“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí
 

Acosta danza con estrenos en Cuba

acosta-danza-cuba-balletTomado de PL

La compañía Acosta Danza presenta hoy en Cuba una temporada con estrenos de coreógrafos extranjeros y una suite de la obra Tocororo, creada por su director, Carlos Acosta.

La sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso acoge el espectáculo que inicia con una pieza abstracta, intimista, titulada Hokiri, del francés Mickael Marso Riviere.

De acuerdo con el programa previsto, le sigue una coreografía de cualidades impactantes, Fauno, del belga Sidi Larbi, que rememora el antiguo mito en torno a estas criaturas, recreadas aquí en la faceta más bestial y erótica.

El dúo Derrumbe, del cubano Miguel Altunaga, expone con claridad el drama de una pareja cuya relación íntima se desmorona, y los intérpretes de la víspera, Marta Ortega y Mario Sergio Elías, constituyen la mejor carta de la compañía para el repertorio contemporáneo.

Ortega y Elías sobresalen también en Babbel 2.0, pese a que este estreno mundial de la coreógrafa catalana María Rovira no contempla protagonismos; sino un cuerpo de baile de 22 artistas desplazados en función de transmitir los anhelos de grandeza de la humanidad, sus encuentros y desencuentros.

La obra de 35 minutos pudiera sintetizarse más, pero exhibe momentos coreográficos interesantes, y la respalda un buen diseño de luces de Pedro Benítez, mientras la idea del final como retorno al principio conlleva a una verdad una y otra vez reafirmada en la historia.

Esto no resta valor a la propuesta, todo lo contrario, la imagen de los danzantes colocados para simular la bíblica torre de Babel remite a las artes plásticas, a las representaciones gráficas de la construcción.

Para cerrar el programa, una suite de la pieza Tocororo, de Acosta, sin el brillo que tuvo en su momento de estreno en 2003, y no solo porque faltara la energía del bailarín mundialmente conocido sino porque la edición no contribuyó a agilizar la puesta.

Uno de los intérpretes principales, Alexander Varona, que originalmente arrancaba ovaciones e imponía retos, deslució por completo su personaje con muy bajo rendimiento, en tanto la falta de química en la pareja de Luis Valle y Verónica Corveas perturbó el clima general de la puesta.

La compañía aún se encuentra en el primer año de fundación, tiempo para trabajar y repensar detalles tiene, y bailarines con talentos también.

El espectáculo de ayer estuvo dedicado al líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, para agradecer su constante apoyo a las artes del país.

Acosta Danza mantendrá este programa mixto hasta el próximo domingo, en el mismo teatro.

 
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *