“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí

Entrevista con Ariel Ruiz Urquiola

Tomado de Oncuba

Fue el sonido, más que la posibilidad de morir, lo que más atormentó a Ariel Ruiz Urquiola en la cárcel. “No te imaginas cuánto alivio es no tener que sentir la tiradera de rejas. El sonido en la prisión es terrible. Los golpes de las puertas, los famosos llaveros, desde la prisión hasta el campamento. Siempre cerrar bruscamente las puertas, hacer sentir que son ellos quienes tienen el poder: ‘Yo soy el que abre la reja, y soy el que cierra la reja’”.

Conserva unos 65 kg de los 80 que pesaba el 3 de mayo de 2018, cuando fue detenido en El Infierno, su finca en Viñales. Después de 16 días en huelga de hambre y sed o, dicho técnicamente, inanición voluntaria, Ariel Ruiz Urquiola está en su casa bajo una licencia extrapenal otorgada por motivos de salud.

La excarcelación alude a un síndrome afectivo depresivo ansioso. “Fue una de las razones que se usaron antes para expulsarme de la Universidad de La Habana; como si fuera un síndrome patológico, cuando se trata de algo común”, dice el biólogo.

“Cuando tú le hablas a alguien de que eres el médico de tu hermana enferma de cáncer, aun cuando no eres oncólogo, te dicen que tienes un delirio de grandeza o algo por el estilo porque no es usual. Pero mi profesión es biólogo celular y molecular, y eso me permite explorar cualquier campo de la biología celular y molecular, incluyendo un cáncer. El de mama lo he estudiado mucho, y el resultado es ella”, dice señalando a Omara, su hermana mayor, que ha superado en 12 años el pronóstico de vida que recibió inicialmente.

“No tengo ninguna enfermedad. Retomaré mi caso con ayuda de abogados y cubanos de dentro y fuera”, dice el científico, quien espera solicitar una revisión de su caso al Tribunal Supremo.

Ariel Ruiz permaneció los primeros tres días de su huelga, de domingo a martes, en el campamento de trabajo Cayo Largo, en Consolación del Sur. El martes el jefe del lugar, el mayor Jorge Cruz, decidió trasladarlo a la prisión pinareña de Kilo 5.

“En el calabozo no cabía en posición horizontal, así que me acostaba oblicuo sobre un suelo lleno de santanillas. Dormía en el piso porque por el espacio entre la puerta principal de hierro y el suelo entraba aire de afuera. Respiraba el aire de afuera.

“Desde el principio me habían aclarado que mi huelga era una indisciplina grave, que me podía traer otras penalidades, que no iba a lograr nada…, todo con ánimo de persuadirme. En un momento me llegan a preguntar por mi vida privada y como no tengo nada que ocultar, y además sabía que ellos sabían que yo soy homosexual, les dije: ‘Yo no vivo con ninguna mujer. Tengo mi pareja, que es un hombre’”.

El viernes lo trasladaron a la sala K, destinada a reclusos, en el Hospital Provincial Abel Santamaría. “Allí me pesaban todos los días. No tengo ninguna queja del servicio médico de la prisión”, dice.

“En el hospital había dos tipos de trato –explica: las enfermeras y los médicos por un lado, y los guardias, que son los que mueven a los presos y acompañan al personal médico en sus visitas para que tengan un nivel de protección, porque ellos para tratar a un paciente no preguntan por qué está ahí, tienen que tratar a todo el mundo por igual. Es una máxima. Sin embargo, muchos de los oficiales tenían comportamientos tan descompuestos como los reos.

“Su puesto de mando estaba justamente frente a la reja de mi cubículo, desde donde me vigilaban. En dos o tres ocasiones revisaron con lámparas el falso techo y las camas, no sé si buscando cámaras. Yo lo único que tenía era mi ropa de preso y después el pijama de interno en un hospital. Nada más. Un calzoncillo solamente.

“Las enfermeras siempre trataron de ayudarme. Me lavaba los dientes con una torunda de gasa que una de ellas me facilitó. Yo me bañaba con agua fría. Me hubieran podido calentar agua, pero yo no lo pedía. Hacía el mínimo de demandas de atención”.

Ruiz Urquiola permaneció unos doce días en el hospital, los últimos de una huelga que naturalmente lo debilitó mucho. Pasaba todo el tiempo acostado. Horas y horas.

¿En qué pensabas?

Meditaba, hacía meditación vipassana. Cuando haces este tipo de meditación no piensas. Es una técnica en la cual empiezas a desconectarte del mundo para conectarte con tu mundo interior, a partir de observar tu respiración. Observarla metafóricamente. Vas sintiendo la respiración y llega un momento en que tu pensamiento se va a lo que sea: los recuerdos más insólitos, las alegrías más insólitas, las tristezas más insólitas. Lo que menos te puedes imaginar. No hay un hilo conductor. Resultado: una total relajación, una firmeza para seguir adelante. Pensar… no había mucho que pensar. Lo que había que hacer era resistir.

Y la mejor manera era la meditación. Tomé la decisión y me entregué a eso absolutamente. No es difícil para mí tomar decisiones.

¿Realmente no temías la muerte?

¿La muerte? La muerte creo yo que solo es inapropiada cuando se llega a ella de una manera violenta e involuntaria. Cuando no aceptas morir, la muerte tiene una connotación negativa, indeseada. Pero para un meditador la muerte no existe. Si llega en medio de una actitud serena y no está provocada deliberadamente, no es más que la separación del alma de tu cuerpo.

Regresaríamos al problema esencial de la filosofía, que no tiene solución. El contraste entre el ser y el estar, entre el pensar y el cuerpo, entre lo material y lo espiritual. ¿Qué definición tenemos de materia? Todas y específicas para cada una de sus cualidades. ¿Qué definición unívoca hay de espíritu? Ninguna. No lo podemos definir. Es como hablar del amor.

Yo creo que se pueden hacer cosas en el mundo terrenal. Soy ateo de convicción, no obstante, tengo esta filosofía porque no le veo nada discordante. Más bien un punto de comunión con los teólogos porque quienes único me han comprendido son las personas que practican alguna religión. Ocurre que la separación del alma del cuerpo es muy difícil, porque es un proceso doloroso.

En esas circunstancias dejar ir mi cuerpo era liberarme. La única forma en que uno puede amar algo fuera de sí mismo, es tener primero un amor propio muy grande. No se puede nunca dejar de ser uno para ser de otro. Entonces hay momentos en que hay que poner a un lado todos esos amores, por la familia, por la pareja, y asumir la propia responsabilidad. Es necesario amarse mucho para tener vergüenza y poder caminar con la cabeza erguida. Es la única forma de ser libre en cuerpo y alma.

Yo hablaba de libertad o liberación. Lo cual era algo insólito para los carceleros; para todo ese personal era difícil de comprender. Incluso para los médicos era insólito. Yo pienso que el cubano, incluso el profesional, está muy focalizado en su visión unidireccional y es incapaz de abstraerse de su propia realidad y de sus propias convicciones para poder explorar un mundo que es mucho más amplio y más rico que el mundo individual.

¿Qué sentiste cuando te avisaron de la excarcelación?

Cuando me lo dijeron no lo creí. Antes me habían dicho que por mi estado de salud debían moverme a otra sala, de cuidados progresivos. Yo digo que no me voy a mover porque mis signos vitales están en perfecto estado, yo me siento en condiciones normales acorde con el régimen que yo he elegido tener y he sido excelentemente atendido, y que no requiero irme para otra sala.

Finalmente el jefe de prisión junto a una mayor, me notifican que yo había recibido licencia extrapenal.

Me sentí en un juego entre libertad y liberación, me parecía que estaba en un delirio. Ahí sí dudé de mí. Pensé que había perdido la conciencia. De manera que no leí –ni he leído hasta ahora porque no me considero emotivamente apto para hacerlo en este momento– el auto de licencia extrapenal. Esa carga no está en mi cerebro todavía.

Lo recibí, firmé la notificación. Y es cuando él y la mayor me dicen que para ellos yo no tengo antecedentes penales, que si incurro en un delito, sería preso primario.

¿Cómo estás lidiando con la publicidad?

No la veo. Lo único que veo son personas interesadas en un caso, en lo que me sucedió; y ya eso me pasó en la universidad, me ha pasado antes. Quizás ahora con mayor emotividad o mayor interés, o más medios.

Yo soy la misma persona. Iré a trabajar. Soy un hombre de trabajo. No busco convertirme en ningún tipo de líder político. No busco ningún tipo de liderazgo en nada. Lo único que busco es mi espacio como ser humano dentro de una sociedad civil en mi país, independientemente de que tenga una parte de mi vida en Suiza, y de que tenga una parte importante de mi vida laboral en Alemania.

Jamás pleitearía ninguna posición de poder, porque no lo necesito. No soy un político.

¿Qué extrañabas?

Nada, casi que ni la libertad. De hecho preferí venir a la casa, antes de ir a Viñales. Es cierto que hubiera tenido dificultad para subir, pero yo soy una persona muy voluntariosa y lo hubiera conseguido. Pero es que aquí estoy en un lugar cerrado, más bien lúgubre. No me siento apto para ver todo el verdor, toda la explosión de vida en la finca, en la calle, en los otros lugares

 

Ariel Ruiz Urquiola en huelga de hambre en prisión

Tomado de OnCuba

Ariel Ruiz Urquiola no come ni bebe agua desde el 16 de junio. El Doctor en Ciencias Biológicas decidió comenzar una huelga de hambre como protesta a una condena que considera injusta y arbitraria.

El 8 de mayo fue sentenciado en un juicio sumario a 1 año de privación de libertad, acusado de desacato a la autoridad.

Llamó “guardia rural” a una de dos personas que entraron a su finca “El Infierno” en Viñales y le solicitaron documentos como miembros del Cuerpo de Guardabosques.

Los guardabosques, Sirilo Seara Carrasco y Alexander Blanco Calzadilla, alegan que el biólogo los ofendió usando el nombre de la policía del campo previa a 1959, de mala reputación por sus abusos contra los campesinos de entonces. El acusado se defiende diciendo que sus palabras fueron malinterpretadas, que tratándose de guardias que laboran en una zona rural, como tales los llamó.

Ruiz Urquiola fue encarcelado primero en la Prisión Provincial de Pinar del Río, y el 11 de junio la familia fue informada de que había sido trasladado al campamento Cayo Largo, en Consolación del Sur, para realizar trabajo correccional, algo que sin embargo no le fue permitido.

La defensa apeló al Tribunal Provincial Popular de Pinar del Río, que acaba de ser reconocido como Colectivo Distinguido Nacional. La respuesta llegó tan pronto como el 22 de mayo, ratificando la sentencia.

“Yo sabía que la huelga iba a llegar, porque Ariel no está dispuesto a asumir una cárcel por un delito que no cometió”, dice su hermana mayor, Omara Ruiz Urquiola, quien pudo verlo el sábado 23 de junio. “Está muy deteriorado. Me preocupó”.

“El Infierno”

Finca de Ariel Ruiz Urquiola y familia en Viñales.

Finca de Ariel Ruiz Urquiola y familia en Viñales.

En 2015 Ruiz Urquiola compró una casa en la Sierra del Infierno, en la Sierra de los Órganos, Pinar del Río. Por sugerencia de un grupo de ingenieros forestales jóvenes (entre quienes se encontraba el actual Delegado de Agricultura de Viñales), solicitó tierras ociosas en usufructo, para cosechar café y frutales.

Tardarían un año en otorgárselas.

Como científico y ecologista, Ariel pensó en un proyecto más complejo que una simple plantación: diseñó una biogranja, con estación ecológica y filogeografía. Un vivero inteligente para la repoblación forestal con especies autóctonas y restitución biológica en general, con un nombre irónico: “El Infierno”.

En la zona, perteneciente al Parque Nacional Viñales, declarado por la UNESCO Paisaje Cultural de la Humanidad, el biólogo no tardó en encontrar que se cometían con frecuencia irregularidades y violaciones.

“Una vez mi hermano recogió 82 trampas de jutía, y las llevó para el CITMA. Nadie hizo nada”, cuenta Omara. Por otro lado, había una ruta de turismo que atravesaba su finca con grupos de personas. Omara colocó un cartel en cuatro idiomas prohibiendo el paso.

Midiendo la casa, 2015.

Midiendo la casa, 2015.

“El Infierno” tenía otros problemas. Cerdos asilvestrados entraban y salían libremente en sus terrenos, dañaban cultivos y contaminaban fuentes de agua potable.

Esta forma de cría es muy rentable para quien la practica, puesto que los animales se dejan en libertad, no es necesario alimentarlos ni cuidarlos, y finalmente se capturan para venderlos después.

La familia denunció que los campesinos Acelio Álvarez y su hijo Yendry, quienes tenían este negocio, ocupaban ilegalmente tierras de la Empresa Agroforestal La Palma, y que perjudicaban sus sembrados con los animales sueltos.

Denunciaron también la caza furtiva y el turismo desregulado en la zona. Ariel cuenta que en una ocasión le apuntaron con una escopeta cazadores de jutías vestidos de camuflaje, que se acompañaban de perros y un guía local.

Les robaban frutas; su finca, junto a otra, quedó excluida del plan de electrificación; tres vacas aparecieron muertas, y una cuarta se enfermó en circunstancias poco claras; murió también.

Omara Ruiz Urquiola en la finca.

Omara Ruiz Urquiola en la finca.

Destruyeron cultivos de “variedades de café robusta, caturras rojo y amarillo, 17 variedades de plátanos, caña Balila, frutabombas amarilla y mamey, cítricos injertados naranja Valencia, naranjas blanca y roja, kingrás morado y verde de corte, así como sendos viveros de café y de caoba antillana de conjunto con frutales. Estos últimos, los viveros, en tres ocasiones. La destrucción de estos cultivares fue planificada usando puercos asilvestrados, que mantenían en crianza ilegal” sin que el Cuerpo de Guardabosques ni el Parque Nacional Viñales tomaran cartas en el asunto, denuncia el biólogo en su respuesta a la sentencia de apelación.

Según relata Ruiz Urquiola, las autoridades le dijeron que no bastaba con que fotografiara a los cerdos en su propiedad: debía capturar al menos uno y presentarlo para que su denuncia tuviera curso. Y así lo hizo. La consecuencia para los criadores fue una carta de advertencia por parte del cuerpo de inspectores de la Delegación de la Agricultura de Viñales.

Finca “El Infierno”, Viñales.

Finca “El Infierno”, Viñales.

En agosto de 2017, estando Ariel en Alemania en una estancia de investigación, Yoel (cuñado de Acelio) y Yendry Álvarez llegaron hasta las inmediaciones de la casa familiar, y amenazaron a Omara Ruiz, según su propio testimonio. Ella presentó una denuncia a la policía. Siete meses después, y carta al ministro del Interior mediante, irían a juicio.

El fiscal de Viñales, Julio César Catalá, suprimió los cargos por invasión a propiedad con agravante de portación de arma (machete), y procesó a los acusados por una causa más débil: la amenaza. Salieron absueltos.

Los hechos

El 3 de mayo de 2018, entre las 10 y las 11 de la mañana, Ariel Ruiz Urquiola estaba terminando la cerca perimetral de su finca, después de haber recibido la autorización que había sido solicitada dos años antes. Lo acompañaba su ayudante Joseilis Varela.

Entraron a “El Infierno” dos personas que le pidieron que mostrara los documentos que lo habilitan para las actividades que realiza, y la propiedad de los instrumentos de la finca.

Ariel Ruiz Urquiola en la finca, 2015.

Ariel Ruiz Urquiola en la finca, 2015.

Ariel describe que le preguntaron “por el permiso para hacer la cerca y las especies autorizadas para ser cortadas, el cual me dispuse a mostrarles en mi casa y hacia donde nos dirigimos supuestamente a revisarlos cuando se sucedieron los demás acontecimientos”.

“Luego de que uno de ellos, ‘el jefe’, se sacó su pene y comenzó a miccionar en mi finca y totalmente visible a mi persona […], de lo cual es testigo Joseilis, […] lo increpé fuertemente para que se identificara como guardia rural, como guardia de campo, ya que estaba en mi finca en asuntos oficiales”, precisa Ariel.

En el audio que él logró grabar y conservar, se escucha que les reclama por no subir cuando él denuncia que están cazando jutías, ni a chequear las irregularidades que él señala.

“Ariel estaba alterado porque ya el acoso ha sido mucho –explica su hermana. Nos han hecho registros periódicamente. Han ido a buscar marihuana en la finca. Han ido a hacernos registros para buscar los papeles de la cerca de alambre de púas… Pero todo ha estado respaldado con documentos”.

“En este momento, con toda la visibilidad que se ha conseguido internacionalmente, ya no han ido más a molestarnos en la finca. Y después del juicio los puercos han desaparecido milagrosamente”, dice Omara.

Elier Fonseca, profesor de Biología y amigo de Ariel, asegura que donde ellos han trabajado son áreas sin importancia forestal. “Lo forestal de la finca está en áreas a donde no hemos llegado aún”, y que el trabajo de Ruiz Urquiola en la zona es “un proyecto único”, atendiendo a su “intensidad y su concepción”.

Emir Pérez, también profesor de la Facultad de Biología, quien conoce a Ariel hace veinte años y ha colaborado con su proyecto, dijo a OnCuba que se trata de un trabajo excepcional. “Busca la recuperación de especies maderables, y lo hace desde un esfuerzo personal”.

“El proyecto de Ariel y su familia tiene importantes repercusiones, no sólo ambientales, sino también económicas y sociales. La finalidad principal es generar un modelo productivo próspero y respetuoso con el medio ambiente, que tribute al sistema estatal cubano para la distribución de alimentos (…), así como para la generación y conservación de un banco de material genético en base al  patrimonio forestal cubano, que permita repoblar antiguas zonas de especies maderables con importancia económica”, se lee en una carta solidaria con el caso.

Sembrando con Isabel, su madre.

Sembrando con Isabel, su madre.

Hace unos meses la delegación del Ministerio de Agricultura y la empresa agroforestal La Palma les hicieron una evaluación de “excelente”. “Nos elogiaron por cortar maleza, por cortar marabú. Y meses después vienen dos guardabosques a decirle a mi hermano que estamos ‘cortando mucho palo y eso no puede ser’”.

El proceso

Ariel Ruiz Urquiola y su abogado, Amaury Delgado, se encontraron por primera vez en la vista oral donde este último defendería al biólogo. No hubo entrevista previa al juicio ni el abogado tuvo acceso al expediente de su defendido antes de ese día, 8 de mayo. Amaury no tuvo antes “ningún contacto con mi persona, el acusado”, escribe Ariel en su respuesta a la sentencia de apelación.

Varios expertos consultados por OnCuba bajo condición de anonimato –una jueza, un especialista en derecho penal, un notario y dos abogados– coincidieron en que, tratándose de una persona sin antecedentes penales, con máximo grado científico, y llevando adelante un proyecto de interés ecológico, es excesiva la sentencia de 1 año de privación de libertad, pena máxima con que se sanciona el delito de desacato.

Por otro lado, consideran que técnicamente la frase en que se basa la denuncia no es ofensiva per se. Ariel Ruiz explica, como aparece en video, que los llama así porque son guardias y se encuentran en el campo, en una zona rural. Al evaluar un delito de este tipo, además, se tiende a tomar en cuenta el contexto.

En este caso no había otras personas escuchando, no existe agravio público a la autoridad, Ruiz Urquiola no interactúa con estas dos personas delante de nadie más que su ayudante Joseilis Varela. Este fue uno de los argumentos de la defensa, que no fue aceptado.

Ariel fotografía a Fe en la finca.

Ariel fotografía a Fe en la finca.

En su declaración en el juicio, Ruiz Urquiola contó que uno de ellos orinó delante de él y su ayudante, pero esto no fue tomado en cuenta por el Tribunal, como se puede comprobar en la sentencia de apelación, y además confirma a OnCuba Elier Fonseca, quien asistió al juicio.

Ariel Ruiz Urquiola llegó al Tribunal Municipal Popular de Viñales, saliendo directamente de una primera huelga de hambre para que le permitieran hacer una llamada telefónica. Dijo ante los miembros del Tribunal que no había sido notificado de que se dirigía a su propio juicio.

En la vista oral no se presentaron como pruebas el audio ni el video que fueron grabados en el momento del incidente.

Después de esperar, privado de libertad e incomunicado del 3 al 7 de mayo, consiguió llamar a su hermana. Fue el primer contacto que tuvieron desde la detención, que ocurrió apenas horas después de que uno de los guardabosques presentara la denuncia por desacato en la Policía Nacional Revolucionaria de Viñales.

El mayor Reyvan Vázquez, Jefe de la PNR de Viñales, dijo a OnCuba que no estaba autorizado a hablar sobre el caso.

Los expertos consultados coinciden en que, tratándose de una persona expresamente en desacuerdo con el sistema político imperante en Cuba y aun sin ser un activista opositor, el proceso penal se ha politizado.

La defensa apeló puesto que el sentenciado “no está de acuerdo con los hechos que dio por probado el Tribunal de Instancia y con la pena impuesta”, que considera “en extremo severa”. Días después recibieron la sentencia de apelación donde se ratificaba la sanción.

Kingrás en El Infierno, 2015.

Kingrás en El Infierno, 2015.

“A todas luces ofreció una versión distorsionada de lo que realmente ocurrió”, reza la sentencia. “Falso […], el Fiscal no desmintió nada de mi declaración congruente 100% con la que hice de madrugada después que fui detenido por la PNR de Viñales en mi casa rural”, responde Ariel.

La defensa pedirá una Revisión al Tribunal Supremo, procedimiento que puede tardar hasta un año, el mismo tiempo que debe permanecer Ariel Ruiz privado de libertad. A los seis meses y un día de prisión, Ruiz Urquiola perderá su derecho como usufructuario de las tierras donde ha intentado desarrollar su proyecto agroecológico.

Los antecedentes

Los problemas de Ariel Ruiz Urquiola, graduado de Biología en la Universidad de La Habana en 1999, comenzaron mucho antes de su juicio y condena.

“Toda la vida, desde que tengo uso de razón he sido una persona contestataria y sin miedo a decir lo que pienso”, dijo en una entrevista en mayo de 2016.

Ese año había hecho una huelga de hambre y vigilia frente al Hospital Oncológico porque faltaban anticuerpos monoclonales para su hermana, paciente de cáncer. Fue detenido tres veces.

En 1999 en su Facultad alguien estimó que a pesar de haberse graduado con Diploma de Oro y vanguardia en investigación, no era idóneo para permanecer allí como profesor, porque era “un elemento no adepto a la política revolucionaria cubana”, según él lo relata.

Por esa razón fue ubicado en el Centro de Investigaciones Marinas, adscrito a la Universidad de La Habana. En 2001 le negaron la docencia una segunda vez por no ser, en estima de la Decana, “políticamente correcto”, según él afirma.

Sus “contratiempos” continúan cuando los resultados de investigación de su tesis de doctorado comprometen las políticas del extinto Ministerio de la Industria Pesquera, en particular su Centro de Investigaciones.

Cuba pescaba y exportaba la tortuga carey y otras, bajo el amparo legal de que poseía el patrimonio genético de estas especies. Ariel halló que en más del 70 por ciento de los casos esto no era así.

OnCuba contactó con el Centro de Investigaciones Marinas más de tres veces pero fue imposible hablar con algún miembro de la dirección. La persona que atendió una de las llamadas dijo que había trabajado con Ariel Ruiz y lo conocía, pero declinó hacer cualquier comentario sobre él o su trabajo en el centro

En Cayos de San Felipe, Ariel y Elier Fonseca midiendo una tortuga verde.

En Cayos de San Felipe, Ariel y Elier Fonseca midiendo una tortuga verde.

La defensa de su doctorado se detuvo por la emisión de un aval político que “contradecía [sus] convicciones como científico y ser social”. Él apeló a la Comisión Nacional de Grado Científico y logró que se cambiara el texto. Pudo defender su tesis un año después, en diciembre de 2008.

Continuó en la Universidad bajo condición de no trabajar nuevamente con ninguna especie de importancia pesquera para el país.

En Cuba la ciencia se ejerce a partir de un criterio de confiabilidad, puesto que supone acceso a áreas protegidas y zonas de interés estratégico, potencial acceso a información sensible relacionada con el espacio, los recursos y la forma en que estos se usan, explica el biólogo Isbel Díaz.

Ariel entonces se reorientó como genetista hacia la malacofauna, y creó un proyecto de investigación de moluscos y otras especies con el que ganó una beca de la Universidad de Humboldt, en Alemania.

Ruiz Urquiola, junto a la profesora Georgina Espinosa, se convirtió en el líder del proyecto, una colaboración entre la UH y el Consorcio de Ciencias Leibniz de Alemania, que comenzó luego a encontrar obstáculos burocráticos por parte de la Universidad y terminó cayendo en un limbo.

En ese momento, hace dos años, el biólogo recibió una sanción y finalmente fue expulsado de la Universidad de La Habana. Describió su situación entonces como “de absoluta incertidumbre”: estaba siendo procesado para una comisión de peritaje médico por psiquiatría.

“…porque si soy parafrénico, como dice uno de los médicos que, sin examinarme, llegó a esa elucubración, yo no podría ejercer como científico en este país”.

Las culpas de Ariel Ruiz Urquiola

La sentencia de apelación, que reconoce que Ruiz Urquiola “carece de antecedentes penales”, lo señala por “no participar en las actividades de las organizaciones sociales y de masas de su zona de residencia” y por “relacionarse con personas de mala conducta”.

Por otro lado, la sentencia adiciona a las razones por las que se “formuló la correspondiente denuncia”, el hecho de que el acusado grabara en un celular “con el propósito de subirlo a la red social INTERNET”.

Ariel Ruiz Urquiola, en medio de una huelga de hambre, repara en los detalles. Responde a la sentencia de apelación especificando que no estaba “talando” sino “desbrozando”. El rigor es muy importante para él, absolutamente estricto en su método. Según muchos de sus compañeros, es un ecologista convencido y un científico cabal.

La causa Ariel Ruiz Urquiola

Sus colegas hicieron una carta reclamando su liberación. En este momento tiene casi 130 firmas, la mayoría de cubanos, la mayoría desde el extranjero. Dentro de Cuba un grupo de amigos intentó ir a visitarlo días atrás, y fueron impedidos de hacerlo por autoridades del Minint, dijeron.

El sitio del proyecto El Guardabosques, publicó una Carta abierta dirigida al Consejo de Estado, el Comité Central del Partido Comunista, la Jefatura Nacional del Cuerpo de Guardabosques, el Centro Nacional de Áreas Protegidas, la Fiscalía General de la República, el Ministerio de la Agricultura y el de Ciencia Tecnología y Medioambiente, además de la Representación de la FAO en Cuba.

Transcurrido más de un mes, no hay respuesta.

Amnistía Internacional está llevando adelante una campaña para que sea puesto en libertad de inmediato y sin condiciones. La Organización de Estados Americanos tuvo un pronunciamiento a través de su secretario general, y el alto comisionado de la ONU se ha interesado por el caso.

Omara Ruiz pudo visitar a Ariel en el hospital el sábado 23 de junio. Estuvieron todo el tiempo acompañados por dos militares. “Lo que vi fue crítico. Mi hermano está muy débil, y está decidido a llegar hasta las últimas consecuencias”.

El lunes 25 no le permitieron verlo. El médico a cargo de la sala le dio un parte. En otras dos ocasiones tampoco ha logrado ver a su hermano. El obispo de Pinar del Río, Jorge Serpa, también está esperando que le permitan visitarlo.  

De acuerdo con ese parte, Ariel Ruiz estaba siendo tratado, bajo consentimiento, con solución salina, dextrosa y suero de Ringer en la cama 26 de la sala K del Abel Santamaría, hospital donde años atrás cuidó a su tío, el también destacado biólogo Armando Urquiola, que da nombre al jardín botánico de Pinar del Río.

La Declaración de Malta de la Asociación Médica Mundial (WMA por sus siglas en inglés) establece que “toda restricción o presión, incluida pero no limitada a poner esposas, aislamiento, atar a la persona a la cama o cualquier tipo de restricción física debido a la huelga de hambre, no es aceptable”.

Ruiz Urquiola resume de esta forma su condición actual: “han vejado mi integridad como ser humano al extremo no solo de tratar de construir una mala imagen de mi persona, que no han podido lograr a pesar de tener todo el poder dentro de la isla para tal, sino de dañar mi salud mental en todo lo posible”.

“Mi hermano no acepta la cárcel. Llegó a un punto de convencimiento donde prefiere que su cuerpo desaparezca y quede su espíritu, porque él no puede permanecer en un estado que niegue sus convicciones y sus principios. Está preso injustamente”, dice Omara.

Ariel practica una forma de meditación. Vipassana se llama, y significa contemplar, comprender correctamente: ver las cosas tal como son.

 

*Para realizar este reportaje no resultó posible obtener oportunamente declaraciones de la defensa, PNR de Viñales, Universidad de La Habana, Minag de Viñales, ni CITMA.

**Todas las fotografías son cortesía de Omara Ruiz Urquiola.

La zona franca de Matanzas vs el Mariel

Foto: Raquel Pérez Díaz

Tomado de La Joven Cuba

Esporádicamente nos ofrecen noticias acerca de la zona franca del Mariel. Siempre contienen expectativas futuras. Es lo habitual en nuestros proyectos. Aunque ello contrasta con las informaciones que durante la fase de concepción y montaje del lugar se dieron a conocer. Era el megaproyecto. Y lo raro es que por los beneficios que prestan las zonas francas, tienden a progresar con rapidez. Mientras espero que esto ocurra, evidentemente sin prisas como todo lo nuestro, recuerdo una experiencia similar en la vieja república.

En la década del treinta hubo un hecho de trascendental significado para la expansión económica de la provincia de Matanzas. El 14 de septiembre de 1934, por decreto ley no. 490 del presidente Carlos Mendieta, el puerto yumurino fue declarado zona franca, es decir, las mercancías que recibía y exportaba estaban libres de impuestos. Comenzó sus operaciones ese mismo año y su atractivo eslogan era: “Zona franca de Matanzas. En el cruce de las Américas”. Apenas tres meses pasaron entre la aprobación y el funcionamiento, aunque la terminación definitiva de todas las instalaciones tuvo lugar en 1937.

Se ubicaba en el ala norte del puerto, y sus oficinas y almacenes ocupaban 83 acres. Estaba equipada con potentes equipos, los más modernos de la época, para garantizar el pronto despacho y entrega de las cargas, y sus almacenes eran amplios y seguros.

Por lo que parece, se vieron muy pronto los resultados y la recepción fue positiva. Hasta un danzonete se le dedicó, cuyo título era “Zona franca en Matanzas”, con música original de Aniceto Díaz –el Rey del danzonete–  y letra de Alberto Lovio, ambos vecinos de la ciudad. La partitura se conserva en los fondos del museo provincial Palacio de Junco, junto a fotos, correspondencia y diversas propagandas relativas al lugar.

Más de veinticinco años después, la zona franca de Matanzas fue intervenida por el gobierno luego del triunfo revolucionario, aunque no he logrado determinar la fecha exacta. La explicación era que había servido de fachada a múltiples negocios turbios, entre ellos al contrabando durante la dictadura de Batista. El dictador había sido derrotado, pudimos haber gestionado mejor la zona franca en lugar de clausurarla. Más de medio siglo después seguimos esperando. Quizás este sea el año en que la del Mariel empiece a mostrar los resultados que tanto necesitamos.

 

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Fábrica de pintura del Mariel inicia el mes próximo producción

Tomado de Prensa Latina

Devox Caribe S.A., filial de la empresa mexicana General Paint, dispondrá próximamente de una moderna fábrica de pinturas en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM) en el occidente de Cuba, anunció hoy la entidad.

A fines de mayo deberá terminar el proceso inversionista iniciado en junio de 2015, para dar paso a la puesta en marcha, dijo a Prensa Latina el director general de la entidad establecida en la ZEDM, Enrique Palacios.

Según explicó, en 2018 y por espacio de dos años, la planta se dedicará a la producción de pinturas acrílicas y en una segunda fase incorporará otros surtidos, incluidas las pinturas especiales.

Con un solo turno de trabajo, la fábrica podría entregar hasta un millón de litros mensuales de pintura en la etapa inicial; es decir, estaríamos en condiciones de hacer mucho más en dependencia de la demanda, aseguró.

La compañía mexicana acumula 25 años de ventas regulares a Cuba, por tanto ‘tenemos un mercado seguro, y con la inversión en el Mariel, indicó Palacios, bajaremos los costos de operaciones al reducir los pagos por flete y otros gastos de logística’.

Necesitaremos, añadió, menor capacidad de almacenamiento en plaza para asegurar la disponibilidad de pinturas y también deberán decrecer las pérdidas por manipulación y deterioro de los productos.

Actualmente la firma dispone de oficinas comerciales en La Habana, Varadero, Ciego de Ávila y Holguín, lo que a juicio del entrevistado asegura una buena cobertura dentro del territorio nacional.

Por su objeto social, confirmó, Devox Caribe incorporará en un futuro cercano el servicio de aplicación de pinturas, lo que implicará la creación de brigadas especializadas, cuyo trabajo contará con certificación de calidad.

Al decir de Palacios, ‘las perspectivas son muy buenas’ también de cara a la exportación, al contar con una instalación moderna, totalmente automatizada, en un sitio que posee condiciones favorables para incentivar el comercio regional.

En una primera etapa, detalló, continuaremos importando pinturas especiales, pero en la medida en que crezca nuestro negocio en la ZEDM esas operaciones irán bajando hasta concentrarse solamente en la entrada de materias primas.

Incluso, agregó, la importación de insumos deberá decrecer, porque pensamos comprar el carbonato de calcio a Cuba, lo cual ayudará a mejorar los costos industriales.

A juicio del directivo, la inversión de Devox Caribe en la ZEDM sobresale, además, por su racionalidad energética: la cubierta de la planta está hecha con paneles solares a fin de satisfacer las necesidades propias y vender el excedente de electricidad a la Unión Eléctrica en el país.

Diversos surtidos de la firma están expuestos hoy en el recinto ferial de Pabexpo como parte de la Feria Internacional de la Construcción (Fecons 2018), que reúne en La Habana a expositores de 26 países.

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Mariel avanza pero muy lento

Tomado de El Nuevo Herald

Cuba ha asegurado más de 1,191 millones de dólares con la Zona Especial de Desarrollo de Mariel (ZEDM), proyecto estrella de la isla para captar capital extranjero, que ya suma 34 clientes de 16 países, entre los que sobresale España con ocho empresas como nación más representada.

Estos resultados son “un claro reflejo de que la Zona, si bien no todo lo rápido que necesitamos, comienza a madurar y persiste en sus propósitos de sustituir importaciones, incrementar las ventas en el mercado internacional y crear nuevas fuentes de empleo”, señala hoy el diario estatal Granma en un amplio artículo a dos páginas.

Entre los usuarios a los que el Gobierno cubano le ha dado luz verde se incluyen cinco empresas cubanas, 19 con capital totalmente extranjero y ocho compañías mixtas, a lo que se suman dos bajo contrato de asociación económica internacional.

Con tres proyectos cada uno, Brasil y Francia siguen a España y Cuba como países más representados.

Bélgica, México y Holanda tienen dos empresas, mientras que El Salvador, Vietnam, Panamá, Canadá, Puerto Rico, Italia, Portugal, Suiza y Corea del Sur solo una compañía.

Sin embargo, de los 34 usuarios aprobados, solo diez se encuentran actualmente en operación, especifica Granma.

Estos pertenecen a ramas de la industria, la biotecnología y farmacéutica, la logística, la construcción, el transporte, la agricultura y la inmobiliaria.

Entre los proyectos anunciados por Cuba para el Mariel resalta la instalación de una fábrica de confituras y café en asociación con el grupo suizo Nestlé y la construcción de modernas plantas de producción de queso, cerveza nacional Cristal y pañales desechables, esta última la primera de su tipo en el país.

Cuba necesita para su desarrollo económico atraer anualmente unos 2,500 millones de dólares en inversión extranjera directa, principalmente en 15 sectores claves como el industrial, agroalimentario, turismo, minería, biotecnología, petróleo y energías renovables.

Presentada a fines de 2013 -aunque se comenzó a construir en 2011-, la Zona Especial de Desarrollo del Mariel, ubicada a 45 kilómetros de La Habana, es el centro empresarial y puerto mercante donde la isla quiere ubicar gran parte de estos proyectos.

Según cifras oficiales, desde su creación la ZEDM ha generado 4,888 empleos directos y el Gobierno cubano ha invertido anualmente un promedio de 300 millones de dólares para garantizar el desarrollo de “infraestructura de alto estándar”.

La Zona Especial cuenta hoy con viales, una línea de ferrocarril para agilizar el transporte de mercancías y prestaciones para los usuarios que incluyen servicios de electricidad, agua, alcantarillado, drenaje, gas embotellado, telecomunicaciones e internet de banda ancha.

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Los puertos de Valencia, Mariel y Santiago de Cuba

Tomado de VP

Valenciaport canalizó cerca de 190.000 toneladas de mercancías con los puertos cubanos de la Habana, Mariel y Santiago en el año 2017, y fue la puerta de entrada y salida de 22.000 contenedores TEU hacia y desde el país caribeño.

La autoridad portuaria valenciana ha resaltado estas cifras en un comunicado con motivo de la visita a sus instalaciones del embajador de Cuba en España, Gustavo Machín que se ha interesado por el funcionamiento de Valenciaport. El diplomático ha acudido a su visita acompañado por la Consejera Económica y Comercial de la Embajada, Janet Fernández, la Cónsul General en la Comunidad Valenciana, Mabel Arteaga, así como representantes del Consulado de Cuba en Valencia.

Por parte de Valenciaport han asistido por el director general de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV), Francesc Sánchez; la directora comercial y de desarrollo de negocio de la APV, Mar Chao; y el director de desarrollo internacional de la Fundación Valenciaport, Miguel Garín.

La delegación cubana ha visitado las instalaciones de la Autoridad Portuaria de Valencia, dónde han podido conocer con detalle el funcionamiento y potencialidades del recinto valenciano.

Entre otros aspectos, se les han trasladado las ventajas competitivas de Valenciaport para el transporte de mercancías entre España y América, destacando las conexiones de Valenciaport con más de 1.000 puertos de los cinco continentes. El encuentro ha concluido con una visita al recinto portuario donde han podido conocer en primera persona las instalaciones valencianas.

Las principales mercancías exportadas al país centroamericano fueron los materiales de construcción, con 38.000 toneladas; seguidos de los productos químicos, con alrededor de 15.000 toneladas, y la maquinaria y herramientas, con 11.000 toneladas exportadas.

Por lo que respecta a la importación, destaca, fundamentalmente, la importación de vinos, bebidas, alcoholes y derivados, con 22.000 toneladas; y los pescados congelados y refrigerados, con 5.000 toneladas. Actualmente, Valenciaport cuenta con una línea regular que lo conecta de manera quincenal con la capital cubana.

El puerto de Mariel se erige como el principal enclave del país en sus conexiones con Valenciaport, al aglutinar el 88% del total del tráfico de mercancías de este país. Precisamente, el pasado mes septiembre, una delegación del recinto portuario cubano, encabezada por Ricardo Concepción Rodríguez, director adjunto del puerto y José Ramón Iribarren, director general de Siport21, visitaron Valenciaport para conocer de primera mano la operatividad y maniobrabilidad del puerto de Valencia con el objetivo de poder adaptar el puerto de Mariel para recibir buques de hasta 360 metros de eslora.

Nestlé pone su primera piedra en Mariel

Tomado de Granma

El proyecto formó parte de la primera Cartera de Oportunidades de Inversión Extranjera, presentada allá por el 2014, y despertó el interés de la multinacional suiza Nestlé. Sobrevinieron luego intensas jornadas de negociaciones que concluyeron hace muy poco con la aprobación, en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), de la empresa mixta Nescor S.A., la tercera entre Nestlé y la Corporación Alimentaria S.A. (Coralsa).

Inicialmente, el negocio se concibió como una torrefactora de café, rememoró en diálogo reciente con Granma Nelson Arias Moreno, presidente de Coralsa. Y en efecto, la torrefactora se mantiene, y se pretenden procesar y comercializar varias marcas reconocidas de café, con destino, fundamentalmente, al mercado interno.

No obstante, dijo que «el proyecto se amplió a la producción de galletas saladas, dulces y cremadas, productos culinarios y alimenticios en polvo.

«Se trata, entre otros, de los conocidos productos Maggi, muy bien posicionados en el mercado cubano y que hoy se importan. A través de Nescor S.A. pretendemos producirlos en nuestro país y con ello sustituir, de manera efectiva, las compras en el exterior, pues ese es el objetivo fundamental de cada una de las líneas de negocio de Coralsa».

