Los aprendices de brujo | Resultados de la búsqueda | Cartas Desde Cuba por Fernando Ravsberg
“El periódico ha de estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano y la espuela en el tacón.  Debe desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”.
José Martí

Los aprendices de brujos


Aron Modig, el sueco que vino a Cuba a asesorar y financiar a la oposición, durante su conferencia de prensa en La Habana.

Aron Modig, el sueco que vino a Cuba a asesorar y financiar a la oposición, durante su conferencia de prensa en La Habana. Foto: Raquel Pérez

Pronto comenzará en Cuba el juicio contra Ángel Carromero, el líder juvenil del Partido Popular español que mató, en un accidente de tránsito, al principal dirigente de la disidencia cubana, Osvaldo Payá, y al también opositor Harold Cepero.

La tragedia ocurrió mientras hacían proselitismo por todo el país, asesoraban sobre cómo crear organizaciones juveniles y repartían dinero. Al parecer pretendían reanimar a la disidencia para impulsar la lucha por la democracia y los derechos humanos.

Uno podría pensar que se trata una campaña mundial pero lo cierto es que solo intervienen en Cuba. Como me explicó el sueco Aron Modig -compañero de aventuras de Carromero- ellos no van a ningún otro país del mundo a ofrecer una ayuda semejante.

No es que falten dictaduras en el planeta sino que unas son aliados políticos y otras son petroleras. Así que por muy oprimidas que estén las mujeres sauditas nadie las financia ni las asesora sobre cómo organizarse en defensa de sus derechos.

La elección de Cuba tiene un claro un matiz ideológico pero la muerte de Payá pone de relieve el debate sobre la conveniencia de entregar dinero y asesoramiento a la disidencia para fortalecerla o dejar que se desarrolle por sus propios medios.

Desde hace medio siglo, Washington la apoya y financia de forma pública, ningún presidente se esconde para entregar los U$D 20 millones anuales pero lo cierto es que la oposición interna sigue siendo ínfima y carente de influencia social.

Lo reconoció incluso el ex jefe diplomático de EEUU en La Habana, Jonhatan Farrar, quien envió un cable al Departamento de Estado diciendo que los cubanos tienen “una ignorancia prácticamente total de las personalidades de la disidencia y de sus organizaciones” (1).

En el mensaje, revelado posteriormente por Wikileaks,  el funcionario estadounidense se queja de que los opositores “están más preocupados por conseguir dinero que en llevar sus propuestas a sectores más amplios de la sociedad cubana”.

El análisis de Farrar es crudo pero tiene la virtud de mostrar los “daños colaterales” que este financiamiento provoca en la disidencia, desenfocándola políticamente de su tarea esencial, que debería ser sumar ciudadanos a la lucha contra el gobierno.

Cuba: Agenda disidente & Necesidades la población en general

Resulta aún más complicado dado que se genera una fuerte dependencia del exterior, la cual podría explicar por qué las demandas de la disidencia cubana se identifica más con las exigencias de EEUU y Europa que con las aspiraciones del cubano de a pie.

Mientras la oposición levanta las banderas del pluripartidismo, la economía de mercado y los derechos humanos, la mayoría de los cubanos están preocupados por el precio de los alimentos, la dualidad monetaria, los bajos salarios, la escasez de viviendas y el transporte público.

Según los diplomáticos estadounidenses , en Cuba la mayor parte de la gente desconoce la agenda política de los grupos disidentes del país.

Según los diplomáticos estadounidenses , en Cuba la mayor parte de la gente desconoce la agenda política de los grupos disidentes del país. Foto: Raquel Pérez

La política de EEUU y Europa desconoce tanto la realidad de la isla que envían a Alan Gross a la cárcel por traer equipos para conectarse a internet cuando decenas de miles de cubanos compran sus cuentas en el mercado negro por U$D 50 al mes.

Con apenas U$D 1000 los “buscavidas” de la isla crean empresas clandestinas de cable y dotan al barrio entero de televisión satelital con canales de todo el mundo, mientras Washington se gasta decenas de millones financiando a TV Martí, un medio que nadie puede ver.

