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José Martí
 

Aerolínea estadounidense Delta

Tomado de Granma

Con tres oficinas de ventas de boletos funcionando en La Habana y 93 000 pasajeros transportados entre Cuba y Estados Unidos, la aerolínea Delta está “satisfecha” por su primer año de operaciones y busca ampliarse con nuevas frecuencias hacia la Mayor de las Antillas, según directivos de la compañía.

“Nos ha ido muy bien, estamos muy contentos”, dijo en un encuentro con la prensa Rodrigo Bertola, director de la sección de Suramérica, Centroamérica y el Caribe de Delta.

Este viernes se cumplió el primer aniversario de la reinauguración de los vuelos directos de esa aerolínea a Cuba, tras más de medio siglo de suspensión. Actualmente manejan rutas diarias entre las ciudades norteamericanas de Nueva York, Miami y Atlanta hacia la capital cubana.

La empresa, que tiene sede en Atlanta, fue la primera aerolínea estadounidense en abrir en noviembre del 2016 una oficina de venta de boletos en el sector habanero de La Rampa. El 22 de septiembre de este año se inauguró otro punto de venta en la zona de Miramar, que se sumó al establecimiento que manejan en el Aeropuerto Internacional José Martí.

A diferencia de otras empresas norteamericanas que han decidido cancelar sus vuelos a Cuba, Bertola reveló que su aerolínea está optando por una segunda frecuencia en la ruta Miami-Habana ante la alta demanda.

El directivo apuntó que el nivel de ocupación de los vuelos se mantuvo en torno al 70 % y dijo que la cifra era «positiva» para un destino nuevo que está sujeto a limitaciones.

Respecto al impacto de las nuevas regulaciones de la administración de Donald Trump hacia Cuba, que hacen más difícil los viajes de estadounidenses a la Isla, señaló que todavía son “muy recientes” y su empresa «las estudia para su cumplimiento».

“Hay que recordar que cuando empezamos también había limitaciones, las 12 categorías de viajes, ahora solo tenemos nuevas reglas”, agregó. “Tenemos que ver cómo maximizamos las oportunidades en las nuevas condiciones para que funcione el negocio”.

El cambio en el clima de las relaciones entre La Habana y Washington, así como una baja en las nuevas restricciones para los viajeros, fueron algunas de las causas esgrimidas por Alaska Airlines y Silver Airways para retirar sus rutas hacia Cuba.

Sin embargo, Bertola consideró que la demanda de vuelos se mantiene y su empresa hará los ajustes para seguir operando, independientemente de cuáles sean las regulaciones.

El directivo agradeció la ayuda de las autoridades cubanas para garantizar el funcionamiento de la compañía en la Isla y dijo que la relación de trabajo era “muy positiva”.

Agustín Durand, Gerente General de Delta para Centroamérica y el Caribe, resaltó por su parte los estándares de seguridad con los que se llevan a cabo las operaciones en la Isla.

 
 

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