Directivos de Coralsa durante la recién concluida Feria Internacional de La Habana. Foto: Ricardo López Hevia

De ahí que todos los proyectos, similares a este, partan de un estudio del mercado cubano, del comportamiento de las demandas, de los niveles y el valor de las importaciones, unido, claro está, al análisis de las potencialidades de la industria y del capital humano.

Por ejemplo, señaló el presidente de Coralsa, entre los años 2011 y 2016, se han dedicado anualmente alrededor de 26 millones de dólares a la importación de 8 000 toneladas de café, y un promedio de 4,6 millones para la compra en el mercado foráneo de 7 400 toneladas de galletas. A ello se suma la adquisición en el extranjero de más de 1 000 toneladas de sazones, cifra que ha mantenido un crecimiento continuo.

Teniendo en cuenta estos datos, entre otros elementos, el proyecto de conformación de la empresa mixta se sustenta, al decir de Arias Moreno, en la posibilidad de sustituir, ya para su décimo año de funcionamiento, importaciones por un monto de cerca de los 100 millones de dólares.

Se estima, a su juicio, que en el 2019 ya esta entidad pueda iniciar sus producciones, teniendo en cuenta la complejidad del proceso inversionista. Y respecto a la disponibilidad de insumos y materias primas, subrayó el interés de potenciar aquellos suministros de factura nacional, en aras de fomentar los necesarios encadenamientos productivos que demanda el desarrollo del país.

Además, destacó la importancia de este nuevo contrato con la multinacional suiza, lo cual confirma, por un lado, la confianza del socio extranjero y los buenos resultados de las dos experiencias anteriores (Coralac S.A., y Los Portales S.A.,); y por otro, las potencialidades de Cuba como plaza de inversión.

De acuerdo con Nelson Arias, existen también otros cuatro proyectos en fase de negociación adelantada. Entre ellos, se trabaja con contrapartes italianas, españolas y eslovacas en la creación de empresas mixtas para la fabricación de pastas frescas, confituras, aguas, refrescos y cerveza.

Y mencionó, como parte de la cartera de Coralsa, otras oportunidades de negocios orientadas a la producción de cereales, salsa soya y sus acompañantes, así como al desarrollo de productos lácteos, procesamiento de frutas y vegetales y cultivo de peces.

Mariel avanza sin prisa

Foto: Jorge Luis Baños

Tomado de IPS

“Quizás muchos pensábamos que este proyecto era un sueño seis años atrás, pero ya no. La geografía ha cambiado completamente, por todo lo que se ha construido y las inversiones que se han aceptado”, dice Nathaly Suárez, directora de Administración de Obras en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM).

La terminal de contenedores ya mantiene operaciones con 14 importantes navieras a nivel internacional y se ha avanzado en las infocomunicaciones, acueducto, alcantarillado, redes eléctricas, alumbrado público, puentes y estaciones ferroviarias, entre otras obras para poner a disposición de los inversionistas.

La ZEDM nació con apoyo de Brasil, que financió con más de 800 millones de dólares  la terminal de contenedores, y cuenta hasta ahora con unos 29 kilómetros de vialidad, además de una línea de ferrocarril  doble vía y pasos a desnivel que agilizan el transporte de las mercancías.

Las actividades no han cesado en este estratégico polo económico ubicado a unos 45 kilómetros al oeste de La Habana, pocos días después de que fuera incluido por Washington en una lista de entidades prohibidas para cualquier relación económica con compañías y viajeros estadounidenses.

Suárez,  ingeniera civil de 31 años,  no entiende por qué en pleno siglo XXI, en vez de promover la relación entre países, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cierra la puerta al comercio y las inversiones en Cuba, “que todo lo que está haciendo es en favor de su desarrollo”.

La joven figura entre las generaciones nacidas bajo el embargo económico de Estados Unidos contra esta nación. “Toda mi vida ha transcurrido bajo esas prohibiciones, que impiden a mi país hasta la compra de medicamentos” estadounidenses, afirmó a IPS poco antes de participar el lunes 13 en un intercambio con sindicalistas latinoamericanos.

Nathaly Suárez, directora de Administración de Obras de La Zona Especial de Desarrollo de Mariel, en el occidente de Cuba. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS

El encuentro se realizó en el centro de negocios Pelícano, una de las instalaciones edificadas por la Empresa de Construcción y Montaje del Mariel, en la cual Suárez tiene bajo su dirección a más de 100 profesionales. Con más de 4.500 trabajadores, esta firma es la encargada de satisfacer la demanda de servicios constructivos en la zona.

La ZEDM y su terminal de contenedores figuran entre unas 180 entidades cubanas sujetas a las restricciones, anunciadas el 8 de noviembre por Washington, bajo el argumento de que están relacionadas con los ministerios de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Interior.

“Es pronto para decir si impactan o no esas regulaciones. Aquí no hemos dejado de trabajar”, dijo Suárez.

“Hemos avanzado (en las obras de la ZEDM) y aplicaremos nuestras medidas para continuar avanzando.  ¿Qué vamos a hacer? Eso no lo vamos a decir públicamente”, aseguró a su vez José Ignacio Galindo, director de Planeamiento del polo de desarrollo, al referirse al reforzamiento del embargo estadounidense.

El directivo definió la fase actual de construcción de la ZEDM como de lanzamiento, centrada en terminar las infraestructuras básicas y auxiliares.  “Estamos trabajando en el sector A, que abarca unos 42 kilómetros, aunque también se labora en viales y otras obras fuera de esa área, dijo. Le siguen las etapas de consolidación y maduración”, dijo.

“Sabemos lo que queremos hacer. El  término de cada fase está en dependencia a las posibilidades e inversiones disponibles”, señaló a IPS.

De modo paralelo, se avanza tanto en la captación y aprobación de negocios, como en el proceso inversionista para su establecimiento y producción.

Durante la Feria Internacional de La Habana,  celebrada entre el 30 de octubre  y 3 de noviembre, Teresa Igarza, directora general de la Oficina de la ZED Mariel, administradora de la zona,  informó que hasta ahora se establecieron en ella 31 negocios,  incluidos los aprobados recientemente y los que ya están operativos.

La Línea férrea que transporta los contenedores desde y para La Zona Especial de Desarrollo Mariel, en la occidental provincia Artemisa, a unos 45 kilómetros de la capital de Cuba. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS

Las inversiones proceden de 14 países, incluida Cuba, de América Latina y del Norte, Europa y Asia. De los negocios, cinco son de capital 100 por ciento cubanos, 15 totalmente extranjeros, ocho empresas mixtas y dos asociaciones económicas internacionales . Entre las nuevas empresas aprobadas sobresale la primera de Estados Unidos en llegar a la ZEDM.

Se trata de Rimco Caribe LLC (Puerto Rico), que espera establecerse en la zona en 2018 como distribuidor en Cuba de la corporación estadounidense Caterpillar, fabricante de maquinaria para la construcción y equipos de minería, motores diésel y turbinas industriales de gas.