Pero aun así algunos creen que tienen la solución del “problema cubano”. Anita Ardin, la sueca que acusó a Julián Assange (2), también traía dinero a Cuba pero además pretendía dirigir a los disidentes, lo cual acabó rompiendo las relaciones, según me explicó Manuel Cuesta, líder del opositor Arco Progresista.

Ahora envían a otro sueco y a un madrileño para enseñar a organizar grupos juveniles de oposición pero lo cierto es que las realidades de sus países son tan diferentes a las de Cuba que dudo mucho que las lecciones hayan sido de alguna utilidad.

El asesoramiento externo no parece dar buenos resultados, el número de opositores sigue siendo mínimo, Osvaldo Payá solo logró recolectar 15 000 firmas para cambiar la Constitución y la disidente Marta Beatriz Roque asegura que en total la oposición cuenta con 20 000 miembros.

Además el crecimiento de los grupos es muy lento. Berta Soler, vocero de las Damas de Blanco, me comentó que al inicio eran 30 mujeres y casi una década después son 130 en todo el país, apenas han logrado sumar a 10 “damas” más cada año.

Y no crecen a pesar de que la revolución ha perdido mucha gente desde la crisis económica. Parece que al grueso de los “desencantados” les resulta más atractivo aprovechar las facilidades migratorias brindadas por EEUU que sumarse a los grupos opositores.

Si la disidencia pretende convertirse en una alternativa política necesitará transitar por un camino más independiente y autóctono que recoja las aspiraciones y demandas de una parte de los cubanos para sumarlos, convirtiéndose en una fuerza con peso social.

Pero este camino no pasa por Madrid ni por Estocolmo, ningún aprendiz de brujo nórdico sabrá tanto de Cuba como los mismos cubanos. Los asesores que necesita la disidencia están mucho más cerca de lo que imaginan, son sus propios compatriotas.

(2)          http://www.diariodecuba.com/cuba/2065-la-sueca-presuntamente-violada-por-assange-intento-romper-el-arco-progresista

(1)          http://www.rebelion.org/noticia.php?id=118854&titular=traducción-íntegra-del-cable-en-el-que-funcionarios-de-eeuu-expresan-sus-opiniones-la-disidencia-

Vienen a Cuba aprendices de brujos

“Con la ayuda de los americanos”

Capitan América

“Napoleón para ellos, fue un señor italiano, que organizó el jaleo sin americanos; y están más que seguros, que no hubiera perdido Waterloo con la ayuda de los americanos” , dice una simpática canción rioplatense que escuché en mis años mozos.

Y realmente parece que la historia no es el fuerte de los políticos estadounidenses. Cada vez que meten sus manos en algún país lo que dejan atrás es el apocalipsis pero, como aprendices de brujo, siguen intentando influir en casi todo el mundo.

Las más recientes experiencias de su intervención en Irak, Afganistán o Siria deberían ser suficiente evidencia. En estos países la violencia, la ingobernabilidad y la emigración masiva es mucho peor que antes de recibir “la ayuda de los americanos”.

Obama reconoció que los americanos no tienen capacidad de imponer cambios en Cuba. La nueva política parece ser promover las transformaciones desde dentro. Foto: Raquel Pérez Díaz

Obama reconoció que los americanos no tienen capacidad de imponer cambios en Cuba. La nueva política parece ser promover las transformaciones desde dentro. Foto: Raquel Pérez Díaz

No es nuevo, en 1954 participaron en el Golpe de Estado contra el gobierno de Irán para imponer un dictador, el Sha, y por carambola activaron a un monje que nunca había participado en política y que 30 años después dirige la primera revolución islámica.

Con Cuba llevan más de medio siglo intentando crear una oposición que funcione con “la ayuda de los americanos”. Aunque parezca demencial, quisieron ganarse a los cubanos con un Embargo que los hundiera en el “hambre”, la “miseria” y la “desesperación”.

Los intentos de influir en la isla han sido muy variados, desde organizar una invasión militar, hacer atentados contra sus líderes, abastecer a grupos armados, financiar disidentes, crear una TV, una radio y hasta redes de internet solo para cubanos.

Con esas políticas alimentaron en Cuba la mentalidad de “Plaza sitiada” en lo interno y la de “David contra Goliat” en el mundo. El enfrentamiento con EEUU fue clave para convertir a la Revolución en la abanderada de la soberanía nacional.

En La Habana, Obama reconoció que esa estrategia había fracasado y prometió de dejar en manos de los cubanos los destinos de la nación. Aquel día vi gente llorar de alegría frente al televisor, muchos creyeron que era el fin de una larga enemistad.

Resulta difícil de creer que los estudiantes cubanos son tan influenciables que basten unas semanas estudiando con “los americanos” para que se conviertan líderes anticastristas. Foto: Raquel Pérez Díaz

Resulta difícil de creer que los estudiantes cubanos son tan influenciables que basten unas semanas estudiando con “los americanos” para que se conviertan líderes anticastristas. Foto: Raquel Pérez Díaz

Pero la “nueva” estrategia de Washington mantiene el viejo guion de “promover el cambio de régimen”. Parece la misma obra con otro casting, donde los disidentes reciben papeles secundarios, mientras los cuentapropistas y los jóvenes se llevan los protagónicos.

Ofrecen becas a los muchachos y muchachas para pasar cursos en EEUU. Lo hacen al margen de los canales de intercambio estudiantil, lo cual despierta las sospechas de mucha gente, una reacción que era de esperar dado el historial de Washington en Cuba.

La desconfianza se acrecienta cuando el Buró para la Democracia y los Derechos Humanos anuncia que entregará U$D 6 millones a programas que “promuevan cambios democráticos” en la isla y que eso incluye los “Intercambios puramente académicos o becas”.

Es difícil de creer que unas semanas en el norte conviertan a estos chicos en líderes de opinión en contra del gobierno cubano. Mucho más dañina es la creciente emigración de jóvenes que desangra a la nación en este mismo instante y de la cual no se dice nada.

Los chicos de La Joven Cuba creen que para atraer a las nuevas generaciones hay que terminar con los “programas de enajenación revolucionaria, de inmovilismo revolucionario, de ‘orientación’ revolucionaria, aniquilación de iniciativas revolucionarias y destrucción de líderes”.

Con las becas Cuba vuelve a los tiempos de la “agitación política”. A lo largo de toda la isla se realizan protestas juveniles, los medios de prensa se llenan de artículos y videos, la nación se prepara para la batalla ideológica y los extremistas se relamen los bigotes.

“Los americanos” confía en que los cuentapropistas serán el “enterrador” del socialismo cubano. Tal parece que no han visto lo que ocurre en China o Vietnam. Foto: Raquel Pérez Díaz

“Los americanos” confía en que los cuentapropistas serán el “enterrador” del socialismo cubano. Tal parece que no han visto lo que ocurre en China o Vietnam. Foto: Raquel Pérez Díaz

Washington vuelve a un enfrentamiento en el que La Habana tiene vasta experiencia y donde actúa como el yudoca, utilizando la fuerza del contrario para hacerlo caer. Desde 1959, estas acciones estadounidenses sirvieron para consolidar la Revolución.

No parecen entender que el conflicto bilateral es anterior a Fidel Castro, tiene el sabor amargo de los mambises a los que se les impidió entrar a Santiago, de una enmienda constitucional que les permitió invadir Cuba varias veces y de un bloqueo económico de medio siglo.

Aquí cualquier intento político que cuente con “la ayuda de los americanos” está condenado al fracaso, una experiencia que ya deberían haber aprendido tras 50 años de promover “líderes”, violentos y pacíficos para generar un “cambio de régimen”.

Es más, hoy la torpeza de EEUU posiciona mejor a los sectores políticos extremistas y su estrategia de volver a vivir en una plaza sitiada, silenciando todo espacio de debate interno para izar la vieja bandera de la unanimidad y el pensamiento único.

“EEUU no tiene ni la capacidad ni la intención de imponer cambios en Cuba. Lo que cambie dependerá del pueblo cubano. No vamos a imponerles nuestro sistema político ni económico. Reconocemos que cada país, cada pueblo, debe trazar su propio camino, y darle forma a su propio modelo”.

En esas 4 frases dichas por Obama en La Habana se sintetiza la mejor estrategia que Washington podría diseñar para promover cambios en Cuba porque, aun hoy, muchos cubanos prefieren perder la batalla de Waterloo antes que ganarla gracias a “la ayuda de los americanos”.

El acercamiento de los cubanos y los americanos tiene objetivos muy bien definidos por ambas partes

El acercamiento de los cubanos y los americanos tiene objetivos muy bien definidos por ambas partes

 

 

¿Será el fin de los conjuros de la USAID?

USAID-Chief-Rajiv-Shah“Con emociones encontradas informé al Presidente Obama y al Secretario de Estado Kerry que voy a dimitir en el medio de febrero de 2015”, dijo Rajiv Shah, director de la USAID, comprendiendo que la política de su país va por derroteros muy diferentes a los de su agencia.

Es lo menos que podía hacer el Sr. Shah, después de que el Presidente Obama anunciara una política diametralmente opuesta a la que ha llevado la agencia que él dirigió durante años. Pocos lo van a extrañar, defraudó a unos por su falta de ética y a otros por su torpeza.

Las operaciones de la USAID en Cuba eran manzanas podridas que lo contaminaban todo. Convirtieron la oposición en “mercenarios” pagados por el imperio, a los críticos en “ingenuos” que caen en las redes enemigas y fortaleció a quienes creen que la apertura debilita la nación.

El asunto es ya tan evidente que dos senadores estadounidenses, Patrick Leahy y Jeff Flake, calificaron de “irresponsables y estúpidas” las tácticas utilizadas por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional encaminadas a desestabilizar al gobierno cubano.

Desde hace bastante tiempo el acceso pleno a Internet ha sido uno de los temas de debate interno en Cuba. Mientras muchos consideran que debe ser un derecho de todos los ciudadanos, unos pocos alertan sobre el uso que “el enemigo” puede darle para desarmar conciencias.

Las torpes maniobras de la USAID llevaron agua a esos molinos que pretenden limitar y controlar el acceso a internet. Los planes para crear redes que promuevan la caída del gobierno se convirtieron en el principal argumento del extremismo anti aperturista.

Nada hizo la USAID por amor al arte

Como si estuviéramos en rebajas, la agencia estadounidense se lanzó también a comprar el alma de los músicos cubanos sin averiguar primero si estaban en venta. Jugaron más sucio que Satanás, quien al menos deja siempre la opción de decirle que no.

Los funcionarios de la USAID crearon mecanismos enredados para esconder los hilos de los títeres. Confiados en que nunca los descubrirán, contratan una empresa estadounidense que subcontrata a promotores serbios que crean una empresa fantasma en Panamá.

Para ser una simple agencia promotora del desarrollo, utiliza bastantes mecanismos similares a los servicios de inteligencia. Sus homólogas europeas, por ejemplo, no trabajan de forma clandestina y siempre cuentan con la anuencia de los gobiernos beneficiados por la ayuda.

Pero la USAID no necesitó permiso de nadie para “ayudar”, ni siquiera de quienes recibirían los fondos. Así financiaron a cientos de músicos cubanos sin que estos supieran que formaban parte de una operación encubierta ni que el dinero provenía de los EEUU.

El caso más destacado fue el de Los Aldeanos, cuya inocencia fue ratificada por el Viceministro de Cultura de Cuba, Fernando Rojas, quien los consideró “víctimas” de las acciones encubiertas de EEUU aunque recalcando que en el futuro deben ser menos “ingenuos”.

Lo curioso es que Los Aldeanos no necesitaban ser “comprados” para ser críticos. Durante años sus canciones cuestionaron la realidad cubana sin pelos en la lengua, lo que hacía que sus mensajes tuvieran bastante peso en ciertos sectores de la juventud.

