal socialista” ni ocho cuartos.
    Necesitamos medidas concretas para el cambio que todos queremos!

  10. Excelente. Demostración que lo que se necesita es un poco de cerebro para rearmar la economía.
    Todos sabemos que en Cuba siempre se ha privilegiado el factor político y el hacer dinero ….bueno eso es problema de los capitalistas.

    La burocracia o papeleo están relacionados con control. Y también porque no? con calidad, lo que a veces se sobredimensiona y se pierde el objetivo.
    En fin lo único que hace falta es menos reglas, mas flexibilidad. Personas inteligentes en Cuba sobran. Desafortunadamente en los órganos de dirección escasean. (Las causas en la segunda oración)

  11. Como todo, en Cuba solo hay un cerebro en cada rama, Agustín Lage, el otro y el otro. Existe el potencial de una sociedad preparada pero que no piensa ni dice nada, solo levanta la mano cuando se le pide. Mientras tanto seguimos construyendo el socialismo, con burocracia, total, tenemos 1000 años de vida para cometer errores

  12. Muy de acuerdo con el artículo. Me parece que debemos analizarlo en todos los centros de trabajo. Para ello, crearemos una comisión que se encargará, previa aprobación de los correspondientes modelos de solicitud de reunión, de determinar los locales y los participantes. Aquellos que estén interesados, por favor, que me envíen una solicitud con dos copias a este mismo sitio. ay, disculpenme, creo que me involucré demaciado jajaja

  13. Queriendo crear un modelo propio se ha sacrificado al pueblo cubano con resultados muy limitados. Para las condiciones reales de Cuba, copiar del que mejor lo ha hecho es la mejor solución. En ese punto no estoy de acuerdo con el autor, en lo demás si.

  14. Pero que conste, que el artículo me gustó. Para mi, muy bien escrito, concreto. Ahora hace falta la clase práctica, que es donde se nos traba el paraguas…

  15. Magnífico artículo. No importa que sea de un médico. Ha sido escrito por un científico, capaz de sintetizar su experiencia de la vida real y sacar conclusiones. Para nada tedioso, si le interesan temas económicos y de la sociedad. Me ha extrañado que “Baracoa” lo haya criticado con tanta acritud. Pero como político que también es Lage, su artículo lo adorna para poder “pasar los filtros”: que si “el problema no es solamente cubano”; que se requiere “un modelo propio de la empresa estatal socialista”; que si la burocracia nos aleja del socialismo, etc. Sin embargo, el artículo es una copia fiel de los problemas que tenemos, y entre líneas leo un llamado, más bien un grito desesperado a los de “arriba” para que cambien sus paradigmas. Porque se pueden ver esas cosas en cualquier lugar del mundo, pero es aquí donde masivamente se ha institucionalizado que los procedimientos son más importantes que los resultados (pregúntenle a la Contraloría y a los auditados); donde se

  16. persigue mayormente el cumplimiento de normas por cada componente del sistema (ver las normas de control interno establecidas por la Contraloría) por encima de la obtención de resultados; donde el cumplimiento del plan se convierte en una biblia, en un dogma de fe, por encima de las realidades (ver lo que era el “aporte a la caja central”); donde no se admite ninguna pérdida y se sanciona a trabajadores y directivos, aunque en su conjunto se logren altos beneficios. Y así, sucesivamente, cada ejemplo expuesto por Lage es una llaga abierta y muy real en nuestro sistema empresarial. Como también nos hemos acostumbrados a callar, porque los que toman las decisiones tienen más información y supuestamente saben más que nosotros, cuando en realidad “en cada escalón jerárquico los trabajadores saben más que en el escalón superior”.

  17. Para mi este señor debería tener un puesto más importante en Cuba, tiene unas ideas muy claras y muy acertadas. Cuando todo el mundo encribió sobre la visita de Obama a Cuba recuerdo su artículo, para mi fue el mejor de todos. Pero nada, a seguir con Diaz-Canel y otros que no han demostrado nada de nada.

  18. Hay dos personas que admiro por su inteligencia, valor y logros obtenidos. Eusebio Leal y Agustín Lage. Deben haber otros pero no los conozco. A ambos los conoci en mi epoca de estudiante universitario y trabajador, por los años 70. A ambos los he seguido en todo lo que escriben y logro obtener y me pregunto. AMBOS SON ESTUDIADOS en las Esculas de Cuadros. Seria bueno. En una epoca fue Carlos Lage y Marcos Portal. Son nuevas epocas. Increiblemente estamos en el 2017 con nuestra Cuba Socialista. Comprendiendo a Marx que el Socialismo es una Transición. Alquien debe recopilar las ideas empresariales de estos dos revolucionarios EXITOSOS en sus tareas empresariales.

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