El economista Omar Everleny Pérez Villanueva recordó a IPS que las nuevas restricciones anunciadas por Estados Unidos alejan los intentos de empresas de ese país de presentar proyectos de inversión en la ZEDM, pero aquellas iniciativas ya aprobadas por Cuba antes del 16 de junio estarían eximidas de sanciones.

Las prohibiciones anunciadas ahora complementan el memorando firmado en aquella fecha por Trump que establece un cambio de política hacia Cuba, en el cual se fijaron excepciones para permitir los viajes de las aerolíneas comerciales y cruceros, al igual que la actividad comercial autorizada hasta ese momento.

Tras la aprobación en 2014 de la nueva ley de inversiones extranjeras se aprecian avances en la llegada de capital foráneo tanto dentro de la ZEDM como fuera de ella, aunque directivos del sector admiten que los resultados logrados hasta ahora son aún insuficientes para las necesidades de desarrollo del país.

El edificio del Centro de Negocios Pelicano de La Zona Especial de Desarrollo de Mariel, en el occidente cubano. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS

Autoridades y expertos coinciden en que atraer los flujos de inversión al país es un proceso paulatino en el que se ha avanzado “modestamente”. En esto influyen no solo el embargo estadounidense,  sino también las demoras en el proceso de negociaciones y aprobación de estos.

“A los empresarios extranjeros les preocupan las vías seguras para entrar su capital a la isla y posteriormente enviar los dividendos obtenidos del negocio a su país de origen como consecuencia del bloqueo”,  señaló  a medios locales Déborah Rivas, directora general de Inversión Extranjera del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera.

No obstante, durante un foro de inversiones de comienzos de mes, el  ministro de esa cartera, Rodrigo Malmierca, afirmó que en este año se han aprobado 30 nuevos proyectos con un capital comprometido superior a los 2.000 millones de dólares.

Cuando se aprobó la Ley 118 de la Inversión Extranjera, Malmierca señaló que el país necesita la entrada de unos 2.500 millones de dólares anuales de capital foráneo para asegurar el crecimiento de su economía.

La nueva legislación y otros documentos oficiales proponen incrementar y diversificar  la participación inversionista externa como fuente de desarrollo.

Una cartera de nuevas oportunidades de inversión presentada a principios de noviembre abarca hasta 50 proyectos, distribuidos en desarrollo de los sectores de medicamentos, biotecnología, industria, logística, agroindustria, construcción, transporte  e inmuebles.

Empresa holandesa se asienta en Mariel

El pasado 31 de octubre tuvo lugar la apertura oficial de las instalaciones de la empresa holandesa Womy Equipment Rental, que operará en la Zona Especial de Desarrollo del Mariel (ZEDM).

La empresa se dedica al alquiler de equipos de construcción y la tecnología que arrendará -ya sea dentro y fuera de la ZEDM- incluye grúas, camiones, equipos pesados y otras maquinarias, todas muy avanzadas.

Guido Landheer, viceministro del Comercio Exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores de Holanda, encabezó la inauguración junto a la directora general de la Oficina de la ZEDM Mariel, María Teresa Igarza.

En su discurso de apertura, el funcionario holandés destacó que esas instalaciones son una prueba fiel de que Cuba está interesada en la inversión extranjera directa y añadió que han invertido en la Isla porque creen en las transformaciones económicas que está llevando a cabo el Gobierno cubano.

En su intervención destacó que, pese a algunos tropiezos de la economía cubana por los bajos precios del níquel y de otros renglones exportables, los negocios cubano-holandeses han registrado un aumento del 11 %.

Teresa Igarza, por su parte, enfatizó que la ZEDM es fruto de la actualización del modelo económico de la Isla, en el que la inversión extranjera actúa como motor dinamizador.

Resaltó también el alto nivel de especialización de Womy, presente en el mercado cubano desde hace veinte años y la decisión de ejecutar este proyecto, que ha sido puesto en práctica en apenas un año.

En la empresa trabajan 55 personas (en su mayoría cubanos) y la instalación ocupa un área de 12.500 metros cuadrados. Dispone de una nave taller, almacén, comedor, oficinas, salón de reuniones, baños, y otros espacios, todos debidamente climatizados.

La zona del Mariel aprueba apenas una empresa por mes

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Tomado de Cuba.cu

De noviembre del pasado año a la fecha se han aprobado 12 nuevos proyectos de Cuba, Portugal, Suiza, Canadá, Rusia, Puerto Rico, Brasil, España y Francia en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), se conoció hoy en la XXXV Feria Internacional de La Habana.

Al intervenir en el II Foro de Inversiones, que sesiona en Expocuba como parte de FIHAV 2017, Ana Teresa Igarza, directora general de la oficina de esa área estratégica de la economía nacional, informó que en total suman 31 los usuarios autorizados en la Zona, con un monto de inversión superior a los 11 mil millones de dólares.

Puntualizó que de esos negocios, que implican a entidades de 14 países, cinco son de capital ciento por ciento cubano, 16 de capital totalmente extranjero, en tanto hay ocho empresas mixtas y dos bajo la modalidad de Asociación Económica Internacional.

Entre los nuevos proyectos aprobados figuran las compañías mixtas cubano-españolas Logística Hotelera del Caribe S.A., y El Salado S.A., esta última para edificar condominios y campos de golf; y el Grupo TOT Color S.A., procedente también de ese país europeo, dedicado a la fabricación de pinturas especiales.

Se sumaron, asimismo, Engimov Caribe S.A., empresa portuguesa relacionada con la ingeniería y construcción; la rusa Autocentro ZED, para el mantenimiento y la fabricación de equipos de transporte; y Fidas do Brasil S.A., enfocada en la actividad logística.

La ZEDM incorporó también en lo que va de año a la firma mixta cubano-italiana Industria Arthis S.A., para la producción de artículos de higiene; y a la Asociación Económica Internacional Cupet-Sheriff Internacional para la exploración petrolera.

A su vez, aparece Nescor S.A., proyecto conjunto entre la empresa cubana Coralsa y la multinacional Nestlé (con base en Suiza) dedicado a la producción y comercialización de café tostado y otros alimentos; mientras que se sumó Cimex Mariel, firma con capital totalmente cubano para la elaboración y distribución de café Cubita.

La más reciente autorización resulta el negocio familiar Rimco, de Puerto Rico, distribuidor exclusivo en ese país de maquinarias de construcción y minería, y de otros equipos producidos por la empresa Caterpillar.

A tono con Igarza, la nueva cartera de oportunidades para invertir en la Zona contempla 50 propuestas en los sectores de la industria, biotecnología, farmacéutica, logística, alimentaria, construcción, transporte e inmobiliario.

Acotó que actualmente existen 10 usuarios operando en esa área ubicada a 45 kilómetros de La Habana, y se espera que a inicios de 2018 funcionen allí otras cuatro plantas.

La ZEDM, creada hace cuatro años, está dirigida a incentivar proyectos integrales que permitan la sustitución de importaciones, fomentar las exportaciones con productos nacionales de alto valor agregado, y generar empleos, en constante articulación con el comercio internacional y la economía interna.