Pero la USAID los contaminó con su dinero y –aunque ellos no sabían de donde procedía- esa sombra generará inevitablemente dudas sobre la integridad de Los Aldeanos y sobre la honradez de sus críticas, reduciendo la influencia de sus mensajes.

Un reconocimiento a la USAID

Cuba detuvo a Alan Gross mientras actuaba en una operación clandestina de la USAID, lo cual le permitió canjearlo por los agentes cubanos presos.

Cuba detuvo a Alan Gross mientras actuaba en una operación clandestina de la USAID, lo cual le permitió canjearlo por los agentes cubanos presos.

Los políticos cubanos más inmovilistas deberían agradecer a la USAID por confirmar que pagan millones a la disidencia, por sembrar dudas sobre las intenciones de los artistas más críticos y por dejar mal parados a quienes piden mayor acceso a Internet.

Y también por gentileza de la agencia de enviar al estadounidense Alan Gross a contrabandear equipos de comunicación a la isla. Gracias a eso se pudo realizar un canje que benefició también a los 3 agentes cubanos que permanecían presos en los EEUU.

Presidente Barack Obama reconoció que estas estrategias habían fracasado y no se equivocó. Los funcionarios de la USAID se habían transformado en una especie de “aprendices de brujo” cuyos conjuros solo sirvieron para convertir a todos los que tocaban en sapos.

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¿Se acabará la tregua entre Cuba y EEUU?

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Hoy el Presidente de los EEUU hablará en Miami, en un teatro cuyo nombre recuerda los años de mayor confrontación entre Washington y La Habana, cuando lanzaron contra la isla una invasión de exiliados, entrenados, financiados y dirigidos por la Central de Inteligencia de los EEUU.

Sin lugar a dudas, el escenario fue bien elegido para completar el ambiente teatral que el Presidente Trump acostumbra crear en sus intervenciones. Desde hace un par de semanas tiene a los cubanos y también a muchos estadounidenses en vilo esperando ver que cartas jugará.

Nadie sabe si realmente será una vuelta al pasado de “Guerra Fría” o un cambio cosmético, para recabar el apoyo de los senadores cubanoamericanos, los cuales ocupan puestos claves en otras batallas que son mucho más importantes para el futuro político de la administración.

En realidad poco importa. Si Trump revirtiera hasta el último cambio realizado por Obama reimplantaría las mismas políticas impuestas por EEUU contra Cuba entre el 1 de enero de 1959 y el 17 de diciembre del 2014, una estrategia de la cual ya conocemos sus resultados.

El Embargo/Bloqueo, la Ley Torricelli y la Helms-Burton, se proponían llevar al pueblo cubano hambre, miseria y desesperación, tal y como dejaron por escrito los estrategas de Washington en los años 60. Esta política, sin embargo, no tuvo el final previsto por los aprendices de brujo.

Ahora dan la impresión de que se endurecerá la relación con Cuba, revirtiendo el acercamiento de Obama. Dejan la incertidumbre de hasta dónde llegará, a quienes afectará, si solo disparará contra el sector económico estatal como insinúan o querrán seguir promoviendo la miseria entre la gente.

¿Cómo podría La Casa Blanca limitar los viajes a la isla sin afectar a los “paladares”, los bares, los hostales, los taxistas, los artesanos, los camareros, los bármanes, lo cocineros, los guías turísticos o a los pescadores y campesinos que abastecen de insumos a los restaurantes privados?.

¿Cómo podría La Casa Blanca impedir que los turistas estadounidenses lleguen a determinadas cadenas hoteleras sin afectar a las decenas de miles de trabajadores empleados allí, los cuales mantienen a sus familias de los ingresos que obtienen?.

Es muy cínico repetir que se puede aplicar un bloqueo económico contra Cuba, afectando solo a la clase dirigente sin lastimar al cubano de a pie. La disidencia, que hoy festeja, parece no entender que su aislamiento proviene justamente por apoyar a Washington contra su propia gente.

Albert Einstein nos recomendaba que “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo” pero también nos recordaba que “Dos cosas son infinitas: el universo y la estupidez humana; y yo no estoy seguro sobre el universo”.